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viernes, 30 de diciembre de 2016

Haydée Castillo: En Venezuela las salidas pacíficas se van agotando por @contrapuntovzla


Por Emma Sánchez


A Maduro “le interesaría que el país se tranquilizara para que termine de gobernar, si es lo que quiere”, dice la exparlamentaria y exministra. La oposición debe volver a la calle y los militares y el gobierno deben cumplir la Constitución, subraya

Haydée Castillo de López fue ministra de Fomento y senadora en el desaparecido Congreso. La veterana dirigente de Copei nunca pensó que vería el país en esta situación. “Jamás pensé que a los 82 años de edad yo iba a ver a Venezuela en este estado de caos, desorden y de miseria. Gente que se está muriendo de hambre, niños que se están muriendo de mengua; ancianos que no tienen medicina ni médicos. Estamos en una Venezuela palúdica, llena de pobreza y en la indigencia”, deploró Castillo en entrevista con Contrapunto.

En su opinión, la oposición debe retomar la calle sin violencia y no dejar de protestar por el hecho de haber iniciado un diálogo con el gobierno. “El diálogo no es a través del Vaticano, es entre el gobierno y la oposición. Lo demás sobra. Vamos a sentarnos los venezolanos nada más a ver si se logra algo. Sentarnos con buena voluntad, con seriedad y sin dejar la calle, porque es parte del diálogo”, puntualizó.

–¿Cómo ve usted la situación de Venezuela desde el punto de vista económico?

–Yo creo que no es ninguna noticia lo que voy a decir: todos los venezolanos somos conscientes de que la situación económica, para no hablar de los otros temas, es muy mala y sin perspectivas de mejoría mientras no haya un cambio de personas y de políticas. No es solamente cambiar de persona y seguir con las mismas políticas que nos han llevado a este hueco en el que estamos.


–¿Por qué la ve tan mal?

–Es mala por qué, por muchas cosas, pero la última fue este lío del efectivo. En un país cualquiera si la mitad del efectivo se anula de un día para otro, y les dan a los ciudadanos tres días para depositarlo o cambiarlo por otro tipo de billetes, se produce una crisis muy grave, y eso es lo que estamos viviendo. Claro, cuando el gobierno se da cuenta del desastre que ha provocado, que no estoy segura de si fue deliberado o no, prorrogan por unos días más. Además, estamos en la situación en que nadie quiere ni regalados los billetes de 100. ¿Entonces qué pasa? No hay suficientes billetes de 50 para abajo para cubrir la demanda que antes cubría el billete de 100.

–¿Qué hubiese sido lo sensato?

–Lo sensato era no haber tomado una decisión como esta, que es una locura y que produjo un caos en el país; por eso creo que hay que cambiar a esos irresponsables, empezando por el Presidente de la República, el ministro de Hacienda y el presidente del Banco Central, que son tan responsables de lo que está pasando como el mismo Maduro. Este puede decir que desconoce la materia, pero los otros dos deberían saber.

No se respetan ni las leyes ni la Constitución

–Acerca del tema de la Asamblea Nacional y la decisión de TSJ de anular sus funciones. ¿Qué piensa usted de todo esto?

–El problema es que este gobierno se dedicó desde el primer momento, en 1999, a destruir las instituciones venezolanas y a acabar con la separación de poderes: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Ellos agregaron otros más. Pero los tres son esenciales. Cada uno es independiente del otro; no pueden ser eliminados por el otro, y mucho menos por el Tribunal Supremo de Justicia que ahora quiere asumir funciones del Parlamento. No puede, porque eso es una usurpación de funciones. Y por todo esto nos encontramos en una situación en la que no se respetan las leyes ni la Constitución; ni siquiera se sabe a quién acudir para pedir responsabilidades. Me pregunto: ¿a quién le exiges responsabilidades por lo que hace el TSJ? A la Asamblea. Y uno se encuentra que el máximo tribunal sentencia que la AN es incompetente.

–El TSJ argumenta desacato por parte de la Asamblea Nacional…

–El desacato no es tal. La Asamblea tiene unas potestades que le son propias e indelegables. El TSJ también tiene unas funciones que le son propias. Por eso pienso que el TSJ está usurpando funciones del Parlamento, y el país no sabe quién manda o qué leyes obedecer, o si la Constitución está vigente, porque la del 99 está siendo violada cada cinco minutos por el propio gobierno.

–Se dice que la Asamblea Nacional va a ser disuelta...

