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miércoles, 8 de enero de 2014

Politizando el asesinato de Mónica y Thomas, @olgaramos


Por Olga Ramos, 07/01/2014

Hace un rato decía en FB y Twitter que desde que leí sobre el abominable asesinato de Mónica Spears y su esposo esta madrugada, no hago más que pensar en esa criatura de 5 años con una herida de bala en la pierna y los cuerpos sin vida de sus padres a su lado, abandonada a su suerte en una carretera… para ella, a partir de hoy, seguridad, Venezuela y vida serán vocablos con un muy diferente significado.

Sin embargo, ahora dedicaré estas líneas a contribuir con la “politización” del hecho.

Señores de los medios, hablen claro y dejen la autocensura pacata:

1. Mónica y Thomas fueron brutalmente asesinados y su hija sobrevivió a un terrible episodio de violencia protagonizado por unos antisociales.

2. Ustedes como todos, saben que las vías en Carabobo están en pésimo estado y cuando baja el sol se convierten en zonas altamente peligrosas en la que los delincuentes estilan lanzar objetos a los carros o colocar obstáculos, para obligarlos a parar y asaltarlos. Eso es demasiado frecuente como para no tener un reporte con estadísticas y que los organismos de seguridad tengan políticas para eliminar esos permanentes riesgos. Además, vendrían bien unos reportajes con fotos de las troneras y el reclamo de un plan de asfaltado general de esas vías.

Señores del gobierno, simpatizantes de los gobernantes y ciudadanos que le temen a la “politización”:

1. La vida y la seguridad son derechos humanos y como ciudadanos no sólo tenemos el derecho a que se nos garanticen, sino el deber de exigir que se garanticen para todos; mientras que el Estado, a través de los organismos competentes tiene el deber de garantizarlos a todos sin ningún tipo de discriminación. Así son las cosas con los derechos humanos, les gusten o no.

2. El derecho a la vida y a la seguridad son asuntos políticos, se desarrollan con legislaciones y políticas públicas. Como tales son asunto de todos y en nuestro caso, el artículo 62 de la Constitución consagra el derecho de todo ciudadano a participar en la definición y evaluación de dichas normas y políticas.

3. Lo que no se puede hacer ni con los derechos humanos, ni con el Estado, ni el gobierno, es partidizar su garantía o su gestión, como estamos cansados de verlo en estos 15 años. Tampoco está permitido utilizar los recursos del Estado y del gobierno para instigar a otros a violar las leyes o los derechos humanos, ni promover el uso de la violencia, con hechos y discursos desde el poder. Eso es contrario a los derechos humanos y a la institucionalidad democrática.

Así se llaman a las cosas por su nombre y se politiza lo que se tiene que politizar.

http://opinionpuraydura.wordpress.com/2014/01/07/politizando-el-asesinato-de-monica-y-thomas/

Concejal de Baruta pedirá retomar planta de desechos de Santa Cruz

Martes 7 de enero de 2014

Omar Villalba, concejal del municipio Baruta, anunció que en los próximos días iniciará acciones en contra de la prohibición del Gobierno central de culminar la planta compactadora de desechos en Santa Cruz del Este.

Villalba, quien es el presidente de la comisión de Gestión de Desechos Sólidos y Ambiente de la cámara, recordó que desde el 2012 el gobierno nacional paralizó las obras de la compactadora que permitirá a los habitantes de Santa Cruz del Este, en Baruta, tener un manejo de los desechos más eficiente

En la zona suele acumularse la basura en contenedores abiertos que colindan con tres centros educativos.

La alcaldía pretende construir esta planta para evitar la manipulación de los desechos a cielo abierto, además el complejo forma parte de un diseño municipal de tres plantas compactadoras: las otras dos se encontrarían en Las Minas de Baruta y en Ojo de Agua.

El edil calificó como injusto que por diferencias partidistas se perjudique a las comunidades de Baruta al negar al municipio -desde 2005 - la descarga de desechos en la estación de transferencia de Las Mayas.


¡Silencio!

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ martes 7 de enero de 2014


El diálogo es el estado normal de las comunidades humanas, que les permite vivir en asociación desde que dejaron de ser bestias homínidas y es inimaginable una sociedad en la que no exista. La evolución histórica se podría definir como la incorporación a esta dinámica natural de sectores excluidos: esclavos, indígenas, siervos, negros. La Declaración de Virginia, la Constitución Americana, la Declaración Universal de los franceses, son documentos dialógicos, que establecen que a nadie, por sus creencias, color de piel o situación social, puede declarársele mudo. La sociedad basada en el diálogo es planetaria y solamente se auto excluyen algunos pobres países a los que se les puso el santo de espaldas.

Corrió mucha sangre para que estos principios se hicieran prácticos, hasta el extremo que hace 50 años los perros despedazaban niggers en EEUU, -como hoy en el socialismo humanismo de Norcorea- pero ahora está Obama en la Presidencia. La democracia moderna es una estructura dialógica porque los más variados grupos tienen libertad para expresar se en esa gran plaza pública. Las revoluciones del siglo XX intentaron implantar de nuevo la exclusión a través de los apartheid para antirrevolucionarios, revisionistas, judíos, homosexuales, blanquitos, burgueses, gusanos, apátridas, mujeres y toda la gama de aberraciones conceptuales, pero la terquedad de la vida social las volvió a doblegar. Es el estado elemental de la civilización, pero los revolucionarios están por debajo.

En ausencia de diálogo impera la opresión, pues callar grupos es negarlos en su condición humana y, necesariamente, perseguirlos y reprimirlos para que mantengan el toque de queda. En todos los países civilizados el esquema de Gobierno adoptado en los últimos lustros es el diálogo social, que las decisiones de Gobierno se alimentan de los diversos. Venezuela fue pionera en esta concepción y Betancourt pudo derrotar las insurgencias gracias a que las disposiciones estratégicas las tomaba con el consenso de partidos, sindicatos, empresarios e Iglesia. Desde que las sombras se posesionaron de Venezuela en 1998, se instauró el monólogo, la violencia, el maltrato, para callar millones de voces de una sociedad surgida de la libertad.

Difícilmente se podía esperar otra cosa de un militar golpista y la claque fanática que lo acompañó y hoy lo sustituye, que declara un apartheid virtual para la mitad que reclama su derecho a pensar como le da la gana. La necesidad del diálogo, sobre todo en un país en barrena por obra de la ignorancia, la corrupción, la mala intención y la estupidez del Gobierno, debe seguir siendo la bandera de los que luchan por restablecer la democracia. Manrique exageraba cuando dijo "cualquier tiempo pasado fue mejor" porque el presente es mucho mejor casi en todas partes, salvo en los pobres países que caen bajo la suela de uniformados del cerebro. Y la historia de Chile, Argentina, Colombia, Brasil, Uruguay, está llena de casos en los que se burlaban del diálogo, sentados sobre la prepotencia de las bayonetas, tuvieron que venir humildemente a pedirlo cuando la tenían hundida hasta la mitad. Mejor no esperar que lleguen los heraldos negros para hacer lo normal. Siempre la propuesta opositora será el diálogo aunque al machismo político radicaloide le repugne.

