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viernes, 11 de septiembre de 2015

LOS EMPRENDEDORES VENCEN LAS ADVERSIDADES por sajidb47@yahoo.com.ar


Por Saúl Jiménez Beiza


Sabemos que nuestro País pasa por muchas turbulencias y eso conlleva a llevarnos a un estado de desesperación que pareciera no tener fin y que fuese recurrente, nos dejamos absorber por los problemas y no vemos hacia otros lados, sin embargo es necesario, dentro de todas esas situaciones, que veamos hacia los lados, que nos detengamos y examinemos fríamente nuestro alrededor y caeremos en cuenta que dentro de todo lo que pasa se pueden lograr oportunidades y emprendimiento que nos lleve a salir hacia adelante.

viernes, 28 de agosto de 2015

Sugerencias para un plan del Estado de desarrollo Cooperativo, por Carlos Molina Camacho


Por Carlos Molina Camacho
Ex Superintendente Nacional de Cooperativas



Recientemente el profesor UCV  Oscar Bastidas-Delgado, escribió en esta misma columna un excelente articulo en donde comentaba que el Presidente Maduro, ¡al fin! había admitido que se cometieron serios errores, por parte del Gobierno, cuando se pretendió dar impulso al movimiento de cooperativas en nuestro país.

Comentaba el distinguido especialista patrio que la inmensa mayoría de las 300.000 cooperativas que, según registros oficiales, se legalizaron,  fracasaron por diferentes motivos, lo que según Bastidas configuró lo que bien llama el cementerio de cooperativas más grande del mundo.

viernes, 21 de agosto de 2015

Atención Médica Autogestionaria por Rafael Viloria


Por Rafael Antonio Viloria
Ex presidente de CECONAVE



En Venezuela: en algunas ciudades y pueblos, de forma silenciosa se  ha venido  desarrollando un proceso digno de señalar por cualquier medio del que se pueda utilizar en esta oportunidad TAL CUAL DIGITAL.COM,  ha sido el “ELEGIDO”,  para exponer público,  notorio y comunicacional,  lo que podríamos titular como una buena nueva.  Se trata de una  actividad que rompe con aquello de que solo el “ESTADO” está obligado a desempeñarlo en su defecto por “empresas privadas” “LA ATENCIÓN MÉDICA AUTOGESTIONARIA”.

viernes, 14 de agosto de 2015

Cooperativismo y Trabajo en Venezuela por @nefreitez


Por Nelson Freitez



         El Cooperativismo puede ofrecerle a los modos como los venezolanos practicamos y valoramos el trabajo importantes aportes. De las posibles contribuciones que la práctica laboral en cooperativas -que funcionen bajo valores cooperativos universalmente reconocidos- puede ofrecer nos referiremos a tres:

          1.La alta motivación afiliativa que ha sido identificada en la población venezolana, como expresión de su necesidad de cultivar amplias y significativas relaciones sociales como prioridad de su vida, puede ser combinada con la conformación de equipos efectivos de trabajo y con la corresponsabilidad en la gestión de las empresas, si el espacio laboral está organizado y funciona de acuerdo a una dinámica de participación colectiva en la dirección y operación del mismo, de circulación amplia de información y de valoración del trabajo y de las personas que lo practican.

         Estudios sobre los atributos positivos que los venezolanos le confieren al trabajo señalan que en una proporción coincidente, las personas en el trabajo valoran tanto lo que consideran suficiente remuneración del mismo como “…la amistad, el buen trato, el sentirse bien y cómodo en su ambiente de trabajo” (Briceño-León). El reto del cooperativismo es lograr potenciar esa disposición favorable al trabajo de la población bajo tales condiciones de relación social, con la eficiencia y la disciplina que la producción y el trabajo organizado demandan.



         2. Una organización cooperativa es una asociación y una empresa, en la que se fusiona el capital y el trabajo y, por tanto, no existen propietarios privados del capital que la dirigen y concentran el poder. Al contrario, en las cooperativas el poder concentrado debe disolverse debido a la participación de sus asociados en la gestión y dirección de las mismas, socializando el ejercicio del poder al compartirse colectivamente. Esta forma de organización y funcionamiento puede ser el ´antídoto´ para ese rechazo que la población trabajadora venezolana presenta en los ambientes laborales con respecto a  “Ser mandado” como uno de los atributos más negativos del trabajo

         Investigaciones de casos de empresas privadas exitosas también identifican que la combinación de los elementos afiliativos, con un apropiada conducción de la empresa que incentive y reconozca el logro, puede ser estimulante para motivar el trabajo de la población venezolana

         Esa rearticulación posible y equilibrada en nuestras motivaciones entre afiliación, logro y poder, puede alcanzarse en mayor posibilidad en las cooperativas, en las cuales los trabajadores –por definición- son sus propietarios y los destinatarios de los excedentes que genere la actividad productiva que se emprenda.



