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sábado, 27 de mayo de 2023

“El chavismo es más destructivo que la guerra”: SEMANA habló con Steve Hanke, el investigador detrás del Índice de Miseria Anual, por @RevistaSemana


Revista Semana 25 de mayo de 2023

@RevistaSemana

De acuerdo con el Índice, Venezuela es el segundo país más miserable del mundo.

De acuerdo con un reciente Índice de Miseria Anual publicado desde la Universidad Johns Hopkins, Venezuela es el segundo país más miserable del mundo, solo superado por Zimbabue en África. El lugar que ocupan varios países de América Latina es notable, algunos de ellos muestran un índice de miseria que supera a los de países que viven en guerra. SEMANA habló con Steve Hanke, investigador de la Universidad Johns Hopkins, que lidera el proceso para elaborar este índice.

Steve H. Hanke es profesor de Economía Aplicada en la Universidad Johns Hopkins. La medición de este índice mezcla distintos datos que relacionan, además del desempleo, la inflación y las tasas de préstamos bancarios, el cambio porcentual anual en el PIB real per cápita o por persona.

En los primeros 15 puestos de la lista de los más miserables se encuentran las siguientes naciones: 1) Zimbabue, 2) Venezuela, 3) Siria, 4) Líbano, 5) Sudán, 6) Argentina, 7) Yemen, 8) Ucrania, 9) Cuba, 10) Turquía, 11) Sri Lanka, 12) Haití, 13) Angola, 14) Tonga y 15) Ghana.

El caso de Venezuela

domingo, 22 de enero de 2023

La ONU asistió a 2,5 millones de venezolanos de enero a noviembre de 2022


Agencias 19 de enero de 2023

Un total de 2,5 millones de personas recibieron, entre enero y noviembre de 2022, algún tipo de ayuda en Venezuela, según un reporte publicado este miércoles por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, en inglés) de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Del total de beneficiarios, la OCHA detalló que 1,09 fueron adultos entre los 18 y 59 años, 861.000 fueron niños y adolescentes, y 590.000 personas mayores de 60 años.

La organización indicó, en un gráfico, que 2,4 millones de personas recibieron asistencia sanitaria, 1 millón han tenido acceso a agua potable, saneamiento e higiene, 459.000 recibieron suplementos relacionados con la nutrición, entre otros apoyos, entendiendo que hay casos en los que un beneficiario obtiene más de una forma de ayuda.

jueves, 1 de febrero de 2018

4 científicos explican cómo la pobreza puede afectar nuestro cerebro



BBC Mundo

¿Qué precio le cobra la pobreza a nuestros cerebros?

Los niños de ambientes más desfavorecidos generalmente tienen peor desempeño en la escuela.

Esto se puede deber a una mala nutrición, a la situación de estrés por el entorno familiar en el que viven o a la falta de atención que reciben de sus padres, entre otros factores.

Pero un creciente número de científicos sugiere que quizá haya algo más.

¿Puede cambiar la pobreza nuestra forma de pensar?

La BBC analizó este asunto desde cuatro perspectivas con diferentes expertos.

1. Sobrecarga mental

"Pídele a un grupo de personas que memorice una serie de siete dígitos, ¿pueden recordar 7, 4, 2, 6, 2, 4, 9?", propone Eldar Shafir, profesor de ciencia del comportamiento y políticas públicas en la Universidad de Princeton, Estados Unidos.

"Mientras guardas esto en tu memoria de corto plazo, intentando no olvidarlo, tu mente está literalmente llena. Tienes menos espacio cognitivo para otras cosas", explica.

Gran parte del trabajo desarrollado por Shafir sugiere que vivir en una situación de pobreza, teniendo que hacer malabares con los pocos recursos que se tienen y en constante preocupación por cómo vas a llegar a fin de mes se asemeja a tener esos siete dígitos en tu cabeza todo el tiempo.

"Esto hace que se te olviden otras cosas, tienes una capacidad de atención limitada", señala.

En su trabajo por probar la relación directa entre la pobreza y el funcionamiento del cerebro, el profesor ha realizado distintos experimentos.

En uno de ellos, les dijo a personas de escasos recursos y personas bien situadas que tenían que hacer frente a una reparación de su vehículo.

A unos les dijo que iba a costar US150 y para otros la cuenta ascendía a US$1.500, sin importar su posición económica.

A continuación les entregó a todos una serie de pruebas cognitivas.

Al analizar los resultados, Shafir observó que los ricos se desempeñaron igual en las pruebas, independientemente de la cantidad que tuvieran que pagar en el taller.

En el caso de los más desfavorecidos, se desempeñaron mejor cuando la factura del auto era inferior.

La diferencia llegaba a ser de 12 ó 13 puntos de coeficiente intelectual.

"Es una cantidad muy significativa, puede marcar la diferencia entre estar en la media o ser superdotado, por ejemplo".

El experimento de Shafir deja entrever que la inteligencia puede verse afectada a corto plazo por una situación de pobreza.

¿Pero se puede decir que la pobreza produce cambios cerebrales a largo plazo?

2. Mal funcionamiento general

"Me encanta relacionarme con personas mayores", le dice a la BBC Adina Zeki al Hazzuri profesora en la Universidad de Miami que investiga el impacto de la sociedad en nuestra salud

Al Hazzuri estudia el envejecimiento cerebral.

En un principio pensó que se dedicaría a analizar a su gente favorita, los ancianos, pero acaba de concluir un trabajo de seguimiento de 3.500 adultos que tenían entre 18-30 años en 1985.

Durante dos décadas, los individuos dijeron qué ingresos tenían.

"Queríamos medir la influencia de tener bajos ingresos durante un tiempo sostenido sobre la función cerebral", detalla.

Se les sometió a tres pruebas que son muy confiables para detectar el envejecimiento cognitivo.

"Constatamos que las personas que estuvieron en situación de pobreza todo el tiempo durante esos 20 años tuvieron resultados muchos peores que los que nunca vivieron esa experiencia", indica.

Al Hazzuri admite que es difícil establecer qué se produce primero: que el cerebro no funcione bien y entonces uno sea más pobre o al revés.

Para evitar esa incógnita, los investigadores hicieron otro análisis tomando como muestra sólo a personas que tenían un alto nivel educativo y estaban sanas al comenzar el estudio.

"La asociación entre pobreza y función cognitiva se mantuvo", expone la profesora.

"Yo diría que la pobreza cambia sin duda cómo pensamos".

3. Freno al desarrollo

Si antes hablábamos de las personas mayores y el envejecimiento del cerebro, ahora nos detenemos a pensar en los más pequeños.

