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miércoles, 31 de octubre de 2012

Resolución 058: Los Consejos Educativos


Por Antonio Pérez Esclarín, 30/12/2012

El pasado 16 de octubre de 2012 se publicó en la Gaceta Oficial número 40.029, mediante decreto ministerial, la resolución 058, que crea y regula la organización de las comunidades educativas a través de la figura de los Consejos Educativos y, en consecuencia, deroga la resolución 751 vigente desde 1986.
El propósito de la Resolución aparece planteado desde el comienzo con meridiana claridad:
“democratizar la gestión escolar, con base en el modelo sociopolítico de la democracia participativa y protagónica establecida en nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999)”.
Lo primero que quiero decir es que el espíritu de la Resolución me parece muy positivo  pues siempre he considerado poco educativas esas escuelas islas, encerradas en sí mismas, de espaldas a los problemas de su entorno. Todo intento de democratizar la gestión y de generar mayor participación en el hecho educativo  me parece muy necesario sobre todo si tomamos en consideración que, en la actualidad, está muy extendida la queja de que padres y representantes parecen haber renunciado a su papel de primeros y principales educadores y que, cuando se les convoca a asambleas o reuniones, son muy pocos los que acuden.

Por otra parte siempre he considerado la educación como tarea y responsabilidad de  toda la sociedad, pues todos educamos o deseducamos con nuestras palabras y sobre todo con nuestras acciones. Por ello, he trabajado para que la escuela se vaya constituyendo en un centro educativo comunitario y vayamos avanzando hacia una sociedad realmente educadora. El problema educativo es tan serio y tan grave que no podemos prescindir de nadie, sobre todo de los que están dispuestos a colaborar para garantizar a todos  una educación de verdadera calidad. En Educación Popular siempre hemos considerado un contrasentido un centro educativo que no esté integrado a la comunidad.  La escuela tiene que estar ligada a las necesidades locales y ser un espacio abierto donde la comunidad se cuestiona a sí misma, se va formando, se va concientizando, va resolviendo los problemas esenciales y va construyendo espacios de vida y convivencia cada vez más humanos.
En este sentido nadie puede no estar de acuerdo con los  principios y valores que rigen el Consejo Educativo:
“la democracia participativa y protagónica, la responsabilidad y corresponsabilidad, la justicia e igualdad social…, el respeto a la vida, el amor, la fraternidad, la convivencia, la cooperación, el compromiso, la honestidad, la lealtad, la tolerancia, el carácter humanista social, la valoración del bien común, la valoración social y ética del trabajo, el respeto a la diversidad de los diferentes grupos humanos…”
Pero ¿cómo hacer para que todo esto deje de ser mera proclama o buenas intenciones y pase a ser práctica, ejercicio cotidiano, vivencia?
Por otra parte, me preocupa muy seriamente que, en el contexto de extrema polarización que seguimos viviendo, esta Resolución en vez de contribuir a elevar a calidad de la educación, que es lo realmente necesario y urgente, sea otro elemento distractor y de nuevos enfrentamientos que se traduzca en mayor empobrecimiento de la ya muy pobre educación.
Es evidente que la Resolución, tal como ha sido propuesta, está ocasionando  miedos, zozobras, angustias, en muchos directores, docentes, padres y representes que no terminan de entenderla o no saben cómo aplicarla. La escasa consulta que ha precedido a la promulgación de la Resolución ciertamente contradice el espíritu de participación que busca. Para superar estos escollos el Estado debe hacer un gran esfuerzo pedagógico por promover ampliamente el estudio y análisis de la Resolución, por escuchar y tomar en cuenta  las críticas, aclarar las dudas que son muchas y superar las abundantes ambigüedades, sin considerar que toda crítica responde a una actitud  hostil, o que busca que la educación siga como está. A su vez los opositores deben hacer esfuerzos por no seguir viendo en toda propuesta del Gobierno algo totalmente negativo.
No creo en consecuencia que la exigencia de que la Resolución se implante ya, sin tiempo para estudiarla, comprenderla, debatirla y analizar sus posibles alcances y consecuencias, sea el camino para fomentar la ciudadanía responsable y mejorar la educación.
Tomado de:


A todo elector frustrado


Por Roberto Picón, 28/10/2012
Integrante del Grupo de Técnicos del Comando Venezuela

Tres semanas después de las elecciones algunos siguen cabizbajos preguntándose que pasó. Tratan de buscar explicaciones y las encuentran fácilmente en un fraude que no fue, pero que perniciosamente se mantiene como posibilidad y socava nuestra esperanza de alguna vez poder triunfar con los votos.

Se construyó mucho: un liderazgo nacional que logró un crecimiento de más de un millón de votos con respecto a la elección de 2010, una red de testigos que alcanzó recabar mas del 90% de las actas de votación y que permitió que en las zonas más apartadas del país los venezolanos más humildes votaran por Capriles. Mejoramos el resultado en Delta, Guarico, Cojedes y Trujillo. Pero no fue suficiente. Reconocer que perdimos y hacer lo que haga falta para recuperar una verdadera democracia es la prioridad a escasas 7 semanas de las elecciones regionales.

La campaña y el proceso electoral constituyen un todo. No podemos decir que la elección fue justa y equilibrada, porque los recursos del Estado estuvieron al servicio de Hugo Chávez y el CNE, responsable de la equidad de la elección, no hizo nada para impedirlo.

Las elecciones sin embargo fueron libres, porque cada votante frente a la máquina tuvo la posibilidad de ser más que el miedo, la extorsión o la intimidación y depositar el voto de acuerdo a su conciencia.

Les aseguro que los resultados de los votos corresponden a lo que expresó el pueblo ese día, no cabe ninguna duda. El Conteo Rápido del comando desde las 7:20 pm (cuando habían cerrado muchas mesas en toda Venezuela que no tenían cola ya) tenía un resultado preliminar que apuntaba a una diferencia de por lo menos un millón de votos y que nunca se revirtió. La movilización al final de la tarde que la hubo, pero no tuvo la magnitud que se apunta, no fue la causa de la derrota. Las mesas que cerraron oportunamente a las 6PM y que ya habían transmitido sus resultados al comando a las 7:20 PM nos dieron los números, y nos los continuaron dando hasta las 10PM cuando el CNE emitió el primer Boletín.

Cuando Henrique Capriles reconoció su derrota, no había dudas que el resultado reflejaba la voluntad de la mayoría de los venezolanos.  Decir otra cosa hubiera significado un retroceso a los peores momentos de nuestra historia reciente y generado violencia en las calles que todavía estaríamos lamentando.

