Por Edgar Capriles, 21/08/2016
En el área sanitaria, en Aragua y Venezuela se viven tiempos
verdaderamente inéditos. La situación de los servicios de salud puede ser
catalogada como catastrófica, sin exageración alguna. Hechos palpables,
evidentes para todo el mundo, en el país y afuera, son negados reiteradamente
por las autoridades. Ahora utilizan la violencia para tratar de ocultar tan
inocultable realidad.
Esta dramática situación que ha sido denominada como “Crisis
Humanitaria de la Salud”, nombre que no le gusta al gobierno, se caracteriza
por escasez extrema de medicinas e insumos esenciales en los hospitales y
farmacias, sin las cuales no es posible garantizar la vida de los enfermos. En
los establecimientos públicos de salud, se han presentado casos de compatriotas
que mueren de mengua, por falta de medicinas. Los profesionales de la salud han
elaborado actas señalando las severas carencias existentes, enviándolas a las
autoridades competentes, siendo las respuestas aportar unas pocas dosis, que
duran muy poco, para luego continuar la escasez. Por eso, los pacientes, o sus
familiares, tienen que comprar casi todo para ser atendidos en nuestros
Hospitales.