"Rompe el corazón ver de primera mano el impacto que tiene la escasez en un niño", lamenta Katie McLaughlin, profesora de psicología en la Universidad de Washington.

McLaughlin está especializada en el estudio de niños en sus primeros años de vida, que es cuando el cerebro tiene un mayor desarrollo.

Centró parte de su trabajo en orfanatos de Rumanía donde la situación de los niños era devastadora

"Si podemos entender cómo esta forma extrema de privación afecta al desarrollo cerebral, quizá podamos aprender algo sobre lo que pasa en los cerebros de los niños que crecen en la pobreza", afirma.

En su investigación, McLaughlin constató cómo los cerebros de los niños en peores condiciones se van debilitando, especialmente en las áreas que procesan el lenguaje complejo.

"Los circuitos y conexiones neuronales diseñados para procesar esa información, si no se utilizan, desaparecen", explica.

"Si esto pasa de forma continua y a gran escala, contribuye a un estrechamiento del córtex".

McLaughlin añade que el debilitamiento de la materia gris externa en el cerebro de los niños de los orfanatos rumanos también se ha observado en niños de zonas pobres de Estados Unidos.

La investigadora considera que los cerebros de los niños rumanos fueron dañados por no recibir suficientes estímulos del entorno, porque no se les habló o jugó con ellos lo suficiente.

Y en cierta manera opina que lo mismo sucede con los pequeños estadounidenses.

Sin embargo, la experta reconoce que no puede asegurar al 100% que haya una relación causa-efecto entre la pobreza y el deterioro cerebral.

4. ¿Hay una prueba clara?

"Creo que cada vez hay más pruebas para establecer la relación entre pobreza y cambios cerebrales pero es un campo de estudio relativamente reciente", sostiene Charles Nelson, profesor de pediatría y neurociencia en la Universidad de Harvard.

¿Ha demostrado alguien que la pobreza esté causando cambios en el cerebro de las personas, o simplemente se asocia la pobreza con esos cambios?

"El simple hecho de no ganar una cierta cantidad de dinero no causa nada", opina Nelson

"Es lo que viene relacionado con el hecho de no tener una cierta cantidad de dinero lo que parece causar estos resultados de los que estamos hablando.

"Por ejemplo, la escasez de comida o el no tener buen acceso a la atención médica o el alto nivel de estrés en la familia que puede desembocar en falta de cuidados", dice.

No cabe duda que el interés de la ciencia por descifrar la relación entre pobreza y cerebro está creciendo, pero ya sabíamos que la pobreza es mala para nuestra salud, ¿por qué se presenta como algo novedoso?

"Las herramientas son más sofisticadas y nos permiten mirar en el cerebro, algo que no podíamos hacer hace 10 años", subraya Nelson.

Y aunque sea algo sabido, es bueno que genere atención.

"Unas imágenes bonitas del cerebro parecen tener más impacto que fotografías de niños hambrientos, y creo que hacen ver a las personas que hay un precio biológico que se paga por crecer en la pobreza", concluye Nelson.

¿Recuerdan la serie de siete dígitos?

En cooperación con el blog https://futuroyaven.blogspot.com/


lunes, 20 de marzo de 2017

Cantarle la carta, @SolMorilloB



Por Soledad Morillo, 19/03/2017

Un hombre en una calle muy transitada registra la basura. Encuentra una cajita en la que hay restos de comida. Toma lo que parece ser un patacón mordido. Se lo lleva a la boca. Comprueba su estado. Parece estar "comible"; se lo pasa a una niñita que debe ser su hija. Ella devora el patacón. No es una escena de una película de ficción. Ocurre en Venezuela.

Abisma la irrelevancia del Presidente Maduro y su gabinete. Abruma su infinita capacidad para ignorar los dolores de los venezolanos. Asfixia su desprecio expresado en risitas burlonas y chistes de muy mal gusto. Cuando vemos el reportaje de CNN sobre compatriotas registrando la basura y directamente comiendo de ella es inevitable sentir el corazón estrujado. Pero el músculo de los sentimientos pasa del "estrujamiento" a la rabia infinita cuando escuchamos a un prominente jerarca del madurismo diciendo que él ha oído de eso pero no lo ha visto. ¿Se puede ser más farsante, más desalmado y descastado? Si todos vemos la terrible escena en las ciudades y pueblos, ¿qué clase de enfermedad le ataca a usted, señor ministro, que le impide ver la realidad? Acaso su ceguera es moral y anida en su falta de conciencia, de sentido común, de compasión.

El gobierno de los pobres, para los pobres y por los pobres. Frase cautivante. Seductora. Engañosa. Esa fue la promesa básica, ese el eslogan repetido millones de veces. Hoy en Venezuela gobierna la pobreza. Insolente y procaz, se pasea y enseñorea. Venezolanos de a pie, pobres de solemnidad a quienes el gobierno les dio la espalda, hurgan en los tachos de basura. Metáfora del engaño. De la estafa. Niños inocentes, madres desesperadas, ancianos condenados a una vejez de humillaciones, hombres en plena edad productiva que tienen que escoger entre comer desperdicios o robar. Pero si ya es grave un gobierno que es fabricante de tan deshumanizante pobreza, negar la existencia del horror que viven los pobres es peor aún. Un pecado que se monta sobre otro. Ignorarlos es la mayor vejación que este régimen les obsequia día con día. Son los miserables, con sello de "hecho en Revolución". Negligente e irresponsable, el gobierno no ha sido capaz de habilitar comederos de emergencia. Los miserables ni tan siquiera entran en su estadística. No existen. No cuentan. No valen. No son. Califican como la nada.

Eso que ocurre con la gente que se alimenta de la basura es inconstitucional, ilegal e inmoral. Es delito y pecado. Condenar a venezolanos a la indigencia y la hambruna hace de este régimen un estado fallido. Y cuando a eso sumamos la trágica situación de la salud y la escasez de medicamentos (algunos simplemente no están disponibles), la igualmente dramática inseguridad y el patético aplastamiento del aparato industrial y comercial y con ello la destrucción de empleos, el resultado no puede ser otro que el colapso del país, causado por la ruindad del gobierno y su guardia pretoriana de cómplices.

La comunidad internacional no puede "dejar hacer, dejar pasar". No basta con discursos y manifiestos. El mundo civilizado tiene reglas, normas, leyes, de obligado cumplimiento.

La OEA tiene que aplicar la Carta Democrática, que es norma con rango constitucional. No es Venezuela y los venezolanos quienes estamos violando la ley; es el gobierno que nos está robando, vejando, esclavizando, matando.

