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domingo, 29 de julio de 2018

La tolerancia y la verdad, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 28 de julio de 2018

La tolerancia en un sentido negativo puede ser entendida como convivencia con el error. De esta forma tolerar significaría sobrellevar, permitir, soportar el “error” o aquella actitud o conducta que se considera “errónea” en función de alcanzar la convivencia. Tolerar bajo el presupuesto de encontrarse en plena posesión de la verdad no es tolerancia, sólo es una tregua o pacto en el conflicto permanente. En la ardua tarea de la tolerancia la tentación de creerse poseedores de la verdad es tan real como la de aceptar todo como igualmente valedero y valioso, o pensar que todo es igual. Ambas tentaciones llevan consigo al desanimo, al fundamentalismo y a la indiferencia que son claras consecuencias de la intolerancia.

El ejercicio de la tolerancia, más que una cuestión social, se nos ha convertido hoy, más que nunca, en el ejercicio de nuestra humanidad. La crisis social que vivimos afecta fundamentalmente a nuestra forma de comprendernos, de expresarnos, de ubicarnos en la historia y en la realidad. Ante esta crisis la respuesta más efectiva parece ser abandonar la realidad, irse del país.

LA FIDELIDAD EN LO PEQUEÑO, por @hablarcondios ‏




Francisco Fernández-Carvaja 28 de julio de 2018

— Jesús se nos muestra siempre atento a las diversas situaciones humanas y nos enseña a santificar las realidades corrientes.

— En el cumplimiento del propio deber encontramos el lugar, la materia y el modo de ser fieles al Señor. El valor de las cosas pequeñas.

— Dios nos pide cada día lo que está al alcance de nuestras fuerzas. Correspondencia en lo que parece de poca importancia.

I. Gentes de los pueblos vecinos habían acudido a un lugar alejado, junto al lago de Genesaret. Y mientras Jesús hablaba, ninguno pensó en el cansancio, ni en las horas de ayuno, ni en la falta de provisiones y en la imposibilidad de obtenerlas. Las palabras de Jesús les han cautivado, les han llegado a lo más hondo del corazón, y se han olvidado del hambre y del camino de vuelta. Sin embargo, Jesús sí comprende nuestras necesidades materiales; por eso, se apiadó también de aquellos cuerpos exhaustos de quienes, por un motivo u otro, le habían seguido durante varios días. Y realiza el espléndido milagro de la multiplicación de los panes y de los peces1.

Y cuando todos han comido y están entusiasmados por el milagro que han visto con sus propios ojos, el Señor aprovecha la ocasión para dar a los Apóstoles –y a nosotros– una lección práctica, a la vez, del valor de las cosas pequeñas, de pobreza cristiana, de buena administración de los bienes que se poseen. Cuando se saciaron, dijo a sus discípulos: Recoged los trozos que han sobrado para que nada se pierda. Entonces los recogieron y llenaron doce cestos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. Jesús nos muestra su magnificencia con la abundancia, pues todos comieron cuanto quisieron, y la necesidad de evitar el derroche inútil e irresponsable de los bienes; nos da ejemplo cuando se compadece de las multitudes y obra grandes prodigios, y también en estos detalles menudos.

La grandeza de alma de Cristo se manifiesta en los grandes prodigios y en lo poco de cada día. «La recogida de lo que sobró es un modo pedagógico de mostrarnos el valor de las cosas pequeñas hechas con amor de Dios: el orden en los detalles materiales, la limpieza, el acabar las tareas hasta el final»2. Durante treinta años de su vida estuvo ocupado en asuntos aparentemente sin trascendencia: elaborar cola para ensamblar unas maderas, aserrar troncos para fabricar muebles sencillos... Y también en estos trabajos de poco relieve externo estaba el Hijo de Dios redimiendo a la humanidad.

sábado, 28 de julio de 2018

La conversión del gallo pelón por @cgomezavila



Por Carolina Gómez-Ávila


A despecho de mi querencia, los orígenes del gallo pelón no están en la geografía nacional. Ni siquiera la exclusividad de uso, porque su interminable cuento se conoce en cantidad de países latinoamericanos.