         3. En un país en el cual los incentivos al trabajo se encuentran distorsionados y no se corresponden con su productividad, una redefinición de los estímulos económicos del trabajo debe provenir de la planificación que realice el grupo de trabajo, de su esfuerzo productivo y, por ende, de su distribución equitativa. En las cooperativas que deben definir al inicio de su ejercicio anual el monto de las retribuciones económicas periódicas que aspiran alcanzar, se incrementan las posibilidades de que sus asociados-trabajadores puedan vincular el trabajo realizado con las retribuciones y beneficios que percibirán. Lo cual aumenta la motivación para el trabajo y la disposición a realizar un esfuerzo individual y colectivo por los logros de la cooperativa.


nefreitez@yahoo.es

domingo, 2 de agosto de 2015

Respondiendo a nuestras necesidades por ravil_45@hotmail.com


RAFAEL VILORIA



La experiencia de la cooperativa Víctor Hende se inscribe en la demostración de que el cooperativismo visto desde la perspectiva del desarrollo endógeno sustentable, de la economía solidaria, de la autogestión, es una opción de desarrollo auténticamente de protagonismo democrático.

El próximo cinco de julio de 2015, en la población de Libertad del Municipio Rojas del Estado Barinas  La Cooperativa Víctor Hende  R.L., estará arribando a su XIV aniversario. Se funda en el marco del arranque del siglo XXI (05-07-2001) y de la promulgación de la nueva Ley Especial de Asociaciones Cooperativas, nació bajo los auspicios de La Central Cooperativa Barinas CECOBAR R.L.

Libertad de Barinas como así se le conoce esta ubica a 90 kilómetros de la ciudad de Barinas (parte sur-oeste) vía al Estado Apure. Alcanza actualmente a una población cercana a 40.000 habitantes de gentilicio fundamentalmente llanero. Asiento de un desarrollo agrícola, pecuario, avícola, piscícola, entre otros. Desde su gentilicio suelen ser permanentemente excelentes anfitriones culturalmente apegados a costumbres llaneras.

No fue fácil para el equipo de Rafael Viloria, María de los Ángeles Hernández, Alexón Pérez Montero, Aurelia Gómez de Pérez , José de los Santos Cortez Rojas, Nelly Maluenga de Cortez y otros vecinos incluyendo el vecino Víctor Hende a quien se le debe el nombre de la Cooperativa, pero para poner en marcha la promoción, organización y desarrollo de la Cooperativa que 14 años después constituye para los libérteños un modelo de organización popular cooperativo que aguas abajo ha contado con un desarrollo autosustentable social y económico.

Más de quinientas (500) familias organizadas constituyen su marco social; cinco mil (5000) personas amparadas mediante el pago de una cuota que solo afecta su salario básico en un 8% mensual. Con ello un núcleo familiar de 10 personas cuentan con protección familiar en servicios médicos: de medicina general, pediatría, obstetricia y ginecología, servicios médicos especiales, servicio de laboratorio y de enfermería. Más de 24.000 pacientes constituyen el promedio de personas atendidas anualmente, ello genera economías familiares de más de 90% igual resultado genera el servicio funerario agregándose el alto índice de la calidad de los servicios.



Resultados de la autogestión:


Cuenta actualmente con una plataforma de doce (12) profesionales de la medicina general y especializada y de enfermería, personal auxiliar en administración y mantenimiento, todos conducidos por un gerente general preparados en las mismas filas del trabajo cooperativo. Además de los directivos de la cooperativa. Juntos en general, forman parte activa de un gran equipo de trabajo que hace posible que la eficiencia, la productividad, la racional rentabilidad financiera y la eficacia, generen impacto importante en el bienestar comunitario. Se destaca el hecho real de que esta cooperativa, su gestión ha estado siempre en el marco de una economía social participativa y endógena.

Financieramente se mantiene sin que a ello concurran subsidios de naturaleza alguna. Generalmente los ingresos solo son afectados en un 85% lo que conlleva a un beneficio neto al final del ejercicio anual de un 10 a 15 %, el cual tiene como destino resolver a nivel del gran equipo de trabajo respuestas de seguridad social

Hoy la cooperativa Víctor Hende esta visible y tangiblemente está dando demostraciones de como la voluntad y la disposición de la comunidad organizada en cooperativas es capaz de encontrar respuestas a necesidades sentidas que al enfrentarlas genera mejoramiento integral de las condiciones de vida en lo social y económico, de la comunidad y los trabajadores.

La experiencia de la cooperativa Víctor Hende se inscribe en la demostración de que el cooperativismo visto desde la perspectiva del desarrollo endógeno sustentable, de la economía solidaria, de la autogestión, es una opción de desarrollo auténticamente de protagonismo democrático. Es por eso que desde Libertad de Barinas nos ponemos a la orden.

Cooperativista activo, Ex Presidente de CECONAVE

01-08-2015


viernes, 24 de julio de 2015

Lo Pequeño Es Hermoso por Rafael Hernández jrhernandez381@yahoo.es

Rafael Hernández 


Cuando hemos promovido –desde siempre- las pequeñas cosas como los lugares desde donde se puede promover los grandes cambios culturales, económicos y sociales, es porque desde allí podemos verificar cambios concretos en nuestros vecinos. No tiene sentido hablar desde grandes metas sociales si ellas no tienen cómo verificarse a nivel de las comunidades.

Si hablamos de grandes políticas educativas pero encontramos en las escuelas un mal ambiente físico. Encontramos maestros por debajo de la sobrevivencia. Y nunca son convocados ni educadores ni educandos a jornadas de actualización pedagógica o de otras áreas. Cuando vemos el nivel de deterioro de las canchas deportivas (si es que existen) no podemos verificar las grandes políticas para la educación.



