Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Ramón Guillermo Aveledo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ramón Guillermo Aveledo. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de diciembre de 2024

Mosaico navideño 2024 / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad

 


Entramos en la última quincena del año, así que resuelvo mi indecisión temática entre la fiesta y la realidad y anímica entre el deseo y la realidad, esa terca que no permite que la olvidemos sin pagarlo caro. Compongo esta nota mezclando ritmos.

Alirio y Rodrigo, la músicaMejores ofertas de auriculares

En Venezuela está prohibido acomplejarse. Somos capaces de las mayores hazañas a base de trabajo, disciplina, perseverancia, si dejamos que la tenacidad guie el talento natural.

Celebran en la ciudad musical, o sea mi  Barquisimeto, el cierre del centenario doble de los grandes guitarristas Alirio Díaz y Rodrigo Riera. Fue el domingo 13 en la Casa de La Música en ASCARDIO, con la Sinfónica de Lara, los maestros Valmore Nieves y Andrés Riera y el Cronista de Carora Luis Cortés. Torrenses, ambos nacieron en 1923, Alirio en La Candelaria en noviembre y Rodrigo en Carora en septiembre. Del primero, un caballero de voz suave y manos toscas que acariciaban las cuerdas con dulce precisión leí una vez, en el londinense The Daily Telegraph “Si existe un guitarrista mejor que Alirio Díaz debe ser en un planeta muy lejano”. El segundo, concertista y compositor excelso, maestro y sembrador en “El Guitarral”, todo cordialidad generosa, alguna vez dijo: “La realización de un oficio agranda la Patria y alarga la vida. Quien trabaja duro siempre triunfa”. Mi admirado amigo Juan Páez Avila escribió bellamente sobre ellos en su Dos Guitarras.Mejores ofertas de auricularesLara tourism

Juntos los vi y escuché tocar en enero de 1984, cuando otro centenario, pero del año que viene, Luis Herrera Campíns, nos invitó a la inauguración del edificio de la Escuela de Música de Sanare. Fue en el templo del Jardín de Lara y los acompañó, con toda dignidad, el Núcleo de la Orquesta Juvenil de allá. Una emoción inolvidable.

Soluciones

José Antonio Marina, pedagogo y filósofo, ha publicado El Club de los Buscadores de Soluciones, amena lectura para maestros y estudiantes en la línea de su anterior libro “En busca del talento político” titulado Historia Universal de las Soluciones, el cual insisto en recomendar a mis estudiantes y compañeros de trabajo, sobre todo si son jóvenes.

Imagina el autor una Academia del Talento Político, promotora de una política que en lugar de centrarse en el conflicto y procurar imponerse, lo usual en ese menester naturalmente competitivo, se enfoca en el problema para buscarle solución. Sabia aproximación, tan obvia de enunciar y tan difícil de poner en práctica, como hemos comprobado.

2024, año en que tuvimos abierta la ventana de la oportunidad constitucional para un cambio, termina con una sensación de calle ciega. Lo que pasó lo sabemos todos, aunque esté prohibido recordarlo y mucho más decirlo. No sabemos qué pasará a comienzos del que viene, ni siquiera si pasará algo. Lo que sí sabemos es que del sábado 11 de enero en adelante el país y su vida seguirán exigiéndonos soluciones. Siempre hay lunes. La ética nos plantea diferenciar el bien del mal. Marina propone, como el “gran proyecto humano”, nada menos que “crear una política que incluye la ética como gran solucionadora”.

En la fórmula de Marina las partes deben desear construir una solución a partir de alguna base para trabajar. Sus pretensiones deben ser legítimas. Todas las partes deben ser escuchadas y participar en la solución y cada une de ellas “debería ser capaz de poder articular las opiniones y propuestas políticas de su oponente de un modo que este acepte”.

El “Cañonazo”

Se acerca la fecha del “cañonazo”. Vaya sin segundas intenciones, en su criollísima acepción nacida en la tradición caraqueña de ese tronar desde La Planicie y que Maracaibo 15 ha perpetuado en su gaita. “Ya llegó a hora de brindar con alegría/Dame un abrazo/Dame un abrazo/Van a dar las doce y va a sonar el cañonazo/Dame un abrazo/Dame un abrazo.”

Que tengan todos, sin excepciones, una buena Navidad. Un recuerdo especial para las familias divididas por la prisión injusta o la emigración. Y que en el año nuevo seamos capaces de encontrar soluciones, sin complejos ni prejuicios, en una unidad libre que reconozca y respete nuestra diversidad. Porque pase lo que pase, nos hará falta.

Hasta enero.

https://www.elimpulso.com/2024/12/21/opinion-mosaico-navideno-2024-21dic/

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los más leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.



miércoles, 18 de diciembre de 2024

El control del poder ¿Por qué y para qué? / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad

 


“Todo estaría perdido si el mismo hombre o el mismo cuerpo de los principales o de los nobles, o del pueblo, ejerciese estos tres poderes: el de hacer las leyes, el de ejecutar las resoluciones públicas y el de juzgar los crímenes o las diferencias entre los particulares”

Montesquieu (“El espíritu de las Leyes”1748)


El Estado de Derecho, dicho brevemente, es un orden que garantiza la libertad y los derechos de todos y de cada uno. Eso requiere que el poder esté limitado por el Derecho. El poder del Estado que no es solo el del gobierno. Y ¿para qué se controla al poder? Para que sirva a sus fines de bien común.

Porque, sencillamente, no puede haber poder sin límites. La historia de la civilización, políticamente hablando, es el tránsito del poder personal al institucional, del poder absoluto al limitado, del poder concentrado al poder distribuido. Si eso no hubiera sido así, los derechos serían mera retórica sin garantías. Cuando hay regresiones en ese curso histórico, como las ha habido y las hay, la distancia entre el dicho constitucional y el hecho vital se ensancha en perjuicio de las personas.

La noción de control del poder tiene dos facetas complementarias. Una es la de equilibrio y otra la de competencia. El control por equilibrio se patentiza en la separación de poderes que en su oportunidad dibujaron Locke y Montesquieu. El control por la competencia se concreta al atribuirle la constitución y la ley funciones contraloras a determinados órganos.

En nuestra Constitución actual, el asunto está definido en ese artículo 136 que es de mis insistencias predilectas ante los estudiantes:

“El Poder Público se distribuye entre el Poder Municipal, el Poder Estadal y el Poder Nacional. El Poder Público Nacional se divide en Legislativo, Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral.