Resulta que al gallo pelón se le relaciona con una leyenda del s. XVI que narra ciertos hechos sucedidos en Morón de la Frontera -un pueblo de la provincia de Sevilla, en Andalucía, España- que sufría el atropello de los funcionarios. Uno de ellos, el juez Don Juan de Esquivel, no sólo abusaba sino que se jactaba de su poder repitiendo con frecuencia: “donde canta este gallo, no canta otro”. Pronto el pueblo lo llamó “El Gallo de Morón” y no mucho después, harto de él, lo llevaron a las afueras del pueblo, lo desnudaron y le dieron una paliza con varas de hacer bastones.

La pela debe haber sido monumental porque el ingenio andaluz le compuso una copla:

Anda, que te vas quedando
como el Gallo de Morón,
sin plumas y cacareando
en la mejor ocasión.

En cosa de tres siglos, la historia del desplumado llegó a tierras americanas y sufrió las mutaciones que lo convirtieron en el gallo pelón que todos conocemos: un cuento sin historia pero con moraleja.

El cuento del gallo pelón rezuma enseñanzas y sabe dejarlas grabadas para siempre. Ningún venezolano ignora el sentimiento de frustración ante la tortura mínima pero sin fin. Todos sabemos en carne propia que la arruga se puede correr infinitamente cuando se tiene el control. Todos hemos probado que cualquier planteamiento o reclamo no debilita sino que fortalece al gallo pelón. Y todos en algún momento hemos simulado que no nos importa y seguimos viviendo a pesar del poder increíble que ejerce sobre nosotros el gallo pelón.

NICARAGUA: PARQUE JURÁSICO por @sergioramirezm



Por Sergio Ramírez


Hace poco el senado uruguayo votó por unanimidad una resolución de condena a la represión sangrienta que sufre Nicaragua. El Frente Amplio que cobija a la izquierda de distintos matices, el Partido Nacional y el Partido Colorado, de derecha y centro derecha, y los socialdemócratas, liberales, socialcristianos, todos concurrieron en reclamar a Ortega “el cese inmediato de la violencia contra el pueblo nicaragüense”. Durante el debate, el expresidente José Mujica, al referirse a los cerca de 350 muertos de la masacre continuada, dijo unas palabras que suenan ejemplares: “me siento mal, porque conozco gente tan vieja como yo, porque recuerdo nombres y compañeros que dejaron la vida en Nicaragua, peleando por un sueño…y siento que algo que fue un sueño cae en autocracia…quienes ayer fueron revolucionarios, perdieron el sentido en la vida. Hay momentos en que hay que decir ‘me voy'”.

Son palabras ejemplares porque representan lo que siempre he creído son los fundamentos éticos de la izquierda, basados en ideales permanentes más que en ideologías que se quedan mirando hacia el pasado. Una postura similar la han asumido partidos y personalidades de izquierda en España, Chile, Argentina, México, que rechazan el fácil y trasnochado expediente de justificar la violencia del régimen de Ortega contra su propio pueblo, echando las culpas al imperialismo yanqui, según la cartilla.

Es lo que ha hecho el Foro de Sao Paulo, reunido en La Habana, al emitir una declaración en la que, con pasmoso cinismo, se rechaza “el injerencismo e intervencionismo extranjero del gobierno de Estados Unidos a través de sus agencias en Nicaragua, organizando y dirigiendo a la ultraderecha local para aplicar una vez más su conocida fórmula del mal llamado “golpe suave” para el derrocamiento de gobiernos que no responden a sus intereses, así como la actuación parcializada de los organismos internacionales subordinados a los designios del imperialismo, como es el caso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”.

Hay que leer en voz alta a estos señores reunidos en La Habana la declaración de Podemos emitida en Madrid: “reclamamos la investigación y el esclarecimiento de todos los hechos sucedidos durante las movilizaciones, incluyendo la rendición de cuentas ante los tribunales por parte de las autoridades policiales y políticas que se hallen responsables de las violaciones de los Derechos Humanos cometidas”.

