Karina Villarreal 10 de septiembre de 2023
@DeisyKarina8
El Nacional consultó a los
politólogos Ángel Medina Devis, Alfredo Coronil Hartmann y Esteban Oria,
quienes aun con visiones en ocasiones contrastantes coincidieron en que los
comicios organizados por la Plataforma Unitaria tienen una función legitimadora
A mes
y medio para las primarias opositoras, pautadas para el 22 de octubre, aún
quedan muchísimas interrogantes que van desde si se podrán efectuar
los comicios, ante una evidente arremetida desde distintos flancos para
anularlas, hasta si la esencia de esos comicios es realmente elegir al
candidato que se enfrente a Nicolás Maduro en 2024, dado que quien tiene la
preferencia mayoritaria, María Corina Machado (Vente Venezuela), está inhabilitada para el ejercicio de cargos públicos, al
igual que Henrique Capriles (Primero Justicia con apoyo de Un Nuevo Tiempo) y
Freddy Superlano (Voluntad Popular).
El
Nacional conversó con varios expertos en materia política en
un intento de dilucidar posibles escenarios, así como aclarar el rol que juegan
diversos grupos que se denominan de oposición para obstaculizar el proceso que
lleva a las primarias, al igual que las maneras en que la fragmentación interna
de la coalición opositora dominante contribuye a deteriorar su posición.
De la Coordinadora Democrática a la Plataforma Unitaria
Una
primera dificultad a la que se están enfrentando las primarias es el propio uso
de la palabra oposición dado que, en conjunto con las amenazas
procedentes del oficialismo declarado, algunos factores que se autodenominan
opositores o antichavistas protagonizan los mayores esfuerzos por bombardear el
proceso comicial.
En ese
sentido, no está de más hacer un breve recuento de la conformación de la
oposición desde que el chavismo alcanzó el poder en 1998.
Poco
más de tres años después de que Hugo Chávez se convirtiera en presidente de
Venezuela, en 2002 se fundó la Coordinadora Democrática, que
primero tuvo la finalidad de promover el paro petrolero de ese año y que
posteriormente se abocó a activar el referendo revocatorio de 2004, tras lo
cual se desintegró.
Desde
entonces, muchos de los partidos que la conformaron desaparecieron y nuevas
organizaciones emergieron. Pero, en conjunto, desde la existencia de la
Coordinadora Democrática había una cierta claridad en Venezuela sobre a qué
factores se les podía atribuir la cualidad de oposición.
Pese a
la variedad de visiones, ideologías y estrategias, durante el mandato de Chávez
la diferenciación política siguió siendo relativamente sencilla:
chavismo-oposición. El oficialismo conformado por el Gran Polo Patriótico y la
oposición conglomerada en alguna forma de alianza, que desde 2008 se concretó
en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de la que Chávez llegó a decir que
era la “MUS, la Mesa de los United States”, lo que podría interpretarse como
una evidencia de que el propio exmandatario fallecido sobreentendía un
reconocimiento internacional, en este caso de la Casa Blanca, a la oposición
congregada en esa plataforma.
Paulatinamente,
y sobre todo desde las elecciones presidenciales del 7 de octubre de 2012 en
las que se midieron Chávez (que pudo postularse por tercera vez al enmendar la
Constitución para permitir la reelección continua indefinida) y Henrique
Capriles, quien aceptó la derrota, se fue popularizando, especialmente en los
jóvenes, el uso de la expresión Ni-Ni como una forma de deslindarse del
chavismo y de la MUD, que en todo caso logró que la palabra oposición estuviera
indefectiblemente relacionada con los partidos que la integraban, excluyendo
cualquier movimiento que aun siendo antichavista no estuviera dentro de la
alianza.