Cada una de las ramas del Poder Público tiene sus funciones propias, pero los órganos a los que incumbe su ejercicio colaborarán entre sí, en la realización de los fines del Estado.”

Los fines del Estado no son los que dicte una de las ramas del Poder Público, en la Historia de Venezuela se ha creído erróneamente que es la Ejecutiva. Los fines los prescribe la Constitución misma en su artículo 2: “El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y el bienestar del pueblo y las garantías de cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta Constitución.”

Central del necesario control del poder es el control fiscal, de lo perteneciente o relativo al fisco. Se refiere a los ingresos y gastos públicos, al presupuesto, a la hacienda pública. Resulta esencial en el control del poder. Si no se controlan los dineros públicos ¿Cómo decir que el poder es limitado?

La auditoría fiscal es competencia de la Contraloría General de la República. Ese es uno de los controles constitucionalmente previstos. Pero el primero es el de la Asamblea Nacional que controla el gobierno y la administración pública nacional. El suyo es un control político, pero también más detallado en lo fiscal, pues se concreta en el presupuesto y el crédito publico, el plan de desarrollo y los contratos de interés nacional.

El Poder Judicial tiene la jurisdicción contencioso administrativa, obviamente, pero también la Sala Constitucional del Tribunal Supremo, pues la propia Constitución dicta pautas constitucionales para la actividad fiscal que pueden y deber ser tuteladas, para que no queden en enunciados. El artículo 311 establece principios de transparencia y equilibrio fiscal que deben respetarse, el 312 los límites para el endeudamiento, el 313 y el 314 la legalidad presupuestaria, el 316 y 317 relacionan la tributación con el nivel de vida, la protección de la economía y la equidad y, desde luego, el 318 dice claramente para qué tenemos Banco Central.

De que se cumpla bien esas previsiones depende la realización del fin constitucional de la “promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo”. Si no, ya sabemos lo que pasa.

https://www.elimpulso.com/2024/12/14/opinion-el-control-del-poder-por-que-y-para-que-14dic/

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los más leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.



miércoles, 11 de diciembre de 2024

Jueces de “Paz” express / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad



Con prisa impropia de su elevado propósito, se sanciona la Ley Orgánica de Justicia de Paz Comunal y se convoca la elección de sus jueces para dentro de algunas semanas. El apuro con el que se ha procedido es contraproducente, pues se trata de una figura que amerita ser comprendida por la ciudadanía para que pueda rendir los efectos de beneficio social que cabe esperar de ella, de modo que el tiempo y el reconocimiento colectivo la vayan convirtiendo en una institución.

En la nota oficial sobre la sanción legislativa, en el portal de la Asamblea Nacional, se informa que “Participaron en la actividad voceros de las comunas Fe Socialista, Juan XXIII, Independencia Revolucionaria, Hugo Chávez, Alianza Bolivariana del municipio Libertador y las comunas del Estado Miranda, Hugo Rafael Chávez Frías y Rogelio Castro Gabarra, además de representantes de la Casa Justicia y Paz del municipio Sucre.” Las denominaciones de las organizaciones asistentes hacen presumir una tendencia marcada. La única no política entre éstas no pretende un homenaje al pontífice, es el nombre de un sector en la Parroquia Caricuao. Precisamente en Pacem in Terris o Paz en la Tierra, Juan XXIII relaciona certeramente la convivencia humana bien ordenada y provechosa con el reconocimiento a los derechos humanos.

Quisiera dar por buena la palabra del Presidente de la Asamblea que declaró que había habido una “consulta profunda” pero sinceramente, ignoro si estas comunas fueron las consultadas y si hubo la consulta pública que manda el artículo 206 constitucional que en todo caso, debe atender a los principios fundamentales de la Constitución, uno de cuyos valores según su artículo 2 es el pluralismo político de cuya derogatoria formal no tengo noticias, aun cuando en el discurso oficial está proscrito.

¿No sería de lógica consultar a las facultades de estudios jurídicos y políticos de nuestras universidades públicas y privadas? También a los centros de estudio que existen o a las academias y colegios profesionales, corporaciones que tienen el mandato de asesorar al Estado. Lo mismo puede decirse de los municipios, donde la justicia de paz viene operando. Una evaluación de progresos y carencias de la legislación del 2012 reformada es de técnica legislativa básica.

La carta de 1999 constitucionaliza la jurisdicción de paz que en Venezuela existía por ley desde 1993. Lo recuerdo porque intervine acerca de ella cuando llegó del Senado a la Cámara de Diputados en el Congreso de la República de entonces.

Aquella norma, por cierto, por tratarse de una modalidad en la administración de justicia, con antecedentes muy antiguos en la legislación anglosajona, era novedosa entre nosotros acostumbrados a que esos problemas los resolviera el Jefe Civil. Aprobada a final de las sesiones de 1993, entró en vigencia el 1 de julio de 1994 y la elección de los jueces y juezas se previó para el último trimestre de ese año. Largo tiempo para que la ciudadanía se informara y para que se adelantaran las campañas educativas necesarias que no recuerdo se hicieran, al menos suficientemente.

jueves, 5 de diciembre de 2024

¿Cuál será la política exterior de Trump? Algunas claves… / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad

 


Nuevo gobierno en los Estados Unidos y con él, inevitablemente, las preguntas acerca de su política internacional, lo que es lógico dada la gravitación mundial de ese país cuyo PIB representa el 21,6% del total del planeta, casi el doble de China que lo sigue y más de seis veces los de Alemania y Japón que ocupan el tercer y cuarto lugar. La democracia federal con más de dos siglos ininterrumpidos de vigencia rige en un vasto territorio con largas costas sobre los dos grandes océanos y posee la mayor fuerza militar del mundo con 1.3 millones de efectivos, más de trece mil aviones de guerra, casi siete mil tanques y una armada de cerca de quinientos buques, once de ellos portaaviones de propulsión nuclear, más decenas de submarinos y destructores.

Dato cierto es que el Presidente electo Donald Trump es bastante impredecible y que sus prioridades miran hacia adentro, como es el mensaje central del MAGA (Hagamos grande a América otra vez), lo cual le confiere verosimilitud a una tendencia aislacionista que no es novedad en el país ni en el Partido Republicano que controla ambas cámaras del Congreso. Dicho esto, anotemos que la realidad global y el peso norteamericano en ella, aunque no sea ya el mismo, dificultan cualquier aislacionismo.