Pretendemos hablar de políticas de apoyo a la agricultura y el ganado. Y encontramos menos gente que quiere quedarse en esas zonas. O no encontramos fuentes de financiamiento estatal, no hay existencia de fertilizantes, ni pesticidas. No hay ningún esfuerzo por acercar la educación, ni la salud en esos sitios, entonces no podemos verificar el apoyo a lo agrícola o pecuario.

Hablar de la realidad de la salud y sus grandes políticas. Tenemos que verificar a nivel concreto qué es eso. Médicos oportunos y en cantidades y calidades adecuadas. Condiciones generales de fumigación y otra campañas de vacunación. Cómo se les paga a médicos, enfermeras y otras personas del medio. Medicinas su cantidad, su calidad y cercanía para los atendidos. Cuánto tiempo debemos de esperar para ser atendidos por un especialista. Si esas cosas no muestran un avance y la concreción de las grandes políticas sanitarias, entonces no hay cómo mostrar esa atención.

Así podemos continuar tratando de aterrizar el discurso grandilocuente de los gobiernos con las cosas en chiquitico, con la muestra clara de si lo que se dice puede aterrizar.


Nos parece que si continuamos hablando de salud, por ejemplo, y luego en el centro de salud más cercano no hay ni vacunas, ni inyectadora, ni hilo para coger heridas y mucho menos medicinas, nos encontramos con una clara manipulación de la información.
Pero la verificación de los grandes esfuerzos por promover el esfuerzo democrático lo notamos en las pequeñas escalas en su percepción de qué es democracia, tolerancia, respeto por las ideas divergentes, sostenimiento de minorías y mayorías al interior de cada organización. Los “demócratas” oficialistas NO ENTIENDEN, o mejor dicho se siente incómodos en organizaciones como una cooperativa, donde todos tenemos derecho a opinar, hay un director de debates, se elige a la gente por nombre y apellido no por planchas, no permitimos que dos familiares entren al mismo organismo de la organización, tenemos un cuerpo contralor que da información aparte en las asambleas y que siempre está atento a manejos raros de la gente del Consejo de Administración y normalmente pasa observaciones por escrito o participa de reuniones con la gerencia para corregir o alterar determinadas soluciones. Para ellos eso de convivir con varias opiniones no es lo adecuado les gusta imponer sus perspectivas sin oposición y procuran copar  toda la organización con “su gente”. ¡Qué desastre esa visión democrática y cooperativa!


Desgraciadamente nos enfrentamos con un gobierno que dice unas grandes y hermosas cosas por arriba pero no logra aterrizar medidas en la escala de la gente, en ninguna de las áreas –hoy- a nivel que le preocupa a la gente.

 Mientras avanzamos en la cola para tratar de comprar dos pollos y que en otros momentos nos hemos quedado si ellos. Un par de horas. Entendemos que para que los gobiernos logren influir positivamente entre nosotros deben verse esfuerzos que nos beneficien claramente y no cuentos, historias, medias verdades o mentiras. Como por ejemplo las setecientas mil viviendas construidas en un año, o el número record de hectáreas de arroz. No tenemos vivienda para todos ni el arroz dejó de importarse crecientemente.  240715



martes, 21 de julio de 2015

Una lección desde el cooperativismo larense para el manejo económico nacional por Piero Trepiccione en EfectoCocuyo

Algo de historia

En Lara recientemente se han celebrado 50 años de cooperativismo. Una forma de vida, una alternativa de los sectores populares para organizarse y asumir solidariamente respuestas frente a necesidades cotidianas. Un esquema de economía social que apuntala los diferentes desafíos que la sociedad afronta especialmente en tiempos de complicaciones económicas. En esta dimensión, y a propósito de esta conmemoración, traigo un ejemplo atípico que puede servir de mucho para abordar la situación económica actual.

Un grupo de familias campesinas productoras de café de las zonas altas de Lara (Guarico y Villanueva) a finales de la década de los 70 y comienzos de los 80, cansados de padecer infinitas penurias para poder comercializar su producción a precios justos, se aliaron en torno a la fe, inicialmente con el apoyo de un sacerdote de la “Legión de María” llamado Vincent Arthur; y luego con la orientación de los jesuitas, constituyeron una cooperativa que les permitiese soliviantar sus necesidades y fortalecer su experiencia organizativa.

Así nace Copalar, una herramienta cooperativa que permitió a más de 700 familias humildes de los caseríos más apartados de Lara fortalecer sus esquemas productivos y asociativos para mejorar sus niveles de vida. Durante más de 30 años, estos productores de café pudieron construir sus propios galpones en Guarico, Villanueva y además en Barquisimeto, instalaron su propia torrefactora y entre 2003 y 2005 lograron exportar café de enorme calidad a algunos países europeos como Holanda, Alemania y Bélgica.

Pero llegó un diluvio

Copalar durante más de tres décadas sirvió para mejorar la calidad de vida de sus asociados y fortalecer notablemente su producción de café. En 2006 se presentó un ambiente de tempestad que casi destruye por completo la cooperativa. Una nueva junta directiva aunada a la recepción de mucho financiamiento público se conjuntaron para propiciar manejos de corrupción que distorsionaron la buena marcha  que hasta ese momento llevaba el ente cooperativo. Copalar quedó a merced de la ruina.