Tomado de:
http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140107/silencio

Venezuela al borde de escasez sin precedentes

ANTONIO MARIA DELGADO 07 de enero de 2014

Venezuela está a las puertas de ingresar en un período de vacas flacas sin precedentes en su historia moderna, que condenará a los venezolanos a pasar más tiempo haciendo cola frente a los supermercados que disfrutando de los pocos productos que encontrarán en los anaqueles, dijeron expertos al comentar sobre las consecuencias de los planes del régimen de Nicolás Maduro de reestringir aún más el mercado cambiario.

Analistas consultados dijeron que pese a la enorme renta petrolera que percibe el Estado, los venezolanos verán este año una escasez mayor a la que están acostumbrados y los primeros pasos del gobierno bolivariano de emprender políticas de racionamiento que les permitan administrar políticamente el desabastecimiento de los productos.

“Lo que viene ahora es un racionamiento de la oferta del sector privado. Eso va a significar racionamiento de bienes y servicios”, comentó el analista y columnista David Morán.

“No van a aplicar la tarjeta de racionamiento cubana, pero sí van a comenzar a restringir el acceso a los productos con una diversa gama de mecanismos, como los ‘chips’ que están siendo aplicados para racionar la venta de gasolina en algunos estados, la implementación de horarios para realizar las compras”, explicó.

Y algunos productos simplemente van a pasar períodos sin aparecer en las tiendas, fenómeno que ya comenzó a suceder, dijo Morán.

“La escasez del aceite de maíz ya supera el 90 por ciento. Está desaparecido casi totalmente de Venezuela”, agregó.

El que padezcan de una crisis de desabastecimiento, con proyecciones de que el índice de escasez podrían pasar del actual nivel de 20 por ciento a 40 para la segunda mitad del año, es una trágica ironía para los habitantes de un país que sigue disfrutando de una enorme bonanza petrolera.

Pero el modelo chavista, basado en la aplicación de políticas para incrementar el control del régimen sobre la actividad económica, ya no da más, en vista de la insuficiencia de la renta petrolera de satisfacer el enorme apetito fiscal de la Revolución Bolivariana, dijo Francisco Ibarra, director de la firma de asesores Econométrica.

En países con alguna racionalidad en el manejo de su política petrolera, el gobierno aplicaría drásticas medidas para reducir el déficit, pero en Venezuela la conducción económica no es aplicada para fomentar el bienestar de los ciudadanos sino para ejercer un mayor control político sobre la población, explicó Ibarra.

Actualmente, los esfuerzos del chavismo por ampliar su control sobre el sector privado están siendo aplicados principalmente a través las restricciones que impone al mercado cambiario, con el régimen decidiendo cuales empresas pueden tener acceso al tipo de cambio oficial.

Esos dólares son cruciales. En un país donde el aparato productivo ha sido atrofiado hasta la irrelevancia por 14 años de políticas revolucionarias, la importación de productos para revenderlos es una de las pocas actividades comerciales que siguen siendo viables.

Pero la situación está por empeorar, dijo Morán.

La creciente crisis de liquidez que enfrenta el régimen, con los ingresos petroleros mostrándose insuficientes para cubrir el gigantesco gasto del Estado en una proporción de 15 por ciento del PIB, está llevando a Maduro a diseñar un nuevo esquema donde el sector privado tendría un acceso aún menor a los dólares.

Los detalles del esquema aún no han sido anunciados, pero parte de lo que traerán pudo verse el lunes, en un discurso brindado por Maduro para anunciar un aumento de 10 por ciento del salario mínimo, comentó Morán.

“Maduro dijo hoy: los dólares son del gobierno. Si sobran, bueno, daremos algunos, pero los dólares son nuestros porque provienen de la renta petrolera, nos pertenece en su totalidad”, explicó.

Ibarra reiteró que las medidas que están siendo diseñadas por el régimen buscan incrementar aún más el control del Estado sobre la economía, planteamiento que terminará por empeorar el ya agudo problema de desabastecimiento de productos.

“Ellos lo que están buscando es incrementar el control del Estado sobre la economía. Eso tiene unos costos de eficiencia importantes. Si lo que vas a hacer es continuar utilizando todos estos canales que al final lo que generan es corrupción e ineficiencias. Al final, lo que vas a tener es que por cada dólar que tengas, vas a importar una fracción aún menor en productos”, dijo Ibarra.

“Eso no resuelve el problema que tiene Venezuela sobre la asignación de su divisa, sino que los agrava. Todo indica que las cosas se van a seguir deteriorando”, sostuvo Ibarra, insistiendo en que un mayor control del Estado de las importaciones derivará en mayor escasez.

Pero ese no es un tema que preocupe en gran medida al régimen bolivariano.

“El proyecto político que ellos ofrecen no es un proyecto de abundancia. No es un proyecto enfocado a la creación de condiciones para que los anaqueles estén llenos con 10 o 15 marcas diferentes del mismo producto para que el consumidor pueda elegir”, comentó Ibarra.

“Lo que ellos buscan no es otra cosa más que el control total del Estado sobre la vida de los individuos, y en particular sobre la economía. De modo que para ellos la escasez no es un problema en sí mismo. El problema es ver cómo manejan políticamente esa escasez para ejercer más control”, advirtió.


Maduro radicaliza la revolución chavista

ALFREDO MEZA Caracas 6 ENE 2014

El presidente venezolano aprovecha su renovada fuerza política para espolear la lucha de clases, laminar cualquier oposición y avanzar hacia el modelo cubano

El día de Reyes marca el fin de la tregua que impone el fin de año en Venezuela. Para el presidente Nicolás Maduro la fecha también significa mucho. Será el primer año que inicia sin la presencia tutelar de su padre político, Hugo Chávez —fallecido el pasado 5 de marzo víctima del cáncer tras una dolorosa agonía— y con la responsabilidad de llevar sin su consejo las riendas del país. No es poca cosa para un hombre aún inexperto en el manejo de los asuntos del Estado. Maduro se ha repuesto de un inicio tambaleante, con acusaciones de fraude en la elección presidencial de abril, en la que dilapidó la holgada ventaja de los últimos comicios disputados por Chávez, para terminar mandando con mano firme y asomando rasgos distintivos en su mandato. En 2014 buscará profundizar su revolución.

