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lunes, 5 de diciembre de 2016

La suspensión de Venezuela del Mercosur abre una crisis política en Sudamérica, por CÉSAR G. CALERO



CÉSAR G. CALERO 04 de diciembre de 2016

A Nicolás Maduro se le ha abierto un nuevo frente de conflicto con sus vecinos del sur. La suspensión de Venezuela del Mercosur (Mercado Común del Sur) notificada este viernes a Caracas por las cancillerías de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay ha generado una dura respuesta por parte del gobierno bolivariano, que no reconoce dicha suspensión y acusa a los principales socios del Mercosur de "hostigamiento".

Los gobiernos conservadores de Argentina (Mauricio Macri), Brasil (Michel Temer) y Paraguay (Horacio Cartes) decidieron, con la abstención del ejecutivo de centro izquierda de Uruguay (Tabaré Vázquez), suspender a Venezuela como miembro de pleno derecho del Mercosur al no haber aprobado 112 resoluciones y unas 300 normas requeridas para integrar el bloque regional, al que se sumó en 2012.

Según un comunicado difundido este viernes por la Cancillería de Argentina, los integrantes del Mercosur se habían fijado la fecha del 1 de diciembre para analizar el estado de cumplimiento de las obligaciones asumidas por Venezuela en el protocolo de adhesión a la alianza comercial sudamericana. Al no haber constatado ese cumplimiento, los cancilleres del Mercosur -asegura el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, que dirige Susana Malcorra- han notificado a Caracas "el cese del ejercicio de los derechos inherentes a la condición de Estado parte del Mercosur".

El conflicto diplomático entre Venezuela y los principales socios del Mercosur se gestó en julio pasado, cuando Caracas asumió la presidencia pro témpore del bloque, una prerrogativa que fue rechazada por Buenos Aires, Brasilia y Asunción. Ahora, tras la notificación de la suspensión, Argentina asumiría esa presidencia desde el 14 de diciembre.

Pero la crisis parece que no ha hecho más que comenzar. El gobierno venezolano lo ha calificado como "golpe de Estado" y una "agresión a Venezuela de dimensiones realmente muy graves". La ministra de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, ha negado haber recibido la notificación de la que habla la Cancillería argentina. "Esa notificación no existe", señaló Rodríguez a través de Twitter. Para la canciller venezolana, esa suspensión en todo caso sería "nula" y estaría sustentada "en la ley de la selva de unos funcionarios que están destruyendo el Mercosur". Caracas insiste en que seguirá manteniendo la presidencia temporal con voz y voto en el Mercosur. En todo caso, Venezuela activó un mecanismo del Mercosur para la "resolución de controversias" debido, según Rodríguez, a las "agresiones y hostigamiento contra su presidencia en el organismo".

Argentina, Brasil y Paraguay ven la situación de manera muy diferente: "Cabe destacar que Venezuela contó con cuatro años para incorporar la normativa vigente del Mercosur y que se le otorgó un plazo adicional para honrar sus obligaciones, que finalizó el 1 de diciembre de 2016, y que la medida adoptada regirá hasta que los Estados partes signatarios del Tratado de Asunción convengan con ese país las condiciones para restablecer el ejercicio de sus derechos como Estado parte", señala el comunicado de la Cancillería argentina.

Para tratar de reconducir la grave crisis diplomática, queda ahora la posibilidad de que Mercosur le brinde una nueva prórroga a Venezuela para que cumpla con la adaptación de sus leyes a la normativa del organismo. De esa forma, Caracas evitaría una expulsión definitiva.