Páginas

martes, 31 de octubre de 2023

Venezuela: sin planes de contingencia frente a lluvias torrenciales y el cambio climático, por @ecopoliticave


Más de cincuenta cuerpos han sido recuperados del fatal deslave en Las Tejerías, estado Aragua, según datos oficiales, y otras 8 personas se encuentran aún desaparecidas. La magnitud de esta dolorosa tragedia debería estimular en nosotros dos preguntas urgentes sobre lo sucedido y sobre nuestro futuro ante la crisis climática. ¿La tragedia de Las Tejerías fue un desastre natural imprevisible, o pudo haberse evitado? Y dadas las crecientes inundaciones en Venezuela, asociadas también a los desbarajustes del cambio climático, ¿qué podemos hacer para afrontar los futuros escenarios?

Se torna muy fácil culpar a la naturaleza, o adjudicar todo al cambio climático por tragedias en las que en realidad las instituciones nacionales y otros factores humanos pudieron haber hecho una gran diferencia, incluso previniendo la peor parte.

No se trata de imaginarnos capaces de controlarlo todo, sino de reconocer nuestra incidencia y capacidad de acción ante los problemas ambientales. La peor actitud posible ante la crisis ambiental y climática es suponer que, ante un problema tan grande, no hay nada que podamos hacer.

Lo que nos debería quedar claro es que Venezuela necesita con urgencia un amplio debate nacional sobre cuáles son las causas de estos eventos y la necesidad de una nueva gestión de riesgos y desastres en los escenarios posibles.

No son sólo ‘desastres naturales’: reconocer las causas humanas en estos eventos

Llamar a lo sucedido en Las Tejerías un “desastre natural”, sin más, no nos permite entender el problema, y evita también hablar de responsabilidades humanas y políticas en estos hechos. La alteración del régimen natural de perturbaciones en las cuencas hidrográficas, como este, o los referidos a la Costa Oriental del Lago de Maracaibo o las inundaciones que se desarrollan en varias regiones del país, no deben ser sólo atribuidos a lluvias torrenciales o fenómenos como la Niña o el Niño (de ocurrencia periódica pero cada vez más intensa), sino que también se combinan con los impactos que generan actividades humanas, que van desde la creciente intervención que ejercemos sobre la naturaleza hasta la omisión de medidas oportunas de prevención y mitigación de los desastres por parte de las autoridades nacionales.

¿A qué nos referimos con los impactos y la intervención humana sobre la naturaleza? Por ejemplo, problemas como la deforestación de las cuencas altas, la destrucción de las zonas de ribera (tanto de taludes como de selvas ribereñas) y la canalización de ríos tienen una relación directa con la intensificación de inundaciones y también de sus efectos. Es importante resaltar que estos procesos de deforestación vienen creciendo en el país por el aumento descontrolado de la frontera agrícola, minera y extracción de madera, entre otras. Por otro lado, está también la construcción de edificaciones ubicadas en zonas de riesgo (como las planicies de inundación), lo cual es un factor que expone a una mayor proporción de población a vivir en situación de vulnerabilidad. En última instancia, es el propio modelo de sociedad que hemos sostenido el que está vulnerando los ecosistemas, potenciando los riesgos para la vida en ellos.

Pero a esto hay que sumarle una política negligente del Estado venezolano en materia de prevención, en la medida en la que, con notable indolencia, no se prepara al país para eventos como estos ni se atacan los factores mencionados que incrementan la vulnerabilidad de la población. En Venezuela existe una notable ausencia y disposición de datos e información climática actualizada. Así, la brecha de información climática y socioambiental estriba en la disposición y actualización de:
  • Estadísticas públicas de la red pluviométrica y otros datos hidrometeorológicos;
  • Mapas de amenazas y riesgos en las comunidades;
  • Sistema de alertas tempranas;
  • Información pública de planes de evacuación en situaciones de emergencia;
  • Educación para la gestión y prevención de riesgos y desastres.
Desde el año 2021 se decretó el estado de emergencia en 11 estados del país y por 90 días, pero el clima no se decreta y se han sucedido temporadas de lluvias torrenciales e inundaciones en varias regiones hasta la fecha. Ante la ocurrencia de lluvias extraordinarias, ¿había planes de contingencia previos para zonas de alto riesgo, fueron desplegados adecuadamente? Si estos planes existen ¿qué simulacros de desalojo se realizaron, qué información se le proporcionó a la población con antelación? ¿Cómo podrían haberse mitigado esos factores de riesgo?

A este respecto debe señalarse que existen las siguientes disposiciones legales: decreto Nº 1.257 – Normas sobre evaluación ambiental de actividades susceptibles de degradar el ambiente, el Plan Nacional del Ambiente, la Ley Orgánica del Ambiente y el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030. El caso de Las Tejerías no es solo una tragedia climática sino también una de planificación y gestión de riesgos.

Además, como hemos insistido en varias comunicaciones, no se están tomando medidas urgentes y efectivas para afrontar la problemática del cambio climático, un asunto que es hoy central y que amerita toda la atención y la voluntad social y política para afrontarlo.

Las condiciones de vulnerabilidad a inundaciones para el país no son las mismas de antes, ni volverán a serlo, en parte debido precisamente a los efectos impredecibles del cambio climático. En ese sentido, no habrá nada de “natural” o “ineludible” en las tragedias que sucedan por no tomar medidas de prevención ante la situación cambiante que se nos viene. Aquí no vale el adagio de que “lo que será, será”.

Una nueva gestión de riesgos y desastres para los tiempos del cambio climático

Ante los escenarios cada vez más frecuentes de desastres en nuestro país, requerimos con urgencia una gestión socioambiental que tome en consideración los riesgos que ya tenemos y que actúe para evitar aumentarlos. Para ello la población venezolana debería contar con el acceso público, gratuito y permanente de:
  • Datos e información climática del territorio
  • Mapas de riesgos
  • Sistemas de alerta temprana y su monitoreo
  • Evaluación de la situación de riesgo en los asentamientos poblacionales y áreas agrícolas
  • Orientar la construcción de infraestructura, soluciones habitacionales y zonas de producción agrícola adaptadas a las nuevas condiciones climáticas y de sostenibilidad
  • Planes públicos de adaptación y mitigación a nivel municipal y estadal
La mayor y más duradera contribución que Venezuela podría hacer para prevenir tragedias como las ocurridas recientemente sería disminuir progresivamente su contribución al cambio climático, y promover estas acciones en el campo internacional. Esto no aseguraría el éxito, por supuesto, porque el problema no depende sólo de nosotros. Pero evadir nuestra responsabilidad ante la crisis climática o asumir una incapacidad gubernamental, implica resignarnos a un futuro incierto donde la gestión de riesgos será cada vez más difícil y los recursos para esta aún menores.

Cabe destacar que los compromisos nacionales frente a la crisis climática son insuficientes y no hay estadísticas oficiales de acceso público. Mientras tanto las personas más vulnerables y segregadas en términos étnicos, de clase y género, así como el conjunto de seres no-humanos, padecen las peores consecuencias.

