Por Luisa Pernalete
Es fácil para el
grandote del salón de clases intimidar a los más pequeños porque tiene tamaño.
No se requiere mucha valentía. Es fácil intimidar en la comunidad cuando se
porta un arma, ya sea porque se es funcionario o porque que se es de los violentos,
pero para tener autoridad ante los demás sólo con la palabra, se necesita ser
muy valiente.
Promover la no
violencia como actitud, como postura para el trabajo político, para acciones
ciudadanas, no es una invitación para cobardes; todo lo contrario, es para
valientes.
Desde 1964 se celebra
el Día de la no violencia escolar cada 30 de enero, cuando se conmemora el
asesinato de Gandhi, en 1948. Y si algo no se puede decir del líder de la India
es que fue un cobarde. Jamás insultó ni descalificó a sus oponentes, jamás
utilizó un arma ni impulsó acciones violentas en las multitudinarias protestas
que lideró.

