Deudas por doquier, tanto con  entes públicos como con bancos privados y prestamistas particulares. Fueron cinco largos años de oscuridad y desasosiego. Las familias productoras quedaron a merced de las dificultades y el difícil entorno económico. Lamentablemente, este periodo significó un retroceso de treinta años en educación y esfuerzo cooperativos.

Pero ganó el cooperativismo
En 2010, cansados de ver como el esfuerzo de más de 30 años se esfumaba, un grupo de campesinos (de los llamados históricos-fundadores de la cooperativa) comenzó a reaccionar paulatinamente. Se comunicaron con el Centro Gumilla  para tratar de iniciar un rescate-reconstrucción de la cooperativa. A partir de allí, con el apoyo del equipo Gumilla, que comisionó especialmente a Rufa Godoy para fortalecer un acompañamiento técnico-contable, se dio una de las experiencias más hermosas y aleccionadoras del cooperativismo larense y universal.

Copalar fue revisando minuciosamente su situación. A quiénes se les debía. A sus empleados, a dos bancos privados, a Inapymi, al Fondas, a Fondael, a un prestamista particular, en fin, a cada santo se le debía una vela por el desbarajuste creado. Sin embargo, esto no amilanó a los campesinos. Una a una fueron pagando sus obligaciones. Se hicieron responsables por deudas contraídas irresponsablemente. Liquidaron transparentemente la mayoría de sus activos. Cumplieron cabalmente e hicieron algo que pocos en Venezuela acostumbran a hacer: le pagaron sus deudas al gobierno. Ahora han limpiado el nombre de la cooperativa.

Los campesinos más humildes tuvieron que dedicar mucho de su tiempo y sin recursos económicos a esta noble tarea que hoy es un ejemplo a seguir en un país donde el rentismo ha provocado más bien conductas poco éticas en los manejos públicos.
¡Bravo! por Copalar, ¡Bravo! por el cooperativismo larense, ¡Bravo! Por el país. En esta circunstancia especial que vive la economía de Venezuela cuán importante sería que en el marco de las políticas públicas, se promovieran con toda coherencia, mecanismos que facilitaran procesos sociales de esta naturaleza tan necesarios para potenciar la producción nacional y estimularan nuevamente nuestra capacidad de exportación no solo de petróleo sino de talento y tradición campesina. 

A propósito de la celebración de elecciones parlamentarias este año, crear propuestas legislativas en esta dirección tendrían acogida inmediata en una población ávida de oportunidades.

viernes, 17 de julio de 2015

LA DIGNIFICACIÓN DEL TRABAJO EN LAS COOPERATIVAS por Carlos Molina Camacho

Carlos Molina Camacho

El trabajador se siente verdadero dueño de su trabajo cuando labora en una empresa que es suya, como es una cooperativa de producción de bienes o servicios, o de trabajo asociado, pues tal empresa pertenece a un grupo de trabajadores que decidieron ser dueños de su propio destino, abandonando su condición de simples asalariados en las empresas de naturaleza mercantil o capitalista, o bien en empresas del Estado o de naturaleza pública.

En las de naturaleza mercantil o pública como asalariados dichos trabajadores no tienen ninguna injerencia, o ésta se halla reducida a su mínima expresión. En cambio en las cooperativas que se organizan para crear una fuente de trabajo ellos tienen la obligación de autogestionarla en forma democrática y reciben la totalidad de los beneficios económicos que  generen. Son dueños pues del capital y del trabajo.

Se acaba así la sempiterna contradicción entre ambos factores fundamentales de la producción de bienes y/o servicios, que ha sido a lo largo de los años fuente de graves conflictos. Se ha logrado finalmente la liberación del trabajador: meta anhelada por todos los trabajadores del mundo.

No sólo acrecientan sus ingresos sino que –tal vez lo más relevante- pueden tomar decisiones como colectivo en relación a la marcha de la  cooperativa. Ese hecho los hace crecer como seres humanos. El poder expresar lo que piensan en torno a como debe ser orientada la empresa, los hace sentirse seres humanos útiles, importantes para la sociedad.

Los menos ilustrados se dan cuenta que pese a sus limitaciones culturales son capaces de dar buenas ideas que benefician al conjunto. Nace en cada uno de ellos el sentimiento de: “yo valgo como ser humano, soy inteligente, aunque la vida no me haya permitido obtener títulos académicos”.

Se fragua en esos trabajadores un sentimiento también de legítimo orgullo. Se habla de “nuestra” empresa: “yo trabajo en mi propia empresa en unión de otros compañeros, todos somos propietarios de ella”.  Nace un auténtico amor por el trabajo que se hace, cualquiera que él sea, de donde se deriva una mayor calidad en el fruto de ese trabajo, sea un determinado bien o un servicio a la comunidad. En suma:  se ha logrado una auténtica dignificación del trabajo humano.

En lo tocante a las cooperativas que se organizan para obtener bienes o servicios (consumo de alimentos y otros rubros, ahorro y préstamo, servicios de salud o educativos, de vivienda, etc), los asociados se unen para adquirir a más bajos costos y a la mejor calidad, los bienes o servicios que han menester. Dichas cooperativas necesitan obviamente personal asalariado para ponerlas en funcionamiento.

