Walter Molina Galdi 08 de octubre de 2024
El
boletín del CNE tiene inconsistencias demostradas por académicos de diferentes
universidades, quienes además, verificaron las actas publicadas por la
oposición.
Los
maestros del crimen perfecto nos han enseñado que, para evadir la justicia, se
requiere una planificación meticulosa y una ejecución impecable, diseñada con
un único objetivo: borrar todo rastro que pueda incriminar al
perpetrador. En contraste, el anuncio de Nicolás Maduro como
ganador de las elecciones presidenciales está lejos de cumplir con estos
estándares. La evidencia apunta a un fraude evidente: resultados
matemáticamente imposibles, la negativa a publicar datos desglosados por
centros de votación, la omisión de auditorías esenciales estipuladas en la
normativa electoral y un supuesto hackeo sin rastro alguno.
Pero lo más revelador fueron las pruebas que no previeron: las actas
recopiladas por los testigos opositores, que demostraron claramente la victoria
del opositor Edmundo González Urrutia.
Esta es la historia.