No deja de ser irónico que autoridades nacionales de un país petro-adicto y promotor del Arco Minero del Orinoco, aludan al cambio climático para exculparse por desastres como este. En especial cuando, lejos de proponer alternativas a nuestra dependencia, se empeñan en maximizar la explotación de combustibles fósiles y la devastación de la naturaleza.

Dar respuesta al problema de la crisis climática y los problemas de vulnerabilidad ambiental a escala local no está en oposición, todo lo contrario, es crucial responder a esta problemática de forma integrada. Los mismos indicadores que alimentarán sistemas locales de alerta temprana y permitirían prevenir tragedias, son los que se agregarían para medir el impacto del cambio climático a escala nacional. El mismo esfuerzo de zonificación que prevendría los riesgos del cambio climático sirve para prever los riesgos de siempre. La misma reforestación que prevendría deslaves en una comunidad, contribuiría a la reducción de carbono atmosférico en general. Dicho de otra manera, la necesidad de respuesta ante la crisis climática nos abre una ventana para lidiar, simultáneamente, con la larga historia de injusticias ambientales en Venezuela. ¿Asumiremos el reto?

Por un cambio de paradigmas, una nueva relación armoniosa con la naturaleza

Lo humano, lo atmosférico, lo agrícola, lo urbano, y lo industrial forman parte de los ecosistemas; no se pueden segregar unos de otros. Reconocer la naturaleza recíproca de estas relaciones es esencial para poder mantener armonía entre sus elementos. Insistir en una actitud antropocéntrica y confrontacional con la naturaleza es precisamente lo que nos imposibilita lidiar con el colapso que estamos causando, del cual esta tragedia es un síntoma. Hoy más que nunca nos urge como sociedad cambiar la manera en que nos relacionamos con la naturaleza y replantear el modelo de desarrollo imperante, que ni es sostenible ni compatible con la trama de la vida. Debemos actuar por el país y por el planeta, todavía estamos a tiempo.

Tomado de:

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los mas leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.


Foro vía WhatsApp - Telegram: Red de área conservadas de venezuela. Una iniciativa para contribuir a la conservación de ecosistemas y biodiversidad, con Dra. Izabela Stachowicz - twitter: @izolinia. #30Oct

El 30 de Octubre realizamos el Foro vía WhatsApp - Telegram:

Red de área conservadas de venezuela. Una iniciativa para contribuir a la conservación de ecosistemas y biodivercidad, con Dra. Izabela Stachowicz - twitter: @izolinia.
 
Con una asistencia de 4.206 participantes



 
  

  
  

 

 

 

 
  

 



Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los mas leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.


Necesitamos ciudadanía y ejercerla todos los días / Luisa Pernalete @luisaconpaz

 


Cuando se vive en sociedad, o sea, con otros, no en una isla desierta o en la selva, hay que ser ciudadanos y ciudadanas. Nos necesitamos, el modo “sálvese quien pueda” no funciona a la larga ni para ese que se quiere salvar solo.

Entonces hay que pasar de ser simplemente un vecino, un habitante, a ser “ciudadano”, que es una persona que se sabe poseedora de deberes y derechos y que se junta con otros, se organiza para construir el “bien común”, que es mi bien, y el suyo también.

“Las palabras claves de la ciudadanía son: corresponsabilidad -se tiene deberes y se deben cumplir, se tienen derechos, y se deben exigir y defender-, organización, no basta con tener conciencia ciudadana”; aislados todo es más difícil y muchas aspiraciones, son imposibles, y la otra palabra clave: participación, y el objetivo, como apuntábamos en el otro párrafo, para construir el bien común.

“Para tener bien común/todos tienen que saber/ que hay deberes que cumplir/ y hay derechos que defender//”.

En Venezuela hay déficit de ciudadanía. Se nota en el hogar, en la escuela, en la calle… detengámonos en este último espacio: las calles, en donde todo el mundo se encuentra, se han convertido en una jungla, no se respetan las normas de tránsito, ni choferes de autos, ni ciclistas, ni motorizados, a cada rato se puede ver cómo se irrespeta el semáforo, por ejemplo, en detrimento de los otros, sobre todo de los peatones que no saben cuándo pueden pasar la calle, pero estos tampoco respetan normas, se supone que deben andar por las aceras y cruzar en las esquinas y no a media cuadra.

Las calles con muchos huecos 

Pero, además, las calles, con muchos huecos, ponen en peligro a los choferes, tratando de esquivarlos, a veces cráteres, tampoco está bien el rayado para el paso de peatones, y hay muchos semáforos en mal estado… Todas estas cosas, responsabilidad de las autoridades, receptoras de impuestos. Entonces, en la calle priva la ley de la selva, la del más fuerte, en detrimento de los más vulnerables: niños, ancianos, gente con condiciones especiales… Ni deberes ni derechos pues. Hace falta ciudadanía en la calle.

La educación ciudadana debe comenzar en el hogar. Recordar que de 0 a 7 años se aprende por modelaje, es importante que los adultos den buen ejemplo: deberes, límites visibles, repetidos para usted no le grita a los niños aprenderán a no ser gritones, por ejemplo, si usted saluda todos los niños, él aprenderá a saludar, y el saludo es una muestra de reconocimiento del otro.

Le sigue la escuela. Desde el primer día de clase hay que ir estableciendo los acuerdos de convivencia, y trabajar específicamente temas de las Lopnna, deberes y derechos de los NNA.

Explicación de María Corina Machado / Elías Pino Iturrieta @eliaspino

 


“La abulia y la incuria del madurismo en materia de asistencia social y de atención laboral les ha metido en el pellejo la cartilla de una responsabilidad personal que se impone frente a la indiferencia de los controladores del poder. El individualismo fomentado por el madurismo es el soporte sorpresivo de la plataforma de una triunfadora. Ninguna mujer fue aclamada por millones de venezolanos como sucede ahora con María Corina Machado. Es un caso insólito. ¿A cuál motivo lo atribuimos?”.

Inicio el artículo con una afirmación tajante: María Corina Machado es la mujer que ha tenido mayor influencia en la historia de Venezuela. Desde cuando comenzaron los procesos que nos formaron como gregarismo específico, ninguna otra determinó o ha determinado el comportamiento de la sociedad como lo hace ella en nuestros días. Pueden estar ante una afirmación de Perogrullo si consideran que, durante el período colonial o más adelante, en el lapso de las guerras de Independencia y cuando se formó el Estado nacional, el control de la vida y el manejo de la política fueron cosas de hombres. Pero relativamente o solo a vuelo de pájaro, debido a que la historiografía ha puesto el ojo en un elenco de féminas que no se conformó entonces con los oficios del hogar, ni con la dependencia del padre o del esposo, para destacar en la parcela de los negocios públicos. Y ni hablar del siglo XX, especialmente después del ventarrón del Octubrismo adeco y del establecimiento del sufragio universal, gracias a cuyo calor la mujer hizo pedazos su papel secundario para ocupar el centro de la escena como cualquiera del “sexo fuerte”.