Siempre se podrá decir para justificar el actual panorama político y económico que las decisiones del gobernante venezolano responden a un mandato del comandante Chávez. Esto no es del todo cierto. El caudillo sabía cuándo y cómo detenerse si intuía que podía caer en el abismo. Algunos tienen la sensación de que Maduro ha ido demasiado lejos en su intento de profundizar la autodenominada revolución bolivariana, tomando riesgos que podrían llevarlo a salir del poder mucho antes de lo pautado. En realidad, su actual situación es el resultado de una ecuación de aciertos y errores de sus adversarios. Con el paso de los meses las primeras palabras del número dos, Diosdado Cabello, tras la muerte del líder comienzan a cobrar sentido: “Chávez era el muro de contención para las ideas locas que se nos ocurrían. Ustedes debieron ligar [desear] que viviera por muchos años”.

Aunque a Maduro se le consideraba un pragmático, en realidad era un enigma cómo podía comportarse tras ser nombrado como el heredero el 8 de diciembre de 2012. Al principio pareció responder a esa primera impresión. Le restó poder al ideólogo de la política económica chavista, el ministro de Planificación, Jorge Giordani, y sumó a la cartera de Finanzas a un hombre mucho más pragmático como Nelson Merentes. También ordenó la restitución de la unidad del tesoro al recuperar las competencias quitadas por Chávez al Banco Central de Venezuela para coordinar el manejo de los fondos en dólares en manos de otras oficinas del Estado. Pero, cuando el reclamo de la oposición —que asegura haber ganado las elecciones— fue desestimado por los tribunales locales y la efervescencia de la protesta se fue diluyendo, Maduro se apartó del camino de la supuesta conciliación que había buscado con el sector privado cuando su mandato era muy cuestionado.

La magnitud del poder chavista permite toda clase de interpretaciones sobre su composición. Hoy parece más que claro que allí dentro o no existen los moderados o estos cultivan un perfil muy bajo. Tal vez no haya surgido un liderazgo de esas características con el suficiente respaldo para proponer una lectura distinta del legado de su líder. A menos que las circunstancias lo obliguen, el Gobierno no cejará en su empeño de seguir promoviendo la lucha de clases, de imponer un modelo de inspiración cubana en el país y de aplastar a la oposición, a quienes concibe como enemigos y no adversarios. Los radicales interpretan la obra de Chávez como un mandato para aumentar el control del Estado sobre todos los aspectos de la actividad económica, poner a su servicio a todos los demás poderes públicos y mantener una alta clientela política a base de los subsidios, restando su libertad para elegir entre una variada oferta. Después de todo manejan una generosa chequera petrolera que les permite la arrogancia de despreciar cualquier acuerdo con casi la mitad del país que se le opone.

A la oposición le esperan entonces meses muy duros. No solo porque están en pleno proceso de relanzamiento de su plataforma unitaria. La línea revolucionaria está en su esplendor a pesar de las amenazas a la supervivencia que representa la inminente crisis económica que se avecina. Aplicar el Plan de la patria, un programa de acción pergeñado por Chávez, es la nueva condición para dialogar con los alcaldes contrarios al Gobierno electos en los comicios municipales. En la presentación, el propio Chávez escribió: “Este es un programa de transición al socialismo y de radicalización de la democracia participativa y protagónica […] No nos llamemos a engaño: la formación socioeconómica que todavía prevalece en Venezuela es de carácter capitalista y rentista y el socialismo apenas ha comenzado a implantar su propio dinamismo interno entre nosotros. Este es un programa para afianzarlo y profundizarlo; direccionado hacia una radical supresión de la lógica del capital”.

Esa misma declaración de intenciones es la que obliga a Maduro a no ofrecer ningún gesto distinto de la convocatoria de ese diálogo condicionado. No se avizora el regreso de los venezolanos expatriados por motivos políticos o la liberación de aquellos que por las mismas razones pagan condena en las cárceles venezolanas. En un iluminador artículo publicado en el diario El Nacional, el periodista Fausto Masó razonaba en esa misma dirección: “No se trata de la falta de corazón de Maduro, sino de su desprecio por una oposición a la que se le niega la condición de venezolana. Su apuesta es que la oposición no responderá al desprecio con el desprecio; prefiere atemorizarla, sobornarla, corromperla”.

Muerto el líder, los sucesores buscan convertir al chavismo en una corporación como el PRI mexicano, que estuvo 70 años en el poder hasta 2000. Es decir, gobernar con la fachada de la democracia pero traicionándola en la práctica.


martes, 7 de enero de 2014

“Los cubanos son los artífices del fraude electoral en Venezuela”

VÍCTOR FLORES GARCÍA México 28 SEP 2013

Entrevista a HÉCTOR PÉREZ MARCANO / EXGUERRILLERO VENEZOLANO

El antiguo revolucionario repasa la penetración cubana en su país al cumplirse 50 años de la primera acción de la guerrilla venezolana, el ataque al Tren del Encanto

La historia de la injerencia cubana en Venezuela se remonta a los años 60, cuando Fidel Castro y Ernesto Guevara, el Che, organizaron dos desembarcos guerrilleros en 1966 y 1967 que terminaron en fracaso meses más tarde. Las travesías marítimas fueron inspiradas en la mítica expedición del yate Granma que partió de las costas de Veracruz a la isla caribeña para comenzar la revolución. Las acciones militares abiertas comenzaron en 1963, y este domingo 29 de septiembre se cumplen 50 años de la acción más recordada de la primera gran campaña guerrillera en Venezuela: el malhadado ataque al Tren del Encanto, un asalto armado al tren turístico realizado en un domingo por las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, donde fueron ejecutados siete guardias nacionales y varios turistas fueron heridos de bala. Este es el testimonio, a través de una larga conversación telefónica, de uno de los protagonistas de aquella guerrilla, Héctor Pérez Marcano, autor del libro autobiográfico La invasión de Cuba a Venezuela. Del desembarco de Machurucuto a la revolución bolivariana. A pesar de su complicidad y confesa admiración por Fidel, este militante de 82 años se ha opuesto a la intromisión abierta de La Habana en su país, desde la era de Hugo Chávez a la actualidad.

Pregunta. En su libro narra que se reunió con el Che Guevara y Fidel Castro en la famosa suite privada del Hotel Habana en los años 60. ¿Cómo ocurrió aquel encuentro?
Respuesta. Yo formaba parte de la delegación del Frente de Liberación Nacional de Venezuela, que agrupaba a los partidos que estaban en la lucha armada a la Primera Conferencia Tri-Continental de La Habana, para unificar el movimiento revolucionario de Asia, África y América Latina, en enero de 1966. Fidel Castro se había instalado en la suite del piso 25 del Hotel Habana. Allí nos entrevistamos con Fidel para planear un desembarco conjunto. Para entonces, el ala izquierda se había separado de Acción Democrática [AD, partido socialdemócrata, fundado por el ex presidente Rómulo Betancourt], y constituido el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR, clandestino). Fui copresidente de ese congreso en Cuba.