Esos asalariados deben tomar conciencia que no lo son de una empresa cualquiera. La empresa para la cual laboran persigue unos fines sociales de gran significación y trascendencia. Su norte es bajar el costo de la vida para todos ya que operan sin fines lucrativos, y ellos mismos, los asalariados, se beneficiarían de la empresa si se asociaran a ella como consumidores o usuarios.  

Sus salarios deben ser los mejores del mercado comparándolos con los devengados por trabajadores de empresas capitalistas y que operen dentro de la misma actividad comercial. Deben tener posibilidad de estar representados por compañeros en el consejo de administración de la cooperativa.

Tan pronto sea posible deben ser ayudados a que conformen una cooperativa de trabajadores, cuyo objetivo sea brindar servicios a los consumidores o usuarios. De esa manera se celebraría un contrato entre dos cooperativas, una de trabajo y otra de consumidores y usuarios, en virtud del cual esta última cancelaría a la primera una suma global por los servicios brindados por todos sus asociados.

Los miembros organizados en la cooperativa de trabajadores tomarían sus decisiones autónomamente en lo relativo a los anticipos societarios (ya no se llamarían salarios) que deben ser cancelados a todos sus afiliados. Se crearían los fondos legales obligatorios (educación, reserva de emergencia, protección social).

Ambas cooperativas pudieran compartir algunos servicios fundamentales, como por ejemplo, los educativos, los de contaduría, los jurídicos, etc   De esa manera los actos jurídicos llevados a cabo quedarían dentro del Derecho Cooperativo y se obviaría la legislación laboral, propia del sistema capitalista.

Los conflictos que puedan surgir entre ambas cooperativas se dirimen, de acuerdo con la Disposición Transitoria Cuarta de la Ley Especial de Asociaciones Cooperativas, por los tribunales de Municipio, hasta tanto se cree la jurisdicción especial en materia asociativa, e independientemente de la cuantía del asunto.

 cmolinacamacho@gmail.com

viernes, 10 de julio de 2015

MISION DE LOS COMPATRIOTAS COOPERANTES por ravil_45@hotmail.com

Rafael Viloria, ex_Presidente de Central Cooperativa Nacional de Venezuela


Patria: … lugar, ciudad o país en que se ha nacido… patriota, compatriota, de patria, raza, casta. Que ama profundamente a su patria y quiere serle útil….  Compatriota. Persona, personas que comparten juntos espacios de vida convivencia y coexistencia de vida social, económica y política; fundamentalmente  humana….”

A esa condición (Ahora se le ha encomendado una Misión, una tarea un oficio); que se conviertan en espías (Acción de espiar disimuladamente, con fines políticos, comerciales, etc., etc.,) en el caso que ahora expongo: se trata de CONVERTIR con fines meramente POLÍTICOS a los vecinos que por principio natural y humano han vivido convivido y coexistido como vecinos, como familias; EN SAPOS EN ESPIAS al servicio de “Entes de Seguridad Pública del Estado”.

Ahora: ya no seremos convivientes compatriotas de la patria en que nacimos, nos criamos, nos formamos en el sagrado vínculo de la familiaridad la amistad. De coincidir en nuestras virtudes de creer en DIOS, en las ideas doctrinarias que en democracia libertaria queramos compartir y practicar. Ahora somos ENEMIGOS. Ahora tengo la misión, el oficio de espiarlo; saber si está o no está a favor de quien tiene el poder. Que me reporta eso, no lo sé pero lo cierto es que lo hago; y de ello siento regocijo. Ahora soy ¡COMPATRIOTA COOPERANTE…!  Ello me otorga un supuesto  “PODER”.
La palabra COOPERANTE, tiene su origen en la COOPERACIÓN. De la cooperación, se origina un modelo de organización popular; que ha cobrado fuerzas en el mundo Entero desde hace mas de 171 años nos dice la historia que veinte y siete (27) hombres y una (1) mujer; conocidos como los pioneros de Rochen dale, en Inglaterra; para darles repuesta a los estragos que genero la “REVOLUCION INDUSTRIAL” de 1844,  crearon LA PRIMERA COOPERATIVA QUE aguas abajo se extendió por todos LOS CONTINENTES DE ESTE  MUNDO. VEINTIOCHO COOPERANTES, PUSIERON EN MARCHA LA DOCTRINA DE LA COOPERACIÓN.

                Nadie tiene en estos momentos estadísticas precisas de cuantas cooperativas hay en el mundo. Cuantas familias han encontrado en la práctica cooperativista , el gran universo de respuesta sociales y económicas, que a la postre  ha mejorado las condiciones de vida de millones y millones de personas en salud, financieras, funerarias, transporte de carga y pasajeros, producción agrícola y pecuaria, artesanal industrial, turismo, educación, distribución de alimentos  entre otros. No se tienen estadísticas precisas  del impacto social  que el cooperativismo en el mundo ha  generado                 Venezuela es uno de los países donde la data histórica, es relativamente joven. No obstante sin que para 1917, en Venezuela existía una ley de sociedades cooperativas es a partir del 26-04-1960; donde el entonces padre JOSE ELIAS THIELEN,  fundara la primera cooperativa en Tacuaco de la Península de  Para guana, en el estado Falcón. En ese orden el cooperativismo en Venezuela, tiene una data de 54 años.

MÁS DE MEDIO SIGLO. 

