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sábado, 30 de junio de 2012

Ser venezolano


Por Laureano Márquez, 29 Junio, 2012

Nosotros porque ya no lo tomamos en serio, entre otras cosas porque sabemos que esto no es la Alemania nazi, que los métodos de aquella, que en efecto se aplican, están matizados por el trópico que todo lo corroe (lo bueno, pero también lo malo, gracias a Dios.

Alguna compensación tendría que tener este caos). Uno sabe que aunque aquí se decidiera la construcción de cámaras de gas para exterminar a esa mitad de la población ­para hacerle caso a Consultores 21­ a la que se considera enemiga de la patria, no venezolana, no humana, la corrupción no permitirá la construcción de cámaras eficientes, que alguien se robará el presupuesto del techo y el gas se escapará por las rendijas mal tapadas, pero tampoco habrá gas venenoso, porque el contratista encargado de suministrar el Ciclón-B, para meterse el doble del billete, llenará las bombonas de aire y al final todos saldremos vivos y fortalecidos de la ducha. Pero además, los encargados de mandarnos a “la solución final”, estoy seguro, se compadecerían de nosotros y nos ayudarían a escapar.

Lo anterior no atenúa la gravedad del comentario. Para que esa mitad de la población que tiene derecho a la vida lo entienda, imagínense que el Dr. Caldera hubiese dicho: “todo el que no es calderista no es venezolano”. ¿Qué creen ustedes que habría pasado?, ¿qué creen ustedes que habrían dicho los que hoy aplauden este comentario desde el gobierno? ¿Qué habría dicho la monja benedictina y doctora en Salud Pública, Teresa Forcades i Vila y la izquierda francesa? ¿Qué habría dicho el que te conté mismo si pudiese viajar en el tiempo y verse ahora desde la futurología del pasado, desde una época en contra de la cual insurgió? ¿Se habría reconocido? Por más que uno sepa que no lo van a exterminar, el genocidio de la palabra también surte su efecto.

La imaginación vuela. Yo saqué mi cédula y la contemplé y pensé: “¿será que me la van a cambiar, que me le van a poner un asterisco o algo?, ¿no es acaso la lista de Tascón nuestra estrella de David?”. Uno sabe que todo es jodiendo: que aquí nadie se va a suicidar con cápsulas de cianuro por el susodicho, perdiéndose el goce de ingentes fortunas mal habidas, que no hay clima para trenes repletos, que no habrá Tubinga, tan solo porque la obvia rima de la echaderita de vaina desarmará el campo antes de que comience. Pero igual entra un friíto. Si no soy venezolano, ¿qué soy? ¿Qué son esos 20 mil votantes de Miami? ¿Qué es ser venezolano en definitiva?

Ser venezolano es ser educado, no insultar a nadie salvo casos extremos de tránsito, donde hasta, seguramente, el Cardenal Urosa suelta un desatino. El venezolano es sensible, compasivo, amable, detesta los privilegios, aunque los use con frecuencia. El venezolano nunca cree que otro venezolano es menos venezolano que él, pensar distinto no es problema. Hace más de un siglo que no nos matamos por pensar distinto. Ser venezolano es tener una mentalidad igualitaria, es pensar que la salsa que es buena para el pavo lo es también para la pava, es reconocer la injusticia, aunque saques provecho de ella.

Ser venezolano es resolver con lo que se consigue, preparar un desayuno con lo que sobró de ayer. Ser venezolano es tener pasión por la música, cantar y bailar sabroso.
Es tomarse una cerveza fría en la mañana para matar el ratón de ayer. Ser venezolano es encomendarse a La Virgen, pedir la bendición, es persignarse antes de emprender algo importante. Ser venezolano es ser contradictorio, es tener un país en los sueños y otro en la práctica cotidiana, también tener la certeza de que todo va a estar bien.

Es criticarnos a nosotros mismos y decir: “bueno, es que somos así, qué vamos a hacer” o “por eso estamos como estamos”. Ser venezolano es creer que somos un país rico, no tolerar al abusador cuando el que no abusa es uno. Ser venezolano es ser sensible ante el dolor ajeno, echarle una mano al otro, ser compasivo, perdonar y no ensañarse con el que está en desventura. Ser venezolano es hablar una lengua diferente, muy parecida al español, pero mucho más rica, llena de gestualidades, de palabras nuestras.