Se acabó la diversión, llegó Raúl y mandó a parar por @EcarriB



Por Antonio Ecarri Bolívar


La famosa trova de Carlos Puebla, cuyo estribillo se repite en toda la canción, dice: “Se acabó la diversión, llegó el Comandante y mandó a parar”, se refería a la decisión de la revolución de acabar con la guachafita batistiana del relajo, los prostíbulos, casinos y juerga permanente, frente al inicio de una transformación revolucionaria que cambiaría todo eso a favor del pueblo.

Sesenta años después, habida cuenta del fracaso del comunismo en todo el mundo y dándose cuenta Raúl Castro de que esas tesis arcaicas han acabado con su país, ha mandado a parar esa insensatez y se encamina a producir un cambio tan drástico que, en la reforma constitucional propuesta a la Asamblea Nacional, se elimina la palabra comunismo del texto y se sustituye por una larga retahíla de palabras que significan, en el fondo, que el cambio viene y que tenían razón quienes se opusieron desde 1959 a esa locura de adscribirse a un régimen fracasado.

En efecto, el nuevo texto que se ha redactado, aprobado por unanimidad y que será sometido a referéndum en agosto, lo que todos saben se va a aprobar, dice así: “Se recoge varias formas de propiedad, entre ellas la socialista de todo el pueblo, la mixta y la privada, en correspondencia con la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista y los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución. Esta no niega la riqueza material, sino su concentración. (…) Sobre la propiedad privada de la tierra se mantiene un régimen especial y el derecho preferente del Estado a su adquisición mediante su justo precio y”… bla, bla, bla.

Nada, que comienza un proceso indetenible hacia la sociedad de mercado, tal como ya hicieron chinos y vietnamitas, porque no hay alternativa.

Claro que en Cuba las cosas hay que hacerlas con mucha discreción, porque venir a darle la razón, sesenta años después, a todos aquellos cubanos que estaban convencidos de que el comunismo sería un rotundo fracaso, es realmente cuesta arriba. ¿Usted sabe, estimado lector, lo que significa darle la razón a los fusilados de los primeros años de la revolución, a los presos y exiliados que se cuentan por millones?

Una nueva mirada a la diáspora por @TomasPaez



Por Tomás Páez


La alarma migratoria vende, escribió alguien de quien no logro acordarme. Unos abultan los datos para infundir terror entre los ciudadanos, y como pretexto para interrumpir el flujo migratorio, y otros porque creen que de ese modo se hace más patente el deterioro de las condiciones que explican por qué los ciudadanos emigran. Aunque por motivos distintos, ambas posturas coinciden en la necesidad de frenar la movilidad humana: para evitar la fuga de cerebros y que los países menos desarrollados financien a los de mayor desarrollo, o para impedir la mezcla cultural y racial que afecta el desarrollo de estos últimos países, o para evitar el “robo” de empleos.

La alarma también es cualitativa, alude a los epítetos, muchos de ellos despectivos, con los que se caracteriza a la diáspora. Hay quienes la catalogan como integrada por violadores, portadores de enfermedades y de destrucción. Esos rasgos no definen a las diásporas, por más que se intente, pues la realidad es que es un fenómeno mucho más individual, complejo, multifactorial y plural. Esos apelativos, además de inútiles, son perjudiciales para la interacción humana.

Un claro ejemplo de lo que ese alarmismo vende lo encontramos en las displicentes afirmaciones hechas por los voceros de la dictadura venezolana, que cifra en 6 millones el número de colombianos en Venezuela. Lo dicen con desparpajo, a sabiendas de la inexactitud del dato y de su falta de asideros empíricos. Un análisis más concienzudo y responsable, llevado a cabo por especialistas de ambos países, confirma que en realidad el dato real es menos de un tercio de ese número.

Un alarmismo similar experimenta el dato de la diáspora venezolana. Solo basta con recorrer la información de prensa de los dos últimos años para hallar las inconsistencias y la forma como se inflan los números. Nuestra contribución a esclarecer la situación es la información que hemos recabado en el Observatorio de la Diáspora, cuyos registros se extienden por más de 90 países y centenares de ciudades y, como siempre aclaramos, no se trata de un censo.