Venezolanamente, su regreso al poder genera preocupaciones en algunos y optimismo en otros. Aquellas ya son materia prima útil para la propaganda oficial, con la victimizaciones propias de la tradición de extrema izquierda que en eso se parece mucho al fascismo, mientras el optimismo cuasi eufórico en un sector de la oposición puede ser precipitado y perdóneseme, ligero. Retórica más agresiva, sin duda. Más pragmatismo que principios, es lo predecible.

La escogencia del Senador Rubio para la Secretaría de Estado, la más convencional de sus designaciones hasta ahora, y a Mike Waltz como Asesor de Seguridad Nacional en la Casa Blanca, ambos políticos de Florida muy familiarizados con el tema venezolano, cuyo lugar en la agenda de Trump es más bien discreto, nos dirá hasta qué punto se pueden prolongar en el Ejecutivo los discursos parlamentarios.

En cuanto a las orientaciones internacionales de Trump, tenemos pistas en su pasantía previa en la Casa Blanca (2017-21), su mensaje y las designaciones que viene anunciando para los cargos decisivos en el área de política exterior y seguridad nacional.

Sus prioridades domésticas como su idea para enfrentar la inmigración, que llama “invasión” con deportaciones masivas, tienen repercusiones internacionales. ¿A dónde irán los deportados? Regresarlo a sus países implica acuerdos con éstos. Se sabe que es un crítico de la OTAN, la alianza defensiva del Atlántico Norte, cuyas dimensiones han sido también cuestionadas recientemente por el think tank conservador Instituto Cato y que no simpatiza con la Unión Europea (apoyó entusiasta y activamente el Brexit, la ruptura británica con la integración continental) y allí están el grueso de sus aliados. En el viejo continente inquietan sus opiniones sobre la invasión rusa a Ucrania, una guerra que ha prometido acabar rápidamente.

En el conflicto del Medio Oriente que se inflamó con el ataque de Hamas a Israel en octubre del año pasado que sigue en Gaza y con Hezbollah en la frontera con el Líbano y que amenaza con extenderse por la región hasta Irán y el Golfo Pérsico, para preocupación de los estados petroleros árabes, ha estado al lado del premier Netanyahu apoyándolo para que pueda “terminar el trabajo”, finish the job. Sus escogencias para la embajada en Naciones Unidas (Stefanik) e Israel (Huckabee), apuntan hacia una colaboración muy estrecha y decidida con el actual gobierno de Jerusalén.

Un conflicto extendido en la zona debería incidir en los precios del petróleo, con impacto en la economía mundial. Daría la impresión que eso interesa menos al nuevo gobernante de Washington, que busca acentuar la independencia de su país con relación al crudo extranjero, perforando más en su territorio, incluso usando petróleo de esquistos. La designación de Chris Wright en Energía así lo indica.

Trump ha sido reacio a la presencia militar norteamericana en el extranjero. Acordó con el Talibán, la salida de las tropas en Afganistán, caóticamente ejecutada a comienzos de la Administración Biden. Es escéptico ante el calentamiento global y reticente a las políticas internacionalmente acordadas para afrontar la crisis del medio ambiente, dos de los grandes asuntos de la agenda mundial hoy, tal y como lo acaba de subrayar en Rio de Janeiro el Cardenal Parolín, Secretario de Estado del Vaticano quien llamó a repensar la gobernanza global, no sólo para reconocer soberanías sino también responsabilidades como la ambiental. Allí hace falta una cooperación internacional verdaderamente eficaz.

La voluntad, pues, deberá superar la prueba de la realidad.

https://www.elimpulso.com/2024/11/30/opinion-cual-sera-la-politica-exterior-de-trump-algunas-claves-30nov/

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los más leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.



miércoles, 27 de noviembre de 2024

Para entender la elección norteamericana / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad

 


Donald Trump es el 47° Presidente de los Estados Unidos, el primero desde Grover Cleveland en 1892 en regresar a la Casa Blanca después de perderla cuatro años antes. La elección, dirimida en el voto popular por dos puntos porcentuales fue a ese nivel ajustada, al llevarse al Colegio Electoral es más amplia con 312 compromisarios para el ganador y 226 para la Vicepresidenta Harris. La clave estuvo en que el ex-Presidente ganó en los siete estados considerados decisivos, en los cuales las encuestas no podían predecir ganador pues sus números estaban dentro del margen de error. Y no estaban equivocadas, salvo en Arizona y Carolina del Norte donde la diferencia fue de cinco y cuatro puntos respectivamente, en todos los demás estuvo en 3% o menos, con casos como Michigan (1.5%) y Wisconsin (0.8%).

Trump aumento su votación y sus porcentajes con relación a sus dos anteriores candidaturas en 2016 y 2020, por primera vez ganó en el voto popular, aunque no lograra la diferencia de 4.5% que le sacó Biden en 2020 ni los más de ochenta y un millones de votos que éste alcanzó cuando le ganó. En esta victoria indiscutible de 2024, el Presidente electo estuvo al menos cinco millones de votos por debajo de la cifra del hoy Presidente saliente hace cuatro años.

A lo largo del cuatrienio en el que Trump se negó a reconocer el triunfo de su adversario y mientras era objeto de dos sentencias condenatorias y varias imputaciones cuyos procesos judiciales no concluyeron, las encuestas fueron consistentes en el predominio de la opinión desfavorable a él, tendencia que venía ya clara desde que ejercía el gobierno. La firma especializada Statista apunta que mientras que la opinión sobre Harris sumaba 52% en las categorías desfavorables y 47% en las favorables, los guarismos de Trump eran 54% desfavorables y 44% favorables.

¿Cómo se explica entonces que haya ganado la elección?

Vayamos por partes, con los datos disponibles hasta ahora que se irán afinando, porque ese país beisbolero es naturalmente apasionado por las estadísticas.