                 En  más de medio siglo de vida del cooperativismo en Venezuela los resultados visibles y tangibles: hablan de resultados sociales económicos y políticos que no obstante a la ausencia de estadísticas confiables; son tan obvias que bien merecen ser reconocidos por el estado venezolano. En especial, ahora que se habla del pago del tributo al estado. Miles y miles de empleos seguros y estables grandes servicios de alimentación salud, financieras y funerarias, transporte de carga y pasajeros, producción agrícola y pecuaria, artesanal industrial, turismo, educación etc.etc.  Garantizan el mejoramiento de vida de miles de familias a lo largo de todo el país. Claro que estos visibles y tangibles resultados tienen que ver con la presencia activa de un modelo de organización alternativo de las comunidades venezolanas. Naturalmente los resultados son además los resultados de una acción coherente entre lo que pensamos, comunicamos y hacemos. Respetuosos con la practica defensa y preservación de los valores y principios. En particular  el rol que al ESTADO les corresponde ejercer en el cumplimiento con los estamentos constitucionales y legales con el cooperativismo  vinculante. Todo ello nos otorga el derecho en base al artículo 57ª de la carta magna; de exigir con todo respeto el que no se siga utilizando la palabra compatriota cooperantes vinculados con acciones que indican una acción contraria al ejercicio verdaderamente patriótico, DEL COOPERATIVISMO VENEZOLANO somos jóvenes pero creemos que debemos ser reconocidos por los meritos que a lo alargo de medio siglo hemos conquistado en espacios de trabajo productivo 

LA SOLIDARIDAD COMO VALOR. Por @oscarbastidas25

Oscar Bastidas

La solidaridad como valor está presente en infinitas actividades humanas y, con mayor razón, en las Organizaciones de Economìa Social (OESs), aquellas emprendidas por grupos de personas para enfrentar problemas comunes; a propósito de su presencia como valor en las organizaciones han surgido dos términos que pretenden explicarla: Economía Solidaria y Economía de Solidaridad. Tan variadas son sus acepciones como los temas con los que se relaciona, es frecuente relacionarla con la bondad, la generosidad, el amor, la caridad, el respeto mutuo, la tolerancia, y la justicia; también, coloquialmente, y particularmente en Venezuela, se usa hasta para referirse a los precios bajos o “solidarios” de ciertos artículos.

En un sentido etimológico, la solidaridad  aparece en el lenguaje jurídico en el S. XV “siendo común a muchos, cada uno responde por todos”, afirmación ésta que de alguna manera aborda el tema  de la dependencia reciproca.  Le Petite Larousse Illustré la señala como “dependencia mutua entre personas”; agrega que involucra también un sentimiento que impulsa a las personas a establecer ayuda mutua o un deber asistencial hacia quienes están en peligro; por extensión se relaciona con solidez.

Javier de Lucas en su libro El Concepto de Solidaridad, reflexiona sobre el concepto: 1.- Gramaticalmente al calificarlo como un “sustantivo abstracto formado a partir del adjetivo solidario, derivado a su vez inicialmente de la expresión latina in solidum, que equivale a totalidad, al todo”; 2.- presentándolo como “una categoría específica de relaciones obligatorias caracterizada por la unidad-integridad del vínculo obligatorio y la pluralidad de sujetos” … “precisamente las características de las obligaciones solidarias”… categoría jurídica de la que derivará la noción de solidaridad, …”;  y 3.- otras acepciones.



En cuanto al uso del término por la sociología, De Lucas lo señala como un “elemento estructural de los grupos sociales”, encontrando antecedentes en dos tradiciones: 1.-  En los saint-simonianos, remitiendo a Fourier como precedente de lo que Durkheim llamó “solidaridad orgánica” al destacar la cualidad de la colonia comunitaria de engendrar armonía desde la diversidad de los temperamentos individuales; y 2.-  En una línea estructural-funcionalista similar a la de la biología cuando muestra la vida como dependencia reciproca de las partes de un organismo estableciendo una relación directa entre la interdependencia y la perfección orgánica; así, la solidaridad sería la clave de la supervivencia del cuerpo social y de su evolución.

Agrega De Lucas que Comte la define como “consenso entre unidades semejantes que solo puede ser asegurado por el sentimiento de cooperación que deriva necesariamente en la jurídica de la que derivará la noción de solidaridad, …”;  y 3.- otras acepciones.

En cuanto al uso del término por la sociología, De Lucas lo señala como un “elemento estructural de los grupos sociales”, encontrando antecedentes en dos tradiciones: 1.-  En los saint-simonianos, remitiendo a Fourier como precedente de lo que Durkheim llamó “solidaridad orgánica” al destacar la cualidad de la colonia comunitaria de engendrar armonía desde la diversidad de los temperamentos individuales; y 2.-  En una línea estructural-funcionalista similar a la de la biología cuando muestra la vida como dependencia reciproca de las partes de un organismo estableciendo una relación directa entre la interdependencia y la perfección orgánica; así, la solidaridad sería la clave de la supervivencia del cuerpo social y de su evolución.

Agrega De Lucas que Comte la define como “consenso entre unidades semejantes que solo puede ser asegurado por el sentimiento de cooperación que deriva necesariamente en la división del trabajo”. Para Durkheim, “teórico por excelencia de la solidaridad” según De Lucas, la Solidaridad es “un hecho social que consiste en el consenso espontáneo de las partes del todo social, una particular conexión entre individuos y sociedad que…” supone dos niveles: 1.- El psicosocial o vinculación entre las conciencias individuales y las colectivas; y 2.- el estructural-funcional o vinculación entre la posición del individuo y el grupo.