En
adelante, la MUD reafirmó su dominio con el triunfo en las parlamentarias de
2015 y posteriormente con el establecimiento del gobierno interino de Juan
Guaidó. Sin embargo, la alianza se vio forzada a buscar nuevas formas
de organizarse para intentar mantener el predominio y creó, primero el Frente
Amplio Venezuela Libre (aún activo) y luego la Plataforma Unitaria.
Desde
la llegada al poder de Nicolás Maduro, tras la muerte de Chávez en 2013, la
ecuación se ha modificado, al punto de que hoy en día distintos grupos
cuestionan a la oposición tradicional y se atribuyen ser “la verdadera
oposición”, aunque en ocasiones sobre ellos pesan acusaciones de lazos con el
chavismo, como el polémico Luis Ratti, por un lado, y los llamados
alacranes, por el otro, incluyendo a José Brito, Luis Parra y otros dirigentes
que efectivamente militaron en partidos de la MUD, pero que fueron expulsados
en 2020 por presuntamente haber recibido sobornos del oficialismo para limpiar
la imagen de Alex Saab, aprovechando la legitimidad reconocida por la comunidad
internacional de la Asamblea Nacional electa en 2015. A este grupo se suman
dirigentes que participaron en 2020 en las intervenciones de las juntas
directivas de los partidos políticos tras la judicialización por parte del
Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Pero
también han surgido partidos como Fuerza Vecinal, donde muchos de sus
dirigentes pertenecieron a Primero Justicia, que insisten en mostrarse como
detractores del gobierno, pero que ahora reciben acusaciones de colusión con el
gobierno principalmente por intereses económicos.
De
igual manera existen los dirigentes que expresan aspiraciones presidenciales en
calidad de independientes y en esa categoría hay casos contrastantes. Por un
lado Benjamín Rausseo, que se denomina independiente y que parecía que se
inscribiría en las primarias, pero que al final no lo hizo; y los casos de
Andrés Caleca, Tamara Adrián y Luis Farías, que sí inscribieron candidaturas
para las elecciones primarias.
Pese a
todo, expertos consultados por El Nacional coinciden en que
aunque pudiera existir una diversidad de factores que efectivamente se oponen a
Nicolás Maduro, hay una facción dominante y es justamente la que
organiza las primarias, con lo cual estos comicios podrían tener en
el fondo una función adicional a la de elegir un candidato presidencial: la de
consolidar la posición de dominio.
¿Cómo
se conforma la oposición?
Los
politólogos Ángel
Medina Devis, diputado a la Asamblea Nacional en 2010 y 2015 y
vicepresidente del Parlatino entre 2016 y 2020; Alfredo Coronil
Hartmann, abogado y escritor; y Esteban Oria, presidente de la Federación
Venezolana de Politólogos y experto en marketing político, coinciden en que lo
que puede considerarse oposición trasciende a la llamada Plataforma Unitaria,
pero reconocen en ella y en los dirigentes que se inscribieron en las primarias
el factor predominante.
“En
ningún sistema político existe una sola oposición. Lo que existe es un gobierno
y todas aquellas organizaciones que confrontan a ese gobierno o a ese modelo.
Lo que sí hay en Venezuela es una oposición dominante que en buena medida
marca la ruta mayoritaria de los factores que se oponen al poder. Así que son
varias, son distintas las expresiones, las formas, de ser oposición, pero hay
una que es dominante y, en este caso, pudiera estar enmarcada en lo que hoy es
la Plataforma Unitaria”, señaló Medina Devis.
Coronil
Hartmann, por su parte, consideró que la oposición es lo que llamó “un
sentimiento aplastantemente mayoritario” en Venezuela.
“Pero,
la oposición ha perdido sus numerosas posibilidades de triunfo por su
inconsistencia funcional, operativa y por las actitudes muchas veces capciosas
de algunos de sus portavoces más publicitados”, agregó.