Desde entonces resulta fácil la ubicación de miles de venezolanas que provocaron mudanzas fundamentales en áreas como la creación de partidos políticos, el trabajo en la alta burocracia, la actividad legislativa y parlamentaria, la enseñanza universitaria y otras pedagogías, la investigación científica, la lucha sindical, la evolución empresarial, la  artesanía, los espectáculos públicos, el deporte, las faenas del pensamiento, las letras y las artes en general. Pero ninguna llegó a la cúspide en la que ahora reina a solas María Corina Machado. Muy sencillo, en el caso de las otras: su trabajo no traspasó los límites de un área o de un oficio específico. Apenas se empeñaron en la proyección de una potencia de luz que se redujo a los confines de un cometido singular, a una especie de limitación espontánea o de entendimiento razonable de no abarcar demasiado, o al hecho de que no estaba entre  sus pretensiones el aprovechamiento de las mareas para sentarse en un trono insólito y riesgoso. O también, la verdad sea dicha, porque las uvas estaban verdes en el solar de las más creídas. Ante la trayectoria de María Corina Machado, no existe ni la mínima posibilidad de una analogía que las meta en el mismo saco.

“Todos esos factores labran la ruta de un inédito reinado. Así las cosas, el madurismo puede ser abatido por una enfática dama liberal”

Pero algo tiene el agua cuando la bendicen, es decir, seguramente el suceso depende de unas cualidades individuales que han conducido a una consagración nacional. Un currículum  profesional y un tránsito previo por el mundo empresarial remiten a la inexistencia de la improvisación, es decir, a un contraste capaz de apabullar a centenares de figuras públicas que procuran el poder y la riqueza sin certificados que avalen el empeño. La atracción de la presencia física no deja de colaborar, debido a que la estética personal tiene peso de sobra en la balanza de una selección colectiva que prefiere la facilidad de contemplar caras y cuerpos al delicado trajín de las radiografías. Mas se queda uno corto y cae en lo superfluo si solo se detiene en lo que salta a la vista, especialmente cuando, como sucede ahora, media  el aval de una lucha contra la dictadura que es susceptible de especial atención. Sin dejar de recordar que no ha sido ella sola la que ha levantado la voz contra el chavismo. Otros y otras de distintas tendencias y banderías lo han hecho también y han pagado con la vida y con cárcel, o han sido torturados por su valentía, pero solo ella ha evitado los silencios ominosos, las cautelas continuas, las esperas sin sentido, las espantadas, las ausencias y las vacaciones inexplicables en una pugna sin conclusión a la vista. Y aquí caemos en el terreno de las explicaciones cuya relación incumbe más a los políticos de oposición que a los destellos de la estrella ascendente.

Hemos tratado de describir las cualidades de la dirigente, pero conviene llamar la atención sobre cómo han ayudado en su elevación otros personajes de la trama que igualmente  pretenden el control del poder. El crecimiento de la líder ha dependido del descenso del resto de los políticos conocidos y establecidos, cuyo desempeño como opositores ha provocado el desencanto de la ciudadanía. Ella asciende sin tropiezos porque la gente se hartó de la ineficacia de quienes se habían comprometido a librarnos del dictador. Alumbra una sola luz porque el resto de los candiles se apagó, o porque ya no cumplen su función en el candelero. El mal de muchos ha creado la ilusión de un flamante consuelo de la sociedad, trasfigurado  en una sola encarnación, sin quebrarse la cabeza en el entendimiento de la razón de un ascenso tan solitario y de un declive tan rebosado de culpables. O, asunto de trascendencia en la antesala de la elección presidencial del año entrante, sin sentir la vulnerabilidad de una linterna que funciona porque a las otras se les secaron las pilas. Yo prefiero las constelaciones, aunque sean contados sus astros, pero las mayorías venezolanas exhiben hoy otro tipo de preferencia.

Hay triunfos de triunfos, por @tulioramirezc


Tulio Ramírez 30 de octubre de 2023

@tulioramirezc

Obtener más del 90% de los votos en cualquier elección, así sea para presidir la Junta Organizadora de la I Convención de Robagallinas de Altagracia de Orituco, no es cualquier pelo de tusa.

Ese tsunami electoral tan fuera de lo común, solo lo he visto en circunstancias muy especiales. Por ejemplo, recuerdo que en mi edificio había un solo candidato para presidir la Junta de Condominio. Si no ganaba por más del 75% de los votos, se escogería uno al azar entre los asistentes. Antes de que terminaran la advertencia, el 100% levantó la mano a su favor.

Cuando estudiaba bachillerato, propuse como padrino de graduación a un escritor latinoamericano ya fallecido, otro compañero de clase propuso a un empresario que nos regalaría los anillos de graduación. Ganó con el 99% de los votos. Aunque voté en contra también obtuve mi anillo. Cosas de la democracia.

La voz del ciudadano, por Gustavo Roosen


Gustavo Roosen 30 de octubre de 2023

El 22 de octubre de 2023 será recordado como fecha de una jornada cívica alentadora y cargada de futuro. Desde mi puesto en la cola pude sentir ese día el nivel de entusiasmo de los votantes, su sentido de pertenencia, su empatía, su voluntad de participación. El ejercicio de un derecho no podía tener sino ese efecto: alimentar la conciencia de la condición de ciudadano y el orgullo de serlo. Como para recordar la inauguración del Metro de Caracas y sus primeros tiempos: sentimiento de pertenencia, voluntad de preservación, conducta ciudadana.

Las noticias del resto de país y de las mesas instaladas en el exterior no hacían sino corroborar esa sensación frente a la actitud de los votantes, a su voluntad de ser parte de algo importante y a su alegría por cumplir: consigo mismo, con sus convicciones, con el país. Participar en las primarias se convirtió en una forma de ser parte de un propósito, una oportunidad para expresarse y sumar. Resultaba estimulante comprobar que, pese a las dificultades, se puede organizar una convocatoria ciudadana bien planificada, fluida, creíble. Las informaciones semanales dadas por los miembros de la Comisión Nacional de Primarias permitieron seguir el día a día de la preparación, al detalle, con sus avances, con las complicaciones, con la resolución de los problemas.

Los migrantes que hicieron campeón a España en el béisbol europeo, por @venezuela_migra


Venezuela Migrante 30 de octubre de 2023

@venezuela_migra

Por primera vez desde el año 1955, España se coronó campeón del Campeonato Europeo de Béisbol. Su éxito no puede entenderse sin la migración: sólo tres de los 24 jugadores campeones nacieron en el país ibérico. La mayoría son migrantes venezolanos y dominicanos con raíces españolas.

Nelson Prada dirige la selección española de béisbol desde 2020. Nacido en Maracay, es el encargado de conformar al equipo a través de una búsqueda continua de jugadores que puedan ser convocados. Reconoce que no es una tarea sencilla en un país con poca tradición beisbolera.