P. ¿Cómo fue su primer encuentro con Fidel?
R. Había conversado con él por primera vez durante el Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes que se realizó en julio de 1960 en La Habana, meses después del triunfo revolucionario. En esa oportunidad me tocó tener una entrevista con Fidel y con el Che Guevara, con motivo de un incidente que se presentó en el acto inaugural del evento. Al Che le tocó el discurso de apertura. Las relaciones de Cuba con Venezuela bajo la presidencia de Betancourt ya habían empezado a agriarse; y el Che dijo en su discurso inaugural que Betancourt era un prisionero de los militares venezolanos. La delegación del gobernante partido AD que, como todos los partidos de América Latina habían asistido, se retiró del acto en protesta.

P. ¿Qué hizo usted para mediar entre el Che y los venezolanos de Betancourt?
R. El Che quiso atribuirles una conspiración a los militares reaccionarios y golpistas del dictador venezolano Marcos Pérez Jiménez (1914-2001). Hubo que hacer una reunión con el Che, a petición de él mismo para enderezar las cosas. Es la única que vez que he sabido que el Che haya retrocedido en una posición. A Cuba le interesaba que la delegación de AD no se retirara del evento, porque eso iba a tensar aún más las relaciones entre Cuba y Venezuela, en los albores de la Revolución, que terminaron con la expulsión de Cuba de la OEA en 1962, con el voto de México en contra. En esa oportunidad el Che nos dio algunas concesiones y se retractó de lo que había dicho. Su objetivo era que la delegación venezolana de AD permaneciera en el evento de La Habana.

P. ¿Cómo fue aquel choque de personalidades entre Castro y Betancourt, que también tenía formación socialista?
R. Betancourt había empezado una política de hostilidad hacia la Revolución Cubana. Curiosamente, el primer viaje de Fidel al extranjero luego de tomar el poder fue a Venezuela. Pero ya Betancourt iba inclinando su Gobierno a ser la contraparte socialdemócrata en América Latina del revolucionario Fidel Castro.

P. ¿El petróleo venezolano estaba en la mira de Fidel desde su llegada al poder?
R. Sí, desde 1959. Fidel hizo aquí algunas peticiones, las cuales el presidente Betancourt no quiso resolver, incluido un pedido relacionado con los suministros del petróleo. Fidel entró el 6 de enero a la Habana; y en Venezuela se celebraba el 23 de enero un año de la caída del general Pérez Jiménez. Fidel vino entonces a Caracas en agradecimiento a Venezuela, que le había apoyado mucho en sus tiempos de la Sierra Maestra. Wolfang Larrazabal, presidente de la Junta de Gobierno que derrocó al dictador venezolano en 1958, le había enviado un embarque de dos aviones con armas para la revolución.

P. ¿Cuáles fueron los planes del Che y Fidel para Venezuela?
R. Al Che Guevara comenzó a hacérsele incómoda su situación en Cuba, porque no estaba de acuerdo con el rumbo de la Revolución, según lo que conversé con él. En alguna oportunidad me dijo que no estaba de acuerdo con el dominio de la penetración soviética sobre Cuba, ni con las condiciones políticas que le imponía por la solidaridad y el subsidio que le daban los soviéticos. Después, el Che quiso venir primero a Venezuela, a incorporarse a la lucha armada; pero para esas fechas el Partido Comunista de Venezuela (PCV) ya atendía la línea pro-soviética y estaba en retirada de la lucha armada. El PCV rechazó la idea de que el Che viniera a Venezuela; y Guevara se fue al Congo. Después de pasarla muy mal en África, y al no poder venir a Venezuela, decidió irse a Bolivia.

P. ¿Cómo organizaron ustedes con Fidel Castro los desembarcos?
R. Para esa época, Fidel ponía muchas esperanzas en la lucha revolucionaria venezolana; por eso adopta, atiende y chequea personalmente esas operaciones con nosotros, incluido el simulacro en lanchas. La confianza era tal que, antes de partir a Venezuela, Fidel nos hizo una revelación íntima que nos sorprendió: nos confesó que el Che estaba en Bolivia. La lucha revolucionaria en Venezuela y el proyecto del Che en Bolivia y Centroamérica, formaba parte de lo que he llamado el proyecto continental de Fidel.

P. ¿Cuándo termina aquella etapa de la expansión continental armada cubana?
R. Cuando el Che es derrotado y muere en Bolivia en octubre de 1967 y la lucha armada en Venezuela da muestras de debilitamiento y visos de derrota. Los cubanos que vinieron a Venezuela, como la primera expedición de julio de 1966 dirigida por el cubano Arnaldo Ochoa [quien llegaría a ser general, Héroe de Angola y Nicaragua, fusilado por narcotráfico en 1989 en Cuba]; y otros que vinieron con nosotros al segundo desembarco, el de Machurucuto, del 8 de mayo de 1967, comienzan a regresar a Cuba. Ese desmoronamiento hace que Fidel tenga que rendirse a las presiones soviéticas, que provocan un viraje importante. Era evidente que Fidel no había abandonado la idea, siempre buscó por otra vía el desarrollo continental de su revolución. Esa otra vía es la que ahora vemos desplegarse en América Latina en la era de Hugo Chávez y sus herederos.

P. ¿Fidel se anticipó a lo que pasaría en Venezuela?
R. Sí. Tanto es así que cuando vino a Caracas en 1989, a la inauguración del segundo mandato de Carlos Andrés Pérez, el Presidente convocó a una charla con Fidel en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela (UCV), a la cual fui invitado. Me sorprendió, en esas cinco horas que habló, el grado de conocimiento de los problemas sociales del país. Incluso llegó a decir que la revolución cubana se había mantenido por el equilibrio entre las dos potencias, Washington y Moscú; y que otra revolución como la cubana no era posible en Latinoamérica. Ocurrió una cosa en aquel banquete, cuando el presidente Pérez vio cierta efusividad en el trato de Fidel con nosotros, le dijo en tono de broma: “No los abraces mucho, porque a lo mejor tengo que volver a perseguirlos” (risas). Esto ocurrió tres años antes del golpe de Estado de Chávez. Fidel tuvo una muy buena relación con Carlos Andrés Pérez. Ambos y el general Omar Torrijos de Panamá, apoyaron el derrocamiento de la dictadura de los Somoza en Nicaragua en 1979. El 4 de febrero de 1992, Fidel condena el cuartelazo de Chávez y le da su apoyo al presidente Pérez. Cinco años después, el ojo de Fidel captó la potencialidad en el militar golpista, que lo hizo seducir políticamente a Chávez. Cuando viajó por primera vez a Cuba en 1994, Hugo Chávez era una especie de arcilla en las manos de un artesano como Fidel, tan buen orfebre.