Anótese la complejidad del sistema electoral estadounidense. No se trata de una sino de cincuenta y una elecciones de las cuales Trump ganó 31 y un pedacito de Maine, mientras Harris 19 y un pedacito de Nebraska, porque el derecho electoral no es federal sino estadal y en esos dos estados la asignación de miembros del Colegio Electoral es proporcional. Y agréguese la complejidad de la sociedad americana con sus variables por clase social, etnia, educación, sexo, edad y su distribución en una inmensa geografía con naturales diferencias históricas y socio-culturales entre el Sur, el Medio Oeste, el Oeste, el Este, sin contar las remotas Hawai y Alaska, repartidas en ciudades, zonas suburbanas, pueblos y zonas rurales.

Hay una “regla” general en las campañas electorales: aquel en torno a quien gira el debate tiene la ventaja. Eso, obviamente, ocurrió. Es verdad que su presencia constante en los noticieros estos cuatro años fueron predominantemente causadas por las acusaciones y procesos judiciales en su contra, pero también que sus abogados lograron que la mayoría no tuviera desenlace y que su estrategia de comunicación logró que lo favorecieran como “perseguido” en vez de perjudicarlo como convicto o presunto delincuente.

El gobierno de Biden será mejor evaluado por los historiadores que por sus contemporáneos, pero quedó marcado por la debilidad desde la catastrófica salida de Afganistán, cuyo acuerdo heredó de Trump, la inflación derivada de la inversión para reactivación post pandemia que en EEUU es menor que en otros países industrializados y la masiva inmigración. La crisis en el Oriente Medio no ayudó a un Presidente cuyas credenciales dicen de su experiencia internacional, pero la principal preocupación de la ciudadanía es la economía. En los votantes republicanos fue el alza de los precios, en los votantes demócratas preservar la democracia.

George Will, intelectual conservador, comentó tras las elecciones en The Washington Post que así como continua la autodegradación republicana el auto sabotaje demócrata la ayuda. No es lo mismo defender el muy legítimo respeto a las minorías a convertirse en una colección de minorías. ¿Cuánto progresismo woke puede aguantar la credibilidad del centrismo sintetizador de la candidata sin arriesgar su credibilidad? La campaña de Harris aunque unió al partido, demasiado breve por la demora de Biden en admitir lo evidente que a veces es muy difícil, tropezaba con un problema: siendo distinta, era muy improbable que pudiera diferenciarse de una Administración impopular. Tampoco sobra el consejo de Roosevelt a propósito de MacArthur: “Nunca subestime a un hombre que se sobreestima”.

A la mayor parte de los estadounidenses no les gusta Trump ¿Qué diferenció entonces esta elección de la anterior que perdió? En 2020 competía con un político moderado, irlandés, de clase media trabajadora de Delaware. En 2024 con una californiana de color, hija de profesores universitarios inmigrantes de India y Jamaica. La división de la sociedad americana es dato conocido y hay que sumarle divisiones que no necesariamente se aprecian desde la superficie. La mayoría abrumadora de las mujeres votó por Harris, lo mismo pasó con los hombres por Trump ¿En márgenes tan estrechos, habrá incidido algún residuo de machismo y racismo? ¿Era un salto adelante demasiado audaz?

https://www.elimpulso.com/2024/11/23/opinion-para-entender-la-eleccion-norteamericana-23nov/

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los más leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.



lunes, 18 de noviembre de 2024

A quien pueda interesar / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad

 


Cuando lo de moda es definirse por aquello que rechazas, sigo siendo partidario de las definiciones afirmativas. En tiempos de antipolítica, sea practicada por infalibles farsantes o creyentes glandularmente intolerantes, prefiero la política, menester que parte de la base de nuestra naturaleza imperfecta y sociable, que reconoce la natural diversidad y que en vez de vencer, como en la guerra, intenta convencer o procura acordar. A lo anterior, agréguese que creo en una política fundada en valores, guiada por una visión de la persona y la sociedad que trasciende a la noción de una pura y simple, descarnada, cruda lucha por conquistar o mantener el poder sea como sea.

Sé lo que está pensando y yo también lo asumo. Soy un tipo pasado de moda, aunque tal vez me guste más recurrir a una expresión al uso. Mi idea de la política es lo que llaman vintage, para decir retro o clásica.

Desde muy temprano en mi vida la política me llamó como actividad y como motivo de estudio. Cuando me llamó como vocación, tuvo la fuerza de convocarme a ser parte de algo más grande que yo gracias a lo cual podía incidir en cambios en favor de la gente. En la acción, la lectura, el pensamiento y la docencia, a ella he dedicado las más de mis horas. Aun no estando activo en política y no obstante que hace un cuarto de siglo puse en off el suiche de las aspiraciones personales, de la ciudadanía es imposible –e indigno- retirarse, así que no puedo evitar observarla con atención y atreverme a decir algunas cosas, aunque sea por desahogo.

La obsesión de muchos políticos y aspirantes a serlo es el control lo cual los lleva a concentrar capacidad de decisión. Secuelas de esa tendencia, máxime cuando carece de guía axiológica, es que lo que se concentra es incapacidad de decisión o incluso “capacidad” de indecisión. La primera se refiere a no saber cómo hacer y ésta, peor, a no saber qué hacer. O sea que se concentra el poder para nada.

En política, como en la vida misma que tanto se le parece, lo fundamental es tener claro el objetivo. Objeto, meta, finalidad, propósito, destino. Tener mi respuesta que suele ser nuestra respuesta, pues no es cosa individual, a las preguntas ¿Qué persigo? ¿Para qué estoy aquí?

Definido el objetivo, es mucho menos complicado decidir el cómo, o sea los medios y el cuándo, o sea la oportunidad, datos que si bien accesorios no dejan de ser importantes, porque dependen de variables propias, algunas de las cuales no están completamente bajo nuestro control. Los medios se escogen entre los disponibles, fáctica y éticamente. Mi deber es haber acopiado la mayor suma de medios necesarios. La oportunidad se determina por las condiciones, aquellos factores que nos permiten comprender cuando actuar puede favorecer nuestro objetivo y cuándo perjudicarlo.