«A dónde vayamos, mi staff y yo siempre estamos preguntando por peloteros que tengan pasaporte español», dijo Prada al diario El País. Describe la migración como una de las claves para alcanzar el éxito continental, con «la incorporación de sangre nueva y jugadores jóvenes».

Pero también explica que «no es porque el español no pueda jugar, sino porque acá el béisbol no es un deporte premium y eso complica el desarrollo de jugadores».

Los migrantes como factor «importantísimo»

Guaidó denuncia que gobierno de Maduro incumple acuerdos que permitieron las primarias


Agencias 30 de octubre de 2023

"Enfrenten a quien elegimos los venezolanos en elecciones competitivas, dejen por un segundo de lado su arma favorita de persecución: la judicialización de la política", manifestó el dirigente

Juan Guaidó denunció este lunes que el gobierno de Nicolás Maduro incumple los acuerdos firmados para unas «elecciones competitivas», ello tras la suspensión este lunes del proceso de primarias de la oposición.

«La dictadura pretende invisibilizar y deshumanizar (propio de dictaduras) a millones de venezolanos que elegimos en unas primarias con muchos obstáculos» a María Corina Machado, señaló Guaidó, exiliado en Miami, en un mensaje publicado en la red social X, antes Twitter.

Contra la primaria se repite la misma operación que se le aplicó a la Asamblea 2015, por @PedroBenitezf.


PEDRO BENÍTEZ 30 de octubre de 2023

@PedroBenitezf.

Ninguna de las jugadas de los herederos de eso, que para ahorrarnos explicaciones denominamos chavismo, son nuevas. Todas, absolutamente todas, son un remake de versiones anteriores, con el mismo reparto de actores. Sirva de ejemplo la actual operación dirigida a minimizar, ningunear, judicializar y, a fin de cuentas, desconocer las implicaciones políticas de la primaria opositora efectuada el pasado domingo 22 de octubre.

Tal vez los venezolanos de más edad puedan recordar lo ocurrido con la recolección de firmas organizadas por factores opositores y de la sociedad civil en el año 2003, con la que se pretendía activar el Artículo 72 de la Constitución de 1999 según el cual: “Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables. Transcurrida la mitad del período para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria, un número no menor del veinte por ciento de los electores o electoras inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referéndum para revocar su mandato”.

Pues bien, en agosto de aquel año (casi que hablamos de prehistoria) la extinta Coordinadora Democrática presentó ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) alrededor de 3.2 millones de firmas con el objeto de poner en marcha la citada norma constitucional.

Enredo

EEUU advierte a Maduro que «tomará medidas» si incumple acuerdo firmado con la oposición


Agencias 30 de octubre de 2023

Un portavoz del Departamento de Estado de EEUU dijo que las primarias «fueron un hito importante en el progreso de Venezuela hacia una campaña presidencial libre, justa y competitiva en 2024»; por lo que instan a Nicolás Maduro a cumplir los compromisos

Estados Unidos «tomará medidas» si el mandatario Nicolás Maduro incumple el acuerdo alcanzado con la oposición y firmado en Barbado, afirmó este lunes 30 de octubre un portavoz del Departamento de Estado, después de que el Tribunal Supremo de Justicia suspendiera «todos los efectos» de las primarias opositoras.

«El gobierno de EEUU tomará medidas si Maduro y sus representantes no cumplen con con sus compromisos de la hoja de ruta electoral» de cara a los comicios de 2024, declaró el vocero a la prensa.

LA MANIFESTACIÓN DE LOS HIJOS DE DIOS, por @hablarcondios


Francisco Fernández-Carvajal 30 de octubre de 2023

@hablarcondios

— El sentido de nuestra filiación divina.

— Hijos en el Hijo.

— Consecuencias de la filiación divina.

I. En el Salmo II leemos estas palabras, que se aplican al Mesías en primer término: A mí me ha dicho el Señor: Tú eres mi hijo; Yo te he engendrado hoy1. Desde la eternidad, el Padre engendra al Hijo, y todo el ser de la Segunda Persona de la Trinidad Beatísima consiste en la filiación, en ser Hijo. El hoy del que nos habla el Salmo significa un siempre continuo, eterno, por el que el Padre da el ser a su Unigénito2.

Para que exista una filiación, en el sentido preciso de la palabra, se requiere igualdad de naturaleza3. Por eso, solo Jesucristo es el Unigénito del Padre. En sentido amplio puede decirse que todas las criaturas, especialmente las espirituales, son hijas de Dios, aunque con una filiación muy imperfecta, pues su semejanza con el Creador no es, de ningún modo, identidad de naturaleza.

lunes, 30 de octubre de 2023

El Esequibo, el Caricom y cinco preguntas irrelevantes, por @morfemapress


Faltando menos de 6 meses para que venza el plazo que tiene Venezuela para presentar su contramemoria en el caso de la demanda incoada por Guyana ante la Corte Internacional de Justicia, el Consejo Nacional Electoral aprobó la realización de un referéndum consultivo, supuestamente “en defensa de la Guayana Esequiba”, el cual se realizará el 3 de diciembre próximo.

Héctor Faúndez – América Nuestra

Asimismo, el CNE aprobó las preguntas que se formularán a los electores en dicho referéndum. Se trata de cinco preguntas largas y complejas, de naturaleza eminentemente jurídica, formuladas de manera enmarañada, que siempre nos remiten al Derecho Internacional, y que no se pueden responder simplemente con un sí o un no.

Sin perjuicio de que los sumisos y complacientes de siempre salgan a celebrarlo como una genialidad, el sentido de la responsabilidad obliga a examinar esas preguntas con seriedad, y a medir en qué forma contribuyen a salvaguardar el interés nacional.

Guyana ve este referéndum como un intento de anexión de una parte de lo que ella considera su territorio. Los países del Caricom lo han entendido como una amenaza del uso de la fuerza. Quien escribe estas líneas lo ve de manera diferente. Veamos esas preguntas, acompañadas de lo que sería mi respuesta, y de las consecuencias prácticas de un sí o un no respecto de esta controversia que está en sede judicial.
  1. ¿Está usted de acuerdo en rechazar por todos los medios conforme al Derecho, la línea impuesta fraudulentamente por el Laudo Arbitral de París de 1899, que pretende despojarnos de nuestra Guayana Esequiba?
Respuesta: Por supuesto que sí. Eso es lo que está planteado en este momento en la Corte Internacional de Justicia, que tendrá que pronunciarse sobre la nulidad o validez del laudo, y que eventualmente tendrá que fijar la frontera terrestre definitiva entre Guyana y Venezuela. A diferencia de la lectura del Caricom, “rechazar por todos los medios” no debe entenderse como una amenaza del uso de la fuerza, puesto que eso va seguido de la expresión “conforme a Derecho”.

El uso de la fuerza armada –además de irresponsable– sería contrario al Derecho Internacional, y sería rechazado por la comunidad internacional en su conjunto. En la pregunta no hay tal insinuación, y esa aventura está descartada (o debería de estarlo).

Parece innecesario subrayar que por todos los medios “conforme al Derecho” incluye, particularmente, la solución de esta controversia en una instancia judicial que determine que el laudo es nulo.