Hay varios rumores que circulan en los medios y en las redes sociales que es necesario aclarar.

A) La Mesa de la Unidad sí tuvo testigos en la sala de totalización, como los ha habido siempre desde 2006. En la rueda de prensa que ofreció el Comando Venezuela el viernes 26-10 a los medios se hizo pública el acta firmada por nuestros representantes y los del CNE.

B) Sí hacemos auditorías sobre el RE. Justamente esa revisión detallada es la que nos permitió identificar esta semana en forma oportuna la reubicación extemporánea de 109 personas, favoreciendo a candidatos del oficialismo y a sus relacionados.

En el caso de auditorías mayores donde hay millones de nuevos inscritos y de reubicados la auditoría se hace de otra forma, pero también se hace. Se aplican métodos de muestreo estadístico ante la imposibilidad de acceder a información detallada del Registro Electoral. No hay miles de chinos, cubanos o iraníes inscritos recientemente en el registro electoral.

C) Cuando se dice que a las 6PM Henrique Capriles estaba ganando, se habla de encuestas a boca de urna (“exit polls”) que circulaban. Desafortunadamente, estos instrumentos pocas veces han sido concluyentes en Venezuela. El 7O había varios y uno de ellos, diseñado por la UCAB, dio durante todo el día ventaja a Chávez. Como es normal en estos casos, cada equipo de campaña disemina la información que mantiene alta la moral de su equipo.

D) Hay 45 mesas donde Capriles no logró obtener votos. Son centros muy pequeños en donde nuestros testigos no votaban pero si estuvieron presentes. Los centros de votación donde Capriles gana 90/10 o mejor tienen prácticamente el mismo resultado en número de votos que los centros donde Chávez gana 90/10.

E) Con respecto al artículo 441 del reglamento de la LOPRE sobre la realización de la verificación ciudadana y las actas correspondientes: La verificación ciudadana sí se realizó en muchísimos casos aun cuando el Comando Venezuela no priorizó la consolidación de estas actas por varias razones. Sin embargo tenemos en nuestros archivos alrededor de 1000 actas que los testigos nos han hecho llegar por distintos medios. Invitamos a quien quiera a revisarlas en la sede del Comando.

En cuanto a este último punto hay que ampliar:

1) El software y hardware de las máquinas de votación han sido revisados exhaustivamente por un equipo muy calificado, comenzando desde el 2005. En esta oportunidad se hizo una auditoría especialmente profunda ya que el sistema tuvo cambios importantes a raíz de la integración del dispositivo SAI (captahuellas). NOSOTROS SABEMOS QUE EL SISTEMA NO CAMBIA LOS VOTOS, Y EL VOTO ES SECRETO. Hay personas y grupos que sistemáticamente se han dedicado a socavar la confianza en quienes hacemos estas auditorías y a desacreditarnos como ingenuos o vendidos. Para contrarrestar estos insultos solo es posible ofrecer nuestro testimonio, nuestra experiencia y abrirnos a conversar sobre nuestro trabajo.

2) La producción de las máquinas de votación se audita para garantizar que el programa y configuración que se instala en esas máquinas es igual a lo que se auditó previamente. Las máquinas son precintadas y distribuidas a nivel nacional.

 3) Durante la instalación de las mesas, los testigos verifican que los precintos de las máquinas no se hayan violado.  Creer que es posible una sustitución masiva de las máquinas desde que parten de Mariches hasta que llegan a cualquier centro de votación, es creer que es posible mantener un secreto en el que participen mas de 100 mil personas (son  más de 39 mil mesas). Es parecido a decir que el hombre no llegó a la Luna, o que Bush fue cómplice en los ataques terroristas del  11 de Septiembre

4) La verificación ciudadana está diseñada para que electores, miembros de mesa y testigos confirmen que las actas de escrutinio impresas al cierre representan correctamente la voluntad de los electores, cotejándolas contra las papeletas depositadas en la urna. Es mas o menos equivalente a contar el dinero que entrega un cajero automático y compararlo contra lo que imprime el papelito que da el cajero al final.  El cliente del banco, como el elector o el miembro de mesa, no tienen que entender el sistema y el proceso que lleva las máquinas hasta el centro de votación.

Pensar que hay un proceso diseñado para saber cuándo se va a obviar este procedimiento y ejecutar una instrucción "cambia-votos" que modifique el acta impresa es complicar aun más el escenario tipo "James Bond" que esbocé anteriormente.

5) Las actas de verificación ciudadana que los miembros de mesa elaboran a partir de esta auditoría manual, demoran más de una hora en producirse, son impresas en papel químico y nuestro testigo se queda con una tercera o cuarta copia que es difícilmente legible. Como las actas muchas veces identifican en forma incompleta al centro es complicado (pero posible) compararlas contra los resultados. Tratar de impugnar la elección porque faltan estas actas es como tratar de impugnar el estado de cuenta de un banco porque nos faltan los comprobantes de retiro del cajero automático. Todos los comprobantes que tenemos coinciden y por eso no procede el reclamo. Los que no tenemos deben coincidir también ya que si no alguien hubiera reclamado que le robaron, como naturalmente uno reclama cuando los billetes que entrega el banco no coinciden con el papel impreso.

Se ha alegado que se impidió hacer la auditoría en muchos sitios. No es verdad: nuestro monitoreo señala que nuestros testigos fueron removidos forzosamente solo en 4% de las mesas. Esto no lo justificamos y ya lo hemos reclamado.

6) Las actas de escrutinio impresas sí fueron recabadas masivamente. Contamos con más del 90% de las mismas y se han publicado en la página WEB http://hayuncamino.com/actas/ No hay ningún caso en que estas actas difieran de los escrutinios publicados, ni algún caso en que las actas de escrutinio no coincidan contra las actas de verificación ciudadana que tenemos en nuestro poder.  Los casos en que tenemos las dos actas corresponden a mesas de todo el país, de todo tipo de centros y confirman el resultado electoral.

En conclusión. Perdimos, sin excusas perdimos. Perdimos porque suficientes venezolanos no creyeron que pueden tener un mejor país donde no se sientan obligados a votar por un candidato populista y autoritario que de cuando en cuando les ofrece algo de dignidad y algún beneficio, sometiéndolos a una extorsión permanente.

Perdimos a sabiendas de que enfrentábamos un estado donde las leyes solo se cumplen cuando conviene al gobernante.