Lo que hacen los otros, en este caso el adversario, es un condicionante que nadie sensato ignoraría, pero en ningún caso un determinante. Si mi adversario determinara mi acción le estaría concediendo la ventaja considerable de decidir por él y por mí. Y a menos que se equivoque, con lo que no hay que contar aunque sabemos que ocurre, normalmente su intención no es favorecerme.

lunes, 11 de noviembre de 2024

La pelota, esa división que nos une / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad

 


Lo comprendo, pero no puedo evitarlo. Para unos, como quien escribe, Octubre es mes dichoso, para otros un suplicio. Esos “otros” se entiende, son una minoría, respetable como toda minoría, desde luego, pero admitamos que hasta febrero el tema beisbolero los asaltará por todos los flancos y eso es para ellos, un fastidio. Octubre es mes esperado por los fanáticos del béisbol, ese deporte que forma parte del ADN nacional, sin perjuicio del crecimiento del futbol a merced de la Vinotinto y las rivalidades globales, así como la ubicuidad popular del baloncesto en nuestros barrios. Octubre es la post-temporada de Grandes Ligas, donde esta vez participaron docena y pico de compatriotas y el play ball de nuestra Liga, institución nacional que en vuelta de dos cumplirá ochenta años, venerable edad infrecuente para organizaciones privadas o públicas por estos lados. Así que hay béisbol por todas partes, en los canales de televisión, la radio, las redes, las conversaciones. Entramos en el casi cuatrimestre del chalequeo y de ese espacio de encuentro socio-cultural entre el gerente y el motorizado.

El juego de béisbol es una invención americana que llegó a Venezuela con el cambio de siglo, en 1895 lo sitúan Daniel Gutiérrez padre e hijo y Efraím Álvarez. El cómo tiene varias teorías, pero me atrevo a pensar que el factor decisivo fue nuestra inclinación por las novedades, como ya atestiguaron cronistas coloniales. La hazaña de los héroes de 1941 le puso gasolina de avión al arraigo popular de ese deporte, como la elección democrática de la Reina del Mundial del cuarenta y cuatro o el nacimiento de rivalidades. Para hacer corto un cuento largo, resumamos en la caraqueña nacionalizada de magallaneros y caraquistas que se remonta a la de aquellos con los “royones” (partidarios del Royal Criollos) y luego con los “cerveceros”. La de Gavilanes y Pastora en Maracaibo o América y Japón en Barquisimeto, mientras en Carora era entre Torrellas y Liceo, hasta que Buenos Aires y Cardenales complicaron más la cosa.

La relación entre béisbol y cultura, bien reflejada en el museo y salón de la fama en Naguanagua, Carabobo, no es nueva ni exclusivamente beisbolera o típicamente criolla. Literatura, pintura, escultura, música, aportan testimonios abundantes aquí y en todas partes. El arte imita a la vida y viceversa. Mi esposa encuentra relación entre las acrobacias de la defensa que atrapa y lanza y el ballet. La narración y los comentarios son expresiones literarias, lo mismo que las crónicas que hoy tienen ejemplo excelente en Mari Montes. Entre mis lecturas favoritas están Men at Work de George Will, pensador orientado a la historia y la política que escribe sobre la artesanía del béisbol analizando cada papel en este juego que transcurre lento y se decide en instantes, también Eric Bronson que se atrevió a entrevistar a dieciocho profesores sobre Baseball and Philosophy, invitándonos a pensar “fuera de la caja de bateo”. En Venezuela hay muy buenos de historia, recuerdos nostálgicos, estadísticas. Pero puesto a escoger, opto por esos libros que relacionan la pelota con nuestra cultura nacional, con nuestro modo de ser. El Beisbol en Venezuela de Javier González, estudioso historiador de uña en el rabo de león es un pequeño tomo que releo con disfrute y recién, la amabilidad de su autor ha puesto en mis manos La Vida es como el Béisbol de Óscar Morales Rodríguez, venezolano residente en Viña del Mar, la ciudad chilena sobre la costa del Pacífico.

lunes, 4 de noviembre de 2024

Aprender a ser ciudadano / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad

 


Una persona es propiamente una persona “…cuando puede ser ciudadano y toma parte en la vida pública. Pero sigue siendo verdad que todavía es considerado menos si él o ella no tiene espíritu público, no se preocupa ni toma parte en todos los empujones del interés propio, los intereses de grupo y las ideas que constituyen la política y la sociedad”. La opinión es de Bernard Crick, profesor y escritor británico fallecido en 2008 a los 79 años y uno de mis autores favoritos.

En su clásico de 1964 En Defensa de la Política que tuve la fortuna de leer en 1979, escribe que la política es propia de aquellos estados organizados que se reconocen a sí mismos como la agregación de diversos componentes, “no una sola tribu, religión, interés o tradición”, no será casual que concluya que la política son las acciones públicas de los hombres libres y la libertad el ámbito de vida personal frente a intromisión de la acción pública. Ojo que no habla un libertario, un anarquista o un liberal en su acepción más vulgar, sino un intelectual laborista cuya idea de la política se resume en “la ética hecha en público”.

En su brevísima introducción a la democracia (2002) Crick nos habla de las diversas acepciones de la palabra “al mismo tiempo sagrada y promiscua”, incluso de su falsa utilización por dictaduras de tomo y lomo como las “democracias populares” del socialismo real o la “orgánica” del franquismo. Allí, por cierto, leí que en constituciones democráticas como la norteamericana, las alemana y japonesa de postguerra, o en los escritos de Tocqueville y Mill, se asienta que “…todos pueden participar si les interesa (e interesarles debería), pero deben entonces respetar mutuamente los iguales derechos de sus conciudadanos dentro de un orden legal que define, protege y limita esos derechos”.

El asunto es que ciudadanía y política no son ideas contrapuestas, especie de agua y aceite en la vida social, como si del bien y el mal se tratara. Versión, por cierto, aviesamente interesada esgrimida por antipolíticos que la escogen como piel de cordero para disfrazar su condición de lobos, por avispados que buscan lubricar su camino al poder posponiendo en lo posible los riesgos asociados o, como nunca faltan, por caídos de la mata dispuestos a creerse cualquier cuento más o menos bien echado.

La verdad es exactamente inversa.

Ciudadanía es participación que puede expresarse en la opinión, la organización para influir, el voto o la aspiración legítima a cargos de representación o de gobierno. Ciudadanía es la responsabilidad de quien forma parte de la sociedad y está consciente de ello.