Para ese efecto, Venezuela tiene de plazo hasta el 8 de abril de 2024 para presentar su contra memoria en el juicio actualmente pendiente en la Corte Internacional de Justicia. Asumo que los abogados de Venezuela están trabajando en ese documento, y en los argumentos de Venezuela para sostener que el laudo es nulo. No haberlo hecho, o no estar trabajando en ello, en espera del resultado de esta consulta, sería una irresponsabilidad que el país no les podrá perdonar.

La cuestión es saber cuáles serán las consecuencias que el CNE, o los que mandan en Venezuela, extraerán de la respuesta que los ciudadanos den a esta pregunta. ¿Cuál será la consecuencia de que gane el sí o el no? Si gana el sí, se estará propiciando una salida legal, que pasa por lo que determine un Tribunal de justicia independiente e imparcial. Si gana el no, no es evidente si se está defendiendo la validez del laudo de París, o si se está sugiriendo el uso de vías no legales –incluyendo el uso de la fuerza armada– para recuperar el territorio en disputa.
  • ¿Apoya el Acuerdo de Ginebra de 1966 como el único instrumento jurídico válido para alcanzar una solución práctica y satisfactoria para Venezuela y Guyana, en torno a la controversia sobre el territorio de la Guayana Esequiba?
Respuesta: Por supuesto que sí. El Acuerdo de Ginebra marcó la ruta para la solución de esta controversia. Es el Acuerdo de Ginebra el que, para el evento en que las partes no se pusieran de acuerdo en un medio de solución, le encomendó al secretario general de la ONU que “escogiera” uno de los medios de solución pacífica de controversias indicados en el artículo 33 de la Carta de la ONU.”

Entre esos medios de solución estaba el arreglo judicial, que fue el escogido por el secretario general de la ONU. Es por el Acuerdo de Ginebra que este caso está en la Corte Internacional de Justicia. Además, el arreglo judicial, que pondrá fin a esta controversia, es el arreglo práctico y satisfactorio para Venezuela y Guyana.

Una vez que la Corte dicte su sentencia, que será obligatoria para las partes, habrá una solución definitiva, acordada por una instancia judicial independiente e imparcial. Esa es una solución práctica, que debería ser satisfactoria para ambas partes. Eso es, también, lo serio y lo civilizado.

Pero sería interesante saber qué consecuencias se pretenden inferir de un sí o un no a esta pregunta, que de ninguna manera debe interpretarse como una licencia para que los abogados de Venezuela no hagan su trabajo y no preparen los argumentos que hay que presentar a la Corte Internacional de Justicia.

Si la respuesta es afirmativa, debemos seguir trabajando para presentar nuestros argumentos en el proceso que está en curso en la CIJ. Si la respuesta es negativa, se estará sugiriendo que, además de la ruta trazada por el Acuerdo de Ginebra, hay otras opciones a las que puede recurrir Venezuela, que no excluyen el arreglo judicial, como podría ser una negociación o una mediación paralela al juicio.
  • ¿Está usted de acuerdo con la posición histórica de Venezuela de no reconocer la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia para resolver la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba?
Respuesta: Mi respuesta es no, por las razones que paso a exponer. La pregunta da por sentado que históricamente Venezuela no ha reconocido la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia “para resolver la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba”. Eso no corresponde a la verdad.

En 1965, durante las negociaciones en Londres, previas a la firma del Acuerdo de Ginebra, Venezuela propuso el recurso a la Corte Internacional de Justicia, el cual no fue aceptado por Inglaterra. Sin embargo, esta última convino en una fórmula que no mencionara expresamente ese recurso, optando por una redacción que se refiere a “los medios de solución pacífica previstos en el artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas”, en el cual está expresamente previsto “el arreglo judicial”.

Este es un asunto que no pasó inadvertido para nuestros negociadores y, de hecho, el entonces ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Ignacio Iribarren Borges, cuando presentó al Congreso Nacional el Acuerdo de Ginebra para su ratificación, advirtió que este asunto podría terminar en la Corte Internacional de Justicia.

Si había una “posición histórica” en cuanto al no reconocimiento de la competencia de la CIJ como instancia encargada de resolver las controversias en que Venezuela fuera parte, esta se rompió con el Acuerdo de Ginebra que, por voluntad común de las partes, expresamente convinieron en que –respecto de esta controversia– el secretario general de las Naciones Unidas podría escoger el recurso a la Corte Internacional de Justicia, como en efecto lo hizo.

Ahora, si la pregunta es si, como venezolano, estoy contento con que este asunto haya llegado a la CIJ, la respuesta es sí. El que la determinación de la nulidad o validez del laudo, así como la determinación de la frontera definitiva entre Guyana y Venezuela, haya llegado a una instancia judicial independiente e imparcial no lo veo como una amenaza para los derechos o intereses de Venezuela, sino como una tremenda oportunidad para que Venezuela demuestre que el laudo es nulo y que el territorio situado al oeste del río Esequibo es de Venezuela.

Esa es la oportunidad que Venezuela había estado esperando, y quisiera creer que quienes tienen la responsabilidad de defender los derechos e intereses de Venezuela en el Esequibo no la dejarán pasar.

Por otra parte, que se pregunte a los venezolanos si estamos de acuerdo con lo que, supuestamente, habría sido la posición histórica de Venezuela en relación con la competencia de la CIJ, es una pregunta ociosa, pues este asunto ya fue resuelto, con carácter definitivo, por la sentencia sobre jurisdicción dictada por la propia Corte.

Que nosotros estemos o no de acuerdo con esa sentencia no cambia la naturaleza de las cosas, pues éste es un asunto ya zanjado, de manera vinculante para Venezuela. Debo recordar que, como miembro de las Naciones Unidas, Venezuela es parte en el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, que forma parte de la Carta de las Naciones Unidas.

Y debo recordar que, de acuerdo con el artículo 36, párrafo 6, del Estatuto de la Corte, “en caso de disputa en cuanto a si la Corte tiene o no jurisdicción, la Corte decidirá”. Esta regla obedece a un principio clásico del Derecho Internacional, según el cual los tribunales internacionales tienen la competencia para decidir sobre su propia competencia; de lo contrario, los conflictos internacionales serían interminables.

Por otra parte, si el Acuerdo de Ginebra no lo hubiera dicho en forma suficientemente clara y explícita, mediante su conducta Venezuela ha aceptado la competencia de la Corte. Eso es lo que técnicamente se llama forum prorrogatum.

En este proceso, Venezuela designó un juez ad hoc, nombró a su agente y a sus agentes alternos para que la representen ante la Corte, interpuso una excepción preliminar de inadmisibilidad de la demanda, asistió a las audiencias para conocer de dicha excepción preliminar, y participó en el procedimiento. Todo eso supone un reconocimiento tácito de la competencia de la Corte, lo cual no va a cambiar con lo que piensen los venezolanos sobre esta materia.