Cuatro
bloques opositores
La
visión más compleja de la oposición la ofreció Esteban Oria, quien considera
que existen cuatro bloques distintos. De hecho, desde su perspectiva dos de
esos bloques participan en las primarias: uno lo compone María Corina Machado,
con su partido Vente Venezuela, el segundo lo compone el llamado G4 (Primero
Justicia, Acción Democrática, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, este último
no inscribió candidato a las primarias pero se alió con Capriles).
El
experto mencionó como tercer bloque opositor al chavismo disidente y a un
cuarto conformado por el exilio.
Sobre
los llamados alacranes, el politólogo enfatizó que “no son oposición”.
A
continuación se describen los cuatro bloques mencionados por Oria, en sus
propias palabras:
- “El principal bloque en la actualidad está
encabezado por María Corina Machado, quien inicialmente contó con el
respaldo de partidos aliados de la fracción parlamentaria 16 de julio,
como Alianza al Bravo Pueblo (ABP) y Convergencia”.
- “El segundo bloque está conformado por lo
que se conoce como el G4 de la ya conocida MUD, que incluye a VP, AD, UNT
y PJ y su enorme grupo de influencers que van desde Carla
Angola, Franklin Virgüez y televisoras a sus servicios”.
- “El tercer bloque está compuesto por disidentes
del chavismo, entre ellos figuran personas como Rafael Ramírez, Nicmer
Evans y Carlos Figueroa del PCV, así como sindicalistas, muchos de los
cuales han estado encarcelados”.
- “El cuarto grupo es el exilio, que es muy
diverso. Este grupo merece un estudio aparte debido a su complejidad. A
pesar de sus diferencias, podrían actuar como un bloque unido, ya que
muchos de ellos no planean regresar a Venezuela, pero pueden influir en
las políticas contra Maduro de manera independiente. Figura gente como Veppex, José
Colina y Patricia Poleo, pero son más. Hay que destacar a los que están en
Ucrania y lo del tema emergente del Batallón Bolívar debido a que por su
carácter institucional y el reconocimiento del gobierno de Volodimir
Zelensky”.
No
obstante, en lo concerniente al reconocimiento, tanto a lo interno como a lo
externo, Oria señaló que el predominio, aunque menguado, lo sigue
manteniendo el G4, aunque cree que las primarias podrían modificar la ecuación.
“María
Corina Machado podría cambiar esta dinámica si logra una victoria contundente y
obtiene un sólido apoyo de base, lo que podría resonar en la comunidad
internacional”, indicó.
Fragmentación
de la oposición dominante
Los
expertos también compartieron sus opiniones respecto a los elementos que
conllevaron a la fragmentación o la pérdida del dominio de la oposición como se
había entendido tradicionalmente desde la llegada del chavismo al poder.
Coincidieron,
en primer lugar que hubo factores internos como la reestructuración o
reorganización frecuente de la alianza.
“Ha
habido procesos de reorganización de la oposición dominante, en algunos
momentos se llamó Coordinadora Democrática, luego Mesa de la Unidad
Democrática, hubo diferentes gerencias, después el contexto de la Asamblea
Nacional que determinaba el G4. Ahora tenemos el Frente Amplio, después la
Plataforma Unitaria. Esos cambios de estructura, de forma, de toma de
decisiones incidió en que actores ya no estuvieran allí, que unos se salieran,
otros entraran y fue logrando que se fragmentara en alguna medida esta
oposición dominante”, indicó Medina Devis.
Otro
elemento interno que generó confrontación fue la falta de consolidar
los objetivos. “Venimos de todo el proceso de gobierno interino que no
logró su objetivo, y previo a eso hubo tantos otros eventos donde no se
lograron los objetivos, varias elecciones donde perdimos, otras donde
claramente ganamos. Pero todas esa falta de concreción también hace que se
confronte la oposición y se fragmente”, señaló.
Mientras
tanto, desde la visión de Coronil Hartmann un elemento que fracturó a
la oposición dominante fue la incapacidad para admitir los errores.
