En respuesta al recurso contencioso electoral contra la primaria presidencial de la Plataforma Unitaria, interpuesto por José Brito, la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia consideró procedente el recurso y anunció que: “se suspenden todos los efectos de las distintas fases del proceso electoral conducido por la Comisión Nacional de Primaria”.
La decisión ordena a la Comisión Nacional de Primaria (CNP) remitir al TSJ los antecedentes administrativos de las veinticinco fases que deben regir al proceso electoral, desde la convocatoria, constitución de la Comisión Electoral, el cronograma electoral, registro electoral, las postulaciones con sus actas, lapsos de impugnación y de depuración, el acta de aceptación de postulación, las renuncias de precandidatos, las actas de la primaria del 22 de octubre, incluidas las actas de constitución de las mesas electorales, cuadernos de votación, papeletas de votación, actas de escrutinios, de totalización regionales, de totalización definitiva, de adjudicación y de proclamación.
Las acrobacias numéricas
La masiva participación en la primaria presidencial fue una sorpresa no solo para el gobierno, sino también para la propia oposición que -hasta última hora- se mantuvo en estado de emergencia para resolver los problemas logísticos y operativos que se presentaron. Este inesperado resultado ha generado toda clase de conjeturas, sospechas y explicaciones. Para empezar, la reacción oficial fue desconocer lo ocurrido con el argumento de que no es posible que en 5.134 mesas votaran 2,5 millones de electores, olvidando interesadamente que en las primarias del PSUV en 2021, con 5.124 mesas (10 menos) votaron 3,5 millones.
La mayoría de los cálculos de participación en la primaria se hicieron con base en 2 minutos para votar, pero en los hechos la mayoría votó en menos de 1 minuto. Matemáticamente se puede demostrar la factibilidad de que el número de electores totalizados, efectivamente haya podido fluir y votar en el lapso de 8 horas (480 minutos). Veamos:
Número oficial de votantes de la elección primaria = 2.440.415
Número de mesas de la elección primaria = 5.134
Número promedio votantes por cada mesa = 475 (en un plazo de 480 minutos)
Horario de las mesas: De 8.00 am – 4.00 pm ((h X 60 Min = 480 minutos/mesa)
Dividamos el proceso de votación en tres momentos:
Presentación de la cédula de identidad, ubicación del votante en el cuaderno de votación y firma en el renglón respectivo;
Entrega de la boleta y marcado el óvalo del candidato seleccionado; y,
Depósito del voto en la urna.
Así, en el flujograma del proceso, en un minuto se podían desplazar simultáneamente dos electores, ya que mientras un elector se ubicaba en el cuaderno, otro elector estaba marcando la boleta y depositando su voto. La mayoría de los electores ya había ubicado en el buscador oficial de la CNP centro electoral, mesa, cuaderno y hoja en la que aparecía su nombre. Esto ayudó a que el recorrido fuese realmente muy rápido, ya que no había que colocar la huella, ni manchar el dedo con tinta indeleble, ni habilitar la máquina para que siguiera el próximo elector. Más que la tradicional herradura, el recorrido fue una línea recta. Así lo confirma el testimonio de quienes votaron: una vez que se llegaba a la mesa electoral, el proceso fue muy rápido.
La Red de Observadores Electorales de Asamblea de Educación (ROAE) describe con detalle el proceso y estima que el número de votantes fue de 2.440.415, para un promedio nacional de 475 electores por mesa. En el Comunicado del Observatorio Electoral Venezolano (OEV), afirma que: “Con el apoyo de toda la información recabada por nuestra legión de observadores (…) y con el auxilio de herramientas estadísticas aplicadas a la muestra observada podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que la cifra de participantes estuvo alrededor de los dos millones y medio”.
Al momento del escrutinio estuvieron en cada mesa los tres miembros y los testigos de los candidatos que estamparon sus firmas en las actas que la CNP decidió publicar en la web para quien quiera verificar el resultado de la mesa donde votó. A la luz de estas pruebas, es un exabrupto acusar a la CNP de haber abultado la cifra de participación y pretender convertir en un delito el proceso de la Primaria presidencial de la Plataforma Unitaria.
Injerencia en los asuntos internos de la Plataforma Unitaria
Más allá de las advertencias que hizo el precandidato Carlos Prosperi y que fueron desestimadas por su propio partido AD, ninguno de los partidos que conforman la coalición de la Plataforma Unitaria ha cantado fraude, y la decisión del TSJ no anula el efecto de lo que ya decidieron los partidos y electores que participaron.
¿Cómo anular los efectos de un acto que ya está consumado? No puede haber usurpación de las funciones del Consejo Nacional Electoral cuando el propio CNE, en la palabra de su presidente Elvis Amoroso, ofreció asistencia técnica a la CNP que ésta rechazó por haber ya avanzado en la organización manual del proceso, debido a la incertidumbre generada por la renuncia de los anteriores rectores del CNE.
Según el Acuerdo Parcial sobre Promoción de Derechos Políticos y Garantías Electorales firmado en Barbados, la primaria está protegida, toda vez que “las partes reconocen y respetan el derecho de cada actor político de seleccionar su candidato para las elecciones presidenciales de manera libre y conforme a los mecanismos internos que deseen”. Sin embargo, el gobierno se empeña en anular la primaria, alegando que la oposición infló los números de participantes. Incumple así el compromiso de no injerencia firmado en Barbados, lo cual no contribuye al compromiso de convivencia política.
Decisión jurídica subordinada a las prioridades políticas
La Fiscalía abrió una investigación contra la CNP por cuatro delitos: usurpación de funciones, usurpación de identidad, legitimación de capitales y asociación para delinquir. Es una clara amenaza para procesar judicialmente a los miembros de la CNP, que ya asistieron a la sede de la Fiscalía para responder por las denuncias y acusaciones.
El uso de procesos legales como arma política sigue ganando terreno en Venezuela. El llamado Lawfare es una maniobra cada vez más utilizada en el mundo (Trump, Lula, Petro, etc.) y Venezuela no es la excepción. Una vez más, el Poder Judicial actúa en colusión con el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo para desconocer los hechos cumplidos en los procesos electorales. Recordemos la impugnación de los diputados indígenas del estado Amazonas para romper la mayoría calificada que la oposición obtuvo en las Parlamentarias de 2015.