Y al aplicarla, la comunidad internacional debe obligar a que haya elecciones. Que con votos directos, secretos, universales y democráticos queremos botar a este gobierno indecente. Más que aplicar la Carta Democrática, a Maduro y su regimen hay que cantársela, con todos sus versos y estribillos. Basta con que nos den elecciones, que para el resto que toca hacer para reconstruir a Venezuela nos sobra capacidad, inteligencia, decencia, fortaleza y pasión.

@solmorillob

viernes, 10 de marzo de 2017

Venezuela el país más miserable en el limbo político, @carlosvilchezn



Por Carlos Vilchez Navamuel, 08/03/2017

En enero pasado, todos los medios de comunicación del mundo publicaron la noticia que decía: “VENEZUELA ES EL PAÍS MÁS MISERABLE DEL MUNDO POR SEGUNDO AÑO CONSECUTIVO” triste realidad que vive el país con más reservas de petróleo en el mundo.

La noticia tiene origen en un estudio anual elaborado por el economista internacional Steve Hanke, de la Universidad John Hopkins y conocido como Índice de Penuria (Misery Index) en el 2016, donde se afirma que el país suramericano tiene las peores condiciones económicas para vivir en todo el mundo.

lunes, 30 de enero de 2017

LABERINTO MORTAL (Entre Cielo y Tierra), @susanamorffe









Por Susana Morffe, 29/01/2017

En nuestro país Venezuela se habla de elecciones, se habla de primarias, se habla de renuncias, pero se habla poco y no se deciden medidas urgentes sobre terminar con el hambre, las enfermedades que aquejan a tantos venezolanos en el constante peregrinar buscando comida y medicinas para sobrevivir.

Las condiciones precarias del venezolano merman cada día y no se debe dejar a los vaivenes y estrategias de la política partidista. El hecho se ha extendido por todo el territorio nacional, venezolanos hurgando en la basura buscando alimentos, se ha convertido en una costumbre. Una cosa es decirlo, pero otra muy distinta es verlo, no por fotos, ni videos, constatarlo personalmente y no poder hacer nada.

miércoles, 15 de junio de 2016

Proceso a la miseria, por @MiguelBM29



Miguel Bahachille M. 14 de junio de 2016
@MiguelBM29

Miseria es un vocablo comúnmente recurrido para expresar desgracia o infortunio que se aplica particularmente, entre otros asertos, a los que padecen de extrema pobreza. La experiencia mundial demuestra que esa angustiosa condición sólo puede ser reducida si se facilita al necesitado espacios adecuados para acceder a la producción de servicios y bienes de consumo. Todo lo demás es fantasía o manipulación. Cuando la fantasía se hace perenne, como en Cuba en 57 años, se facilita la manipulación. Así pues la pobreza endémica del pueblo cubano podría menguarse sólo si las generaciones futuras asumieren cambios de ese arquetipo político. Ya existe la experiencia de la ex Unión Soviética. Hoy, Rusia capitalista.

sábado, 22 de agosto de 2015

La pobreza antes y ahora, @carlosvilchezn



Por Carlos Vilchez Navamuel, 20/08/2015

Al leer lo que se comenta sobre la pobreza actual, da la impresión que a la mayoría de la gente se le olvida como era la pobreza en el pasado, no se percatan que la vida del ser humano ha mejorado muchísimo en el transcurso de su historia, por esto es bueno recordar cómo eran las cosas en tiempos pasados. No podemos comparar la pobreza que existe hoy día con la pobreza de hace 2000 o 1000 o 100 años, sabemos que los índices en ese entonces en esta materia, eran exactamente lo opuesto ahora, podemos afirmar que hace solo un siglo cerca del 90% vivía en la pobreza extrema y solo un 10% vivía en mejores condiciones.

martes, 28 de abril de 2015

La Pobreza en cifras, @JoseAGuerra


Por José Guerra, 25/04/2015

La realidad se está haciendo evidente. Venezuela vive una especie de deslave social. La encuesta realizada por las Universidades Central de Venezuela, Católica Andrés Bello y Simón Bolívar, desnudan una terrible realidad.  La pobreza y el deterioro social están aumentando peligrosamente. Según ese estudio, en 2014, el 23% de los hogares de Venezuela se encuentra en pobreza extrema, lo que equivales a más de siete millones de personas que literalmente tienen dificultades para comer adecuadamente. Entre tanto, la pobreza general se situó en 48,0%, cifra esta superior a la del año 1998, cuando alcanzó el 45,0%.

Todo este deterioro ha ocurrido en medio del mayor auge petrolero que recuerde la historia del país. El ingreso petrolero fue despilfarrado, mal invertido y robado, en buena parte.  Lo que explica esas cifras indignantes es  el fracaso de un modelo económico que hundió a la economía en la inflación, la escasez y el estancamiento de la actividad económica. Los pobres fueron usados como instrumento para hacer demagogia, para llenarse la boca hablando de la pobreza, pero jamás para sacarlos de ese estado necesidad, porque en realidad el socialismo lo que ha servido en el mundo es para empobrecer a los países.

Según la encuesta referida, al 80,0% de los venezolanos no le alcanza el ingreso para comprar los alimentos. En un contexto donde los precios de la comida aumentan más de 120,0% anual, resulta muy difícil que los sectores pobres y de clase media puedan alimentarse bien para tener una vida saludable. Ello implica que la ingesta de proteínas ha disminuido significativamente y los cuadros de anemia comienzan a aumentar entre la población más pobres. Según el estudio, los hogares más pobres no tienen acceso a la carne de res, el pollo, el pescado, los huevos y los lácteos, en unos casos por los elevados precios y en otros por la escasez. Esos alimentos son sustituidos por carbohidratos, que ingeridos en exceso tiene efecto dañinos sobre el organismo. Esa forma precaria de alimentarse por parte de los hogares en situación de pobreza está determinando la incidencia de enfermedades destructivas para la salud, tales como la diabetes y la prevalencia de la obesidad.

El país se está despertando en medio de una pesadilla. La vida del ciudadano ha sido estremecida por las colas que parecen haberse hecho parte de la cotidianidad de la gente. El socialismo siempre ha sido consustancial a las colas debido a que ese sistema liquida las capacidades productivas al afectar los incentivos para producir. Está Venezuela sufriendo el colapso de un modelo económico y social que ya no da para más y que requiere ser cambiado, para bien de este martirizado y engañado pueblo.


jueves, 12 de febrero de 2015

Venezuela 2014: análisis de las condiciones de vida, @CentroGumilla



Por Francisco Javier Dupla S.J.*, 11/02/2014

Ofrecemos al lector las conclusiones del primero de los temas del estudio Análisis de las condiciones de vida de la población venezolana 2014, presentado en un foro en la UCAB el 29 de enero. Los demás temas se irán presentando en la UCV y en la USB a lo largo de este año 2015. Este artículo será publicado en la Revista SIC del mes de marzo 2015, pero quisimos brindar con ustedes un adelanto.

La Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Universidad Central de Venezuela (UCV), Universidad Simón Bolívar (USB) y el Laboratorio de Ciencias Sociales (Lacso), iniciaron en abril del año pasado un estudio sobre la realidad del país, que abarca las condiciones de vida del venezolano en áreas como: seguridad personal; situación social; misiones; trabajo; nutrición y alimentación; salud; educación; pensiones; vivienda y servicios; vulnerabilidad físico-ambiental. La economía, el desarrollo local, el sistema educativo nacional, la institucionalidad democrática, las condiciones electorales y las elecciones parlamentarias fueron examinados.


Desde 1998 no se hacía un estudio parecido sobre las condiciones de vida de la población venezolana. El trabajo presentado en el foro por Luis Pedro España sobre la situación social y las misiones, Roberto Briceño-León sobre la seguridad personal y Genny Zúñiga sobre las claves del empleo, se basa en los resultados de una encuesta de hogares por muestreo –mil quinientos en todo el país–, realizada en agosto y septiembre de 2014 con apoyo de Cisor, institución que hizo el trabajo de campo. Los resultados de este trabajo puede consultarlos el lector en esta web.

La situación social y las misiones

La situación de pobreza no ha mejorado entre 1998 y 2014, sino que ha empeorado. Hace 16 años había 45 % de hogares en situación de pobreza, que ha subido a 48 % en 2014. Un gran total de 3 millones 538 mil 830 hogares, de los cuales cerca de 1 millón 700 mil están en pobreza extrema. Entre 2004 y 2007 la pobreza se redujo gracias a la orientación inicial de las Misiones, pero actualmente el deterioro de la capacidad adquisitiva ha pasado una fuerte factura a los pobres.


martes, 24 de septiembre de 2013

¿Qué hacer con la pobreza?


A continuación les presentamos cinco documentales que resumen el libro: “En Defensa del Capitalismo Global” de Johan Norberg, compartido por Lisbeth J. Prieto Garcia, el cual nos brinda algunos ejemplos (buenos o malos, según se quieran ver) de qué hacer con la pobreza y cómo salir de ella…

Parte 1: ¿Qué hicieron en Taiwan para dejar de ser pobres?


Parte 2: La competitividad de Taiwan… de la pobreza a la riqueza en una generación.


Parte 3: ¿Qué están haciendo en Vietnam?


Parte 4: Debemos temer no al tamaño sino al monopolio…


Parte 5: ¿Qué hacen en África para seguir siendo pobres?


Tomado de:
http://hechosyopiniones.com/2013/09/23/que-hacer-con-la-pobreza/




jueves, 12 de septiembre de 2013

¿Qué significa ser pobre?


Por Lissette González, 11/09/2013
@lissetteCGA

Alex vive en Turgua, hijo único de herrero y ama de casa. Poco a poco arreglaron la casa, pero en Turgua no hay tubería de aguas servidas. Alex estudió y terminó bachillerato, pero durante el paro 2002-2003, su novia quedó embarazada. Se casaron y tuvieron su bebé en la casa paterna. Con esfuerzo, Alex logró trabajar y seguir estudiando; está graduado de TSU en Informática, pero no ha conseguido un trabajo estable. ¿La familia de Alex es pobre? Depende de qué entendamos por pobreza.

Cuando usamos ese concepto en la vida cotidiana tenemos claro su significado: desde nuestra posición, consideramos pobre a alguien que tiene menos recursos, que reside en una vivienda precaria, que no estudió. Incluso, son frecuentes los prejuicios sobre cómo se ven, cómo son los pobres. Sin embargo, cuando estudiamos esta realidad científicamente, no podemos contentarnos con generalidades, ni permitir que los prejuicios determinen la forma en que la pobreza va a ser medida. Este concepto es demasiado importante porque permite evaluar los resultados de las políticas públicas, conocer el avance de un país en el tiempo y con respecto a la comunidad internacional. Y aunque parece una idea clara, existe en la actualidad un intenso debate sobre cómo debe medirse.

miércoles, 28 de agosto de 2013

No nos preocupemos por los ricos, OCUPÉMONOS POR LOS POBRES


Por Carlos Vilchez Navamuel, 26/08/2013

En los últimos 50 años la humanidad como un todo ha prosperado más que los últimos 500 años, esto es un hecho indiscutible, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX más del 90% de la población en el mundo vivía en completa pobreza, según el Banco Mundial al día de hoy la ecuación casi se ha invertido y solamente el 18% de la población vive en la pobreza extrema.

Aunque el porcentaje parece bajo, al cuantificarlo en número de personas, estas suman más de 1200 millones de las 7.000 millones de personas que hay en el planeta, la cifra es muy alta aún, hay que trabajar mucho, hacer todo el esfuerzo, reducir los índices rápidamente y erradicar el problema del todo en los próximos años, y si esto se hace rápido mejor. Estamos seguros que sí se va a lograr. Pero ¿Cómo podemos hacerlo?

El discurso de los comunistas en el siglo pasado de que hay que quitarle a los ricos lo que tienen para dárselo a los pobres, no solo ha sido demagógico si no que resultó un fracaso en todas las sociedades donde se impuso, sirvió solamente para que unos cuantos se hiciesen del poder, en nuestra región, Cuba es el mejor ejemplo y Venezuela si continua con este gobierno chavista va por ese camino.

No nos preocupemos por los ricos y emprendedores, la mayoría de ellos generan trabajo y sus empresas pagan impuestos, lo que nos corresponde ahora a todos como sociedad es OCUPARNOS DE LOS POBRES, a los gobiernos marcar directrices, ejecutar proyectos y cobrar bien los impuestos para resolver el problema de la equidad, a los empresarios ser justos y solidarios con sus empleados y al resto de la sociedad ayudar y colaborar para lograrlo.

El Dr. Rodolfo Hernández, candidato a la presidencia por el PUSC en Costa Rica recientemente lo dijo de otra forma: “Los poderosos no necesitan de nuestra ayuda para vivir bien; quienes requieren solidaridad cotidiana son los que no tienen otra herramienta más que la esperanza”.