Para De Lucas, antes del uso de la solidaridad como categoría científica se recurría a términos como integración, cohesión, y socialización; afirma que Gauss prefiere la noción de cohesión que, junto a la de integración, sustituye a la solidaridad en la sociología de corte estructural-funcional, y que en Parson la solidaridad “aparece como la integración institucionalizada de la cooperación”. La colectividad como sistema surgiría cuando el sistema de acciones implica solidaridad, es decir, acciones en interés de la integración del sistema, de lo que se deduce que el interés residía mas en la integración que en la solidaridad.


De Lucas también explora ocho términos con “los que se propone sustituir la solidaridad”:

1.-  Integración, se utiliza en el contexto del sistema social por lo que habría que hablar más de integración sistemática que de integración social (Parson).

2.-  Integración social, referida a la inserción de un individuo o grupo en una colectividad mayor cuyas cualidades se adquieren, este término se enfrenta a marginación.

3.- Cohesión, utilizado indistintamente como solidaridad por Durkheim, resulta más evidente su uso en física y biología.

4.-  Socialidad, para Gurvitch es una forma de solidaridad que permite distinguir entre la “socialidad por fusión parcial en el nosotros (interpretación) y socialidad por simple interdependencia relación-comunicación”.

5.-  Asociación, término que según Gurvitch, propone “que el único sentido preciso de solidaridad en tanto que distinta de cohesión /interdependencia, no puede ser análogo al “orden integrativo”, cuya expresión son las asociaciones igualitarias de colaboración”, en lugar de solidaridad habría que hablar de asociación.

6.-  Comunidad, para Tönnies implica solidaridad “sin que ello mida la posibilidad de diferenciación de funciones [...] porque se trata de una diferenciación a favor del conjunto”, la variedad de círculos de solidaridad es lo que produce la diversidad de relaciones comunitarias.

7.-  Cooperación, entendida como actividad común de varios sujetos para realizar intereses comunes, semejantes o complementarios.

8.-  Consenso, concepto vinculado a la obra de Comte, quien lo entiende como principio de equilibrio, de armonía, de correspondencia entre los miembros de la sociedad, y que Durkheim en su Division du travail, equipara consenso al conjunto de condiciones morales y materiales que constituyen la base social de los contratos, considerándolo como fundamento moral de la división del trabajo por lo que, además de la interrelación, sería un requisito de la solidaridad en las sociedades modernas.

Cooperación y consenso son para De Lucas los que pudieran sustituir la solidaridad en el campo de las ciencias sociales.


Estas nociones corroboran las dificultades para comprender la Solidaridad, existen otras asimiladas a una dimensión ética que la entiende como valor y es la que domina por su uso frecuente en el mundo de las cooperativas, las mutuales y las asociaciones.

Según De Lucas, considerar la solidaridad como principio ético obliga a afrontar al menos dos problemas: Primero: El apuntalamiento del nosotros, del colectivo, del grupo; si lo decisivo de la solidaridad es la idea de comunión, de unidad, de reconocimiento de similitudes sin las que resulta imposible el afecto, la ayuda, el esfuerzo y el sacrificio comunes, entonces no existe solidaridad plena en una sociedad cerrada ya que ella no puede ser auténtica y excluyente a la vez: “la solidaridad como motor, por ejemplo, del chauvinismo nacionalista o de la ley del silencio en un grupo criminal, correspondería, desde el punto de vista regulativo, a un planteamiento erróneo”.

Segundo: “hasta que punto cabe afirmar la existencia de tal identidad colectiva en sociedades en las que el grado de especialización del trabajo y la multiplicidad y complejidad de las relaciones sociales provocan tal heterogeneidad que indudablemente se arriesga a perder la integración / identificación / reconocimiento en el grupo. Se pregunta: ¿cómo subsistirá la solidaridad en una sociedad plural y atomizada?. “La cuestión, […] es cómo dilucidar los intereses de los otros que puedo  (y debo) asumir como propios en aras del principio de solidaridad, sin quebrar el respeto a la identidad propia. O […] ¿hasta qué punto se puede ampliar en esas condiciones el círculo del nosotros?”.

Esas  interrogantes parecieran justificar el freno a la ampliación del “nosotros” en el momento en que aparecen diferencias que pudieran mostrarse, al menos para una mayoría, como suficientemente relevantes  para exigir el final de tal ampliación; o, por el contrario, como sucede en los grupos xenófobos y racistas, no justificar la relevancia argumentando que el mantenimiento de esas diferencias no es la lógica consecuencia del respeto de unos derechos, sino de la defensa de una identidad que se construye precisamente como negación de derechos y de la igualdad y la solidaridad de otros a los que se exigen contradictoriamente respeto a la propia identidad.

La dificultad mayor consiste en identificar hasta donde llega la relevancia del “nosotros”. ¿Dónde está  la frontera entre los deberes morales de la solidaridad y las exigencias jurídicas derivadas de ella?; la relevancia del “nosotros” es clave para comprender el espíritu de grupo de las organizaciones autogestionarias. Un punto de partida de esa identificación puede ser el reconocimiento de las diferencias por todas y todos; para De Lucas ese reconocimiento está en la base jurídica de la autonomía moral y la libertad personal.