Ser venezolano es vivir con la certeza de que no hay mujeres más bellas que las nuestras, de que tenemos cielo, selva, nieve y playas fabulosas al alcance de la mano. Ser venezolano es contar con el humor, con una gracia característica de esta Tierra de Gracia, que, como en el Jardín de Epicuro, nos permite reír de la insensatez sin que caigamos en la debilidad de odiarla.

…Por lo tanto, venezolanos somos todos, también él, aunque haya quien dude.

Publicado en la edición impresa de Tal Cual
Tomado de:

viernes, 29 de junio de 2012

Repensar al Municipio, recuperar la institucionalidad y la ciudadanía


Carlos Romero Mendoza 29 de junio de 2012.

Navegando por Internet me encuentro con un artículo titulado: Cómo desmontar los Concejos Municipales? y crear el nuevo Municipio, publicado en aporrea.org, firmado por Evaristo Marcano.  En ese artículo se plantea que a través de la planificación participativa se puede ir diseñando una nueva dinámica a través de la cual se vaya sustituyendo al Concejo Municipal por otra instancia en la cual se pueda pensar y diseñar en el nuevo municipio revolucionario.

Para el autor ese nuevo municipio es una necesidad pues hoy el “deficit institucional” que sufre el Poder Público Municipal así lo exige.  Este artículo me permite compartir 3 reflexiones:

1.-       Puedo compartir el tema del “déficit institucional” que afecta al Poder Público Municipal, pero el autor obvia mencionar que tal situación es provocada por el propio gobierno nacional que a través de una estrategia anunciada desde el 2004, ha venido abusando  del derecho para debilitar la institucionalidad política local.

La reforma a las Juntas Parroquiales, ha hecho que prácticamente éstas hayan desaparecido en la práctica.  La reforma del Consejo Local de Planificación Pública ha anulado la oportunidad de instalar esa instancia de encuentro y debate entre gobernantes locales y ciudadanos.  La reforma de la Justicia de Paz ha abierto un debate que sin duda concluye con su debilitamiento institucional.   A lo anterior le debo agregar que las reformas a la Ley Orgánica del Poder Público Municipal y la Ley de Adecuación de los períodos de las autoridades electas dictada en el 2010 vacío de legitimidad y debilitó sustancialmente al Concejo Municipal que hoy conocemos.  Todo esto hay que analizarlo integralmente con la realidad financiera de los municipios.

2.-       Comparto con el autor que es necesario repensar al Municipio, más cuando hay tantos espacios políticos que se han anulado en la práctica y que representan figuras creadas constitucionalmente, que además permiten una clara y real participación ciudadana en la gestión pública.

El repensar al Municipio no puede ser bajo una sola forma de ver la dinámica local, menos aún, se puede repensar en el Municipio bajo el esquema del Poder Popular, cuando ya previamente el 2 de diciembre del 2007 esa propuesta de organización local fue rechazada de forma expresa y con el debido respaldo constitucional.  El único aporte que se puede decir deja el debate del Poder Popular en la sociedad, es la necesidad de debatir de manera plural sobre el Municipio que el país requiere, por lo tanto si lo miramos de esta forma, es una oportunidad adecuada para abordar la descentralización desde la organización política y territorial del diseño del Estado Venezolano.

3.-       El “déficit institucional” es comprensible, más no justificable, en gran medida porque tenemos un Municipio que en 30 años ha tenido tres modelos: a partir de 1978 era un Municipio gobernado por un equipo llamado Concejo Municipal, que actuaba como cuerpo colegiado; a partir de 1988 un Municipio con un Alcalde electo popularmente, pero que no sólo representa la función ejecutiva, sino que además sigue siendo el Presidente formal del Concejo Municipal, es decir el Alcalde tenía entonces dos funciones: como representante de la función ejecutiva y como representante de la función legislativa; y a partir del 2005 se diseña un Municipio con 4 funciones: la ejecutiva, la deliberativa, la de planificación y la contralora, en este caso se separan formalmente la función del Alcalde y del Concejo, y aparece el Consejo Local de Planificación Pública, que nace en la Constitución de 1999.