Creemos que cuando logremos convencer a suficientes venezolanos no habrá fuerza capaz de callar la voluntad de la mayoría.

Solo nos queda insistir en el mensaje, no ceder un palmo del terreno ganado y continuar profundizando en toda Venezuela. Eso solo es posible desde el camino electoral, que afortunadamente sigue abierto.

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BALANCES… Y DICIEMBRE



Escrito por DIEGO BAUTISTA URBANEJA el Oct 26th, 2012

Es esencial lograr una votación que imponga respeto y reafirme la fuerza que logramos acumular

La acumulación de análisis que se han producido sobre las causas de los resultados del 7-O permite tener una visión completa de los factores que, de acuerdo a cierta manera de ver las cosas, estuvieron en juego en la reelección de Hugo Chávez. Algunos ya son viejos conocidos: ventajismo integral, conexión emocional de Chávez con parte de la población, temor a perder los beneficios que da o promete el Gobierno, presiones sobre empleados públicos y beneficiarios de programas sociales, uso apresurado de los dineros públicos para cancelar pagos atrasados…

Los análisis de estos días han añadido unos cuantos factores a la lista de sospechosos habituales, o los han observado con más cuidadosa atención que la acostumbrada. Uno de ellos es la red de comunicaciones que, en la forma por ejemplo de centenares de emisoras populares, ha puesto en pie el Gobierno para difundir capilarmente su mensaje y descalificar al de sus adversarios. Otro es la red organizativa que entreteje partido, Gobierno y lo que se ha dado en llamar paraestado -misiones, consejos comunales…- red que permite al Gobierno tener el registro de las personas que hay que mantener contactadas, atendidas, supervisadas, en forma tan constante como se pueda, incluso fuera de la coyuntura electoral. Un tercero es el dominio de una mecánica electoral, que asegura el acarreo, en horas de la tarde, de un significativo número de votantes rezagados, remolones, o que han intentado hacerse los locos, de forma de llevarlos a votar, en condiciones además que aseguran que votarán por el comandante.

Como lista, toda esa enumeración de factores luce adecuada. Pero es cosa de agregarles un factor unificador. En efecto, esos elementos cuentan con un cemento de base que los cohesiona y les de un sentido uniforme, o sobre el cual se montan, para ejercer sus efectos de atraer o atrapar a ciudadanos que quisieran escapar de esas redes. Me refiero a la existencia de un núcleo importante de la población identificada políticamente con Chávez, captada por un mensaje político que han adoptado firmemente, socialmente concentrada en los sectores populares, y cuyas motivaciones van más allá de cálculos materiales o de beneficios inmediatos, aunque estos casi nunca faltan y son siempre bienvenidos para remachar esos sentimientos de lealtad. Por cierto que, sobre todo al final de la campaña, cuando tal vez sintió cerca el resuello de Capriles, Chávez apeló dramáticamente a esos sentimientos y a sus reverberaciones, para sujetar bien a su manada, e impedir que los que pudieran estar tentados a abandonarla lo hicieran. Traigo a colación en tal sentido el comentado discurso de Chávez en el que dijo que el asunto no era si había luz o no, sino que cosas de otro nivel eran las que estaban en juego.

Con una armazón de ese tipo, y con las maniobras que en todo momento permite, habremos de seguirnos enfrentando quienes deseamos para el país un rumbo diferente al que le imprime el gobierno de Chávez.

En cuanto a la oposición, también se han acumulado análisis poselectorales. Muchos de ellos han estado muy dados a hacer comparaciones poco conducentes, en especial con las elecciones del 2006. Lo que se puede constatar con seguridad es que continúa la curva ascendente que se viene recorriendo desde esa fecha y que esta ha resultado insuficiente cada vez que está en juego la permanencia de Chávez en el poder.

Por ahora, de cara a las elecciones de diciembre, no hay tiempo para detenerse a sacar las consecuencias de fondo de este tipo de análisis. Por los momentos, y de aquí a dos meses, hay que montarse en la ola de los resultados del 7-O, determinar y ubicar el crecimiento obtenido, examinar de cerca cuáles oportunidades de triunfo ofrece, que son bastantes, y trabajar con toda intensidad en explotarlas. Hacer todo eso, apenas se lo permita a cada cual, la duración del -para hablar como los psicólogos- duelo que la derrota de Capriles ha producido en muchos venezolanos, los mismos de quienes dependen los triunfos que podamos lograr en diciembre y el número de votos que hayamos de sacar. Al respecto y para terminar, una sola cosa: no podemos darnos el lujo de salir mal en esas elecciones. Es esencial lograr en esa fecha una votación popular que imponga respeto, que reafirme la fuerza notable que hemos logrado acumular, que nos proporcione gobernaciones que podemos obtener, y que nos prepare para los futuros triunfos que el país necesita de nosotros.

Como empezar una revolución

Documental de Albert Einstein Institution, traducido al español


Una historia sobre el poder de la gente para cambiar el mundo y sobre un hombre que durante más de 50 años ha ayudado a los pueblos a derrocar a sus dictadores. Su nombre es Gene Sharp y aunque él sea un desconocido en muchos lugares del mundo, sus 198 métodos para hacer una revolución han encendido la mecha en varios rincones del planeta.

El poder de la resistencia no violenta

Desde muy joven, su formación le llevó a querer transformar el mundo en un lugar mejor y a dejarlo en mejores condiciones que cuando lo encontró. Tenía muy claro que la mejor manera de luchar contra los regímenes autoritarios era hacerlo a través de la resistencia no violenta. Su sencillo manual "De la dictadura a la democracia", traducido a 30 idiomas, ha traspasado fronteras clandestinamente. Las últimas tecnologías lo han extendido como la pólvora y su idea de que existe una poderosa alternativa al conflicto violento ha prendido en revoluciones como la serbia, la ucraniana, la iraní o las más actuales de la "primavera árabe".

martes, 30 de octubre de 2012

Rechazo a la Resolución 058, ante la amenaza a la educación libre y democrática


Las organizaciones abajo firmantes, representantes de actores en el ámbito educativo, rechazan de manera enérgica el nuevo intento de vulnerar los derechos educativos de Padres, Madres, Representantes y Responsables, Alumnos, Docentes y Directivos contenido en la resolución Nro. 058 publicada en Gaceta Oficial número 40.029 del 16/10/12. La creación de los Consejos Educativos encaja en la pregonada e inconstitucional estrategia comunal del Gobierno de turno, elimina el derecho de Padres y Representantes a decidir el proyecto educativo de sus hijos, desprofesionaliza y minimiza la labor docente, vulnera el derecho de asociación de los estudiantes y anula la autoridad de los Directivos de las instituciones educativas. La peligrosa imprecisión y discrecionalidad para que personas y organizaciones externas se integren a este “órgano ejecutivo” permiten que cualquier persona sin conocimiento ni preparación en la realidad educativa puede opinar y -más grave aún- tomar decisiones, posiblemente inapropiadas para el quehacer pedagógico.