Como se observa, la solidaridad en lo organizacional puede expresarse de diferentes maneras pero, para alcanzar su plena realización debe extenderse en lo interno y en el entorno de la organización, debe generalizarse por una suerte de  oleaje sinérgico (intercooperación e integración en el caso de las cooperativas), e impregnar con solidaridad otras organizaciones, sectores, y regiones hasta copar la sociedad entera. La solidaridad no puede generarse entre egoístas orientados solo por la racionalidad económica.

Para el autor de estas líneas, la solidaridad es un “valor-practico” que existe solo si se le practica; es un valor concreto, verificable, no unilateral como la limosna que se proporciona a un desconocido; exige reciprocidad, reconocimiento de la acción solidaria no se puede entender un acto como solidario sin que exista contraprestación o respuestas acordes con el acto mismo. Por ello la solidaridad no se proclama, impone o decreta, no existe porque se promulgue una Ley de Economía Solidaria si las organizaciones regidas por esa ley carecen de solidaridad.

En cuanto a la Solidaridad como valor en el cooperativismo, la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), organismo cúpula del cooperativismo mundial, la incluye en el conjunto de valores que le conceden “unidad, integridad e identidad al movimiento cooperativo en el planeta”, al hacerlo, coloca esa noción en el mundo de la ética cooperativa. La solidaridad es para el cooperativismo, al igual que la democracia, la intercooperación, la integración, y otros valores, uno que surge voluntariamente entre un mínimo de dos personas, grupos u organizaciones con necesidades comunes y disposición para aunar esfuerzos.


Esa unión de esfuerzos y acciones por un objetivo común debe apuntar en el mundo de las Organizaciones de Economía Social (OESs) a una marcha común que respete la diversidad. Todo proyecto de OES debe ser ante todo un estado de espíritu, de ánimo de equipo, que surge de una participación colectiva y se concreta con una movilización del conjunto hacia un “nosotros” dispuesto a realizar esfuerzos, a desbloquear conflictos, a construir una identidad colectiva, no un “nosotros” interesado en prebendas individuales.

martes, 7 de julio de 2015

CON 200.000 FIRMAS EL COOPERATIVISMO VENEZOLANO DICE NO AL IMPUESTO SOBRE LA RENTA. Reseña de evento

CON 200.000 FIRMAS EL COOPERATIVISMO VENEZOLANO DICE NO AL IMPUESTO SOBRE LA RENTA. Reseña de evento realizado el 07 de Julio 

Preocupados por los impactos que la aplicación del impuesto puede causar al movimiento cooperativo venezolano cooperativistas de todo el paìs convocados por la Central Cooperativa Nacional de Venezuela (Ceconave), organismo de Integración que agrupa las 16 Centrales Regionales, se concentraron en la Plaza Bolívar de Caracas para luego de ofrendar a El Libertador y oír una misa en la Catedral, dirigirse a la Asamblea Nacional a entregar màs de 200.000 firmas diciendo No a los impuestos a las cooperativas, ante el Presidente de la Comisión Permanente de Finanzas y Desarrollo Económico.

Este movimiento, que desde hace 47 años se ha venido organizando en organismos de integración cooperativa y afrontado en forma cooperativa los problemas cotidianos de las comunidades como el abastecimiento, producción, servicios y educación, con más de millón y medio de personas vinculadas, señala que recibieron con sorpresa la modificación de las leyes tributarias ya que rl movimiento no fue consultado.

Carmen Catalano, representante legal de Ceconave afirma que de aplicarse el Impuesto Sobre la Renta y el IVA, desaparecerán numerosas cooperativas auténticas, nuestra solicitud es muy clara afirma, deseamos que se corrija los errores cometidos en la aprobación de la Ley del Impuesto sobre la Renta y en la Ley del Impuesto al Valor Agregado; en relación a la primera ley, volver a incluir la exención directa tal como estaba en la Ley del 2007; con respecto a la del IVA, colocar nuevamente la redacción que indicaba que la no sujeción era para toda cooperativas.

Por otra parte solicitamos una revisión de todos los impuestos parafiscales. Agregò, esperamos que se regule la aplicación de estos parafiscales que tienen como criterio el tamaño o el número de trabajadores para comenzar a aplicarlos ya que mientras más grande es la solidaridad, la experiencia solidaria, más impuestos debemos pagar, ese un criterio aplicable a los que buscan la ganancia pero no en organizaciones comunitarias.
El argumento fundamental estriba en que las cooperativas no generan renta: ¿Cómo podrían pagar un impuesto por algo que no generan?. El Excedente de las cooperativas no es igual a ganancia, utilidad o renta, ese excedente es un sobrante que se regula legalmente con criterios de retornoen palabras sencillas, las cooperativas hacen un mandado y el vuelto que queda ya era del cooperativista: ¿porquè para impuesto por el vuelto?.

Como demostración de los impactos presentamos el caso de la Central Cooperativa de Lara (Cecosesola) promotora de las ferias de Hortalizas de Barquisimeto e impulsora de un Servicio Cooperativo de Salud; bajo el supuesto teórico de que una compañía tuviese los mismos ingresos de ella, Cecosesola pagaría 39,7 millones de impuesto sobre la renta mientras que la compañía anónima pagaría solo 13 millones.