P. ¿Quiénes fueron los exguerrilleros que apoyaron a Chávez en el golpe?
R. Sólo algunas individualidades, como Douglas Bravo, exlíder del PCV, estaban comprometidos en el golpe a través de Adán Chávez; pero la izquierda como movimiento no. Incluso algunos de ellos en el momento del golpe fueron apartados por Chávez. Ellos fueron dejados afuera de la conspiración de 1992. Después Douglas Bravo le reclamó a Chávez, que le respondió: “Es que los civiles molestan en una situación como esa”.

P. ¿Todo lo verde olivo le causa ahora cierta aversión?
R. Algo de eso hay. Por eso los dirigentes del PCV hicieron esfuerzos para que me incorporara a la campaña de Chávez en 1998 y me entrevistara con él. Y lo rechacé. Ya desde mediados de 1998 advertía lo que ocurriría y alerté del peligro.

P. Usted afirma en su libro que casi nadie atendió su advertencia del regreso del proyecto continental de Fidel, luego de la reelección de Chávez en 2006. ¿Cuáles fueron sus fuentes?
R. Así es. Nadie me hizo caso. Veía la conexión a partir de información de un agente de inteligencia cubano que trabajó en la Embajada de Cuba en Venezuela en las décadas de los años 70 y 80. Yo sabía que él era del G2 [espionaje político] en aquel tiempo, cuando yo por supuesto era solidario con la revolución cubana. Él salió de Venezuela, ya no reside en Cuba y ha seguido trabajando en Centroamérica para la inteligencia cubana; preferentemente vive en México. Viene con frecuencia a Venezuela. Esa fue mi fuente.

P. ¿Puede dar su nombre?
R. No.

P. ¿Qué contactos tiene en Venezuela ese espía cubano?
R. Viene con frecuencia a Venezuela. Tiene excelentes relaciones con los sectores políticos de Venezuela, tanto de derecha como de izquierda, con movimientos políticos de todo tipo. Es un cuadro político importante, influyente que desarrolla una labor muy útil para los cubanos. Cuando viene se entrevista con todo el mundo. Y una de las personas con la que se reúne siempre es conmigo. Fue a través de él que supe detalles de la presencia cubana, ya como una intervención en Venezuela. Me di cuenta que se estaba armando lo que califiqué de nuevo proyecto continental cubano. Teniendo el poder por la vía electoral, busca promover la expansión de estos movimientos en América Latina. Él tenía contactos con Ramiro Valdez, el sucesor de Manuel Piñeiro, Barba Roja, el principal responsable de la subversión cubana en Latinoamérica en la era de Fidel.

P. ¿Cuáles son sus objeciones al papel de los cubanos en Venezuela hoy?
R. Ellos controlan el servicio de identificación nacional de los ciudadanos venezolanos Está vinculado con el registro electoral permanente. Ese registro tiene un crecimiento que no se corresponde con el crecimiento vegetativo de la población venezolana. Allí hay varios millones de electores virtuales. Los cubanos son los artífices del fraude en Venezuela.


El porqué de la escasez

Si no lo ve siga el link:http://youtu.be/EL1imvxuXyU

Pdvsa en el ojo del huracán

Juan Martin Echeverría Lunes, 6 de enero de 2014

El petróleo representa la casi totalidad de nuestras exportaciones, agravándose la situación por una caída en el orden de los nueve mil millones de dólares en nuestra factura petrolera


Los analistas afirman que el régimen es militar y radical, sin embargo nada es tan complejo como un discurso populista mezclado con capitalismo de Estado, un absoluto irrespeto al buen desempeño y a la realidad. Ello explica la existencia de una estructura paralela a nuestra Constitución, con las Misiones, Comunas, el Quinto Componente de la Fuerza Armada, la crisis eléctrica que afecta a la industria y a la calidad de vida de nuestros ciudadanos, la violencia como expresión del autoritarismo, y las agresiones estimuladas desde el poder. En medio de este desbarajuste las autoridades han ido acorralando al sentido común y las soluciones elementales, que nos permitirían mejorar como nación. Todo comienza y termina en Pdvsa.

Nadie debe olvidar que la derrota de la pobreza viene al final y no al principio del desarrollo económico, que el capitalismo puede ser atemperado y combinarse con su dosis de responsabilidad social y la supervisión implacable de los organismos constitucionales tales como el Poder Moral y la Asamblea Nacional, que debe ser el escenario de un permanente debate político como ocurre con la interpelación de cualquier ministro en Inglaterra, cuando la oposición exige ejercer su derecho al control de las actividades del Estado. La mala gerencia y regaladera de nuestro monoproducto es injustificable.

El petróleo representa la casi totalidad de nuestras exportaciones, agravándose la situación por una caída en el orden de los nueve mil millones de dólares en nuestra factura petrolera: enviábamos 912 mil barriles diarios de crudo a EEUU y hoy lo hemos reducido a 770 mil. Las estadísticas oficiales revelan un precio promedio del petróleo en el orden de los 102 US$ y nuestros ingresos por la venta de hidrocarburos han disminuido tanto que corresponden a los registrados en el 2008, para ese entonces la cesta estaba en 86 US$, lo que implica que nuestras ventas externas han descendido un 12% en los últimos cinco años; la producción era de 3,26 millones de barriles diarios en el 2008 y hoy en día es de 2,8 millones de barriles.

Hay tantos ministerios que se hace difícil conocer sus denominaciones y titulares y un alerta general dice en voz alta "la implacable selección de los peores". Cómo es posible que Kuwait extraiga mas petróleo que Venezuela, cuando en 1999 éramos el 3° productor de la OPEP y hoy somos el 12°, y en cambio Estados Unidos exporta a Venezuela un promedio de 71.000 barriles diarios de derivados del petróleo, para un incremento de 195% respecto al año 2011; año tras año la producción disminuye y en cambio el consumo se incrementa hasta 740 mil barriles diarios de petróleo. Obviamente ese diferencial se ha dejado de exportar.

Mientras Pdvsa se retiró de la Bolsa de Valores de Estados Unidos, las petroleras chinas y rusas permanecen para ratificar la transparencia de sus operaciones, tampoco aparece entre las 250 petroleras más grandes del mundo y es una mala señal que se hayan retirado cinco empresas multinacionales de los proyectos de la Faja del Orinoco; por si fuera poco los Tribunales de EEUU investigan las irregularidades en la utilización de los fondos de los trabajadores de Pdvsa y los fraudes en el Fondo Chino, que no fueron descubiertas en Venezuela sino por las autoridades norteamericanas.