Oria
mencionó, por su parte, que la posición sobre las sanciones actualmente
confronta a los dirigentes.
Medina
Devis destacó, por otra parte, que, aunado a las fallas internas, hubo
(hay) una estrategia desde el poder para dividir a la oposición.
“Para
eso han utilizado distintas herramientas, especialmente la vía de judicializar
la política como un mecanismo para desestructurar a la oposición dominante”,
precisó.
La
oposición a la medida del gobierno
Oria
remarcó que más allá de la existencia de varios bloques que se oponen a
Maduro, debe tenerse claro de cara a la ciudadanía y a la comunidad
internacional que existen otros grupos que se autodenominan oposición sin
serlo.
“Es
importante aclarar quiénes no son parte de la oposición. Esto incluye a los
representantes de los partidos favorecidos por el TSJ, así como aquellos que no
participan en las elecciones respaldadas por la oposición. Desde un punto de
vista práctico, cualquier individuo o grupo que se encuentre fuera de esta
estructura no se considera parte de la oposición, independientemente de sus
buenas intenciones o legitimidad. Esto se debe a la percepción, el contexto
actual y la dinámica política del momento. Tampoco considero de oposición al
partido Fuerza Vecinal, sería una forma light (ligera) del
madurismo”, dijo.
En la
misma dirección apuntó Coronil Hartmann quien señaló que el madurismo
hizo su propia oposición para intentar legitimar la Asamblea Nacional electa en
2020, para lo que se arrebataron las tarjetas de los partidos, aunque más
tarde se anularon las medidas.
“Una
prueba de hasta qué punto el gobierno hizo su propia oposición es la
confiscación de los partidos políticos por vía del TSJ para que se pudiera
conformar la actual Asamblea Nacional y les hace una especie de oficina
anexa del PSUV, solo para cuando al propio gobierno le es útil. De resto esa
oposición a la medida no tiene otra función que no sea la de implosionar o al
menos erosionar los esfuerzos unitarios de cara a momentos electorales”,
indicó.
El G4
y Maduro
Oria
también cree que dentro de la oposición dominante hay facciones que podrían
considerarse “a la medida del gobierno” y expresó su rechazo hacia el G4.
“Hablamos
de la oposición a la medida y ese título se lo ha ganado el G4. No
importa el lenguaje ni el tono que usen en su discurso, sabemos que harán el
trabajo de sostener lo poco que Maduro les ha dejado de poder, algunas
gobernaciones y alcaldías. Me preguntan: ¿es una oposición? Sí, lo es, pero es
igual que (Neville) Chamberlain cuando pensó que firmando
un tratado con (Adolf) Hitler iba a detenerse la invasión a los
países aliados”, expresó.
Luis
Ratti
Medina
Devis, entre tanto, cuestionó que se plantee una dicotomía entre oposición
verdadera y oposición falsa, y señaló que las valoraciones morales contribuyen
a la división y confrontación entre los actores políticos. En ese sentido,
remarcó el caso de Partido Comunista de Venezuela, que tradicionalmente apoyó
al chavismo, pero que ahora se opone a Maduro y que, de hecho, se le arrebató a
su directiva legítima.
“La
oposición es muy amplia, los partidos políticos que determinadamente todos los
días rechazan a Nicolás Maduro y a quienes están en el poder son
oposición. Hoy el Partido Comunista de Venezuela claramente es
oposición. Así que creo que se ha reconfigurado quienes son
oposición”, señaló.
Sin
embargo, reconoció la existencia de dirigentes que se atribuyen el término
oposición solo con la intención de boicotear. Se refirió a Luis Ratti, aunque
no quiso nombrarlo.