Ser ciudadano exige un esfuerzo por comprender la política y un entendimiento básico de que el ecosistema de la ciudadanía es la democracia. Así, si como seres humanos tenemos el deber de conservar y proteger el medio ambiente porque en él se nos va la vida, como ciudadanos (condición que nos posibilita la realización plena de la personalidad) lo sensato es conservar y desarrollar la democracia cuando la tenemos, defenderla cuando está en peligro o hacer lo que podamos por recuperarla cuando la hayamos perdido. Es una cuestión, digámoslo claramente, de defensa propia.

martes, 29 de octubre de 2024

El pastor de los niños, recuerdo y esperanza venezolana / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad

 


A la memoria de Agustín Zubillaga, Homero Álvarez Perera y Andrés Riera Zubillaga, grandes pediatras caroreños.

El pasado 12 de octubre se recuerda el nacimiento en la Carora de comienzos del siglo XX, del doctor Pastor Oropeza, promotor y fundador de la División Materno Infantil del Ministerio de Sanidad, del Consejo Venezolano del Niño, del Hospital de Niños de Caracas, del Instituto Nacional de Puericultura, de la Sociedad Venezolana de Pediatría y Puericultura. La madre y el niño fueron el compromiso de quien consideraba la medicina como una “ciencia social”. Buen motivo es para un artículo, pero más para una reflexión, porque a ocho décadas y pico de aquellas creaciones, la situación de las madres y los niños venezolanos muestra un cuadro de dolorosa realidad regresiva.

En febrero de este año, la Red de Derechos Humanos de Niños, Niñas y Adolescentes (REDDHNNA) habla de las secuelas de la emigración en los niños, una de las cuales es la incidencia en el tráfico de niños y niñas. Redes mafiosas asentadas en Táchira y Carabobo vinculadas a la venta y otras depravaciones. FUNVENIDES dice de ciento sesenta casos entre 2017 y 2023. En 2022 PROVEA publica estudio sobre la “cifra negra” de número de niños en situación de calle. Equidad para la Infancia-CECODAP plantea los problemas de la violencia contra niños, niñas y adolescentes. UNICEF, la organización de Naciones Unidas para la infancia, informa que para 2023 había 3.8 millones de niños venezolanos con necesidades humanitarias que deben ser cubiertas. Ese mismo año MATERNOVA registra el declive de la salud materna en nuestro país, donde aumenta la mortalidad materna mientras en el planeta se reduce. La Doctora Marianela Herrera escribió en 2018 para Anales Venezolanos de Nutrición acerca de los efectos que la mayor pobreza, desnutrición, inseguridad alimentaria en la mortalidad materna, neonatal e infantil; a lo cual suma los problemas de enfermedades prevenibles con vacuna que por falta de éstas se incrementan. Caritas, a través de la admirable Susana Raffalli, la Academia de la Medicina, la Fundación Bengoa, entre otras organizaciones y personalidades de Venezuela, vienen insistiendo constructivamente en llamar nuestra atención y la de las autoridades sobre la situación de la niñez.Comprar vitaminas y suplementos

En un país como éste que fue capaz de grandes proezas en el campo de la salud pública, el panorama actual debería darnos vergüenza, no para sentarnos a llorar sino para sumar nuestras capacidades y enfrentarlo con decisión socialmente unida y en lo político-administrativo sostenida. Porque si pudimos, podremos.

Me daría pena que este panorama lo viera ese médico sabio y humano a quien conocí como paciente, en la Puericultura de La Pastora. Mi admiración por él creció mientras más me enteraba de sus logros. A su muerte, propuse en la Cámara de Diputados que presidió se le rindiera un homenaje. Su libro El Niño que publicamos de nuevo con ese motivo, es un compendio compacto de sabiduría sencilla y práctica desde la realidad latinoamericana. Recordaré siempre nuestra reunión en su casa caroreña en 1989, a la que me hizo el inmenso honor de invitarme para anunciar que votaría por mi candidatura a la gobernación de Lara.

Graduado de la UCV y la Universidad de París, profesor de Pediatría en su Alma Mater, donde será decano de la facultad de Medicina, también enseñó Pediatría, Puericultura y Dietética en las escuelas de Artes y Oficios para Mujeres y de Enfermeras. Ejerció la medicina en Carora, en Caracas, en Villa de Cura y en Tocorón. En su dedicación apasionada a la ciencia nunca buscó excusa para alejarse de la ciudadanía. Dos veces preso del gomecismo, en 1921 cuando como Pedro del Corral fue solidario con la huelga del tranvía y otra vez en 1930 en “Las Tres Torres” de  Barquisimeto, cárcel que quedaba donde hoy está en Liceo Lisandro Alvarado. Diputado y Senador en el Congreso durante los años cuarenta, en 1968, cuando ya tenía sesenta y siete de edad, aceptó ser concejal de Petare, para colaborar en el rescate de la dignidad extraviada de esa cámara municipal.

Indiferente jamás fue el llamado “Pastor de los niños”. Buen ejemplo para que los venezolanos de hoy, profesionales de la salud o simples ciudadanos como nosotros, investidos o no de autoridad, cada uno según su responsabilidad, nos atrevemos a asumir esos desafíos. Todos, porque si hay un ejemplo de esa generación es que buscaron desarrollar instituciones y éstas son obras colectivas. Esa es la esperanza.

https://www.elimpulso.com/2024/10/26/opinion-el-pastor-de-los-ninos-recuerdo-y-esperanza-venezolana-26oct/

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los más leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.



lunes, 21 de octubre de 2024

Vivir y progresar en paz y libertad / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad

 


Existe un Índice Global del Estado de Derecho. No es oficial, sino iniciativa de particulares, por lo tanto no se trata de una imposición y carece de fuerza coercitiva que lo haga internacionalmente obligatorio. Lo que sí es, es un interesante criterio de análisis en ningún caso despreciable, por un lado porque permite aproximarnos con cierto rigor a la realidad de cada país por sí y en comparación con otros, por el otro por ser emitido por una institución reputada lo que permite pensar que será leído y tomado en cuenta en centros de decisión muy variados.

El índice Global de Estado de Derecho es una evaluación cualitativa de la vigencia del Estado de Derecho en el mundo, elaborada por el Proyecto Mundial de Justicia (WJP por sus siglas en idioma inglés), una organización no gubernamental sin fines de lucro, fundada en 2006, promovida como iniciativa de la American Bar Association, muy respetada asociación de adscripción voluntaria de abogados y estudiantes de Derecho de los EEUU fundada en 1878. De ella forman parte actualmente unos cuatrocientos mil del millón trescientos mil abogados de ese país y su labor es evaluar el standard académico de las escuelas de Derecho y a proponer códigos de ética modelo para la profesión jurídica.