Tan pronto nace el Municipio del 2005, surgen los Consejos Comunales y por ende inicia el camino de este recorrido de transformaciones que hoy no hay duda se orientan a debilitar al Municipio.

La inacción de los ciudadanos en defensa de la Junta Parroquial, de los Consejos Locales de Planificación, de la misma Justicia de Paz, así como la ausencia de una clara demanda en respeto al voto como expresión de la soberanía en la extensión del período de gestión de los Concejales, permite asumir que el “déficit institucional” se fortalece y por lo tanto el desarrollo del Poder Popular se sostiene en el “déficit de ciudadanía”.

Al Municipio lo han vaciado de ciudadanía, a tal punto que en la defensa de la institucionalidad local el Municipio ha quedado sólo, pues ni siquiera la gran mayoría de sus Alcaldes y menos aún sus Concejales, han asumido la tarea de la defensa institucional.  La anomia de los ciudadanos, de los partidos y de la gran mayoría de los representantes electos para cargos locales, sin duda alguna permite concluir que a nadie le duele el Municipio.

Un ejemplo de esa afirmación la encuentro en el Diario Vea del pasado 19 de junio de 2012, donde una nota de prensa registra la existencia de una Asociación de Concejales Socialistas, quienes luego de una marcha, llegaron a la Vicepresidencia para entregar un documento en apoyo al Plan del Gobierno Nacional para el año 2009-2013, que no es otra cosa que el fortalecimiento del denominado Poder Popular.

¿Será acaso que a lo largo del país, en 335 municipio, todos los concejales son socialistas?, pues el silencio y la inacción de estos representantes locales ha sido a lo largo de estos años sorprendente.  Pero más sorprende y más contribuye al debilitamiento institucional, que hoy teniendo unos candidatos a Alcaldes electos de manera legítima en unas primarias, aún el ciudadano no tenga claro cómo se elegirán los Concejales.  

La elección de los Concejales, garantizando la unidad y en un proceso transparente, permitirá reforzar el rol del Alcalde e ir construyendo una visión compartida del Municipio como actor de la Descentralización y como expresión constitucional de la organización del territorio nacional.   Con ello se alimenta el camino para repensar en el nuevo municipio y buscar que el ciudadano se reconecte con los asuntos locales y las instituciones locales, para así combatir el déficit ciudadano y sembrar la democracia desde la ciudadanía.

Medida de embargo en contra de Globovisión no silenciará al pueblo venezolano


Comunicado de la MUD en junio 28, 2012

La Mesa de la Unidad Democrática expresa su más firme rechazo a la arbitraria decisión del TSJ de imponer al canal de noticias Globovisión, un embargo por la cantidad de 25 millones de bolívares.

No deja de sorprender que cuando se trata de coartar los derechos de los ciudadanos, la “justicia” en manos del gobierno es diligente y eficaz. El país quisiera ver el mismo accionar del TSJ para actuar contra la inseguridad, contra la incapacidad, contra la corrupción, contra los excesos de un gobierno que cada día hace méritos para ser llamado en propiedad un gobierno autócrata.

La excusa de la “justicia” gobiernera para atentar contra un canal de noticias independiente y que es visto por millones de venezolanos, es la cobertura de los hechos de El Rodeo. A quien hay que sancionar es al Presidente, al Ministro del Interior, y a la Ministra de Asuntos Carcelarios, por haber permitido que las cárceles se hayan convertido en lo que son hoy: fábricas de corrupción y muerte.

El gobierno quiso que el país no se enterara de lo ocurrido en El Rodeo, al aplicar su política de censura. En ese momento Globovisión fue Venezuela, especialmente para los familiares de los presos, quienes a través de la pantalla del canal de La Florida, se enteraron de lo que ocurría con sus familiares, información que el gobierno de Chávez se ocupó de negar sistemáticamente. Dijeron que no pasaba nada, como hoy dicen que no hay crímenes y no hay apagones. Al Presidente y a sus jerarcas, no les interesan los sectores humildes. Su único interés es mantenerse en el poder y para eso aplastan los derechos fundamentales que establece la Constitución. No tendrán éxito.