La cuantificación y caracterización de la diáspora es un dato de mucho interés para fines electorales y para defender su derecho político como ciudadanos en todo el mundo. Es además importante para conocer las magnitudes de los problemas que este régimen ha causado a jubilados y pensionados, a los refugiados y solicitantes de asilo, a los niños y jóvenes que la dictadura ha convertido en “apátridas” porque les niega el acceso a los documentos de identidad.

Carro sin placa no anda y sin frenos menos: un millardo y medio cuesta frenar bien por @contrapuntovzla



Por Katherine Dona


Los conductores particulares y profesionales del volante aseguran que si no tienen cómo sostener sus hogares, menos tienen para mantener sus vehículos
El mantenimiento del sistema de frenos de un vehículo es un gran dolor de cabeza para los conductores particulares, motorizados y transportistas. De hecho, estos últimos aseguran que trabajan a pérdida, pues lo que perciben mensualmente no da para cubrir las demandas de la unidad.

Los usuarios consultados aseguran que los costos de las pastillas de frenos o bandas cuesta encontrarlos en el mercado y, si se consigue, pues los costos resultan sumamente elevados.

Para los profesionales del volante, en promedio un camionetero percibe en este momento un aproximado de 10 millones de bolívares diariamente cobrando el pasaje a Bs 10.000, mientras que cada banda de freno cuesta entre Bs 140 y 495 millones (por ahora), lo que hace a esta servicio uno de los más costosos.


En los portales de ventas online se evidencian los altos costos de las bandas
Las bandas de frenos para unidades de transporte público duran tres meses, "cuando mucho”, y vienen por juego de dos (una para la parte delantera y otra para la trasera). Su costo actual está por los 200 millones de bolívares, relató Joel Auñín, conductor, con 25 años dedicado al transporte público pero paralizado desde hace tres meses por falta de cauchos y debido a que la caja se le fundió. Añade que por lo general, las bandas de la parte trasera son más costosas.

Por su parte, Pedro Jimenéz, presidente del Bloque de Transporte del Suroeste, afirma que la calidad de los repuestos ha decaído, lo que obliga a los transportistas a tener que cambiarlos con más frecuencia. Por ejemplo, "antes debíamos cambiar las bandas de freno cada cuatro meses, ahora debemos hacerlo a los dos meses porque el material se desintegra, se agrieta o se desgasta", expresó.

¿Por qué no hay gas en Venezuela?, por Miguel Méndez Rodulfo




Miguel Méndez Rodulfo 27 de julio de 2018

La Pdvsa democrática realizó su último ejercicio de planificación para el período 2000-2009; en él estableció una producción de petróleo para el año 2008 de 5,8 MM de barriles diarios, así como una producción de gas de 11 MM de pie cúbicos diarios. El plan tenía una premisa básica que era promover la mayor participación posible del sector privado en las áreas de gas natural, petroquímica, industrialización de corrientes de refinerías, orimulsión y carbón. Si se hubiese cumplido el plan (la Pdvsa democrática cumplió todos los anteriores) el país hubiese tenido el doble de los ingresos que entraron a las arcas fiscales. Aunque muchos puedan suponer que igual se iban a robar y malbaratar estos ingresos, de la misma manera podemos inferir que de lo poco que se hizo, se hubiese podido hacer el doble. El punto es que las infraestructuras estuvieran allí, mal mantenidas es verdad, pero existirían y se podrían recuperar en un eventual nuevo gobierno.

Cinco ceros más de pobreza, por @freddyspaz




Freddy Paz 27 de julio de 2018
@freddyspaz

Los recientes anuncios hechos por Nicolás Maduro son más de lo mismo. Es una cortina de humo para distraer al pueblo que está viviendo la peor crisis de la era después de la independencia de Venezuela. El haberle quitado cinco ceros a nuestra moneda, profundiza aún más la pobreza, la crisis, y en nada soluciona el hambre, el drama de las familias y el proceso hiperinflacionario que estamos padeciendo los venezolanos.