Debemos dar educación y conocimiento a esos niños que no tienen ninguna posibilidad, debemos de enseñar a los más necesitados “a pescar”, y lo debemos de hacer de forma inteligente. Instruirlos para que lleguen a ser emprendedores, para ser pequeños y grandes empresarios, para ser buenos empleados, para que aprendan a superarse, y para que algún día sus hijos sean buenos profesionales.

Ayudar a esa mayoría de madres solteras y enseñarles a producir en cooperativas, en trabajos artesanales, en computación y en cualquier área que resulte para ellas rápido, fácil y eficaz para mejorar sus ingresos.

Desde este escrito proponemos que fundaciones que tienen millones de dólares para el ambiente, la ecología y la sostenibilidad empiecen a re-direccionar parte de sus fondos para este grupo de la sociedad que es parte del problema ambiental y ecológico.

Hace ya algunos años el escritor chileno Pedro Peña Álvarez escribió un breve artículo que ilustra muy bien lo que aquí queremos expresar, el artículo se tituló  “Preocupémonos de  los pobres, no de los ricos” y este es el ejemplo que nos dio: “Supongamos que en Chile hay tres personas, la persona A tiene un ingreso de $1.000.000 al año, las personas B y C tienen un ingreso de $100 al año, la desigualdad distributiva es de 10.000 veces, pésimo diríamos” Y continuaba: “Supongamos que con $1.000 al año se vive bien. Al otro año la situación es la siguiente, los ingresos de A son de “$1.000.000.000, los de B y C son de $10.000 al año, la desigualdad distributiva es de 100.000 veces, es decir que la distribución del ingreso está peor, pero B y C tienen ingresos 10 veces más allá de “vivir bien” que está en $1.000 al año” y termina preguntándose: ¿Nos debemos preocupar de cuánto tiene Bill Gates o establecer que los que tienen menos tenga suficientes recursos para vivir bien y mucho más? ”

No culpemos a los ricos por lo que los políticos no hacen, tampoco es con odio, ni quitándole a los que más tienen como se elimina la pobreza extrema, eduquemos, enseñemos y trabajemos ahora en pro de eliminar ese 18% de la población que sufre este flagelo, luego empezaremos la siguiente meta que es elevar el nivel de aquellos que son pobres, y así quizás algún día veremos a una humanidad más equitativa, donde cada quien podrá producir y trabajar de acuerdo a sus inclinaciones e intereses.


Carlos Vilchez Navamuel
http://www.carlosvilcheznavamuel.com
@carlosvilchezn

lunes, 11 de febrero de 2013

Crónica: Allá arriba en aquel cerro


Editorial del Centro Gumilla, 07/02/2013

“Con la vida en contra, una mujer saca adelante a 14 muchachos. Una de sus hijas ha sido condenada a muerte por un distribuidor de drogas. Ella, Eulogia, lo sabe. Pero no le queda tiempo para llantos: su único descanso es aquel que le reservan cuatro horas de sueño cada noche. Lo demás es bolsa. Bolsa tras bolsa, o plancha en mano, saca de donde no tiene para pagar las arepas y las boletas a catorce hijos y nietos”
Sebastián de la Nuez

Para llegar donde Eulogia, es decir, a la casa donde está viviendo con su hermana y catorce menores de todas las edades, no hay que andar demasiado. Sólo ir a Guarenas, darle la vuelta a una redoma, regresar como si uno fuese a tomar la carretera vieja y subir por una de las dos cuestas que ofrece el cerro, ahí mismito. Hay una parada de autobús donde mataron hace tres años al segundo de los hijos de Eulogia. De allí suben esas dos cuestas bien empinadas, una a la izquierda y otra a la derecha. La casa se consigue subiendo por la derecha. Al llegar a una santamaría pintada de colores y adornada con abolladuras de balazos, bajas una hilera de escalones de cemento desiguales, pasas la capillita pintada de azul que le pusieron los vecinos a dos jóvenes asesinados en el lugar y, poco más abajo, encuentras la casita rodeada por una cerca alfajol. De bloques, con rejas de hierro en las ventanas, pintada de amarillo. Desde el terreno aledaño observas la autopista que comunica con Guatire donde los carros en miniatura van y vienen. Es la misma vista que puede tenerse desde un avión; pero encima del barrio donde vive Eulogia con su hermana y la muchachera hay tres o cuatro barrios más. Casi cualquier cosa que uno le pregunte a Eulogia guarda relación con algo que queda por allá encima. “¿Dónde es que usted busca los materiales para hacer sus cuatro mil bolsas semanales?” “En un sitio que está por allá arriba”. “¿De dónde viene el señor que le alquila la lavadora los domingos, por sesenta bolívares de los de ahorita?”. “Guá, de allá arriba”.

Lo único que queda arriba de manera tangible es la escuela, con su cancha para jugar futbolito y una puerta azul. Casi todos los niños que viven con Eulogia entran a la una de la tarde y permanecen allí hasta la cinco: les dan una especie de almuerzo compuesto por arepas y un vaso de leche. Los niños que rodean a Eulogia parecen haber salido de un anuncio de United Colors of Benetton fotografiado en el Caribe. Con su piel recién estrenada y los ojos como aceitunas de vidrio, se le quedan mirando al periodista como si hubiera llegado vía expresa desde Marte. Pero lo que debe decirse de una buena vez es que Eulogia los saca adelante a todos, sean hijos o nietos heredados de los padres que se han marchado o han muerto. Los saca adelante con la fuerza de su voluntad de acero inoxidable. No hay fisuras por donde pueda escaparse el desaliento en su vida cotidiana que comienza a las 4:00 am y termina a las 12:00 de la medianoche, hilando y pegando bolsas. No se da tregua. En algún momento recuerda al marido asesinado el 29 de diciembre pasado. Esa fecha la tiene clarita y no le queda por allá arriba.

Lo otro que debe decirse de una vez es que cuatro de los niños a su cargo tienen a su madre sentenciada a muerte, y todos lo saben en esta casa de bloques con la cadena musical en la esquina y los sillones de la sala protegidos con sus sábanas estampadas. Todos, grandes y chicos, incluyendo a la preciosa niña de diez años que escucha la entrevista con sus ojos achinados. Alieska desea, de grande, convertirse en doctora. Así mismo dice, “yo quiero ser doctora”.

Por un puñado de coca

El asunto es así: Yuleima, su madre, introdujo un paquete de cocaína en la cárcel pues su novio de turno, a la espera de juicio por un crimen, se lo pidió. Y como la abuela de Alieska dice, Yuleima es capaz de cualquier cosa por ese hombre, incluso de robar a su propia madre. Platos, celular, ropa de uno de sus hermanos que por mala suerte lleva la misma talla del amante: lo que sea, con tal de dárselo al galán antes recluido en La Planta y ahora en otro lugar que es mejor mantener en reserva.