La realidad es que el mercado está bien abastecido y es indispensable para productores y consumidores que el precio se mantenga alrededor de los cien dólares, porque ello permite continuar con la explotación de los esquistos, se estimula la inversión extranjera y es ideal que el mercado se mantenga estable, sin subidas o bajas violentas de las cotizaciones del crudo. Ello permite planificar las enormes inversiones que se requieren para aumentar la producción sin que nos veamos afectados por la incorporación progresiva del petróleo de Irán tras la flexibilización de las sanciones.

Recordemos que Pdvsa solo produce 1,5 millones de barriles diarios y sus deudas sobrepasan los 18.000 millones de dólares, tiene además pendientes la indemnización de unas 70 empresas en el estado Zulia, el pago de los taladros de la firma Superior Energy y de HP, la primera es altamente especializada porque limpia y destapa las tuberías de los pozos y la segunda con sus potentes equipos puede perforar hasta 17.000 pies de profundidad. Son muchísimos los pozos que han sido tan explotados que reexigen la mas compleja tecnología y la estrecha colaboración de las empresas de punta en materia de tecnología petrolera. Es urgente la reestructuración de toda la industria petrolera nacional, que incluye los acuerdos de Petrocaribe y las dádivas por ideología. Pdvsa está bajo el ojo del huracán.

Tomado de:
http://www.analitica.com/enfoqueeconomico/2933959.asp

Hablando de doble moral

Mario Villegas Domingo 5 de enero de 2014

Muertos hubo, y bastantes, el 4 de febrero y el 27 de noviembre de 1992, producto de fallidos golpes militares cruelmente ejecutados contra un gobierno nacido del voto popular. Todavía resuenan las tanquetas entrando a plomo al Palacio de Miraflores y al Palacio Blanco, las metralletas y fusiles vomitando fuego sobre la residencia presidencial de La Casona y, por si fuera poco, los aviones bombardeando criminalmente el centro de Caracas para echar del poder al presidente constitucional Carlos Andrés Pérez II. El inspirador y comandante de aquellas sangrientas intentonas, el teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías, así como los demás jefes castrenses, fueron procesados por rebelión militar y encarcelados, aunque con trato privilegiado, para ser liberados poco después por los presidentes Ramón J. Velásquez y Rafael Caldera II. Chávez, el jefe supremo de aquellos actos violentos, fue sobreseído por Caldera tras algo más de dos años de prisión y elegido Presidente en 1998 por votación mayoritaria del pueblo venezolano.

Esa irrefutable historia viene al recuerdo cuando uno escucha a los voceros oficiales, empezando por el presidente Nicolás Maduro, patinar en contradictorios argumentos para justificar su negativa a otorgar una medida humanitaria en favor del comisario Iván Simonovis, cuyos nueve años en prisión exceden con creces los dos y pico que pagó Chávez por hechos similares. Culpable o no de los crímenes que se le imputan en ocasión a los actos violentos que condujeron al golpe de estado que en abril de 2002 desalojó por dos días del poder al entonces presidente Chávez, los delitos de Simonovis son de la misma naturaleza política que los del insurgente teniente coronel de 1992. De modo que si Chávez era un preso político, también lo es ahora Simonovis.

Esta es, justamente, una emblemática expresión de la doble moral que caracteriza a la jerarquía chavista y de la cual tampoco están exentos algunos sectores de la oposición.

Por eso resulta tragicómico ver a la ministra de Comunicación e Información, Delcy Rodríguez, criminalizar y acusar de doble moral a algunos dirigentes políticos, parlamentarios, empresarios, comunicadores y voceros de ONGs no afectos al gobierno que viajaron al exterior con motivo del fin de año. Que se sepa, viajar libremente al exterior es un derecho constitucional. Y así lo hacen a menudo muchos jerarcas de la élite política, militar, empresarial, burocrática y familiar del chavismo, con la sola diferencia de que lo hacen bien guillados y, en no pocos casos, con logística, pasajes y muchas lechugas verdes provenientes del patrimonio nacional.

Y hablando de lechugas verdes y doble moral, ¿Será que la muy moralista plana mayor, media o menor del chavismo cambia sus dólares (ya sean provenientes de viáticos, cupos de Cadivi o Sicad, asignaciones especiales, ganancias en el exterior o de cualquier otra fuente) a 6,30 bolívares por unidad en el Banco Central de Venezuela o los engordan y revenden ilegalmente a la tasa del mercado negro o rojo rojito?

Razones tiene la vox populi de preguntarse por qué los revolucionarios de nuevo cuño tienen que sufrir tantos sacrificios, como vivir en las más encumbradas urbanizaciones del país, andar súper escoltados en lujosísimos autos y oligárquicas camionetotas, poseer jugosas cuentas bancarias en Venezuela y el exterior, mandar a sus hijos a los mejores colegios privados del país y a las más reputadas universidades del mundo, asistir a las más lujosas clínicas privadas, frecuentar exquisitos bares y restaurantes, realizar excéntricas bacanales o suntuosas celebraciones familiares, entre otras ingratas penalidades. Atrás dejaron sus tan añoradas barriadas populares, los viajes en metro, en camioneticas o en modestos automóviles, los simoncitos y las escuelas bolivarianas, las clínicas populares, los módulos de Barrio Adentro y las sencillas celebraciones en casa.

El caso del muy revolucionario ex ministro y ex gobernador Rafael Isea, hoy residenciado a todo trapo con su familia en el muy odiado imperio estadounidense, es apenas otra muestra de lo que aquí decimos.    

Pero los ejemplos de la doble moral que inspira al gobierno son verdaderamente interminables. Ahí tenemos los casos de Chile y Honduras. Instantes después de conocerse el reciente triunfo de Michelle Bachelet, el presidente Maduro la felicitó formal y efusivamente como la nueva presidenta del pueblo chileno. Pero a más de un mes de haber ganado en Honduras por amplio margen, el nuevo presidente Juan Orlando Hernández aún no ha sido reconocido por el gobierno venezolano. ¿La razón? Derrotó a la candidata chavista Xiomara Castro, esposa del ex presidente Manuel Zelaya, quienes cantaron fraude y convocaron al pueblo hondureño a la calle a desconocer los resultados publicados y ratificados por el Tribunal Supremo Electoral. Curiosamente, fue eso justamente lo que en Venezuela hizo el candidato Henrique Capriles, con la diferencia de que aquí la distancia entre el candidato ganador y el perdedor fue de apenas uno y piquito por ciento, mientras que allá la victoria de Hernández sobre Castro fue de 6 puntos. Conclusión: lo que en Venezuela fue considerado por el gobierno como una conducta violenta y delictual, se justifica en Honduras y motiva un intrusivo desconocimiento a la soberanía popular del pueblo hondureño.