Queremos dejar constancia que NO HEMOS SIDO CONVOCADOS a discutir en ningún momento estos temas tan importantes en el ámbito educativo, sino que por el contrario se nos sorprende con una decisión claramente violatoria de la Constitución. Somos más de 500.000 docentes, 10.000.000 de padres y representantes y 9.000.000 de estudiantes en más de 26.000 planteles educativos, todos directamente afectados por esta medida, que no han contado con un mecanismo claro, transparente, verificable y democrático de consulta.

Estimamos conveniente y así lo hemos expresado en innumerables ocasiones, que la educación y las escuelas mismas se abran a la comunidad, pero en una sana relación pedagógicamente provechosa. Sin embargo, experiencias recientes demuestran que la presencia activa en las escuelas de ciertos sectores ajenos al quehacer educativo, pone en peligro la seguridad de los alumnos, personal docente y la propiedad misma de planteles. Actuando bajo denominaciones varias y enarbolando emblemas sociales, se ha visto operar a grupos cuestionables que se apoderan de bienes escolares, imponen su voluntad a las autoridades y cometen delitos contra las personas directamente relacionadas con la dinámica escolar. La seguridad del alumnado, que los padres han confiado a las actuales Comunidades Educativas, conscientes de que se trata de un ambiente que conocen por su respeto a principios y valores y en la creencia de que semejantes condiciones no serán esencialmente alteradas, se ve peligrosamente amenazada por la ambigüedad, discrecionalidad y confusión en las normas para impedir, por ejemplo que un mercader de la droga se introduzca en la escuela bajo el atuendo de vocero comunal.

Tanto la Constitución como la Ley Orgánica de educación garantizan la pluralidad de pensamiento en la educación. La resolución pretende violentar este derecho imponiendo el control político y la ideología del gobierno de turno, obligando a la comunidad escolar a trabajar por la construcción de la sociedad, los métodos socioproductivos y la ética socialistas, a la par de concebir la actividad escolar como un sistema organizado de comunas, contraviniendo de paso la organización del estado plasmada en la Constitución.

Declaramos esta resolución como inaplicable con base en: la violación a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, al pacto social de todos los venezolanos, nuestra Constitución, a la ley Orgánica de Educación y al Código Civil; la ambigüedad de las normas, la contradicción en los procedimientos, autoridades sin autoridad, asambleísmo atosigante, absurdo concepto de participación, múltiples comités excluyentes y destrucción de la funcionalidad de las instituciones.

En consecuencia, con el fin de preservar los derechos de la familia, docentes y directivos establecidos en los instrumentos legales arriba mencionados, en defensa de una educación democrática y plural y la preservación de una institucionalidad escolar orientada a lograr los objetivos sociales plasmados en nuestro Pacto Social, la Constitución de la RBV, acordamos:

* Solicitar la derogación de la resolución 058 por su imposible cumplimiento.
* Exhortar a las Sociedades de Padres y Representantes en ejercicio, a preservar su personalidad jurídica y defender su patrimonio a través de la ratificación, tanto de la Sociedad como de su Junta Directiva.
* Invitar a realizar en todos los planteles asambleas donde se informe la situación generada por la resolución y se registre en acta la opinión de la mayoría.
* Solicitar a las comunidades educativas estar pendientes de las próximas acciones a realizar.

FENASOPADRES,
CONAPREC,
APRIEP
CAVEP,
ANDIEP,
FVM
ASAMBLEA DE EDUCACION,
FENEEM,
ALEP
APROUPEL,
FUNDECI

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Cálculos del auditor de Pdvsa


Por Eddie Ramírez, 30/10/2012

El ilegalmente designado Auditor Fiscal de Pdvsa está lejos de ser el ingenioso Beremiz Samir, personaje de la novela “El hombre que calculaba”. A este Beremiz criollo le ordenaron sancionar con multas y reparos millonarios a trabajadores de Pdvsa en relación al paro cívico de diciembre del 2002, convocado por los partidos políticos de la oposición, por la CTV y por Fedecámaras.

El disciplinado funcionario se dispuso a cumplir la orden, pero como no tiene la destreza de Samir, está aplicando sanciones a troche y moche. En su descargo reconocemos que no era tarea sencilla. Algunos trabajadores se sumaron a la huelga en uso de un derecho constitucional, pero otros estaban de reposo médico, permiso por maternidad, de vacaciones o aplicando el Plan de Contingencia.

Además, la huelga se generalizó cuando Alí Rodríguez militarizó las instalaciones, llamó a los círculos violentos, removió a gerentes de primera línea e impidió el ingreso de muchos para poner a Pdvsa a las órdenes del Psuv. Por otra parte, las instalaciones fueron entregadas en perfecto estado, algunas con actas formales, y a los pocos días se reactivaron gradualmente las actividades. Así mismo, las tradicionales acusaciones de sabotaje no eran sustentables, ya que los incidentes sucedieron cuando Alí Rodríguez y sus gerentes rojos tenían control de las instalaciones.

Sin embargo, la “justicia revolucionaria”, como evidenció Rafael Chavero, no se detiene en minucias y a falta de pruebas, buenos son inventos. Así, estimó un monto de más diecinuevemil millones de bolívares fuertes (BsF 19.463.959.000,00), por el petróleo que dejó de vender Pdvsa, la gasolina que tuvo que importar y supuestos daños a las instalaciones.

Con estas cifras el problema era a quienes atribuir los supuestos daños. Arbitrariamente el Auditor decidió que investigar a 185 trabajadores era un número adecuado, procediendo a identificar a esos ‘traidores a la patria”.

Desde luego incluyó a los voceros de Gente del Petróleo y de Unapetrol, pero tuvo que llenar el cupo con algunos que aparecían en videos como asistentes a ruedas de prensa o a marchas. Sin embargo, él o su jefe no quedaron satisfechos, por lo que decidieron incluir a otros directivos y gerentes.

