Por Carlos Romero M., 11/08/2016
La Encíclica Laudato Si invita a todos los seres
humanos a promover el diálogo entre todos los actores para poder valorar la
forma como estamos construyendo el futuro del Planeta.
“Necesitamos una conversación que nos
una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos
interesan y nos impactan a todos”. Dice
el Papa Francisco en la Encíclica mencionada.
En este sentido, resulta oportuna conocer y acercarse a la experiencia
llamada Diálogo Social que via
digital y presencial ha impulsado el gobierno del Uruguay, a los fines de
acercar los temas medulares del desarrollo a los ciudadanos uruguayos.
Diálogo Social es presentado en su plataforma web como una iniciativa
que promueve un encuentro amplio y
participativo de la sociedad uruguaya para pensar el Uruguay del futuro. Es un
proceso organizado y convocado por la Presidencia de la República. Tiene como
objetivo generar insumos, en diversas áreas y temáticas, para contribuir a
producir una estrategia de desarrollo del país, sostenible, en el mediano y
largo plazo. Se organiza en tres grandes bloques temáticos: Desarrollo e
Inserción Internacional, Protección social y Políticas Transversales y 10 mesas
de diálogo, vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Cualquier interesado puede verificar el espacio web: http://dialogosocial.gub.uy/
y allí poder explorar el contenido que esa página públicamente ofrece. Son tres
las alternativas que ofrece la plataforma web para la información y
participación de los uruguayos, una de ellas es identificada como: Participación, otra: Documentos y una última, es denominada: Propuesta.
En Participación, cualquier
interesado, puede registrarse en la mesa temática que corresponda al calendario
del Diálogo Social, para el 6 de
agosto de 2016 era la mesa de Arte y Cultura, que en la metodología presentada
es identificada como mesa 10.
En ese espacio, se puede conocer el nombre de todas aquellas
instituciones que se han registrado en esa mesa y que han elevado a los
responsables de esa plataforma alguna propuesta concreta sobre el tema que
corresponde en la agenda metodológica del Diálogo
Social.
En Documentos los interesados
pueden acceder a foros temáticos, por ejemplo para el 6 de agosto 2016 el tema
era Protección social, allí podrán apreciar documentos que respaldan la
participación en ese foro de la CEPAL, BID, entre otros.
Por último, en Propuestas, es
el espacio virtual donde se alojan o se encuentran todos aquellos documentos
que han sido consignadas por las organizaciones y personas privadas registradas
previamente en esa plataforma, las cuales pueden ser leídas y revisadas sin
dificultad.
La metodología propuesta en Diálogo
Social , plantea unas 10 mesas temáticas, que a su vez agrupan en tres
áreas, a saber:
I.- Desarrollo e Inserción
Internacional:
Mesa 1: Crecimiento Económico Sostenible.
Mesa 2: Infraestructura, Producción e Innovación.
Mesa 3: Educación.
II.- Protección Social
Mesa 4: Derechos y Justicia Social.
Mesa 5: Saludo y Deporte.
Mesa 6: Seguridad y Convivencia Ciudadana.
III.- Políticas Transversales
Mesa 7: Descentralización y Ciudades.
Mesa 8: Género y Generaciones Cambio Climático y Medio Ambiente.
Mesa 9: Arte y Cultura.
Estas Mesas Temáticas, responden a los temas que nos son comunes como
sociedad, que además coinciden con los que ha planteado la Encíclica Papal y
los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible de la ONU, por ejemplo: el cambio
climático, el crecimiento económico sostenible y la educación.
En otras palabras esta iniciativa del Gobierno del Uruguay concreta una
experiencia útil e importante en ese llamado a conversar sobre los temas que
nos unen y sin duda, el desarrollo es un tema de interés general, colectivo y
que nos debe motivar a ser actores en la construcción de esa visión compartida.
Si en Venezuela, tuviéramos que buscar un espacio institucional para
poder poner en la agenda un debate político sobre algunos temas como los que se
plantean en Uruguay, claramente el Consejo Local de Planificación Pública y el
Consejo Estadal de Coordinación de Políticas Públicas, podrían ser dos
instancias idóneas para procesar ese debate o al menos para canalizarlo
institucional, y luego procesarlo vía Consejo Federal de Gobierno.
Para hacer uso de esos espacios institucionales que integran el Sistema
Nacional de Planificación Pública y Popular, se requiere la reforma a la Ley
que regula el Sistema y a sus órganos para rescatar esos espacios y ponerlos al
servicio del desarrollo sostenible y del propio ciudadano.
Por otro lado, es importante reconocer que esas instancias no han
logrado el reconocimiento de los ciudadanos y menos de las autoridades, son
espacios que deben existir por mandato legal, pero cuyo impacto no trasciende a
la mera formalidad. Por lo tanto, esa realidad hace que en la
primera oportunidad que la sociedad tenga de eliminarlas, sin valorar mucho su
valor político e institucional, las mismas terminen siendo una experiencia
fallida de un modelo político fracasado.
Eliminar esas estructuras requiere de una reforma Constitucional, por
lo tanto y valorando a la Asamblea Nacional como ente legislativo legítimo y
válidamente conformado, serían ellos los llamados a recuperar esas
instituciones de planificación para ponerla al servicio del debate sobre el
desarrollo y a construir esos consensos sobre nuestro
futuro.
Es importante recordar que el Consejo Local de Planificación Pública y
el Consejo Estadal de Coordinación y Planificación de Políticas Públicas,
tienen en su misión legal, la responsabilidad de aprobar el Plan Municipal y
Estadal de Desarrollo, respectivamente, por lo que resulta muy coherente en
buscar en ellos el espacio institucional para debates como los que se plantean
en Uruguay.
Incluso esos debates podrían hacer que esas instancias señaladas
aporten suficientes insumos para construir en el Consejo Federal de Gobierno
una Agenda Nacional o un Pacto Nacional de Descentralización, producto del
concurso y participación de las distintas instancias políticas territoriales.
Por supuesto para lograr eso que se expresa en las líneas previas
requiere un debate político para determinar la suerte o el futuro de esos
espacios de planificación, pero su rescate, sin necesidad de reformar la
Constitución podría ser una excelente oportunidad estratégica para lograr
rescatar importantes niveles de cohesión social, es decir para lograr el
reencuentro de la sociedad en función de un fin compartido y común: el
desarrollo.
Carlos Romero M.
@carome31


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