Para que pueda decirse que existe Estado de Derecho, el poder público de un país debe regirse por estos principios: (1) El poder público y sus agentes son efectivamente responsables ante la ley. (2) La legislación es clara, pública, estable y justa y protege los derechos fundamentales, incluyendo la seguridad de las personas y la propiedad. (3) El proceso por el cual las leyes son promulgadas, ejecutadas y aplicadas es accesible, eficiente y justo. Y (4) La justicia es administrada por jueces competentes, éticos e independientes y neutrales. En número suficiente, con recursos adecuados y que reflejan a las comunidades que sirven.

De esa combinación exitosa ¿Quién sale ganando? Sin duda la ciudadanía, el pueblo del país que se trate. Son más libres y más seguros, tienen mejores oportunidades de progresar, sea porque hay más empleo, dado que hay más inversiones o porque hay mejores condiciones para empezar una empresa propia. En suma, pueden vivir y progresar en paz y libertad.

El criterio para el Índice Global evalúa ocho dimensiones. No se queda en lo que dicen la constitución y las leyes, que puede cumplirse o no, sino que busca en la vida real de las sociedades. En cuanto a: Poder estatal limitado (en nuestro país, en el marco de los principios fundamentales, se enmarcan en lo dispuesto en los artículos 136 al 140 constitucionales), ausencia de corrupción, orden y seguridad, garantía y vigencia real de los derechos fundamentales, gobierno abierto (cultura de gobernanza que implica transparencia, integridad, rendición de cuentas y participación), cumplimiento de la ley, justicia en materia de derecho privado y justicia en materia de derecho penal.

Los primeros diez países del índice en 2023, el más reciente, son encabezados por los cuatro escandinavos Dinamarca, Noruega, Finlandia y Suecia, seguidos por Alemania, Luxemburgo, Países Bajos, Nueva Zelandia, Estonia e Irlanda. Nueve de ellos democracias de larga data. Más interesante aún, uno de ellos, Estonia, es una democracia nueva, se liberó hace relativamente poco del yugo del socialismo soviético, así que sí se puede cambiar para bien.

A los que temen algún sesgo, les anoto que Estados Unidos ocupa el lugar veintiséis. El país latinoamericano mejor ubicado es Uruguay en el puesto veinticinco, seguido de Costa Rica (29) y Chile (33). Los demás que figuran están del lugar 63 para abajo.

Y en una lista de ciento cuarenta y dos países estudiados ¿Cuáles son los diez últimos? Anote, en orden descendente: Mauritania, Camerún, Mianmar, Egipto, Nicaragua, República Democrática del Congo, Haití, Afganistán, Camboya y Venezuela.

https://www.elimpulso.com/2024/10/19/opinion-vivir-y-progresar-en-paz-y-libertad-19oct/

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los más leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.



lunes, 14 de octubre de 2024

Venturas y desventuras de un republicano en Venezuela / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad

 


Soy republicano por nacimiento. Venezuela, nuestro país, es una promesa de república desde aquellos debates de 1811. Promesa intermitentemente cumplida, por decir lo menos, porque como ha sido frecuente en la geografía latinoamericana y en general en las naciones del Tercer Mundo, nuestras repúblicas suelen ser poco republicanas, para lo cual no es necesario llegar al extremo de la República Centro Africana que Jean Bedel Bokassá proclamó Imperio con una corte de estilo napoleónico en aquellos calorones o al bicornio de almirante español que gozaba usando con su uniforme de gala Rafael Leonidas Trujillo Molina, “Benefactor de la Patria y Padre de la Patria Nueva”.

Soy republicano por convicción. Convengo que en naciones con larga tradición monárquica esa forma se ha avenido muy bien con la democracia y la igualdad de los ciudadanos ante la ley. Fíjese en las monarquías escandinavas, sobrias y bastante “republicanas” en sus modos, como toca a esas sociedades tan igualitarias. Pompa y circunstancia hay en la británica, pero la vida cívica que viví y la política en particular, se rigen por normas de obligatorio acatamiento para todos y si no, ahí están los sabuesos de la prensa amarillista que no perdonan. Así es en el Japón, antigua nación cuya historia democrática es proporcionalmente corta. Incluso en España, donde la discusión monarquía- república no cesa, allí discuten todo, la Corona ha traído una estabilidad muy productiva y la verdad es que sus dos experiencias republicanas han sido un lío. Todo eso lo admito, pero en estos parajes, aparte de lo artificial –y ridícula- que sería una corte, sigo creyendo que el sistema republicano es el que mejores resultados puede darnos a nosotros, sociedades ajenas al blasón y el abolengo, naturalmente igualitarias y aquí entre nos, parejeras. Repúblicas exitosas las ha habido, como Estados Unidos, Francia, Alemania Federal, Finlandia y por estos lados buenos ejemplos tenemos en Uruguay, Costa Rica o Chile. Ejemplos no de perfección, pues ésta humanamente hablando no es posible y prometerla es mentira.

La república es, por definición, un proyecto de igualdad en el marco de la legalidad. El enunciado es sencillo, lo difícil es ponerlo en práctica. Hacer república es cosa exigente. En las cercanías del plebiscito italiano después de la II Guerra para decidir entre monarquía y república, De Gásperi que era más serio que un minuto de silencio, preguntó a sus compatriotas si querían instaurar la república que implica asumir toda la responsabilidad, todo el mayor sacrificio, toda la mayor participación. Si eso quieren, sepan que esta “cosa pública es vuestra y solo vuestra; sobre todo …tener conciencia de poder, con vuestra obra de pueblo, defender esta res publica y en ella, la libertad, que es el bien supremo”.

lunes, 7 de octubre de 2024

La paz, resultado y fundamento / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad

 


Con motivo del Día Internacional de la Paz, cuyo vigésimo quinto aniversario de ser declarado por la ONU se celebró el pasado 21 de septiembre, me invitaron las Mujeres de Un Nuevo Tiempo a conversar sobre la paz como Derecho Humano fundamental. Asistí, por supuesto y lo hice con mucho gusto. Se trata de un partido político que en el marco del pluralismo consagrado en nuestra Constitución tan vapuleada, defiende las banderas de la democracia social.