Pero una vez más debo preguntar sobre las consecuencias prácticas que el CNE, o los que mandan en Venezuela, querrán atribuir a una respuesta afirmativa o negativa a esta pregunta. Lo cierto es que, cuando se presentó la demanda de Guyana en la CIJ, Venezuela alegó que no reconocía la competencia de la Corte para conocer de este caso, y la Corte, motu proprio, decidió examinar si tenía o no jurisdicción para conocer de esta controversia, para lo cual invitó a las partes a presentar alegatos y las convocó a una audiencia pública.

Aunque Venezuela hizo llegar un memorándum, decidió no presentar alegatos en la fase escrita, tampoco compareció en la audiencia convocada para ese efecto, y perdimos. Debido a esa estrategia equivocada, no se escuchó nuestra voz, y no tuvimos la oportunidad de responder a los argumentos de Guyana. Por eso estamos en este punto.

Pero lo cierto es que la Corte ya se pronunció sobre su competencia, y poco importa si nosotros estamos o no de acuerdo con lo que históricamente haya sido la posición de nuestra Cancillería. A menos que queramos retirarnos de la cancha en la mitad del partido, porque tenemos la sensación de que, como vamos, vamos a perder. Pero eso no sería inteligente.

Cualquiera que sea la respuesta de los venezolanos a esta pregunta, el proceso seguirá adelante, hasta culminar con una sentencia que será obligatoria. Otra cosa es que, en medio de su ignorancia y desconcierto para abordar este asunto, los que mandan quieran dejarle la cancha libre a Guyana, renunciando a presentar nuestros argumentos y a que se escuche nuestra voz.
  • ¿Está usted de acuerdo en oponerse, por todos los medios conforme a Derecho, a la pretensión de Guyana de disponer unilateralmente de un mar pendiente por delimitar, de manera ilegal y en violación del Derecho Internacional?
Respuesta: La respuesta es un rotundo sí. Y, de nuevo, discrepo de la interpretación del Caricom, que pone énfasis en “por todos los medios”, dando por sentado que eso incluye el uso de la fuerza armada. No creo que sea así. En realidad, tal interpretación no corresponde con el sentido de la pregunta, que está calificada por la expresión “conforme a Derecho”.

Y la forma de defender –conforme a Derecho– los derechos de Venezuela en la proyección marítima del territorio en disputa es pidiendo medidas provisionales a la Corte Internacional de Justicia, para que, a fin de preservar los derechos de las partes mientras se decide esta controversia, se disponga el cese de todas las operaciones de exploración y explotación de los recursos naturales que hay en la zona en disputa y en su proyección marítima.

Eso es lo que habría que hacer si –haciendo uso del Derecho Internacional– realmente pretendiéramos oponernos a las medidas unilaterales de Guyana en una zona de mar sin delimitar.

No estoy de acuerdo con la forma como Venezuela ha manejado este asunto. El gobierno considera que basta con protestar por el llamado a licitaciones; pero no siempre lo ha hecho, y más bien llegó a celebrar el que Guyana llamara a licitaciones.

En febrero de 2004, siendo presidente de la República, Hugo Chávez señaló que Venezuela no se opondría a ninguna medida que se adoptara en beneficio del pueblo de Guyana. Ahora, haciendo honor a ese compromiso, sus herederos políticos no hacen uso de los recursos procesales que podrían poner fin a eso que hoy se denuncia de la boca para afuera y que, en su momento, Hugo Chávez permitió: las concesiones otorgadas por Guyana para explorar y explotar los recursos naturales de la zona en reclamación y de la proyección marítima de la misma.

Cuesta entender por qué, quienes tienen la representación del Estado, no piden medidas provisionales; ¿porque no lo saben hacer? ¿O porque hay razones para que no lo quieran hacer?

De nuevo, no es evidente cuál es la consecuencia práctica de una respuesta afirmativa o negativa a esta pregunta. Oponernos retóricamente a las licitaciones recientes de Guyana en la llamada fachada atlántica, como se ha hecho con sendos comunicados oficiales, no va a cambiar nada.

Con una respuesta afirmativa a esta pregunta, concretamente, ¿qué es lo que propone hacer el gobierno? Por el momento, los que mandan no están haciendo lo único que podría tener un efecto práctico: pedir a la CIJ la adopción de medidas provisionales.

La pregunta es inútil y nuestra respuesta –afirmativa o negativa– no tendrá ninguna consecuencia, pues éste es un asunto que depende de quienes tienen la responsabilidad de gobernar.
  • ¿Está usted de acuerdo con la creación del estado Guayana Esequiba y se desarrolle un plan acelerado para la atención integral de la población actual y futura de ese territorio que incluya, entre otros, el otorgamiento de la ciudadanía y cédula de identidad venezolana, conforme al Acuerdo de Ginebra y el Derecho Internacional, incorporando en consecuencia dicho estado en el mapa del territorio venezolano?
Respuesta: Son varios asuntos los que se mezclan en esta muy larga pregunta, y que inquietan a Guyana y el Caricom, pues entienden que ella supone la intención de anexarse el territorio en disputa.

En primer lugar, ningún país pregunta a sus ciudadanos cuál es el territorio que debe incluir como suyo en los mapas. A la inversa, es el gobierno el que le informa a sus ciudadanos cuál es el territorio del Estado.

En el caso del territorio situado al oeste del río Esequibo, éste figura en los mapas de Agustín Codazzi, figura en varios de los mapas que, en 1896, Venezuela presentó a la Comisión Cleveland, y también figura en varios de los mapas que, en 1899, Venezuela presentó ante el Tribunal arbitral. Después del Laudo de París, en 1965, la zona en reclamación se incorporó en el mapa oficial de Venezuela, acompañada de unas rayas verticales.

En 2012 eso se eliminó, para volver a retomarlo en 2018. Que ahora se nos pregunte esto es como si se nos preguntara si el estado Apure –o el estado Bolívar–, hoy controlados por la guerrilla colombiana, debieran seguir figurando en los mapas oficiales como territorio venezolano, o si habría que quitarlos.

De acuerdo con la Constitución, corresponde a las autoridades del Estado defender la soberanía nacional, sin perder el tiempo en preguntar obviedades. Ese es su deber.

En segundo lugar, también es el deber de las autoridades nacionales desarrollar planes para atender a toda la población venezolana, y proporcionarle documentos de identidad a todos sus nacionales, hayan nacido en el estado Miranda, en Tucupita, o en cualquier parte del territorio nacional.

Según la Constitución, quienes hayan nacido en el territorio venezolano son venezolanos por nacimiento, a quienes no hay que “otorgarles” la ciudadanía venezolana, sino que, simplemente, reconocérsela. El Acuerdo de Ginebra no dice nada sobre este particular; pero, si Venezuela considera que el territorio Esequibo es parte del territorio de Venezuela, la consecuencia lógica es que los nacidos en ese territorio son venezolanos y que deben ser tratados como tales.