No alcanzarían las páginas de ningún diario para reseñar las sopotocientas manifestaciones del llamado doble rasero o doble estándar que emplea el chavismo para evaluar cualquier hecho. Manifestaciones que se resumen en una célebre expresión no pocas veces repetidas por figuras emblemáticas de la llamada revolución bonita: “Con los míos, con razón o sin ella”.

Y por cierto, la ministra Rodríguez no escapa a la práctica de la doble moral. Fresco está el recuerdo de la amenazante prepotencia con la que actuó ante el personal de una lujosa clínica de la urbanización Altamira, en el este de Caracas, a la que fue llevado su hermano Jorge Rodríguez, hoy alcalde del municipio Libertador, cuando éste sufrió un grave accidente de tránsito al conducir su muy proletario automóvil último modelo marca Audi.

Razón tampoco le faltaba a la vox populi cuando se preguntaba por qué razón la ministra no llevó a su hermano a uno de los supuestamente muy modernos y bien dotados centros públicos de salud, como tampoco cuando se preguntaba por qué el alcalde Rodríguez habita en una opulenta urbanización fuera de su municipio y sus hijos cursaban en colegios privados a los que acuden los hijos del mantuanaje capitalino. 
   
Sería bueno saber en qué modesta barriada del municipio Libertador vive la flamante ministra de Comunicación e Información. Como bueno también sería que aclarase si ciertamente tiene o tuvo una tienda no precisamente en el Mercado Popular de La Hoyada sino en el muy revolucionario Centro Comercial San Ignacio, tal vez el más opulento de toda Venezuela, como sostiene una fuente altamente confiable para quien esto escribe.

Si vamos a hablar de doble moral, hablemos pues. Pero siempre he dicho, y repito, que tener doble moral equivale a no tener ninguna. Así que quien tenga rabo de paja es mejor que no se arrime a la candela.

BREVES

20 años de la muerte de Cruz Villegas
El venidero sábado 11 de enero se cumplirán veinte años de la muerte de nuestro querido padre, Cruz Villegas. Nuestro viejo fue un fiel ejemplo de honestidad, firmeza en las convicciones, rebeldía ante el sectarismo, el autoritarismo y el culto a la personalidad, de respeto y consideración hacia el adversario, así como de entrega a la lucha por la justicia social. Su recuerdo sigue presente en cada día de nuestras vidas.

El gran Gustavo Rodríguez

Dura prueba la que la vida le ha puesto a mi querido Gustavo Rodríguez, ese gran actor que enaltece la venezolanidad y que me honra con su amistad. Su fortaleza humana, con el  apoyo familiar y el afecto de todo un país, así como con el auxilio de la ciencia y de la Providencia, a las que él se encomienda, le permitirán superar este injusto trance por el que atraviesa. 

Mario Villegas

La función de la planificación en el municipio II

Escrito por Eduardo Lara Salazar (abogado)

Corresponde el turno al estudio del órgano donde se realiza el proceso de planificación: Consejo Local de Planificación Pública (CLPP).

El legislador aprobó una ley denominada Ley de los Consejos Locales de Planificación Pública (LCLPP, 2010); tiene por objeto regular la organización y funcionamiento de los Consejos Locales de Planificación Pública (CLPP), enmarcados dentro de la nueva concepción del llamado poder popular, lo cual busca el legislador nacional como instrumento normativo con miras a garantizar la participación ciudadana en la toma de decisiones en todo el ámbito municipal.

Se define a los CLPP como la instancia de planificación del municipio, estándole asignado el Plan Municipal de Desarrollo (PMD) y demás planes municipales; es oportuno destacar que aquél se encuentra previsto por la Ley Orgánica del Poder Público Municipal (LOPPM, 2010), el cual debe contener los lineamientos del programa de gestión en la oferta electoral que el candidato a alcalde entregará cuando se inscribe ante el Poder Electoral para la postulación de su candidatura y que deberá aplicar una vez electo, con el concurso del concejo municipal y de los CLPP.

El PMD es el instrumento de gobierno que le permite al nivel local establecer los proyectos, objetivos, medidas, metas, acciones y recursos, con miras a la realización de sus competencias, especialmente las de naturaleza concurrente con los otros niveles territoriales y descentralizados; deberá contemplar la ordenación y promoción de su desarrollo económico y social que incentive el mejoramiento de las condiciones de vida de la comunidad municipal.

Para la realización del PMD se tiene como herramienta de aplicación práctica el llamado Presupuesto Participativo, concebido como el mecanismo que permite a los ciudadanos proponer, deliberar y decidir en la formulación, ejecución, control y evaluación; al municipio. Consta de tres fases:
  • Diagnóstico participativo, es el estudio y análisis de la realidad del Municipio que realizan las organizaciones vecinales y comunitarias, articuladas con los consejos comunales, coordinados por el CLPP.
  • Formulación, lo cual debe ser hecho entre los meses de septiembre y noviembre de cada año, tomando en cuenta las necesidades prioritarias.
  • Aprobación, le corresponde al Concejo Municipal (órgano legislativo local), previa su presentación por el alcalde de acuerdo con el CLPP, contenido en un proyecto de ordenanza de presupuesto de ingresos y gastos del municipio que deberá regir para cada ejercicio económico financiero, de conformidad con lo previsto por la Ley Orgánica del Poder Público Municipal (LOPPM, 2010) y la Ley Orgánica de Administración Financiera del sector público (LOAFSP, 2012).
Con la aprobación de la Ley Orgánica del Consejo Federal de Gobierno (2010) los municipios y estados deben ajustar sus procedimientos a los establecidos por este instrumento normativo, con miras a proveerse de los recursos económicos para emprender obras o servicios, ya que mantiene estrecha vinculación con todos los niveles político territoriales de poder público, siguiendo el modelo concebido por el nivel nacional, ya que así se desprende de ese texto legislativo.

El CLPP está integrado por el alcalde, quien lo preside; los concejales del municipio; los presidentes de las juntas parroquiales comunales; un consejero por cada consejo de planificación comunal en la jurisdicción; un consejero por cada parroquia; un consejero por cada movimiento u organización social (campesinos, pescadores, trabajadores, deportistas, mujeres, entre otros.).En aquellos municipios donde no existiere parroquias, se conformará una asamblea de voceros de los consejos comunales y se elegirán tantos consejeros como concejales (municipales) hubiere en la misma cantidad de estos.