La reconversión monetaria, quitarle cinco ceros a la moneda no es más que el signo inequívoco del fracaso del modelo de gobierno socialista venezolano.

Lo único cierto es que el pueblo está siendo sometido a niveles de sacrificio, hambruna y miseria nunca vistos.

Aniversario del nacimiento de Simón Bolívar, por @josenarosky




José Narosky 27 de julio de 2018

"Un solo brote de justicia, justifica arar un desierto".

Hay en Buenos Aires y en distintas ciudades argentinas, una cantidad de calles, como Boyacá, Carabobo, Junín, Pichincha o Ayacucho. Y todas estas tienen un denominador común. Fueron batallas desarrolladas casi en una misma zona de América Latina. Y en cada una de estas las tropas fueron llevadas a la victoria por un hombre singular, llamado Simón Bolívar.

Bolívar había ascendido a general teniendo sólo 30 años, y fue además escritor, político, y sobre todo un auténtico patriota.

Sobrellevó una desventaja no fácil de superar, salvo por una voluntad inquebrantable como la que poseía y una inteligencia superior, pues había perdido a su padre a los tres años y a su madre a los nueve años.

Juan Andrés Mejía: La reconversión monetaria es un reflejo del fracaso del régimen en materia económica, por @VoluntadPopular




VP 27 de julio de 2018

El coordinador político encargado de Voluntad Popular y diputado a la Asamblea Nacional, Juan Andrés Mejía, afirmó que la reconversión monetaria es un reflejo del fracaso del régimen en materia económica y aseguró que estas son medidas aisladas que no forman parte de un verdadero cambio para el país y que no solucionarán la grave crisis económica, política y social que atraviesan los venezolanos.

“La inflación, la falta de efectivo y la escasez son las consecuencias negativas de un modelo económico implementado durante 19 años y que nos trajo hasta esta situación. Quitarle cinco ceros a la moneda no implica absolutamente nada, podemos anticipar que con la inflación que estamos teniendo, en octubre de este año el billete de más alta denominación, que va a ser el billete nuevo de 500 bolívares, no va a alcanzar ni para comprar un café”.

viernes, 27 de julio de 2018

José Gregorio Hernández: Un Santo Con Alma De Pueblo por @DiarioTalCual



Por Rafael Viloria


Por estos tiempos: En Venezuela se viene desarrollando toda una acción de elevación a grados superiores y cristianos a seres humanos que en distintos niveles dedicaron su vida a la vocación religiosa católica apostólica y romana en el mundo.

Beatificar: declara el Papa de Roma, que alguien, de virtudes calificadas goza de entera bienaventuranza y se le puede dar culto… a ese grado fueron elevadas las religiosas venezolanas” La Madre María de San José, La Madre Carmen Rendiles.”

Para Llegar a tan elevado merito, la Iglesia Católica hubo de exigir un conjunto de razones debidamente (según sus normas) probadas. Las religiosas anteriormente citadas encajaron perfectamente en el cumplimiento de las razones que podían dar derecho pleno cristiano para ser elevadas a la condición de Beatas.

El pasado 29-06-18, los medios impresos, T.V, las redes sociales, la opinión social venezolana dieron cuenta del aniversario noventa y nueve (99) de la muerte trágica el 29-06-19 del Dr. José Gregorio Hernández. Según los registros históricos nació en el año 1864. Ello indica entonces, que el Dr. José Gregorio Hernández hace 154 años, vino al mundo, allá en el pueblo de Isnotu, del Estado Trujillo, hijo de padres humildes. Era fiel devoto cristiano no religioso.

A diferencia de todas las beatas y beatos que en el mundo han alcanzado la condición de beatas y beatos, que no tiene como origen la religiosidad Católica; José Gregorio Hernández viene del común denominador de haberse desarrollado desde su niñez, infancia, juventud y hombre como ciudadano común.