En tal caso, es la Constitución nacional la que manda que se les otorgue documentos de identidad. Por supuesto, el cumplimiento de ese mandato depende de los que tienen el poder, y de que tengan ganas de cumplir con la Constitución. Menos realista es que quienes hoy están registrados como nacionales de Guyana –un país con la economía que crece al ritmo más acelerado en el mundo– tengan interés en ser venezolanos. El flujo migratorio es a la inversa y, de hecho, ya más de treinta mil venezolanos han emigrado a Guyana.

En tercer lugar, si el territorio situado al oeste del río Esequibo es un territorio en conflicto, que reclaman como suyo tanto Venezuela como Guyana, ¿qué efecto tendría el que se cree un estado que comprenda el territorio en disputa? ¿Acaso, por ese hecho, se va a acabar la controversia?

¿Se está sugiriendo que esta controversia se puede resolver con una simple reforma constitucional? Esa sugerencia, ¿puede ser tomada en serio? ¿Alguien cree que podría servir de precedente para resolver otros problemas territoriales de Venezuela? Que Argentina incluya en sus mapas a Las Malvinas no ha cambiado la circunstancia de que estén bajo el dominio británico. Que Venezuela incluya en sus mapas, como territorio venezolano, un territorio que está en disputa, no elimina la disputa.

Por supuesto, no puedo dejar de preguntar cuál será el efecto práctico de la respuesta afirmativa o negativa a esta pregunta. La estructura del Estado, o los cambios constitucionales que podamos experimentar, pasarán inadvertidos para la Corte Internacional de Justicia, y no tendrán ningún efecto en un proceso judicial que está en marcha, y que no se detendrá.

Para los tribunales internacionales, el Derecho interno es un hecho, y no es parte de las reglas del Derecho Internacional aplicables en esta controversia. Además, en términos prácticos, ¿cuál sería el efecto de crear un nuevo estado, con un territorio que está en poder de otra nación? ¿A quién queremos engañar con esa fantasía? Lo sensato es luchar para que, judicialmente, se determine que ese territorio es de Venezuela, y no inventar artificios inútiles.

El referéndum en sí no tendrá ningún valor en el Derecho Internacional, y no interferirá de ninguna manera con el proceso que está en marcha en la Corte Internacional de Justicia. Más que una ayuda, en realidad, alguna de sus preguntas podría tener un efecto pernicioso para los derechos de Venezuela respecto de otras controversias internacionales pendientes.

En lo interno, esas cinco preguntas son lo que son, y valen lo que el sentido común y la racionalidad política indican; las respuestas se las llevará el viento, porque no le interesan a los que mandan, excepto para distraer la atención de la población de problemas internos que le resultan más apremiantes.

Cualquiera que sea el resultado del referéndum, se interpretará a conveniencia de quienes tienen la tarea de defender la soberanía nacional. Lo que no está claro es cómo es que esas preguntas –o sus respuestas– podrían fortalecer la defensa de los derechos de Venezuela en el Esequibo.

Mientras tanto, quienes se devanaron los sesos formulando estas asombrosas y desconcertantes preguntas han contribuido a que perdamos dos meses preciosos para la preparación de una contramemoria que debe contener los argumentos jurídicos de Venezuela en esta controversia.

No nos distraigamos con fuegos artificiales ni tratando de averiguar el sexo de los ángeles. Lo que está por delante es explicar por qué el laudo de París es nulo, y por qué el territorio situado al oeste del río Esequibo es de Venezuela. Eso no es una tarea difícil de realizar; pero requiere un compromiso genuino con Venezuela y capacidad profesional para hacerlo.

Este referéndum es la consecuencia de que los abogados de Venezuela no hayan hecho su tarea, y de la necesidad que tienen de contar con un chivo expiatorio en caso de que las cosas salgan mal, como ocurrirá si persistimos en esa estrategia equivocada. Así, si perdemos, la culpa será de los venezolanos. No de unos abogados y burócratas incompetentes.

La Sala Constitucional del TSJ tiene la oportunidad de parar esta insensatez, y evitar que liquidemos la última oportunidad de lograr que se haga justicia en lo que ha sido una reclamación histórica. Aunque pueda sonar ingenuo, es de esa instancia que depende el futuro de la reclamación venezolana del Esequibo. Como dicen los venezolanos, ¡Amanecerá y veremos!

Tomado de:

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los mas leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.


Cómo hacer un biodigestor casero, por @ecoinventos


nicialmente, dependiendo del tanque disponible así será la cantidad de biogás producido por el digestor. Los usos para este biogás podrían ser cocinar algunos alimentos, calefaccionar una estancia, iluminar o simplemente para proyectos o experimentos caseros. Para esto último sería muy útil un mechero Bunsen ya que permite regular el flujo de gas y la mezcla de aire-biogás de forma sencilla.

El biodigestor debería construirse de acuerdo a la disponibilidad de recursos y no tratar de hacerlo exactamente con los materiales que mencionaré a continuación. Acuerdese de “las tres R”; reducir, reusar y reciclar.

¿Cómo armar un biodigestor?

materiales biodigestor casero

Los Materiales y su descripción.

El reactor y la entrada de materiales.

  • Un tanque o bidón de entre 120 y 220 litros de capacidad. Generalmente son azules con tapa de cierre hermético.
  • Tapón de limpieza sanitario (4”): Es una especie de adaptador con tapón enroscable.
  • Segmento corto de tubo (4”): Pasa a través de la abertura y conecta el “adaptado-tapón” en el exterior con la Reducción en la parte interna del tanque. Debe ser suficientemente corto para permitir que tanto la Reducción como el adaptador-tapón aprisionen la pared de la tapa del tanque y así permitir una mejor sujecion y sellamiento. También se pueden usar bridas sanitarias pegadas con silicona al tanque.
  • Reducción PVC de 4” a 3”.
  • Tubo PVC sanitario (3”): Desde la reducción hasta 5cm antes del fondo del tanque.


Para la salida del efluente:

  • Adaptador de tanque (2”).
  • Tubo PVC (2”) para la tubería de salida del efluente.
  • 3 Codos PVC (2”).
  • Adaptador de tanque (1”) para conectar la válvula.
  • Válvula de esfera PVC (1”) Para la salida inferior del efluente más pesado.

Para la salida del biogás (en orden):
  • Conector de tanque (1/2”).
  • Válvula de esfera con roscas (1/2”).
  • Adaptador para manquera.
  • Manguera.

Para unir las partes y sellar:

  • Soldadura (pegamento) para PVC.
  • Silicona selladora transparente, ¡resistente a hongos!: Para sellar alrededor de las uniones al tanque e impedir filtración.


( ” ) = pulgadas.

Cómo hacer un biodigestor casero

Al tanque se le realizan dos agujeros laterales y dos en la tapa. Uno en la parte lateral-inferior para la válvula de 1 pulgada; otro en la parte media para la salida de efluente. En la tapa uno será para la entrada del material y el otro para la salida del biogás, siempre del diámetro de la pieza que lo atravieza.