La ilustración de la invitación unetista es una imagen del gigantesco monumento a Nuestra Señora de la Paz, inaugurado por el Presidente Herrera en 1983, con mensaje de bendición de Juan Pablo II, segundo más alto del continente y dedicado a la paz, el más alto del planeta. A la idea de la paz se une, en la misma geografía trujillana, en Santa Ana, Municipio Pampán, el conmemorativo del abrazo de Bolívar y Morillo en 1820, en plena guerra a muerte. Si enemigos en guerra fueron capaces de reunirse y firmar el Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra, para humanizar aquel sangriento conflicto ¿Cómo podemos nosotros, cualquiera que sea nuestro lado en el enconado debate nacional presente, descalificar a quien defienda la posibilidad de dialogar y negociar entre venezolanos? Del lado patriota, el negociador principal escogido por el Libertador fue, nada menos que Antonio José de Sucre, a quien nadie con dos dedos de frente podría tachar de cobarde, vendido o “infiltrado” de los españoles.

¿Qué significa la paz? Porque no es solamente la ausencia de violencia. La paz es un resultado de los actos de las personas, nunca una condición que brota silvestre como el agua o los pájaros del monte. Es una obra, un logro, pero también el fundamento de otros logros que tienen en la paz el ecosistema amigable que los posibilita y les permite desarrollarse, como la libertad, la seguridad, la prosperidad. Sin paz, ninguna de ellas nos será accesible.

Pablo VI, el pontífice cuyas encíclicas animaron nuestras inquietudes juveniles de inconformidad y cambio social, escribió en 1967, cuando quien escribe era estudiante de 5° de Humanidades en el Lisandro Alvarado barquisimetano, Populorum Progressio. De sus páginas, una definición completa y comprometedora: “El desarrollo es el nuevo nombre de la paz”.

La paz no puede ser una palabra vacía, un bonito deseo flotando en el aire. Es algo muy concreto, insisto, un resultado. Hay paz donde hay desarrollo. Y ¿qué es el desarrollo? Pues acudamos a Louis Joseph Lebret, el economista y dominico francés que inspiró la encíclica y otros documentos importantísimos y que con Francois Perroux defendió la relación del hombre con el medio geográfico. Para Lebret, el desarrollo es el paso de un nivel menos humano de vida a uno más humano. La persona es la medida del desarrollo. ¿Es crecimiento económico? Claro, porque hace mucha falta, pero es mucho más que eso. Es seguridad social y salud, educación y cultura, convivencia digna y por lo mismo libre. La ONU habla hoy de índices de desarrollo humano.

lunes, 30 de septiembre de 2024

Un propósito compartido, es de sentido común / Ramón Guillermo Aveledo @aveledounidad



Con motivo del crispado debate en la campaña electoral presidencial norteamericana, escuché en CNN a un historiador opinar que en ese país se había perdido el sentido de propósito compartido. Estimula el fenómeno en estos años la figura polarizadora por pugnaz del candidato Republicano y tiene en los sectores denominados progresistas del Demócrata la contrapartida de intransigencias que no son sólo de forma, sino de fondo. Los consensos habituales en temas fundamentales se han reducido sustancialmente. No es de sorprenderse que el libro de Shapiro sobre “El último Gran Senado”, donde grandes parlamentarios de los dos partidos mostraban valentía y conciencia de estadistas en tiempos de crisis, haya sido publicado en 2012 y nos presente en la portada a los republicanos Baker y Javits con los demócratas Kennedy, Muskie y Bird, tan variados en las tendencias como en el origen regional y se refiera a una cámara entre los años 1977 y 1980, hace un cuarto de siglo.

Pero si a ver vamos y nos fijamos en otro libro más reciente como el de Davies “Estados Nerviosos”, acerca de la democracia en la declinación de la razón, nos damos cuenta que en una sociedad donde cada vez predominan más las emociones, la cosa no está fácil para la democracia. El crecimiento de los populismos de izquierda, de derecha o basculantes según convenga en el momento, presente en sociedades de institucionalidad frágil como buena parte de nuestra América Latina, Asia o África, no es ajeno a democracias de las más avanzadas como Francia o el Reino Unido. En Alemania, el auge de los derechistas extremos de la AfD se manifiesta principalmente en los estados del Este, hasta 1990 gobernados por el sistema totalitario de la RDA, imperio del Partido Socialista Unido y de la Stasi, la omnipresente policía política “escudo y espada del partido”.


Es cierto que la calidad cainita del debate entre las opciones de centro izquierda, centro o centro derecha puede contribuir a que asciendan los radicalismos, podemos decir que el descontento no necesariamente se basa en el nivel de vida o el buen o mal gobierno. Hasta en Suecia, aunque retrocedieran en la elección europea, la posición más extrema ha capturado una proporción significativa del electorado.

Si esto sucede en esas sociedades, las más atractivas para la emigración lo que se convierte de suyo en tema de confrontación, porque a nadie se le ocurre irse a Cuba o Corea del Norte, países donde como se sabe, además no hay éste ni ningún debate –los demás son ilegales- ¿Qué podemos esperar de sociedades como la nuestra? Aquí, es política “de Estado”, porque éste y el partido se confunden, que todo el que discrepe es fascista, por reglas de terreno sedicioso y eventualmente criminal. Postura que por reacción o convicción tiene su correlato en un segmento de oposición visceral que sin excluir cierto oportunismo, sospecha –o acusa- de traidor, artrópodo o vendido a cualquiera que en el amplio y diverso espectro que va de la derecha o la izquierda democráticas al más inocente “comeflorismo” que no repita en coro el relato inflexible.

El desvanecimiento del centro es un problema de la mayor gravedad para la existencia de la democracia y para el funcionamiento sano y las posibilidades de desarrollo de cualquier sociedad. Desarrollo que no es solo crecimiento económico que lo incluye, sino social, educativo-cultural, sanitario. Porque desarrollo es el paso a un nivel más humano de vida.

Con la natural diversidad que el pluralismo reconoce y defiende, es necesario buscar consensos que posibiliten la convivencia. Consensos de libertad, respeto y reglas seguras para todos. Consensos relativos a la calidad de vida, el medio ambiente, las oportunidades. En política y más profundamente, en la vida cívica, el sentido común no es otra cosa que el sentido de lo común.

https://www.elimpulso.com/2024/09/28/opinion-un-proposito-compartido-es-de-sentido-comun-28sep/

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los más leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.