Su profunda vocación humana y cristiana; forjo en José Gregorio su vocación hacia la búsqueda del conocimiento en el campo del ejercicio medico asistencial; vocación que lo condujo a ser médico. Medico con una particularidad notable en su ejercicio.

Nicolás Maduro corroboró que es un soberano incapaz por @XabierCosco



Por Xabier Coscojuela

Editorial


Nicolás Maduro le va a quitar cinco ceros al bolívar, en lugar de los tres inicialmente anunciados, con lo que volvió a demostrar que es un soberano irresponsable e incapaz. Que el país seguirá rodando cuesta abajo y sin frenos mientras él esté al volante.

Esta nueva reconversión demuestra que la seriedad del gobierno de Maduro es bien escasa. Para ser precisos: inexistente. Solamente hace falta compararla con la que se realizó hace unos años para comprobarlo. La entrada en vigencia del nuevo cono monetario ha sido pospuesta dos veces, aunque en realidad el nuevo cono monetario no entró en circulación nunca y ya fue sustituido por otro.

Al parecer, Maduro cree que se la está comiendo y lo único que va a lograr es profundizar la crisis, la cual requiere mucho más que quitarle cinco ceros al cono monetario y, supuestamente, liberar el control de cambio.

En Venezuela se han concretado, desde los ochenta para acá, dos programas de ajuste económico. Ambos requirieron entenderse con organismos multilaterales como el fondo Monetario Internacional y aplicar un conjunto de medidas para poner orden en la economía.

A lo anterior se agrega, y no es cosa menor, que quienes encabezaron dichos programas eran personas capaces y con credibilidad en esos entes financieros internacionales. En el primer caso fue Miguel Rodríguez, y en el segundo Luis Raúl Matos Azocar y Teodoro Petkoff.

No vemos en el gobierno de Maduro a nadie que calce, ni de lejos, los puntos que tenían estos tres ciudadanos que acabamos de nombrar. Quien encabeza el equipo económico hoy es Tarek El Aissami, que tiene tanta credibilidad como valor el bolívar.

Tampoco Nicolás Maduro se acerca a Carlos Andrés Pérez o Rafael Caldera. Está muy lejos de ambos, cuenta con amplio rechazo en el país y ninguna credibilidad en el exterior. Reiteramos que ni Maduro ni nadie de quienes lo acompañan están en capacidad de liderar un ajuste económico.

Me duele Caracas por @komunikaven1



Por Jesús María Aguirre S.J.


Me duele Caracas. He vivido en seis lugares distintos de Caracas en el oeste, el norte, el este y el suroeste; en quintas,  bloques, edificios de apartamentos y ranchos; la he divisado mirándola desde las alturas del Ávila, haciendo el recorrido de la Fila desde Naiguatá hasta la Silla de Caracas; paseándome por sus avenidas y callejuelas en los buses grandes y en las busetas apretujadas; subiendo y bajando en jeep los barrios que la ciñen, caminando por sus tortuosas aceras entre árboles desaliñados y edificios cada vez más deslustrados; viendo desarrollarse  el Parque del Este y nacer el Parque del Oeste;  tumbándome en sus áreas verdes, renombrados cada vez que asciende un caudillo presuntuoso;  viendo cómo se engalana cuando sube un presidente civil y cómo se engalona cuando asciende un militar; manifestando en sus avenidas en las protestas de los primeros de mayo; recorriendo sus entrañas en el metro en todas las direcciones, incluidas la extensiones ferroviarias, desde la época esplendorosa y limpia de su inauguración en 1983 hasta la horrorosa y sucia de 2018.