“Sin
duda hay gente que si pudiera catalogarse como oposición de mentira. Por
ejemplo, no voy a decir el nombre, pero este señor que va todos los días al
Tribunal Supremo de Justicia, que va todos los días a Fiscalía para pedir que
apresen o enjuicien a María Corina, que enjuicien a Capriles, para pedir que se
suspendan las primarias. Claramente raya en una actitud política que no tiene
nada que ver con la oposición. Lo que hace es bañarse y vestirse de oposición
para decir que está en contra de Maduro pero que la verdad no es así. Hay unas
cuantas figuras del país que lo que hacen es seguir el juego de Maduro y para
enredar el clima dicen que son de oposición”, expuso.
Impacto
en la población
Sobre
el impacto o la confusión que podría tener en los votantes la existencia de un
entorno tan complejo, donde existen múltiples factores que de denominan
opositores y que se enfrentan entre sí, Medina Devis consideró que la población
está consciente de quienes no son confiables y que los venezolanos saben
decidir.
“No
creo que haya ningún impacto en los ciudadanos por la existencia de múltiples
oposiciones. La verdad es que es el ciudadano quien decide a quién apoyar”,
dijo.
Explicó
que la necesidad existente en los votantes es que la oposición dominante se
ponga de acuerdo y elija un candidato específico al que apoyar para poder
confrontar a Maduro en 2024.
La
posición de Oria al respecto es contrastante, sin embargo, pues considera que
tanto Chávez como Maduro lograron la hegemonía debido a la división opositora o
a la existencia de múltiples oposiciones.
“La
estrategia de Maduro implica permitir que ciertos actores opositores gobiernen
en sus áreas respectivas como si fueran enviados suyos. De esta manera, Maduro
gobierna de facto con la ayuda de estos actores opositores. Es
precisamente esta dinámica la que ha generado conflictos entre ellos. La lucha
se centra en quién recibe una parte más grande o más pequeña de las migajas que
Maduro concede, lo que da lugar a una guerra de discursos en la que unos se
acusan mutuamente de ser ‘lamebotas’ del régimen”, expuso.
Remarcó
que en un escenario como ese la población se agota, se desilusiona y pierde
interés en los asuntos políticos.
¿En
quién confiar?
Los
tres politólogos entrevistados por El Nacional coincidieron,
pese a sus perspectivas particulares, en que la confianza de los votantes hacia
los dirigentes opositores pasará porque estos se hayan inscrito en las
primarias.
Medina
Devis indicó que más allá de un asunto de confianza o desconfianza, las
primarias son un mecanismo de legitimización que, consideró, sería imposible de
igualar para quienes no se hayan inscrito y que luego presenten candidaturas
presidenciales.
“Ese
es el objetivo de las primarias: permite que se renueve la interlocución entre
los candidatos y los ciudadanos. Y eso es muy difícilmente lo puede obtener
alguien que esté fuera de las primarias”, dijo.
Mientras
tanto, en palabras de Oria, “quienes se inscriben y participan en las primarias
pueden ser reconocidos como legítimos representantes de la oposición”.
Señaló
que los dirigentes que evitan las primarias “son maduristas o agentes que
podrían estar recibiendo financiamiento directo o indirecto del propio Maduro”.
“Estoy
seguro de que serán utilizados como un receptáculo de votos falsos y ficticios
que el régimen restará del candidato de la oposición. Por eso, necesitan
figuras como el Conde del Guácharo (Benjamín Rausseo). En un contexto real, es
probable que sus votos sean considerablemente menos de 5.000, pero el régimen
los inflará exageradamente. Lo mismo sucederá con otros candidatos como
(Daniel) Ceballos y otros. Esta estrategia está muy bien diseñada por Maduro”,
expuso.
“Tienen
derecho a aspirar ser candidatos, pero no a implosionar la unidad”
Coronil
Hartmann aseguró que desconfía de las candidaturas que no pasen por las
primarias, pues, a su juicio, aunque existan posiciones encontradas entre las
distintas facciones se conoce que la Plataforma Unitaria aglutina el mayor
respaldo, por lo cual una estrategia para poder competir con el oficialismo
necesariamente pasa por la unidad.