Este grave hecho es una clara evidencia de la sumisión de la justicia a las órdenes del gobierno. Se sanciona a un canal que cumplió con su deber de informar a un país que no sabía lo que ocurría en El Rodeo y que la propaganda pretendió ocultar, pero no se sancionan los excesos de Chávez y sus largas cadenas llenas de insultos o el lenguaje del odio de los medios oficiales que todos los días agreden al país.

Este nuevo y grave atentado contra las libertades de los venezolanos ocurre en el contexto de una campaña electoral. La Mesa de la Unidad Democrática ha sido consecuente y responsable ante el país al denunciar las condiciones de desigualdad que privan en esta contienda electoral. Se busca que Venezuela tenga miedo, que el solo hecho de pensar en un cambio de gobierno sea asumido como riesgo y con temor; el gobierno quiere que los venezolanos no piensen acerca de su presente y sobre su futuro. Nos quieren inertes, llenos de miedo ante el zarpazo de la represión de un gobierno que se esconde en bellos discursos sobre la independencia, la soberanía, la Patria ¿Cuál Patria? Dónde hay represión, no hay Patria. Este gobierno no representa al país.

La decisión contra Globovisión busca llevar el desconcierto y la depresión a los venezolanos que quieren que las cosas se hagan bien, que quieren que el país y sus instituciones funcionen. Pero en lugar de deprimirnos lo que logra es darnos nuevos bríos para luchar; para mantener nuestras convicciones a favor de la legalidad, de la Constitución.

Le pedimos a Venezuela fuerza y perseverancia. Hemos dicho que vivimos tiempos difíciles, pero llenos de esperanza. Invitamos al país a rechazar el nuevo golpe de la represión oficial. Los exhortamos a no ceder ante los intentos de desmoralizar que hace la propaganda. Hemos ganado. Venimos creciendo. Cada día son más las puertas de millones de venezolanos y venezolanas que se abren para escuchar la propuesta de la Unidad y de su candidato Capriles.

Ratificamos nuestro compromiso de ganar el 7 de octubre para tener un gobierno que respete a todos, sin excepción. Nuestra solidaridad con los trabajadores, profesionales, gerentes, y propietarios de Globovisión, pero especialmente con los venezolanos y venezolanas que tienen derecho a estar informados y a informar, derecho que hoy les niega el gobierno. Derecho a la información que quiere cambiar por propaganda chatarra que oculta la realidad de los ciudadanos.

Que se olvide el gobierno. No detendrán el avance de Capriles ni van a silenciar al pueblo venezolano. Pueblo que se encariña más con la libertad cuando más lo reprimen. Se anotó mal el gobierno con esta decisión

EL "QUINTO ELEMENTO" DEL PLAN CAPRILES CONTRA LA INSEGURIDAD: ¡EL RESCATE DE LOS BARRIOS!


Una propuesta desde los sectores populares al Programa del Cambio!!!

Por Radar de Los Barrios, 24/06/2012

El Plan de Seguridad de Henrique Capriles enfrenta la inseguridad en cuatro dimensiones muy importantes: prevención, depuración policial, justicia penal y reforma penitenciaria. Dirigentes comunitarios de base han construido una propuesta que pudiera convertirse en el componente número cinco de este programa: El rescate de esas 170 mil hectáreas de barrios que son hoy guarida, aliviadero y teatro de operaciones de las 18 mil bandas delictivas que existen en Venezuela
Numerosos sectores tienden a desestimar el anuncio de la llamada “Gran Misión A Toda Vida Venezuela” porque el mismo se produce en plena campaña electoral. Para nosotros, sin embargo, tal anuncio si tiene relevancia: El que -después de 14 años y 150 mil venezolanos asesinados por el hampa- el gobierno haya por fin reconocido no sólo la existencia sino la inmensa gravedad del problema de la inseguridad en Venezuela será en el futuro inmediato un argumento moral y político fundamental para que el nuevo gobierno a ser electo el 7 de Octubre exija a quienes apenas en meses serán oposición una patriótica colaboración en la tarea de todos de vencer la inseguridad que dejarán como herencia.
SUPERAR EL LEGADO DE MUERTE ES POSIBLE
Para combatir ese nefasto legado de las torpezas y corruptelas del pasado y del presente, el candidato Henrique Capriles ha propuesto un programa interesante, porque supera las generalidades necias como aquello de “plomo al hampa” y plantea un abordaje del drama de la inseguridad en cuatro áreas fundamentales: La necesaria prevención, que tiene en la educación y el empleo sus principales pilares; la transformación de las fuerzas policiales, convertidas hoy en parte muy agresiva del problema; poner orden en la justicia penal, cuya lentitud y corrupción es un factor clave de la impunidad, y la reforma penitenciaria, para evitar que las cárceles venezolanas sigan siendo “centros de comando del crimen” y “universidades del delito”, mantenidas por el Estado pero dirigidas por el hampa, como ocurre hoy bajo las narices de El Assaimi y Varela.