Tomo las palabras de Rafael Cadenas cuando le pidieron un escrito sobre la ciudad, allá por el año 1991, y dijo: “un tema que no conozco, pero padezco: la ciudad”. Y comparto su aguda observación: “los pueblos que siguen siendo hispánicos, tienen un centro -iglesia, plaza, mercado, etc.-, pero están también acechados o muertos. Quieren imitar las capitales de distrito, que imitan a las del Estado, que imitan a la capital de la República, que imita a las ciudades norteamericanas. ES QUE NO HAY CENTRO.” Más aún es una ciudad desmembrada entre conjuntos desarticulados, edificios expropiados e invadidos, islas y plazoletas convertidas en escombreras, una plaza Bolívar transformada en un reducto sectario; museos con vida lánguida; edificios del patrimonio público maquillados con una pintura que se deslava con un mes de lluvias; con un palacio de Miraflores aislado vialmente por temores permanentes de alzamientos; una urbe centrífuga, que llama a la huida hacia el interior, hacia las fronteras…  

Me duele Caracas, y más después del descuartizamiento a que la ha sometido este régimen, a pesar de los maquillajes del Bicentenario de la República.

Ya no somos un país rentista por @josetorohardy



Por José Toro Hardy


La economía venezolana ha sido a lo largo de más de un siglo cada vez más dependiente del petróleo. El petróleo aporta algo más de 95% del ingreso de divisas del país. El ingreso petrolero es el resultado de multiplicar el número de barriles que producimos por el precio del barril. Y la renta petrolera es mayor mientras más alto sea el ingreso petrolero y menor sea el costo de producción.

La política petrolera del país ha girado por décadas en torno a la idea de que lo más importante era maximizar los precios del petróleo a fin de optimizar la renta. En tal sentido, hemos venido aceptando en la OPEP cuotas de producción; es decir, sacrificando los volúmenes de producción a fin de propiciar un aumento de los precios.

Se impuso la teoría conocida como el “Peak Point”, conforme a la cual las reservas petroleras se harían cada vez más escasas en tanto que la demanda mundial de petróleo seguiría creciendo aceleradamente, con lo cual inevitablemente los precios del petróleo seguirían indefinidamente en ascenso.
La realidad ha mostrado ser otra. Quizá llegó el momento de revisar algunas de esas nociones. Veamos:

Lo primero que cabe señalar es que durante muchas décadas el precio del petróleo venezolano se mantuvo en el promedio de los dos dólares el barril; sin embargo, la economía venezolana fue durante todo ese tiempo la economía de mayor crecimiento en el mundo, la que tenía menor inflación y nuestra moneda, junto con el franco suizo, eran las más sólidas y estables del mundo. Ciertamente, nuestra población era considerablemente menor, pero la diferencia radicaba fundamentalmente en que teníamos administraciones razonables con políticas públicas de calidad.

El mecanismo de priorizar los precios por encima de la producción ha favorecido la creación de un Estado fuerte. Cuando los precios se fortalecen los excedentes van íntegra y directamente al Estado. El efecto sobre el resto de la economía y sobre la población depende fundamentalmente de cuán eficientes sean los gobiernos de turno. Cuando lo son, el país se beneficia. Cuando no lo son, el perjuicio recae sobre toda la población.

De hecho, al revisar los momentos en los cuales los precios del petróleo experimentaron los mayores incrementos, la experiencia pone en evidencia que, en lugar de favorecer un desarrollo sustentable, sirvieron para conspirar contra la eficiencia del gasto público. A pesar de los elevados ingresos, esas fueron las coyunturas en que nuestros gobiernos más se endeudaron. Se creyeron todopoderosos e implantaron políticas que con el tiempo terminaron por dañar profundamente al país. Al caer posteriormente los precios (cosa que siempre ocurre), el país se hundía en profundas crisis. Nuestra economía se volvió una montaña rusa. La más abismal e incomprensible de todas las caídas es la que actualmente padecemos y se produce justamente después de una etapa de populismo exacerbado alimentado por precios petroleros a niveles que nunca antes habíamos soñado. Ojalá que el daño sea reversible. Ojalá que hayamos aprendido.

Jugar es cosa seria por @CECODAP @FERNANPEREIRAV



Por Fernando Pereira


Se iniciaron las vacaciones escolares y las familias deben ingeniárselas. Los costos de los planes y campamentos vacacionales no son amigables con los bolsillos de la inmensa mayoría de las familias que lucha para subsistir. Comenzando porque muchos se cotizan en dólares elevándose a la estratosfera con la hiperinflación.