–Pero, ¿quién va a disolver la Asamblea?

–Puede que lo haga el mismo Tribunal Supremo de Justicia…

–Y ¿quién va a disolver al TSJ? Porque este poder está violando la Constitución a palo limpio. La AN no puede ser disuelta por un organismo que ni siquiera es electo sino en segundo grado, porque lo elige el Parlamento. No puede el tribunal disolver la AN porque esta lo elige a él. Así como tampoco se puede disolver sin convocar unas elecciones, y a eso es lo que el gobierno le tiene miedo. Le tiene tanto temor que no convoca una elección ni en una junta de condominio.

–¿Los magistrados que están actuando de esta forma podrían ser juzgados cuando todo esto pase?

–En primer lugar, esto sí va a pasar porque no van a durar para siempre: eso lo sabemos leyendo la historia del mundo. En segundo lugar, esa gente no está ahí para entregarle cuentas a la historia, sino para darle cuentas al Presidente, al Poder Ejecutivo, al partido que ellos tienen y a sí mismos. Pero claro que van a ser juzgados, porque sus delitos son imprescriptibles. Cuando llegue el momento tendrán que ir a tribunales, pero seguramente se habrán ido del país.


Volver a empezar

–¿Cómo ve usted la actuación de la Mesa de la Unidad Democrática?

–Es muy fácil criticar a la MUD. Ellos no tienen medios de comunicación a su disposición, como tiene el gobierno. El Presidente todos los días, si le da la gana, monta una cadena para bailar salsa o hacer lo que se le venga en ganas. ¿Dónde está la posibilidad de organizar una cadena nacional para que la MUD o la AN echen su cuento cómo es? Es una pelea desigual, pero además de esto, somos amigos de colocarnos expectativas demasiado altas sin arrimar el hombro para que se cumplan. Yo creo que la MUD ha cometido errores, aunque no tan gordos y graves como los del gobierno. La MUD no es un organismo sino una asociación de organizaciones que se unieron para enfrentar al gobierno, con todo lo que significa ir de un punto al otro del espectro político, porque hay de todo. Pienso que es muy fácil criticar. Yo les pregunto a los que critican dónde estaban a la hora de la toma de decisiones.

–Para algunos analistas el diálogo con el gobierno fue un desastre…

–Yo no le puse muchas esperanzas a ese diálogo, porque simplemente este es un gobierno que no es de mudos, pero sí es de sordos. Ellos no van a oír sino lo que quieren oír, y más nada. Pero además ellos querían ganar tiempo para comenzar a serruchar y a criticar a la MUD por falta de resultados. Le cayeron encima, aunque ha habido algunas personas dentro de la MUD que solo jugaron para ellos. Yo creería en el diálogo, y uso este tiempo de verbo, si yo viera voluntad positiva de parte del gobierno, que lo único que ha querido en este proceso es dictar condiciones y desacreditar a la oposición. El diálogo debe darse con buena voluntad y decencia; es decir, sentarse para resolver toda esta crisis.

–El diálogo tuvo un mediador importante: el Vaticano…

–El diálogo no es a través del Vaticano. Es entre el gobierno y la oposición. Lo demás sobra. Vamos a sentarnos los venezolanos nada más a ver si se logra algo. Sentarnos con buena voluntad, con seriedad y sin dejar la calle, porque es parte del diálogo.

–Se comenta que dentro de la MUD hay algunos “caballos de Troya”

–Yo no sé si son o no caballos de Troya o unos imbéciles, pero ahí están creando problemas y diciendo lo que se pudo haber hecho y no se hizo. Pero me pregunto: ¿qué propuesta hicieron para buscar vías y soluciones? A veces los veo y me pregunto: ¿qué hace ese hombre o mujer allí? Pero evidentemente que hay gente en la MUD que no está para servirle al país, sino para ver cómo se sirven a ellos mismos, igual que en el gobierno. Esto es lo que estamos viviendo.

–Los venezolanos no perdonan esto…

–¡Claro! Los venezolanos no perdonan al pendejo que se deja. El problema no es que los perdonemos o no, sino que digamos: borrón y cuenta nueva. Vamos a volver a empezar, porque cuando uno se equivoca vuelve a empezar. Y yo estoy con los que piensan que hay que volver a empezar habiendo aprendido las lecciones. Si vas a comenzar haciendo lo mismo, no has aprendido nada. Este gobierno debe haber aprendido algo también.