¿Qué criterios siguió el Auditor para sancionar con multas y reparos por montos entre 119 millones Bs. F y 93 millones, por persona, a voceros, personal de exploración, producción, refinación, comercio, mercadeo, administradores, médicos, comunicadores sociales, abogados, así como a jubilados y en disfrute de vacaciones ?

¿Puede el Auditor identificar el daño que causó cada uno de los sancionados? ¿Está consciente de que en un futuro los responsables de este atropello pueden ser demandados por los hoy injustamente sancionados? Ojalá recuerde aquello de que “muchas veces al querer exagerar no se mide la magnitud de las cosas que se dice”.

Como en botica: En las Unidades Educativas del 23 de enero hay presiones para que el Colectivo La Piedrita participe en los Consejos Educativos. Asumimos será para que adiestren a disparar a los muchachos. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

Eddie Ramírez es miembro de Gente del petroleo

Al filo del precipicio


Veneconomia Opina, 29/10/2012

Reelecto para el sexenio 2013-2019, Hugo Chávez avanza sin cortapisas, hacia la “profundización irreversible” del Estado Socialista, tal como lo enfatizó al día siguiente de su victoria. En consecuencia, va hacia la imposición del Estado Comunal en sustitución del Estado Republicano de estados, y municipios descentralizados, manejados por gobiernos alternativos y electos por voluntad popular.

Pero, ¿los venezolanos estarán conscientes de lo que representa un Estado Comunal, a la usanza de la extinta Unión Soviética? Tal parece que no. Y es que el modelo ha venido solapadamente configurándose tanto en su tinglado legal como en la práctica, con una oferta engañosa de “más poder para el pueblo”.

La primera fase de organización comunal, ha venido tomando cuerpo paulatina y sostenidamente desde hace varios años a través de los consejos comunales. Estos consejos, que ya suman unos 40.000 en todo el país, supuestamente deben promover la participación, articulación e integración de las organizaciones comunitarias que deberían ejercer “directamente” la gestión de políticas públicas y proyectos para enfrentar problemas de las localidades.

La realidad es que contrario a ese “deber ser”, los hilos financieros y no financieros de estos consejos están manejados desde el Ejecutivo Nacional, quien es el que aprueba o no la conformación de un consejo según la preferencia política de sus componentes, y quien baja los recursos al consejo comunal, a discreción y sin rendición de cuenta alguna.

Ahora, Chávez da el gran salto al promover con la agrupación de varios consejos comunales, la conformación de una nueva instancia de gobierno territorial: La Comuna, con la cual persigue “romper” con el “viejo esquema capitalista”.

Las comunas se rigen por leyes y normas, disímiles a las de la República, creadas por un Parlamento Comunal, en las cuales privará el “interés colectivo” sobre el particular para instaurar la propiedad social sobre los medios de producción básicos y estratégicos.

En estas comunas los ciudadanos sólo podrán “poseer, usar y disfrutar” su patrimonio o propiedad individual o familiar, eliminando el atributo de disposición de los bienes contemplado en la Constitución Nacional. Además, las leyes aprobadas vía habilitante en 2010, que amparan a las comunas establecen un sistema alternativo de intercambio comercial y de subsistencia, como el trueque, y establece la creación de monedas comunales que sólo tendrán valor en un ámbito determinado por el Ejecutivo a través del Ministerio de adscripción de las Comunas.

El objetivo es que entre 2013-2019, 39.000 consejos integrados por unos 21.060.000 ciudadanos, pasen a conformar unas 3.000 comunas socialistas a razón de 450 comunas por año. La meta es que para 2019, 68% de los venezolanos vivan en comunas (cabe acotar que para 2011 ya 219 comunas estaban en construcción). De llegar a cristalizarse este Estado Comunal, el Gobierno centralizado, mediante una relación clientelar con 68% de la población, cercenará el libre albedrío, la libre iniciativa y la libertad de asociación de los venezolanos, y se condenará al país al borde de un precipicio, donde privará, al igual que en la extinta URSS en el siglo XX, la hambruna, la miseria, el retroceso económico y social, y una subordinación total del ciudadano a la voluntad de un solo hombre y su camarilla.

Tomado de:
http://www.veneconomia.com/site/index.asp?ids=6&sec=2#

El protagonismo comunal


Escrito por Ángel Arellano Martes, 30 de Octubre de 2012
Twitter: @angelarellano
asearellano@yahoo.es

En el proyecto de Ley de Presupuesto 2013, presentado por el oficialismo en la Asamblea Nacional, se plantea que el Poder Popular administre 5.661 millones de bolívares, provenientes del Fondo de Compensación Interterritorial, mientras que las alcaldías obtendrán 5.284 millones menos por la misma vía: 377 millones menos para las 335 alcaldías de Venezuela.

El Estado Comunal recibirá 9.798 millones de bolívares para endurecer el proceso de transferencia de competencias de las instituciones de la administración pública, a las comunidades. También, el Poder Comunal, recibirá un total de 10.024 millones de bolívares vía transferencias y donaciones. Es notable que el aún naciente, intangible y romántico Estado Comunal, tendrá para 2013 mayor poder financiero que el Ejecutivo Municipal existente legítimamente constituido.

Cabe destacar, que las reflexiones del chavismo manifiestas públicamente, han dejado expuestas las fallas del nuevo esquema comunal de participación ciudadana, como una estructura aún muy defectuosa, con serios problemas de desvíos de recursos, falta de transparencia y partidización unilateral.

Añadimos el ingrediente mágico: centralización abominable, encolerizada y despiadada. Sepa usted querido lector que más dinero manejará Jorge Giordani en el Ministerio de Finanzas, que las alcaldías y gobernaciones juntas. Sí, juntas; chavistas y opositoras. ¿Cómo la ve? Puede tener por seguro que así no se arreglarán los huecos de su calle, la falta de electricidad o de agua, vigilancia policial o servicios.

Además, sería un exabrupto no agregar que todas las estimaciones para 2013 son inciertas y oscuras, puesto que la exactitud no es un rasgo de esta revolución. Para muestra este botón: en 2012 la Ley de Presupuesto Nacional fue estimada en 297,8 millardos de bolívares, y en la actualidad ese ejercicio fiscal trasciende los 416 millardos (Cifras Min. Finanzas, BCV, AN). El proyecto de Presupuesto 2013 es estimado en 396,4 millardos. Más cháchara y coba, hay que quitar vendas de los ojos.

La política de Chávez ha sido, y es en la actualidad, el discurso trillado de “obras, obras y más obras”. Contratos que no culminan, receptores de inmensas inyecciones de dinero y que terminan siendo parte de la manada de elefantes de concreto por doquier.