“Aglutinando
la Plataforma Unitaria el respaldo popular más importante, todo aquel que,
siguiendo la línea del régimen, decide actuar por su cuenta no es en ningún
caso alguien confiable. El éxito de la oposición, o de las oposiciones, obliga
a que sea solo un candidato presidencial”, señaló.
“Todos
los políticos tienen el derecho a aspirar ser elegidos, pero a lo que no tiene
derecho nadie es a implosionar la indispensable unidad del voto opositor.
Con esa finalidad muchas personas han sido puestas en la escena política: para
dispersar el voto mayoritario para que al final se imponga el voto minoritario
que representa Maduro”, advirtió.
Los
roles de las primarias
En un
entorno de tal complejidad, según consideraron Medina Devis y Coronil Hartmann,
las primarias cumplen varias funciones, incluyendo, en primer lugar, movilizar
nuevamente a la población para desandar el camino de la abstención.
“Otro
rol es el de construir la unidad. El resultado de ese proceso será el candidato
que representará a la Plataforma Unitaria en las elecciones presidenciales. Las
primarias serán el primer gran desafío civil contra el autoritarismo del
régimen, más si vemos en las encuestas y en lo que uno palpa en la gente que la
ganadora será precisamente María Corina Machado, por larga ventaja, aún estando
inhabilitada. El mensaje de la gente entonces es elegirla a ella, pese a la
espuria inhabilitación. Entonces, aunque es un desafío, hay que asumirlo. Las
primarias son un mandato que todos juntos debemos hacer valer”, señaló Coronil
Hartmann.
Para
Medina Devis, por su parte, el rol de la primaria es demostrar lo que denominó
“la resiliencia democrática del país”. Y, al respecto, destacó que el proceso
está siendo boicoteado por todos los medios a manos del oficialismo y que en
ese entorno, la elección cobra más valor.
“Es
una primaria que ha estado siendo profundamente tiroteada por todos lados para
desmeritarla, para dividirla, para debilitarla, para hacer que su organización
sea terrible, eso es lo que está demostrando es una profunda resiliencia
democrática. Las organizaciones políticas y los ciudadanos, a pesar del
desastre, a pesar del tiroteo, a pesar de los ataques, están dispuestos a
avanzar en lo que se pueda, a avanzar en un mecanismo que permita
legitimar el liderazgo político opositor”, expresó y remarcó que el objetivo
también es encontrar un líder, pero sobre todo encausar las diferencias en
torno a un mecanismo legitimador de la oposición dominante.
¿Podrían
anular las primarias?
Precisamente,
en medio de la entrevista con Medina Devis se hizo público que en varios
estados del país se introdujo un recurso de habeas data ante
tribunales regionales. Lo que llevó a la pregunta de si, ante una serie ataques
cree que las primarias sobrevivirán y se efectuarán como está pautado el 22 de
octubre. Previamente, el primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello,
había señalado que se debía investigar el financiamiento, además de que una vez
publicado el Registro Electoral por parte de la Comisión Nacional de Primaria
se intentó imponer una matriz de opinión de que se estaba cometiendo una
irregularidad, aunque el registro es público.
En ese
sentido, Medina Devis indicó que el gobierno maneja dos estrategias respecto a
las primarias. La primera consistiría en impedir estos comicios
judiciadizandolos y arguyendo supuestas irregularidades en el financiemiento o
apegando al recurso de habeas data, en el cual los supuestos
afectados piden la protección de sus datos.
“Esos
son los dos nuevos capítulos para boicotear las primarias: el financiamiento y
esto otro del habeas data, estos recursos en tribunales regionales.
Lo que aluden en estos recursos es la protección de datos, es decir, ellos
dicen que los datos ciudadanos los debería administrar el Estado y las
instituciones del Estado, o sea que no tienen ningún problema que el CNE los
administre. Pero piden que se les protejan sus datos frente a la publicación
del Registro Electoral por parte de la Comisión Nacional de Primaria, aludiendo
que no están de acuerdo en que sus datos se publiquen en un link que no sea del
CNE”, explicó el politólogo.