El puñado de coca lo consiguió con un amigo del antiguo barrio donde vivía la familia cuando la familia aún estaba completa. Después de entregado y consumido, no fue cancelado y, ya se sabe, este tipo de compromisos debe honrarse a rajatabla. Son deudas sagradas, más tratándose de un amigo que le había rebajado medio millón a la mercancía. Sin embargo, el reo y su novia se desentendieron del pago; ella se marchó fuera de Guarenas, cerca del lugar donde ahora está recluido el galán.

Mejor se lo hubiera pensado un poquito. Ahora, aunque decidiera pagar la deuda con todo e intereses acumulados, igual quedaría sentenciada. No puede aparecerse por Guarenas. No puede ver a los hijos a menos que se ponga de acuerdo con la abuela y los encuentre en otra parte. Está condenada por abusadora. Así le dijo el distribuidor a Eulogia cuando hablaron la última vez.

Al segundo de sus hijos, de 25 años –ahora tendría 28−, también supo que lo iban a matar y tampoco pudo evitarlo. Lo único a su alcance fue rogarle que no saliera de la casa. Pero salió, salió a comprar cualquier cosa el 7 de noviembre de 2006 y en la parada lo atajaron. Se bajó alguien de un carro y le descargó 18 tiros. “Digo yo que fue una venganza. Nunca llegó a matar a nadie pero lo que hacía era que se agarraba las cosas ajenas de las casas”. En sus últimos tiempos fumaba piedra en la casa delante de los chamitos, y como su madre no quería que saliera para que no lo mataran, ella misma decidió salir a comprarle la droga. Pero se descuidó y, pese a sus ruegos, el joven salió un mediodía. Cuando Eulogia regresó y no lo vio en casa, se sentó a esperar la noticia. No pasó ni una hora cuando le vinieron a avisar. Para ese momento, Yuleima, que trabajaba, tenía un dinero dispuesto para el entierro: estaba previsto.

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Tomado de:
http://sicsemanal.wordpress.com/2013/02/07/cronica-alla-arriba-en-aquel-cerro/

miércoles, 2 de enero de 2013

Finalizando el 2012, el mundo está mejor


Por Carlos Vilchez Navamuel, 31/12/2012

Ya lo habíamos expresado en algunos artículos anteriores cuando comentábamos que la miseria, las muertes por guerra y el sida, por mencionar solo algunas cosas han disminuido en el mundo y que por el contrario, y aunque algunas personas lo afirmen equivocadamente, hoy la gente vive más,  tienen mejor calidad de vida, son muchas más las que tienen acceso a la educación, y hoy más que nunca  hay mucho más personas  preocupadas por el ambiente y por vivir en una sociedad mejor.

The Spectator, una revista británica publicó un artículo el pasado 15-12-12 titulado ¿Por qué el 2012 fue el mejor año? Al que responde con algo que resulta contundente  “Nunca en la historia del mundo ha habido menos hambre, menos enfermedades y más prosperidad.”  Por estas razones, escriben en el escrito “El 2012 ha sido el mejor año en la historia del mundo aunque suene como una afirmación extravagante, pero se ve corroborada por la evidencia.”

Y continuaba el escrito afirmando entre otras cosas lo siguiente: “El Occidente sigue de capa caída económica, pero los países en desarrollo están cobrando más por delante, y las personas están siendo rescatadas de la pobreza al ritmo más rápido jamás registrado. El número de muertos causado por la guerra y los desastres naturales es también gracias a Dios bajo. Vivimos en una edad de oro.”  Aclaraba eso sí, que “Los grandes avances de la humanidad no venían de estadistas, si no que venían de gente común, fuera de los gobiernos el progreso ha sido nada menos espectacular.

Con argumentos de peso como lo es que la pobreza global se ha reducido, el artículo menciona que  en 1990, la ONU anunció los Objetivos de Desarrollo del Milenio, un proyecto que se propuso  reducir a la mitad el número de personas en pobreza extrema para 2015 y que según la revista  en este año se puso de manifiesto que la meta se cumplió en 2008.  En el artículo, la revista nos dice también que: “Sin embargo, el logro no merecía un anuncio oficial, presumiblemente debido a que no se logró por ningún régimen de gobierno, sino por el ritmo del capitalismo global.”  Y añadía algo que hay que rescatar,  “Comprar barato juguetes de plástico fabricados en China realmente está ayudando a hacer de la pobreza historia.”

Y sobre la  desigualdad global nos dice  “Esta, también, es menor ahora que en cualquier momento en los tiempos modernos. La globalización significa que el mundo no sólo está cada vez más rico, pero más justo también.”  Destacaba además que  “Las economías de los países ricos creció un 6 por ciento en los últimos siete años, el consumo de combustibles fósiles en esos países se redujo en un 4 por ciento. Este notable -y no declarado- logro no tiene nada que ver con los impuestos verdes o parques eólicos. Esto se debe a la demanda de vehículos más eficientes y fábricas.”

Sobre la salud en Gran Bretaña el informe de la revista nos dice que “Las tasas de mortalidad para ambos cánceres de pulmón y de mama han disminuido en más de un tercio en los últimos 40 años. Nuestros inviernos fríos todavía matan a la gente, pero el número de muertes cada año, redujo a la mitad durante el último medio siglo. El número de muertos del invierno se ubica actualmente en 24.000 - siendo inaceptable en un país del primer mundo, pero no obstante una mejoría. La esperanza de vida nacional de Gran Bretaña, el 78 hace una década, llegará 81 años después.”

Vaya sorpresa deben de haberse llevado los socialistas, los catastrofistas y los pesimistas con este artículo que nos permite seguir siendo optimistas, y es que si tenemos menos muertes por guerras, menos hambre en el mundo y más prosperidad quiere decir que estamos mejor, entendiendo por supuesto que todavía falta mucho por hacer.

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jueves, 20 de diciembre de 2012

La medición de la pobreza, a debate



Por Lissette Gonzalez, 19/12/2012

Durante el 22 y 23 de noviembre tuve la oportunidad de estar en Santiago de Chile para participar en un intenso debate interdisciplinario sobre la multidimensionalidad de la pobreza en América Latina organizado por CLACSO. Obviamente, iba con grandes expectativas sobre la discusión de la ponencia que presentaba y me encontré con una fuerte agenda de trabajo que dejaba poco espacio para el debate detallado de cada una de las propuestas. Sin embargo, mi balance personal del evento es altamente positivo porque a propósito de las distintas exposiciones se abrió una intensa y formativa discusión sobre las implicaciones éticas, políticas, teóricas y metodológicas que surgen a partir de cómo definimos este fenómeno.