Si Venezuela necesitase un parque jurásico, fácil lo hubiera edificado a partir del montón de construcciones que no han sido concluidas, hablar al detalle sería aspirar páginas enteras de diarios.

Por el contrario, nadie en el Gobierno Nacional habla de servicios, calidad, rapidez, eficiencia; términos por demás execrados del argot chavista porque no es ganancia hablar de calidad de servicio sino de “haremos esto y aquello”.

De esa prosa eficaz para los bobos, nace la justificación del Fonden, Fondo Chino y otros esquemas parafiscales por los cuales Miraflores dispara dólares a granel para justificar su Revolución Bolivariana en el Mundo: más obras para la Patria. En 2013, de los más de 100 dólares que recibiremos por cada barril de petróleo vendido en el exterior, al país le tocan 55$ y el resto a la Presidencia de la República.

En el país de mayor índice de embarazo adolescente de Sur América y la capital más peligrosa del continente, sólo valen las promesas, demagogia y mentira. Luego del 7 de octubre, muchos trabajadores que reafirmaron al Comandante, ya están protestando por múltiples problemas. Han de aguantar un poco porque prefirieron el pan para el 7 y hambre para el 8.

Para el próximo año el “protagonismo comunal” recibirá muchos testigos en la carrera hacia el socialismo centralista, sobre todo en los Concejos Municipales, raíz del Poder Legislativo Nacional, que no figuran en ningún tipo de planificación dispuesta para 2013.

Daremos la lucha contra esa pretensión de nuevos soviets a la venezolana, y seremos testigos de esa endógena revuelta que se le prenderá al chavismo en su seno cuando los dirigentes vecinales quieran percibir una remuneración para llevar comida a sus casas porque se sienten atrapados en la difícil tarea de solucionar todos los problemas de su comunidad.

Vota el 16 de diciembre y no seas parte de la conspiración dictatorial contra tu país.

Tomado de: http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/13125-el-protagonismo-comunal

¿Y SI PERDEMOS?


Alberto Quirós Corradi domingo, 28 de octubre de 2012

Un exitoso amigo empresario me enseñó que cuando hay que evaluar el hacer o no un negocio, lo importante no es determinar cuánto se puede ganar. Lo importante es cuantificar cuánto se puede perder. Esta lección me viene a la mente ante el resultado del 7-O. Me pregunto si la estrategia opositora cuantificó la magnitud de lo que significaba perder la elección y cuántas otras elecciones podría arrastrar este resultado.


No hay duda de que estábamos preparados para ganar. Había un plan de gobierno. Una perfecta unidad. Una estrategia para la transición y un plan de inversiones en proyectos prioritarios para los primeros 100 días de un nuevo gobierno. El plan que no conocemos es el que incluye las acciones a tomar de inmediato ante la derrota. Me temo que por la rapidez con la cual se aceptó ésta y la falta de crítica al proceso, en el contenido del discurso del candidato Capriles, que no había un proyecto estructurado para administrar la derrota. Prepararse para la derrota no es derrotismo, es una estrategia para ganar perdiendo al estar listos para el próximo paso.

Quedan demasiadas interrogantes por responder. Esto es particularmente crítico por la celebración de elecciones regionales a menos de dos meses. No hay que entregarle el país a Chávez.

Dentro de la estrategia de la derrota habían elementos que tenían que estar claros antes del 7-O. Entre ellos: 1. ¿En qué momento se aceptaba la derrota? ¿Antes o después de verificadas las actas? 2. ¿Qué tipo de discurso? ¿Critica al proceso? 3. Decidir el nuevo rol de Capriles ¿Gobernador? ¿Jefe de la oposición? ¿O ambas? (esto era fundamental anunciarlo de inmediato para demostrar que ya se había pensado en ello) 4. Una declaración de la MUD de optimismo hacia las futuras elecciones. 5. Otra, de los diputados de la oposición de la Asamblea Nacional, en el mismo sentido y un comunicado de apoyo de todos los candidatos a gobernadores y alcaldes.

Todo lo anterior ha podido hacerse si se hubiese planificado para la derrota. Entendemos que ante la magnitud de lo que estaba en juego y las dificultades de mantener la unidad era difícil colocar en la agenda política un ítem para administrar la derrota. Pero había que haberlo hecho. Ahora es mucho más complicado porque conocidos los resultados es difícil no iniciar la búsqueda de los culpables.

No hubo testigos suficientes en todas las mesas. No se verificaron todas las actas requeridas por la ley. El comando de campaña de Capriles no buscó la ayuda de partidos políticos de experiencia electoral como AD y COPEI. La MUD no cuestionó suficientemente al CNE y sus políticas de tolerancia con el abuso por parte del oficialismo de los recursos del Estado. No se insistió en una auditoría del REP.

En elecciones presidenciales Chávez tiene más votos y mucho ventajismo ¿cómo evitar un efecto portaviones en las próximas elecciones? A continuación algunas ideas al respecto: Asegurarse desde ya la colaboración abierta y entusiasta de todos los partidos políticos. Pedirle a Ledesma que organice una comisión multisectorial para diseñar la estrategia electoral. Concentrar esfuerzos en aquellos estados con mucho que perder políticamente de haber un cambio de gobierno regional (Zulia, Carabobo, Miranda y Táchira) y en aquellos donde se pudiera lograr un triunfo de la oposición (Anzoátegui, Monagas y Mérida) Mantener la calle abierta a manifestaciones populares masivas en todas las ciudades grandes del país. Apostar al futuro, por si se gana y por si se pierde.

lunes, 29 de octubre de 2012

EL INDICE DEL PODER


Escrito el Oct 26th, 2012 porAlberto Barrera Tyszka
abarrera60@gmail.com 

Lo mínimo que uno espera de una democracia participativa es que, al menos, sea algo democrática y algo participativa

No siempre las cosas se parecen a sus nombres. Es algo que ocurre con algunos objetos pero, también, con ciertos animales, incluso con determinadas personas. Seguro te ha pasado. Alguna vez conociste a una Silvia que tenía una irremediable cara de Benilde. Con las mascotas suele ser más frecuente. Recuerdo a un vecino con un perro chihuahua cuyo nombre era Dragón. Cada vez que salían a la calle y él comenzaba a llamarlo se producía un extraño cortocircuito de sílabas sobre la acera. Lo peor, sin embargo, sucede cuando de manera deliberada se pretende tener un nombre radicalmente distinto a lo que uno es. Cuando no se trata de una casualidad sino de una intención, cuando el lenguaje se convierte en traición o en estafa. Por ejemplo: lo mínimo que uno espera de una democracia participativa es que, al menos, sea algo democrática y algo participativa.