A esos cuatro elementos del programa del cambio democrático en materia de seguridad ciudadana, una importante cantidad de dirigentes comunitarios de base (opositores unos, pro-oficialistas otros, independientes la mayoría) proponen incorporar un quinto elemento: Una “visión epidemiológica” de la lucha contra el crimen, planteamiento que -como ya se probó en Medellín, entre otras ciudades latinoamericanas- permitiría rescatar los barrios de las garras del hampa. Porque podemos estar claros en algo: La inseguridad es un mal que ciertamente nos afecta a todos, pero no nos afecta a todos de la misma manera ni con la misma intensidad. Los barrios y las urbanizaciones populares, espacios en los que residen 70% de las familias venezolanas, constituyen la guarida, el aliviadero, la “concha” y el teatro de operaciones preferente de las 18 mil bandas delictivas que según estimaciones de los técnicos de la Mesa de la Unidad Democrática existen en el país. Hacer abstracción de un dato tan relevante como este no ayuda a definir una política pública eficiente en materia de seguridad.
EL CRIMEN ES UNA EPIDEMIA: ¡ENFRENTÉMOSLO ASÍ!
La inseguridad es una enfermedad del cuerpo social, y el crimen desbordado no es otra cosa que esa enfermedad convertida en epidemia. El enfoque epidemiológico llevado al combate de la inseguridad implica, en primer lugar, establecer en que lugares está “la enfermedad”, luego ubicar “los focos” dónde ésta se genera, posteriormente plantea detectar y destruir al “vector” que la transmite y por último supone destruir el hábitat en que el vector prospera, como medida básica de profilaxia y prevención. Adoptando el enfoque epidemiológico, la primera tarea es ubicar en qué espacio esta lo que hay que enfrentar. Y TODOS los estudios de victimización indican que ocho de cada diez víctimas del hampa caen en los barrios.
En consecuencia, una “política de seguridad” que en vez de buscar “buena prensa” o “sacar votos” procure salvar vidas tendrá que tener a los barrios como escenario preferente de sus esfuerzos. Una vez ubicados los barrios como el espacio preferente para el combate contra el hampa, ¿Qué hacer allí? Cuando la policía va a los barrios generalmente lanza redadas indiscriminadas. Paradas de autobuses, camionetas y rústicos se ven asediadas por funcionarios exigiendo documentos de identidad y sometiendo a pasajeros y transeúntes a requisas muchas veces humillantes. Ciudadanos del barrio son tratados como criminales mientras los auténticos delincuentes disfrutan del espectáculo desde la seguridad de sus guaridas. Las pocas veces que la fuerza pública se aproxima a los escondites de los criminales lo hacen con las luces de las “cocteleras” encendidas y las sirenas a todo volumen, como diciendo “aquí vamos, escóndanse o váyanse, no los queremos encontrar…”.
UBICAR LA ZONA, DETECTAR FOCOS, DESTRUIR AL VECTOR…
El enfoque epidemiológico sugiere que una vez ubicado el terreno del combate a la enfermedad hay que detectar sus focos. Si la epidemia es el delito y el terreno son los barrios, los focos del crimen en los barrios son conocidos: los lugares en que se vende piedra, crack, “perico” y hasta heroína; las casas, ranchos y hasta “cambuches” donde son ocultadas las víctimas de secuestros; las “conchas” en que los hampones guardan y reparten el botín de robos y arrebatones; los lugares para “enfriar” vehículos robados, los “deshuesaderos” para tales vehículos cuando son destinados a la venta de repuestos e incluso los lugares para la quema de aquellos que son utilizados para cometer otros crímenes, a fin de que el fuego borre huellas y demás evidencias, todos esos focos de la actividad criminal son secretos a voces en el barrio, por lo que ubicarlos no debería ser un problema mayor si las autoridades pusieran más énfasis en labores de inteligencia que en la organización de ruedas de prensa.