Las sorpresas comenzaron desde el acto de inauguración. Hans Offerdal (coordinador para América Latina del programa de investigación comparativa de la pobreza, CROP) comienza puntualizando que la pobreza no es un accidente, ni un fenómeno natural: es producto de la acción humana, de una cierta forma de organización social. El concepto de pobreza, por tanto, tiene un objetivo ético: es una situación que afecta la dignidad y derechos de las personas y, en consecuencia, no debería ser tolerada. La pregunta, provocadora, para ilustrar su punto fue la siguiente: ¿qué nos parecería si, interpelado por la comunidad internacional, el gobierno alemán en 1940 se hubiera comprometido a disminuir 50% la población en sus campos de concentración para, digamos, 1945? ¿Eso habría sido suficiente, desde el punto de vista ético? Añado yo: ¿por qué la comunidad internacional, los científicos sociales, los gobiernos no vemos de la misma forma un fenómeno como la pobreza? Sobre esto volveré más adelante.

Hubo durante el seminario airadas discusiones sobre aspectos teóricos y metodológicos: ¿la pobreza es un fenómeno complejo o sólo su medición? Cuando discutimos sobre indicadores o umbrales que identifican a la población pobre, ¿la decisión es teórica o sólo metodológica? Frente al notable impacto en la comunidad científica internacional de la metodología propuesta por OPHI (Oxford Poverty and Human Development Initiative) para crear indicadores multidimensionales que permitan conocer las condiciones de vida y el impacto de las políticas públicas más allá del ingreso de los hogares, hubo grandes críticas puesto que asumir pasivamente estos aportes podría significar desconocer la amplia tradición de investigación existente en América Latina, donde se han propuesto diversas alternativas de medición que han sido ensayadas por décadas en los países de la región. Este aspecto de la discusión me tomó por sorpresa. Pablo Villatoro de CEPAL sugirió que acaso estamos frente a un cambio de paradigma sobre la medición de la pobreza. En todo caso, me pareció evidente la tensión dentro de nuestro campo de investigación: ¿quién produce las teorías y métodos que consideramos válidos? Y así como en muchos otros campos del saber en la actualidad, podría parecer más relevante aquello que está escrito en inglés, que aparece en el Scientific Citation Index y se expresa con fórmulas matemáticas.

Por supuesto, no desdeño para nada los aportes metodológicos de OPHI (además, un buen amigo está allí y respeto muchísimo su trabajo). Entiendo la orientación de su discusión, al proponer innovaciones frente a las medidas restrictivas de pobreza que utilizan los multilaterales y las agencias de cooperación internacional (población con ingresos menores a 1,25$ diarios). Sin embargo, ¿cómo puede la experiencia latinoamericana de medición entrar en este importante debate internacional? ¿Cómo integrar estos aportes sin perder contacto con nuestra tradición y aprendizajes? Desde este punto de vista me parece que los espacios para la necesaria discusión regional son insuficientes, han perdido la fuerza que tenían décadas atrás cuando se propuso el método de Necesidades Básicas Insatisfechas, aplicado en todos los países a partir de los años setenta. ¿Deberíamos acordar un nuevo método multidimensional para la América Latina? ¿Es la comparabilidad internacional el objetivo a alcanzar?

Buena parte de la discusión relativa a la medición de la pobreza tiene que ver con la elección de los umbrales para distinguir las personas u hogares pobres de quienes no lo son. Cualquier punto de corte sobre el ingreso o el acceso a ciertos servicios termina siendo arbitrario, simplemente una convención. Después de diversas ponencias durante el seminario parece claro que la definición de pobreza y los criterios para medirla deben estar íntimamente ligados con la orientación de las políticas públicas. Existe una tensión entre el concepto de pobreza, como privación, y ciudadanía, como garantía de derechos universales. Por ello, buena parte de los casos nacionales de mediciones multidimensionales que se presentaron partían del enfoque de derechos: ¿cuánta educación debe tener una persona para ser considerada no pobre? Pues la que se establece en la legislación nacional como derecho para todos los ciudadanos. De esta forma, la definición de las privaciones ya no sería arbitraria, estaría basada en lo que cada sociedad considera los derechos ciudadanos. Esta es la orientación de las mediciones oficiales de pobreza en México y Uruguay, al menos. Queda pendiente, sin embargo, un tema adicional: ¿el disfrute de los derechos debe integrarse con el ingreso en la medición? ¿Basta con el incumplimiento de un derecho para identificar a una persona como pobre?

Si todas estas controversias surgen intentando definir indicadores objetivos de pobreza, imaginen lo que ocurre cuando se asume el desafío de incluir elementos subjetivos en la medición. ¿Qué tan pobres (o no pobres) se sienten nuestros ciudadanos? Cuestión altamente compleja, puesto que los diversos estudios empíricos presentados en el seminario muestran que aún en situación de carencia, las personas no se identifican como pobres. El pobre es “otro”, la pobreza se define siempre por oposición. Por tanto, el juicio de identificación del pobre no es independiente del actor y su posición social o política. En los estudios cualitativos se evidenciaron ideas que ya he presentado en otros artículos: la pobreza en el imaginario tiene una connotación negativa.

Y aquí volvemos al inicio: ¿por qué nuestras sociedades no asumen la pobreza como una situación inaceptable que debe ser erradicada? Porque asumimos que la condición socioeconómica es resultado de una elección individual. En un mercado libre que premia el esfuerzo y el mérito, la situación de carencia sólo puede ser resultado de la irresponsabilidad individual. La situación de los pobres es, en definitiva, su culpa. El asunto es que el mercado perfecto no existe, que no somos iguales al inicio de la carrera, que los distintos grupos tienen estrategias para mantener y defender sus posiciones. Por ello mis lectores saben que no me gusta centrar la discusión en la pobreza, sino en la desigualdad. La pelea en nuestros países latinoamericanos tiene que orientarse por la igualdad: todos los derechos para todas las personas. Y esa es la mirada que debe estar presente en nuestras mediciones.

(*) El gráfico del inicio está tomado de CEPAL: Panorama social de América Latina 2012

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miércoles, 21 de noviembre de 2012

La pobreza polarizada


Por Lissette González, 17/11/2012 

Uno de los logros de Chávez desde la campaña presidencial de 1998 ha sido colocar en el centro del debate público la desigualdad, la pobreza y las difíciles condiciones en las que vive una buena parte de nuestros conciudadanos. Pero, al igual que con muchos otros temas centrales, la polarización también aquí ha hecho de las suyas.