Agregó
como una segunda estrategia del oficialismo para dinamitar las primarias el
permitir que se efectúen, pero en las condiciones más adversas.
“En
este caso, apuntarían a que la organización sea minúscula, con financiamiento
mínimo, con los actores claves amenazados y en algunos casos buscarían incluso
lograr la desactivación política de los candidatos principales. Sería llevar
las primarias a la menor capacidad de organización y movilización posible”,
dijo.
“Una
visión pesimista” sobre las primarias
De
vuelta a las funciones que los consultados consideran que tienen las primarias,
si en efecto se realizan, la visión de Oria contrasta con la de Medina Devis y
la Coronil Hartmann.
Oria
se confesó “bastante pesimista” y explicó que dadas las condiciones actuales el
objetivo común debería ser convertir a María Corina Machado en un actor
reconocido en el ámbito internacional. Destacó que no menciona a Machado porque
la idealice sino, dijo, porque la ve como un agente de cambio, que además es
quien mantiene la preferencia de los votantes, pese a su condición de
inhabilitada.
Explicó
que su pesimismo proviene justo de la inhabilitación y también del hecho de que
desconfía profundamente del G4.
“Mi
preocupación radica en que quizás no le permitan inscribir su candidatura en el
CNE. Maduro sabe que él perdería en dos frentes si compitiera contra ella. Y
por eso debe impedirlo. Maduro perdería incluso si el candidato fuera Manuel
Rosales, pero simplemente planea robar las elecciones. Por lo tanto, Maduro
no necesita ganar, lo que necesita es un competidor que acepte perder, como ha
sucedido en el pasado”, expuso Oria.
Añadió
que dado ese escenario, Maduro buscará medirse con Rosales o Henrique
Capriles.
“Algunos
pueden decir que Capriles nunca reconoció a Maduro, pero en los hechos sí lo
hizo. Caso contrario con María Corina Machado, que ha dicho que llega hasta lo
último. Eso es lo que teme Maduro, el qué significa eso de llegar hasta lo
último. Para él probablemente es mejor detenerla ahora en el CNE, sin embargo
si somos cristianos, un milagro puede ser posible”, expresó.
¿Y si
las primarias las gana un candidato inhabilitado?
Medina
Devis insistió en que un contundente ganador de las primarias se convertiría en
la figura líder de la oposición. No obstante, señaló que una vez efectuados los
comicios se verá la distribución de las fuerzas políticas.
“Una
elección primaria con una ventaja abrumadora del primer lugar lo transforma en
líder indiscutible. Ahora, en un resultado en el que el segundo o tercer lugar
llegan muy cerca del ganador implicaría que se distribuye ese liderazgo”,
dijo.
Cree
que esa distribución de la fuerza política incidirá en las decisiones de
levantar o no las inhabilitaciones y que también configurará las estrategias
finales de la oposición.
Coronil
Hartman y Oria concordaron en que esperan que la posición de todos los
que participan en las primarias sea defender al ganador y emplear las
maquinarias de los partidos para presionar y lograr la habilitación del abanderado.
“No
podemos aceptar en caso alguno que, por ejemplo, en una sucesión, aparezca de
la nada alguien que no participó en las primarias, como parece ser el intento
de Manuel Rosales al apoyar a Capriles. Eso no se puede permitir porque Rosales
siempre sabe lo que hace cuando da un paso y es un tipo muy peligroso para la
unidad que tanto anhelamos. Queda la enorme tarea de desmontar las candidaturas
paralelas que pretenden dividir el voto opositor y para lograrlo hay que
denunciar sin descanso a las oposiciones que el régimen creó”, finalizó Coronil
Hartman.


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