No deja de sorprenderme la capacidad extraordinaria que tiene alguna gente para desenchufar su espíritu crítico ante algunas circunstancias.

Hay tantos camaradas y tantos compañeros, feroces cuestionadores de las ceremonias del poder burgués, que de pronto se apagan voluntariamente cuando los mismos desmanes, con grosera similitud, se producen en su bando, en su propia organización. De repente, sus sagrados principios quedan suspendidos. Sin ningún problema, y sin ningún pudor, comienzan a vivir la realidad en modo de ausencia.

Son tan revolucionarios, tan conciencia liberadora, tan dialécticos, a la hora de salir en la televisión hablando de la democracia verdadera y del poder del pueblo, del socialismo bolivariano y del futuro comunal, que uno no entiende en dónde diablos se esconden cuando hay que analizar y debatir eso mismo pero a propósito del PSUV, con respecto a la escogencia de los candidatos del oficialismo para las próximas elecciones del 16 de diciembre. Hasta ese instante dura la revolución. Es otro síntoma de los tiempos: la ideología también es provisional, desechable.

Es muy difícil justificar la manera unilateral y autoritaria como el partido de gobierno ha elegido a sus candidatos a gobernadores. Por más maromas que se ensayen, siempre queda un mal sabor, ese ay flotando, aguando la fiesta en el cielo de la utopía. Hay quienes han intentado proponer la enfermedad del Presidente como argumento. Pero un cáncer no puede ser una excusa multiusos. Tampoco puede legitimar infinitamente cualquier equivocación política. Se trata de una incoherencia mayúscula.

Ni siquiera se puede tapar con un quirófano.

La memoria colectiva, además, todavía recuerda el mitin en el estado Carabobo, cuando en un ataque de intemperancia de lo más abrupto pero de lo más saludable, el Presidente regañó a la multitud e impuso a Francisco Ameliach como candidato a la gobernación. En contra de las bases.

En contra de las organizaciones populares. En contra de la autogestión y del proceso comunal. Sin ninguna fragilidad clínica, se pasó por el forro todo el grandioso proyecto para el próximo sexenio con un único argumento: Porque lo digo yo. Vayan tomando nota: ¿acaso no querían patria? Aquí la tienen. Yo soy la patria.

Otra premisa trata de explicar lo que ocurre aferrándose a una palabra que, en ocasiones, le ha sido muy útil al Gobierno: transición. Todo lo malo que ocurre se debe a que estamos en una etapa de transición. Por eso hay corrupción, burocratismo, ineficiencia, clientelismo, falta de solidaridad, calles rotas, prisiones llenas de armas, hospitales que no funcionan, machismo, rock and roll y piojos. Todo lo que se pueda criticar cabe en ese término. Se trata de algo caprichoso y sin mucho fundamento. Basta recordar que 11 de los 23 candidatos a gobernadores, designados por el poder, son militares.

¿En qué parte de la transición están ellos? ¿En la que vamos dejando atrás o en la que vamos entrando? En México, durante setenta años, el PRI se mantuvo institucionalmente y de manera ininterrumpida en el poder. Era “la dictadura perfecta”, sostenida sobre la práctica democrática del Dedazo. Carlos Monsiváis la definía así: “La sensatez de la República depende del monopolio de las decisiones (…) El presidente mira a su alrededor y calcula quién le será fiel o quién, en el caso de traicionarlo, le será menos dañino. Y deposita la esencia de su mando en el control sobre doce años de la vida nacional, los seis que le tocan y los seis del sucesor, porque no serían concebibles sin la acción del Dedo, del genuino Dedo de Dios. El Dedazo es la plataforma de convicción del presidencialismo”.

Quizás va siendo hora de pensar en el nombre de las cosas. Esta semana, la revolución bolivariana sólo fue un dedo.

Gobernadores con mandarrias


Por Mario Villegas, 28/10/2012
Columna de Puño y Letra 


No es producto de una invención ni de una torcida interpretación. Lo dijo claramente uno de los más conspicuos representantes del Partido Socialista Unido de Venezuela: los mejores gobernadores y alcaldes serán aquellos que destruyan, demuelan o, como prefiere Aristóbulo Istúriz, desbaraten las gobernaciones y alcaldías.

Es la confesión a viva voz de que el gobierno se propone un verdadero atentado contra la Constitución de 1999, cuyo articulado confiere a los estados y municipios una enorme importancia en el proceso de desarrollo nacional, regional y local, así como a los gobernadores, alcaldes, consejos legislativos regionales y concejos municipales un insustituible papel en la estructura de la institucionalidad democrática. Destruir al Poder Público Estadal y al Poder Público Municipal, conceptuados y desarrollados en los capítulos tercero y cuarto de la carta magna, equivale a un verdadero golpe de estado, semejante al decretado por Pedro Carmona Estanga en su brevísimo mandato el 12 de abril de 2002.

No por capricho, la historiadora Margarita López Maya dijo en mi programa “Una sola Venezuela”, por Noticias 24 Radio, que al pretender instaurar el llamado poder comunal a contracorriente de la Constitución, el presidente Hugo Chávez y su gobierno actúan de la misma forma en que lo hizo Adolfo Hitler en Alemania durante los años 30, en la llamada República de Weimar.

Si a cualquier antichavista, o simplemente a cualquier disidente, se le hubiese ocurrido decir que la oposición tiene el plan de demoler las gobernaciones y alcaldías, o “desbaratar” a la Presidencia de la República u otro poder del Estado, de inmediato le habría caído encima no sólo la maquinaria mediática pesuvista sino que a la vez estaría siendo perseguido por la Fiscal General de la República, los tribunales, el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), la Guardia Nacional, la Policía Militar, el Ejército, la Aviación, la Marina, la Milicia Nacional Bolivariana, la Guardia de Honor Presidencial, el Frente Bolivariano de Liberación, el colectivo “La Piedrita” y hasta el G-2 cubano.