“Vector” es como los especialistas en epidemias llaman al insecto o animal que aloja al parásito, virus o bacteria que causa una enfermedad, y que por lo tanto es portador y transmisor de la misma. El “vector” del Mal del Chagas es el chipo, el del dengue es el zancudo “patas blancas” y el del paludismo es el mosquito conocido como Anópheles. En el caso de la epidemia llamada inseguridad, la identificación del “vector” no es demasiado complicada: Es clarísimo a la luz de las estadísticas que la inmensa mayoría de los caídos a manos del hampa son víctimas de armas de fuego, y también en la inmensa mayoría de los casos los victimarios actúan bajo efecto de drogas, o están protegiendo o intentando agrandar el área en que controlan su tráfico y distribución. Es evidente entonces que el vector a atacar es la mezcla de narcotráfico y armamentismo. El desarme (¡Del hampa, no de las policías!) y la destrucción no sólo de bandas de “buhoneros” de la droga sino de las cadenas verticales de ese criminal negocio se convierten entonces, para la lucha contra el crimen, en lo que la fumigación es para la lucha contra el dengue.
PREVENIR, MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS… 
La visión epidemiológica del combate al hampa también implica un enfoque del tema de la prevención que va mucho más allá de las tradicionales invocaciones a “los valores” o a “la educación” como barreras principistas contra la conducta delictual. Trabajar en estas áreas es importante, pero también lo es –y mucho- entender y asumir que una muy importante medida preventiva contra el crimen es la habilitación física de todas las zonas de barrio de nuestro país. El día en que todos los barrios de Venezuela dejen de ser un amasijo de casas, callejones, escaleras y pasadizos que los transforman en fortalezas inexpugnables desde las que el hampa ejerce el gobierno real, y pasen a ser condominios populares, con servicios públicos y sobre todo con una vialidad externa e interna que permita que la vigilancia policial llegue hasta el último rincón de esas comunidades, ese día el crimen en Venezuela habrá recibido un golpe demoledor y definitivo. Y lograrlo, por cierto, es mucho más barato que lo que este gobierno ha gastado en armas rusas, satélites chinos y chatarra iraní.
DE OFERTA DE UN CANDIDATO A COMPROMISO NACIONAL
Lo aquí planteado implica un trabajo muy duro: Para el Estado, supone la construcción de unos cuerpos policiales no “bolivarianos” o “socialistas” sino profesionales, bien formados, bien pagados, bien dotados, capaces de hacer bien el trabajo que hay que hacer. Para la sociedad, un planteamiento como este implica la madurez necesaria para participar en un esfuerzo de largo aliento, en el que no habrá “resultados mágicos” de corto plazo, pero en el que si habrá resultados verdaderos, medibles, cuantificables y acumulativos, resultados que hagan posible que sea el cambio de realidades y no las campañas propagandísticas lo que determine y produzca el cambio de las percepciones.

Varios centenares de dirigentes comunitarios han participado desde mayo de 2008 en encuentros y debates que han generado la propuesta que aquí hacemos, y que ya en otras oportunidades hemos mencionado. Propuesta, por cierto, que no contradice ni confronta los otros componentes del Plan de Seguridad presentado al país por el candidato Henrique Capriles. Por el contrario, los extiende y complementa, enriqueciendo la profundidad social y concreción territorial del Plan en su conjunto. De las respuestas que obtengamos a este planteamiento informaremos oportunamente al país.