Para almacenar el biogás se utiliza un depósito de campana flotante, muy fácil de construir con dos bidones; uno grande donde va el agua y otro ligeramente más angosto que se sitúa boca abajo dentro del anterior. La manguera que viene del digestor se introduce al tanque mayor y burbujea de tal forma que el gas sube y queda atrapado en el tanque menor el cual tiene una válvula para la salida del gas con una manguera y una trampa de agua.

Cómo usar un Biodigestor de bidón.

No hay que olvidar que este biodigestor es más que todo “experimental”. Lo que quiero decir es que constituye un una unidad para hacer pruebas y recopilar información más que como fuente estable de biogás para uso doméstico. Para esto último se recomienda un biodigestor de mayor capacidad.

Para poder utilizar el biodigestor su constructor deberá instalar previamente las conexiones, mangueras, válvula de seguridad, depósito de biogás y quemador, así como también revisar las conexiones con el fin de evitar fugas de gas o la entrada de aire al aparato. Ya resueltos estos preparativos se podrá proseguir con el llenado de este.

Materia Orgánica Utilizable.

Estiércol fresco o purines de animales herbívoros u omnívoros (ejemplo: cerdos).

Residuos de cocina y restos de alimentos, (excepto de cítricos).

Aceite de cocinar usado (solo el 5%).

Restos de vegetales de plaza de mercado.

Césped recién cortado -mezclado con otros materiales.

Aserrín (serrín) “viejo” -mezclado con otros materiales.

Existen otras materias que no recomiendo debido a que son más difíciles de degradar o no aptos para un biodigestor de estas características. En general no deben utilizarse residuos de frutas cítricas, semillas o granos enteros, paja o tallos de cereales, virutas de madera, hojas sécas, restos de podas, excremento de animales carnívoros como gatos o perros y tampoco materia fecal humana. Están fuera de toda consideración para este uso los huesos, piedras, vidrio, metal, plástico y cascarilla de arroz.

Para permitir una rápida degradación, todos los materiales que se utilizarán deben ser triturados, desmenuzados o machacados según sea el caso, en fragmentos no mayores a 1o mm para los más blandos y menores 5 mm los más consistentes. Entre más pequeños, mejor.

Carga.

La carga se constituirá por la mezcla de un 20 a 25 % de material orgánico y de un 80 a 75% de agua. Parte de este agua puede reemplazarse por el líquido (efluente) tratado que sale del biodigestor también conocida como biol, y de esa forma producir más biogás a expensas de obtener menos fertilizante.

Tiempo de retención y Carga diaria.

De acuerdo a la temperatura ambiental, así será el tiempo de retención de los materiales añadidos al biodigestor. En la siguiente tabla se indica el tiempo de retención de acuerdo a la temperatura.

Se dejará un espacio de “aire” en el biodigestor de un 25% (1/4) en tanque-biodigestor, por lo que solo se utilizará el 75% de la capacidad de este, al cual llamaremos volumen de trabajo (VT). El tubo de salida se dispondrá a modo de rebosadero, de tal forma que siempre quede 1/4 de la capacidad para la fase gaseosa.

La carga de mezcla que se debe adicionar diariamente se calcula como se indica a continuación:

VT= CTT x 0,75

CD= VT/TR

Siendo:

VT: volumen de trabajo en Litros.

CTT: capacidad total del tanque en Litros.

CD: carga diaria de mezcla que se debe añadir.

TR: tiempo de retención en días (ver tabla).

Ejemplo: En clima cálido, para un biodigestor de 120 litros, el volumen de trabajo será 90 litros (120 L x 0.75= 90) y la carga diaria de mezcla será 4.5 litros (90L/20=4.5L).

Funcionamiento.

El biodigestor inicialmente deberá llenarse (los 3/4) con la mezcla de materia orgánica y agua en pocos días para evitar que se liberen olores de forma excesiva. Luego del llenado no se adicionará más mezcla hasta que haya comenzado bien la producción de metano y luego mantenido por varios días. Posterior a que esto ocurra se adicionará diariamente la carga que calculó para su biodigestor en concreto, siempre por la tapa PVC en la parte superior del digestor.

El tubo de salida del biodigestor será el rebosadero por donde saldrá el efluente líquido o biol cada vez que se adiciona la carga al aparato.

En cuanto a la cantidad de biogás que se producirá no hay un “número mágico” para todos los sustratos posibles. Lo mejor será buscar por cada material que piensa utilizar en un artículo o libro.

No olvide que estas solo son algunas pautas y que puede experimentar variando el tiempo de retención, los materiales orgánicos, la dilución de la carga u otros aspectos.

Tomado de:

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los mas leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.


Huele a futuro / Gregorio Salazar @goyosalazar

 


Y lo están olfateando las grandes mayorías. Una nueva atmósfera nacional flota entre nosotros, se palpa en la piel. Como cuando se avecina tiempo de lluvia. De esas lluvias frescas que van disipando una densa carga de smog largamente acumulada y nos ofrecen un cielo todavía gris, pero que a prisa empieza a despejarse. Desde el domingo 22 de octubre, al cívico impulso de una jornada para la historia, los vientos de cambio soplan con más fuerza en Venezuela.

Desde las elecciones primarias de hace siete días, el pueblo opositor, esa inmensa legión de venezolanos que no están dispuestos a contemplar resignados e impasibles la gran tragedia en la que sumieron a Venezuela quienes hoy gobiernan, ha emergido con tres objetivos cumplidos: la elección del líder que encabezará la lucha por la jefatura del Estado en 2024, en este caso y por un margen amplísimo María Corina Machado; avanzar en firme hacia la consolidación de la más alta voluntad unitaria de todos los sectores, y un extraordinario reimpulso para, mediante proyecto y hoja de ruta compartidos, reconstruir esa Gran Casa llamada Venezuela.

Que se inaugure un nuevo tiempo de libertades. Que cese la opresión que se exhibe impúdica en los medios públicos. Que vivamos la plenitud de un Estado de Derecho hoy conculcado. Que Venezuela recobre su empuje económico. Que la educación, recuperada en todos sus órdenes, ilumine y engrandezca el futuro de nuestros niños y jóvenes. Que nadie, ni en la ciudad ni en el campo, tenga que morir de mengua. Que los jóvenes encuentren futuro en su propia tierra y no los arrastre al torbellino de la diáspora. Tantas son las cosas que habría enumerar y que hoy están destruidas, distorsionadas o negadas.

Del lado del poder, donde también otean el futuro pero con expectativas diametralmente opuestas, la reacción ante los resultados de las elecciones primarias no ha sido diferente a la de otras coyunturas en estas dos décadas de retroceso. Desconocer, judicializar, invalidar. Será un aquelarre inútil. El pueblo eligió una candidata presidencial y exigirá que sea habilitada, conforme a los acuerdos de Barbados.

Más que el número de casi dos millones y medio de votos, sorpresivamente muy superior a lo estimado por los encuestadores, fue el entusiasmo de votantes y operadores en las mesas, la paciencia inquebrantable de quienes permanecieron por horas en colas bajo sol o lluvia como firme demostración de su voluntad de cambio, la emoción popular que se ha echado a andar lo que hizo estallar la iracundia del régimen.