–¿Cómo se puede arrancar nuevamente cuando la mayoría de los venezolanos están decepcionados y se muestran desconfiados?

–Desconfiados y decepcionados estamos todos de todo. Yo desconfío, estoy decepcionada y harta del gobierno. En la MUD hay algunos que no deberían estar allí. Deberían irse de todas todas para el gobierno, dar la cara allí y que no tengan asco. Si quieren colaborar con el gobierno que lo hagan, pero de frente, por todo el cañón, para que todo el mundo los vea como vendidos al gobierno y punto. Si no, que se retiren y les den paso a otros. El problema es que están estorbando.


De a toque

–¿Cuál será la Venezuela que viviremos los próximos meses?

–Yo lo veo con muchísima preocupación, porque los problemas que tenemos que enfrentar no son sencillos, son muy difíciles y hay toda clase de problemas y obstáculos. Yo tengo fe, primero en los venezolanos. Hay que escuchar lo que dicen cuando están en las colas. A mí me da miedo oír lo que dicen, porque están de a toque. Nosotros los caraqueños somos muy centralistas, porque si en Caracas hubiese ocurrido lo de Ciudad Bolívar, Anzoátegui, Monagas, Táchira, Valencia o en el Zulia estaríamos en una situación muy dura.

–¿Qué les diría a esos venezolanos?

–Yo quiero decirles que aquí en Caracas estamos hartos. El martes con el problema de los billetes, yo hice 4 horas de cola para depositar 20 mil miserables bolívares, que era lo que había cobrado en la pensión. Y está semana pretendían pagarme la pensión con billetes de 100. Mire, no se armó una poblada por un poquito. La gente necesita efectivo.

–¿Cómo ve las perspectivas para Venezuela el próximo año?

–Veo las perspectivas para Venezuela en el 2017 muy difíciles, porque se requiere de la buena voluntad de todos. Yo no espero la buena voluntad del Presidente, pero a él le interesaría que el país se tranquilizara para que termine de gobernar, si es lo que quiere. A los del partido de gobierno también les interesa, porque se está cayendo a pedacitos, y eso se refleja cuando uno conversa con la gente. No respondieron a las expectativas de la gente. La situación cuando ascendió Chávez al poder no era buena, pero ahora está muchísimo peor.

–¿Cree usted que los chavistas quieren una salida electoral?

–El problema no es que quieran o no quieran. Ellos están en mora con las elecciones de gobernadores y con el referéndum revocatorio. A lo mejor en el 2017 tiran un revocatorio para que el vicepresidente, nombrado por Maduro, se encargue del gobierno y termine de empastelar la situación. Las elecciones de gobernadores fueron deliberadamente aplazadas por un Consejo Nacional Electoral que no responde a sus obligaciones, sino a las órdenes de Nicolás Maduro. Yo creo en las elecciones como salida, pero no me hago ilusiones de que este gobierno quiera comicios porque le da miedo y sabe que los va a perder.

–Pero si no hay una salida electoral, ¿qué puede pasar en el país?

–La pregunta es hasta cuando aguantamos nosotros. Mire, el problema es que en Venezuela las salidas pacíficas se van agotando. La conciencia de la población se va agotando. Si uno va al mercado, no encuentra nada, y lo poco que consigue no le alcanzan los reales para comprarlo, ¿qué quiere el gobierno? ¿Que sigamos aquí muertos de risa viéndolos atornillándose en el poder, y además sin entregar cuentas de lo que están haciendo? Solo hay controles para los que ellos tienen en la lista de enemigos.

–¿Cuáles son sus recomendaciones para la oposición en 2017?

–Yo creo que realmente debemos volver a la calle, porque hay que hablar el idioma que el gobierno entiende. Debemos volver a la calle sin miedo y sin violencia a reclamar nuestros derechos. Tenemos derecho a elecciones de gobernadores, a que se nos respete, a manifestar sin que se nos reprima, a que se cumpla con los derechos humanos de los venezolanos, a no tener presos políticos, a caminar por las calles sin temor a que nos asalten o maten. Esas acusaciones que hacen contra los presos políticos basadas en una supuesta conspiración son otra locura. Nadie está conspirando, porque si alguien en este país lo hubiese hecho ya estarían tumbados.

– Y a los militares ¿qué les diría?

– Que cumplan la Constitución, no le pido más nada, porque si ellos cumplieran la carta magna estaríamos en otras circunstancias y lugar. Y al gobierno les recomiendo lo mismo: cumplan con la Constitución.

29-12-16