Se sugiere al lector leer la LOPPM (2010) para actualizar la conformación de este órgano.

El CLPP está organizado así:
  • Presidencia
  • Vicepresidencia
  • Plenaria, es la conformación de todos los miembros del CLPP y es la instancia de deliberación y aprobación.
  • Secretaría, el órgano de apoyo del presidente y vicepresidente.
  • Sala Técnica, es la unidad de apoyo especializado del CLPP

Con la aprobación de la Ley Orgánica del Consejo Federal de Gobierno (2010) los municipios y estados deben ajustar sus procedimientos a los establecidos por este instrumento normativo, con miras a proveerse de los recursos económicos para emprender obras o servicios, ya que mantiene estrecha vinculación con todos los niveles político territoriales de poder público, siguiendo el modelo concebido por el nivel nacional, ya que así se desprende de ese texto legislativo.

Los CLPP están obligados a actuar dentro del marco del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación, al igual que el resto de los planes nacionales y estadales; también tienen que articular con los elaborados por los consejos comunales, comunas y otras organizaciones de acuerdo con la Ley de Planificación Pública y Popular (2010).

Se sugiere al lector dar un vistazo a los artículos de mi autoría denominados “De la Hacienda Municipal”, “Sistema Tributario Venezolano”, “Municipio y Presupuesto”, “Los Bienes Municipales”, “Municipio y Servicios Públicos” “Municipio y Tributación”, “Los CLPP en la ley del año 2010”, “Los Consejos Comunales según su Ley Orgánica del año 2009”, “El Concejo Municipal”, “La Contraloría Social”, “El Área Metropolitana de Caracas”, “Las Empresas Municipales”, “La Administración Tributaria Municipal”, “El COT como norma supletoria en lo municipal”, “Las Ordenanzas y su ubicación en el ordenamiento jurídico venezolano”, “Instrumentos Jurídicos Municipales”, “Municipio y Ley Orgánica de Bienes Públicos”, “Municipio y Ley Orgánica de Gestión Comunitaria”, “Municipio y Arrendamiento de Bienes Públicos”, “Municipio y Contrataciones Públicas”, “Municipio, Conservación y Mantenimiento de Bienes Públicos”, “Municipio y Desincorporación y Enajenación de Bienes Públicos”, entre otros; que se encuentran publicados en www.eduardolarasalazarabogado.blogspot.com para tener mayor información.

En otra oportunidad se tocarán otros aspectos relacionados con el tema.



Delirio sobre el anaquel vacío

Por Angel Alayón 6 de Enero, 2014

Un anaquel vacío es la evidencia de un fracaso. Un anaquel vacío es la prueba de que hay algo que se está perdiendo. La palabra anaquel tiene su origen en la palabra minqalah, del árabe clásico, que significa soporte, eso que está allí para sostener algo y, al sostenerlo, exhibirlo. Pero vacío, un anaquel sólo muestra lo que pudo ser y no es. Vacío, un anaquel sólo se exhibe a sí mismo en su desnudez y, en lugar de invitar y atraer, nos rechaza.

Nada menos romántico que hablar de inventarios. No hay amor en la contabilidad. Pero se sabe que los héroes de quienes tanto nos gusta hablar no habrían triunfado sin una logística que permitiera el cumplimiento de sus tareas y aventuras. Alejandro El Grande no hubiera podido derrotar a los persas sin un complicado manejo de provisiones para alimentar a sus soldados y animales de guerra lejos de la Macedonia del siglo IV a.C., tiempos y circunstancias en las que alimentar a grandes cantidades de personas era difícil y muy costoso.

En nuestro caso, no hablamos de epopeyas. Hablamos de la vida cotidiana. Hablamos de la compra de pan, de carne, de leche, de harina para alimentar a nuestras familias. Compras que el mundo moderno ha solucionado con facilidad, un mundo que ahora nos produce envidia y nostalgia. ¿Acaso no pueden nuestras farmacias y supermercados estar surtidas como las de Brasil, o cualquier otro país de su preferencia que usted quiera insertar en esta pregunta?
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Un anaquel vacío es también una invitación a entender las causas, a evitar ser víctimas de lafalacia narrativa. El poder siempre se excusa y despliega una estrategia comunicacional con la intención de explicar el vacío de los anaqueles culpando a los sospechosos habituales. Es un guión eficaz que tiene profunda raíces en el pensamiento occidental y no debe subestimarse.

En la Antigua Grecia, un hombre virtuoso era aquel que se dedicaba al bienestar de la ciudad y a su defensa militar. Los que se dedicaban a “hacer dinero” eran inferiores. Aristóteles consideraba “riesgoso moralmente” dedicarse a perseguir riquezas a través de la actividad comercial. Por otra parte, el pensamiento cristiano llega a condenar eternamente la riqueza y la actividad comercial. En la Biblia, la riqueza es “injusta” pues parte de una concepción del mundo en la cual no puede crearse. La riqueza bíblica es fija, estática. La economía bíblica es un juego suma-cero donde en realidad no hay posibilidad de aumentar ni de que exista eso que hoy en día llamamos crecimiento económico. “Si alguien no pierde, no hay nadie que gane”, dijo San Agustín. El rico es rico porque le quita la riqueza a los demás. Por eso los camellos van al cielo primero que los ricos (o al menos entran antes por el ojo de una aguja).

Carlos Marx se apropió de algunos de estos conceptos. Como dice Jerry Muller, Marx renombró y redefinió la estigmatización cristiana de “hacer dinero” y creó un nuevo lenguaje para ello. Marx sostenía que los únicos que podían obtener ganancias del mercado eran los dueños del capital —la burguesía—, mientras que los trabajadores —el proletariado— eran explotados por los dueños del capital y nada tenían que ganar del mercado. Los burgueses eran vampiros, una clase moribunda que vivía de extraer la sangre a los vivos.

El problema es que, aunque quienes manejan el poder pueden ser exitosos en su tarea de imponer una narrativa que los exculpe, eso no soluciona los problemas.

Culpar a otro nunca ha solucionado algo. Actuar sobre las causas, sí.
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Enfermos de cáncer que no consiguen sus medicinas ¿Hay alguna relación más directa entre la imagen del anaquel vacío y el bienestar de los ciudadanos? Niños que no se alimentan como quisieran sus madres. ¿Se necesita alguna otra prueba del fracaso del modelo? La escasez mata.

Un delirio no tiene por qué justificarse. Es apenas eso: un delirio. Pero en este caso se trata de un desvarío que no es provocado por alucinaciones, sino por el hecho de que lo que debe estar soportado por los anaqueles no está. Y seguir haciendo lo que se ha hecho hasta ahora no hará sino profundizar el problema, hacernos delirar, dejarnos sin soporte.