Así, las noticias se centran en discutir las cifras: ¿La incidencia de pobreza realmente está bajando? ¿Esos indicadores basados en el ingreso dicen algo sobre las condiciones de vida? ¿Los datos oficiales son objetivos? Los titulares muestran anuncios del INE sobre la disminución de la pobreza, opinadores de diversa índole discuten el método de cálculo, explican que esto obedece “solo” a los altos precios del petróleo. Diversas organizaciones calculan sus propias canastas básicas que llegan a costar hasta cuatro salarios mínimos.

En nuestro contexto polarizado se ha vuelto un punto de honor defender y cuestionar (según el polo al que se pertenezca) los logros sociales de la revolución bolivariana. Así nos encontramos frente a una gran paradoja: la pobreza tiene ahora mucho más centimetraje en la prensa, más horas en la radio y la TV; pero no por eso la comprendemos más.

Seguimos sin entender demasiado cuáles son los elementos que permitirían modificaciones significativas en las condiciones de vida de la mayoría. Por supuesto, la inversión pública en servicios sociales y programas de protección es vital, pero su efecto está limitado por las posibilidades que ofrece el mercado de trabajo o los procesos que impiden el acceso de ciertos grupos a los empleos mejor remunerados.
Los avances en los indicadores de pobreza en los últimos años están asociados a un crecimiento del empleo público, de la población que recibe transferencias (no sólo las misiones, también pensiones de vejez e incapacidad). Pero al mismo tiempo, los servicios públicos de salud y educación pierden terreno en términos relativos frente a los privados. De allí que ya es un reto establecer cuál es el efecto neto del sector público en la reproducción de las desigualdades.
Lo mismo ocurre con el mercado de trabajo: disminuye la desigualdad en las remuneraciones, pero se mantiene relativamente alta la informalidad. ¿Qué tan sostenible son nuestros avances, con un mercado de trabajo que no genera empleos decentes para la mayoría?
A pesar de la gran masificación del acceso a los servicios de educación pública, persisten grandes inequidades en el logro educativo: mientras más bajo el nivel educativo de los padres, menor es la probabilidad de alcanzar educación media completa y educación universitaria. Esto refleja los problemas de calidad en nuestro sistema de enseñanza, que no anula sino refuerza las desigualdades preexistentes.
Las desigualdades son también grandes en nuestro territorio: no sólo la pobreza es mayor en las áreas rurales; también vemos grandes diferencias en los demás indicadores como la población universitaria, que en el área rural es la mitad que en la Gran Caracas o la informalidad, 20 puntos más alta en las áreas rurales.
Solemos afirmar que la pobreza es un fenómeno multicausal, pero no hemos llevado esta noción a su prueba empírica. Nos hemos conformado con describir a los pobres, pero no hemos hecho lo suficiente por explicar los cambios en la pobreza. Solo quien comprende puede tomar las mejores decisiones, por eso una agenda de investigación de esta naturaleza resulta imprescindible. Estaremos discutiendo sobre estos temas el 22 y 23 de noviembre en Santiago de Chile con un grupo de expertos convocados por CLACSO. Ya les contaré los resultados.
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domingo, 27 de noviembre de 2011

Pobreza: cifras preocupantes

Empezaré compartiendo una afirmación del gobierno: la pobreza se redujo considerablemente en Venezuela. Según las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) la pobreza bajó de 49,0 en el primer semestre de 1998 a 27,4 en el primer semestre de 2011. Es decir, bajó 21,6 %. Y ello desde la perspectiva de los derechos humanos es muy importante.

Por eso nos preocupa lo que motiva este artículo y no es otra cosa que el estancamiento de la lucha contra la pobreza en el segundo período constitucional del presidente Chávez.

Según las cifras del INE, es decir, cifras oficiales como las anteriores, de 2007 a 2011 la pobreza se mantiene igual. Para el primer semestre de 2007 la pobreza era de 27,5 y para el primer semestre de 2011 la pobreza es de 27.4 equivalente a 1.859.521 hogares en estado de pobreza. Si se le compara con los índices de pobreza de 2010 incluso se produjo un leve crecimiento.

Las cifras son más preocupantes si se toman datos del Sistema Integrado de Indicadores Sociales de Venezuela. Según esta fuente oficial los hogares pobres en el segundo semestre de 2007 eran de 28.5% y para el segundo semestre de 2010 había aumentado a 32,5, es decir aumentó en 4%. La pobreza extrema por su parte era para el segundo semestre de 2007 de 7,9 y para el segundo semestre de 2010 era de 8,6%

La primera conclusión es que durante el segundo mandato del presidente Chávez no se ha tenido ningún éxito en materia de lucha contra la pobreza.

Pero hay otras cifras también preocupantes. Si analizamos cómo ha sido la lucha contra el desempleo encontraremos otro fracaso. Para 2007 el desempleo era según el INE de 7,5%. Para 2008 el desempleo se ubicó en 6,9%.

En 2009 se incrementó levemente a 8,1%. En 2010 se incremento otra vez levemente a 8,5% y para el primer semestre de 2011 según las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas se ubicó en 8,8 volviendo a subir. Segunda conclusión, en materia de lucha contra el desempleo el segundo mandato del presidente Chávez ha sido un fracaso. Hay que recordar que en el año 2004 el gobierno creó la Misión Vuelvan Caras con la promesa de reducir el desempleo de 16.6% para ese momento a 5% para diciembre de ese mismo año. Sin embargo, solo logró reducirse a 13,9% y siete años después nunca el desempleo ha estado en el 5% prometido.

Este estancamiento se agrava debido a que desde el año 2007, según cifras del SISOV, la mayoría de las políticas sociales han experimentado una disminución de la inversión como porcentaje del PIB. La inversión pública alcanzó su cénit en 2006 (6.8% del PIB) y para el 2010 era la menor de la década (3.4%). En salud, las cifras del 2007 han sido las más altas de la década, cuando alcanzó 4.47% del PIB, siendo para el 2010 de 2.48%.

En vivienda, sector calificado como “problema de Estado”, en 2006 fue el año de mayor inversión con 3.84%, tras lo cual la inyección de recursos ha decrecido hasta ubicarse, en el 2010, en 1.38%.

La lucha contra la pobreza es fundamental en el país y debemos unir fuerzas para evitar situaciones de regresividad.

http://goo.gl/AGfGf