HAROLD A. SARRACINO 27 de julio de 2016
“El único medio seguro de dominar una
ciudad acostumbrada a vivir libre es destruirla”.
Maquiavelo
Recuerdo
mis tiempos de estudiante de Derecho en Venezuela y lo mucho que aprendí de los
abogados con quien tuve el honor de trabajar. Recuerdo particularmente a uno
–cuyo nombre me reservo por obvias razones de seguridad- quien, luego del
estudio de un caso que se me había asignado, y ante mi imprudente, novata y
soberbia opinión de que los representantes de la contraparte eran unos ineptos
e incapaces, me dijo lapidariamente: <> .
Y
demostró tener mucha razón, porque una vez decidido el caso en comentarios, lo
que parecía una gran ineptitud de los abogados de la contraparte, resultó ser
una extraordinaria habilidad para liberar a su cliente de la obligación y el
peso económico que aplastaba su cabeza, permitiéndole así <>, como dicen en mi pueblo.

