A pesar de ello la mayoría de las conversaciones familiares siguen girando en torno al inicio del nuevo año escolar y el costo que significarán los útiles y uniformes. Sin quitar la envergadura de tal operación, no podemos pasar por alto el significado de estos meses de recreación para los niños y adolescentes.

Vivimos en una cultura en la que jugar, recrearse, divertirse son actividades consideradas como pérdida de tiempo. “Ese niño se la pasa jugando en vez de estar aprendiendo algo útil”.

El derecho a jugar es un derecho humano. Está consagrado en la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente con la misma importancia de los derechos a la educación, salud, alimentación. Jugando el niño aprende a conocer su cuerpo, el mundo que le rodea, a relacionarse y convivir. Jugando dramatiza situaciones, se convierte en mamá, papá, maestra. Aprende a comprender y respetar las reglas. A jugar y relacionarse en equipo. A ganar y perder. No solo sirven para expresar y vivir momentos felices. En sus juegos los niños también evidencian vivencias dolorosas, brindando oportunidades para aceptar y reconocer emociones, procesar pérdidas y duelos.

¿La escuela en casa?

Una concepción de que lo único productivo en la vida sea estudiar, hacer tareas y no perder el tiempo origina que la rutina vacacional se convierta en una prolongación de la escolar. Pasar las vacaciones estudiando, haciendo tareas, repasando, desconoce la necesidad que tiene todo ser humano de tomar pausas y reponer energías.

Hay que estar atentos a formar seres incapaces de calmarse, hacer un uso creativo del tiempo libre por la necesidad compulsiva de hacer que puede conducirlos directo a cualquier tipo de evasor como puede ser el alcohol y las drogas.

Nueva, vieja tragedia, por @Mibelis




Mibelis Acevedo D. 26 de julio de 2018
@Mibelis

Un país que camina entre ruinas, que se sume en el hueco del hambre y se exhibe esquelético en las aceras; que añora la vuelta de la luz -cualquier luz-

y la reposición milagrosa del agua, aunque sea por minutos. Que creyó y fue engañado, que se incorpora y es derribado, que mira ahora estupefacto cómo la normalidad se vuelve un antojo vano, distante; que hace repaso de la prosperidad reciente y no logra reconocerse en este sinvivir, en la tierra asolada tras el paso de mil pestes, lobos del hombre recolectando despojos para aguantar la brutal mecha. Drama “de asunto terrible y desenlace funesto”, lo de Venezuela reúne condiciones para ser juzgado como tragedia, seguramente. Somos como personajes que intentando "hacer lo correcto" deambulamos enfrentados de manera misteriosa, quién sabe si por causa de una “condición de carácter” o de un pecado, de un error fatal (lo que Aristóteles llamó hamartia) contra un fatum ocupado en destruirnos, que amenaza con aniquilarnos, con enloquecernos. 

La crisis universitaria, por @camilodeasis




Juan Guerrero 26 de julio de 2018
@camilodeasis

En la más reciente información sobre la posición de las universidades latinoamericanas en el ranking académico internacional, entre las primeras 100 instituciones, solo aparecen 2 centros académicos venezolanos, la Universidad Simón Bolívar (39) y la Universidad de Los Andes (61), descendiendo 13 y 15 posiciones, respectivamente.

Los primeros puestos están ocupados por centros universitarios de Brasil, México, Argentina, Chile, y hasta Jamaica que viene a suplantar el puesto ocupado por la Universidad Central de Venezuela, que queda fuera de las primeras 100 universidades latinoamericanas.

Semejante descalabro es consecuencia de un sistemático y sostenido plan del régimen totalitario venezolano para controlar, al costo que sea, la universidad republicana, democrática, autónoma y pública. El cerco por insuficiencia presupuestaria y sueldos que en promedio alcanzan, entre 2 y 3,5 dólares al mes para el personal docente, administrativo y de servicio, además de las miserables becas a los estudiantes, que apenas sobrepasa 1/4 de dólar, imposibilitan los procesos de optimación en la investigación, extensión y docencia.