Carlos Valero 21 de junio de 2017
a
brutal represión desatada por Maduro asombra e indigna al mundo. Después de 81
días llenos de protestas y con un pueblo exigiendo elecciones, vigencia de la
Constitución y medidas para resolver la
crisis humanitaria, el saldo es aterrador: 81 muertos, en su mayoría jóvenes;
más de 18 mil heridos, muchos de ellos de gravedad; centenares de detenidos y
un país sometido a la destrucción por quienes han per5dido legitimidad para
gobernarlo.
Hoy no
queda duda de la deriva dictatorial de Maduro y su pequeña cúpula de ladrones
de renta. No son motivaciones políticas ni proyectos loque atornilla a esa
minoría al poder,sino una trama de negocios, corrupciones y privilegios mayores
a los de la burguesía que dicen combatir.