A la vez que una confesión, la declaración de Aristóbulo es una auténtica incitación a delinquir, a sabotear el Estado constitucional que mediante referéndum popular nos dimos los venezolanos en diciembre de 1999. Si eso lo dijo el más encumbrado afrodescendiente de la República cuando no era candidato a gobernador, es de suponer que ahora procurará ser el mejor exponente del proceso de destrucción del Poder Público Estadal. Ya lo imagino descendiendo en paracaídas sobre Anzoátegui, estado al que fue a dar por voluntad del soberano dedo presidencial, cargado de mandarrias y martillos y listo para la histórica batalla anticonstitucional. Lo mismo querrán hacer sus colegas chavistas en los demás estados. Pero toda esa cuadrilla de demoledores tendrá primero que edulcorar sus intenciones para poder conquistar el voto de los venezolanos.

Cualquiera sea su inclinación política, siempre será mejor un gobernador que venga a construir que uno que venga con la firme intención de destruir.

BREVES

- Obstinados los vecinos del Hospital Vargas, en San José, por los ruidos molestos. Uno de ellos me escribe para protestar el insoportable sonido que produce la “eterna remodelación” del centro de salud a causa de “taladros, sierras, martilleos, camiones de descarga, gritos de los obreros, de lunes a sábados durante casi todo el día”. Para remate, a ese “infierno” se suma la congestión vehicular “con conductores abusadores tocando corneta, con música a alto volumen y las sirenas de quienes estacionan dejando las alarmas activadas que suenan a cada rato”. Piden a las autoridades medidas para disminuir la contaminación sónica y ambiental.

- Fue presentado y bautizado el libro “La alegría triste de emigrar”, del colega Carlos Subero, relativo a los venezolanos que en los últimos veinte años se han ido a vivir a Estados Unidos y Canadá. Como prologuista, me correspondió hacer la presentación del libro y del buen periodista que es su autor. Mi hermano Ernesto, padrino como yo de esta aventura editorial de Subero, no pudo acompañarnos físicamente pero envió una emotiva nota que fue leída en el acto.

Publicado en la Edición Impresa del Diario 2001

LA IMPARCIALIDAD DE LOS ORGANISMOS ELECTORALES


Carlos Armando Figueredo Lunes, 29 de octubre de 2012

Es deber de la MUD, ante las próximas elecciones de gobernadores en diciembre, informar a los electores sobre todos los abusos permitidos por el CNE, denunciarlos pero advirtiendo a los electores que, a pesar de todos esos abusos hay que votar masivamente

Para muchos Estados democráticos el reconocimiento de la naturaleza democrática depende, en muy alto grado, de su legitimidad de origen. La carencia de legitimidad en el ejercicio del gobierno sólo preocupa a esos países cuando la naturaleza autócrata, totalitaria y hasta tiránica, afecta los intereses económicos y/o geopolíticos de esos Estados democráticos.

Para esos Estados, la legitimidad de origen es la que proviene de elecciones. Desgraciadamente no toman en cuenta el hecho de que los organismos que rigen las elecciones actúen de forma tal que esas elecciones sean justas, transparentes y sin aceptar presiones de ningún tipo de los gobiernos. Una elección no es justa ni transparente por el simple hecho de que no sea posible alterar los resultados de los escrutinios ni de las totalizaciones. Es condición sine qua non de una legitimación de origen que en el proceso electoral haya un tratamiento igual para todos los candidatos postulados para los cargos de elección; que los organismos electorales –sobre todo los supremos – estén constituidos de forma tal que ninguna parcialidad política los controle a su antojo; que no se permita que el gobierno, con todo su poder, apoye ilegalmente a su candidato o sus candidatos; que el registro de electores sea confiable, no sujeto a alteraciones que favorezcan a un sector; que el financiamiento de las campañas electorales esté sujeto a control no sólo en el caso de las campañas de oposición sino, sobre todo, en el de las oficialistas; que no se limite el ejercicio del voto por parte de los ciudadanos residentes en el extranjero; que no se cambien las reglas a destiempo, fuera de los lapsos legales, para favorecer a un sector.

En los Estados democráticos hay numerosos organismos electorales que sí cumplen con esas condiciones. Desgraciadamente, en otros Estados que algunos consideran “democráticos” por el solo hecho de que tienen elecciones, los organismos que las rigen no cumplen con las condiciones. Casos típicos, entre otros tantos, son los de Bielorusia y Venezuela.

El Consejo Nacional de Venezuela no es imparcial, no es autónomo ni independiente. Está constituido por cinco rectores, de los cuales cuatro pueden considerarse como fichas del gobierno y/o de su partido. Esa mayoría oficialista toma decisiones, fija reglamentos, administra el proceso favoreciendo al gobierno y su partido. No permite que se sepa cómo se forma el registro electoral ni el registro de identidad que le sirve de base. No hace nada por controlar la emisión de cédulas de identidad a personas que no reúnen las condiciones legales para obtener la ciudadanía. Nombran a casi todos los representantes del CNE en los centros de votación escogiéndolos entre miembros del partido de gobierno o personas cuya fidelidad al gobierno fuera indudable y que se toman atribuciones que sólo corresponden a los miembros de las mesas. En las elecciones presidenciales limita el tiempo de propaganda en radio y televisión del candidato de oposición a 3 minutos diarios pero permite que el tiempo del candidato del gobierno prácticamente no tenga límite. Permite propaganda del candidato del oficialismo en los organismos públicos, en violación de la Constitución y de la ley, pero llegó incluso a pretender que el candidato de la oposición no usara la gorra con la bandera de Venezuela. Se hace la vista gorda en los casos en que la Guardia Nacional, como integrante del Plan República de custodia de las elecciones, favorezca a los que se consideren electores pro gobierno. No permite que haya observación de organismos internacionales.

Durante la campaña de la reciente elección presidencial, hubo muchos que criticaron a la MUD ante el hecho de que considerara que no podía haber fraude en la emisión el voto, en el escrutinio y en la totalización, pero que no reclamara con energía las otras trampas del CNE violatorias de las condiciones de justicia, transparencia e imparcialidad por temor a que creciera la abstención entre los electores de la oposición.

Es deber de la MUD, ante las próximas elecciones de gobernadores en diciembre, informar a los electores sobre todos los abusos permitidos por el CNE, denunciarlos ante los organismos competentes, pero advirtiendo a los electores que, a pesar de todos esos abusos, de todas esas ventajas para el gobierno, como se sabe que no es posible alterar los resultados, hay que votar masivamente por los candidatos de la oposición unida a las gobernaciones y a las asambleas legislativas. Si la abstención se reduce a muy bajos niveles es como podemos asegurar que se retengan las gobernaciones actualmente en manos de la oposición e incluso se ganen otras.

La única arma que tiene la oposición democrática para evitar que Venezuela se convierta en otra Cuba es el voto.

figueredo.carlosar@gmail.com