Seijas manifiesta que Maduro va a estirar el Acuerdo de Barbados hasta último minuto porque necesita dinero para activar su estructura clientelar. Argumenta que hoy el Gobierno apenas tiene el 15% de apoyo popular y necesita, mínimo, 30% para poder competir en la presidencial. Asimismo, descarta un adelanto de elecciones y es escéptico con la posibilidad de que María Corina Machado vaya a ser habilitada.
Para el director de la encuestadora Delphos, Félix Seijas Rodríguez, el oficialismo atraviesa una situación compleja de cara a las elecciones presidenciales de 2024. Explica que sus estructuras de base no tienen el alcance de años anteriores y que el chavismo light o crítico no está conforme con la gestión de Nicolás Maduro, y asume que un cambio político es la vía para mejorar la difícil situación que padecen.
La inconformidad de este sector no radical del chavismo es tal, sostiene Seijas, que han cuestionado la decisión de inhabilitar a María Corina Machado. En este sentido, el director de Delphos señala que no todo el chavismo está dispuesto a acompañar a Nicolás Maduro a un escenario como el de Nicaragua.
En cuanto a la oposición, enfatiza que así María Corina Machado sea la gran figura de hoy, el concepto al que la gente le asigna el mayor valor es a la unidad; por tanto, es un elemento que la ganadora de la Primaria debe preservar.
“Para que una candidatura tenga la potencia necesaria para ganarle al chavismo, con o sin condiciones, no puede violar la idea unitaria”
Félix Seijas Rodríguez
Seijas deja muy claro que la gente quiere enfrentar al Gobierno en el terreno electoral y por eso quieren votar en 2024. Asegura que si Machado no puede competir y no acepta delegar la candidatura, la ciudadanía apoyaría, aunque con menor fuerza, una opción unitaria que surja de esa coyuntura.
-¿Delphos ha medido el impacto que ha causado el éxito de la Primaria en la sociedad venezolana?
-Sí, y la mayor incidencia o repunte ha estado en el tema de la esperanza. Antes estaba en el piso y con la materialización de la Primaria resurgió. Previo a este proceso la ciudadanía percibía a la Plataforma Unitaria, antigua Mesa de la Unidad Democrática, colapsada; para la gente ese era un autobús que se había estrellado y había llegado a su fin, debido a las peleas internas. Poco antes de la Primaria esa esperanza empezó a levantarse, porque había expectativas sobre lo que podía ocurrir el 22 de octubre. Hoy hay un movimiento unitario con nombres nuevos, encabezado por María Corina Machado, y eso hace que la población empiece a sentir que va a tener una estructura para batallar en 2024. Es primordial entender que, a pesar de la importante cantidad de personas que participó en la elección, eso es solo la punta del iceberg y es mucho mayor el volumen de gente que estaba esperando a ver si la cosa iba en serio o no para activarse.
-¿Qué lectura hicieron las bases del chavismo de los resultados de la Primaria?
-En estudios cualitativos recientes, postprimaria, hemos encontrado nuevos elementos en el chavismo crítico. Esta porción del oficialismo, además de considerar que el Gobierno no está haciendo bien las cosas, porque les cuesta conseguir la comida, ahora cuestiona la inhabilitación de María Corina Machado; dicen que no es justo y que deberían habilitarla. Es decir, reprochan la decisión y no apoyan el proceder de la cúpula en este asunto. Esto resulta muy llamativo, porque Machado siempre ha sido percibida como una dirigente radical contra el chavismo; y es increíble que en este momento ellos mismos estén manifestando que les parece “injusta” la inhabilitación de la ganadora de la Primaria y se estén preguntando por qué el alto mando revolucionario procedió de esa forma. Esto lo que nos ratifica es que dentro del chavismo están ocurriendo cosas y las aguas no están calmadas.
“La lectura correcta es que hoy el apoyo lo tiene la idea unitaria representada en la figura de María Corina Machado”
Félix Seijas Rodríguez
-¿Es posible que Nicolás Maduro pueda revertir la inconformidad que hay en una parte de las bases del chavismo antes de la presidencial?
-Lo que hemos medido cualitativamente es que la inconformidad del chavismo débil hacia el Gobierno está empeorando. La única forma de revertir o atacar eso es con el clientelismo, porque eso de “con hambre y desempleo con Chávez me resteo”, ya perdió fuerza. Esta gente no solo quiere sentir que tiene poder, lo más importante para ellos hoy es que su situación económica mejore de manera efectiva y sostenida en el tiempo. Por eso es que Maduro está buscando dinero, para que puedan volver las cajas CLAP con mejoras, entre otros incentivos sociales. Mientras este impulso no llegue el Gobierno seguirá perdiendo capacidad de maniobra en sus bases; y no es tan sencillo revertirlo, incluso por la vía clientelar, porque la aspiración de ese grupo crítico es que la mejoría se mantenga a largo plazo, y esa idea es muy difícil que cuaje por ahora.
-Pero para conseguir dinero Maduro debe hacer concesiones democráticas que el chavismo radical no apoya.
–El chavismo nunca ha sido un bloque monolítico. Chávez, con su autoridad, lo mantenía unido, y luego, Maduro, sorpresivamente, resultó un malabarista increíble, que ha logrado prolongar ese equilibrio en cierta forma. Sin embargo, es claro que lo ha podido hacer ayudado por la sensación de que si el barco se hunde nos hundimos todos; eso ayuda a que las peleas se resuelvan internamente y no trasciendan. Pero, no impide que cuadros importantes del oficialismo se pregunten “qué pasa si perdemos el poder”. Aquí es importante que, desde la oposición, se puedan dar garantías de que el chavismo tendrá vida política si sale del poder.
-¿Y ese marco de garantías no es parte de lo que se está negociando entre el régimen, la oposición y Estados Unidos?
-Para mí el principal motivador que tiene Maduro en esa negociación es el dinero y el reconocimiento internacional, porque la elección es en menos de un año; y como habíamos dicho antes, la manera de reconectar con su gente es clientelar. Ahora bien, Barbados es el resultado de conversaciones bilaterales entre la administración Biden y Maduro, ahí la oposición no juega nada porque no tiene nada que entregar, solo presentarse y firmar. Pero es interesante ver cómo el chavismo, que uno llama “moderado”, gana fuerza en la medida en que se debilita la estructura clientelar. El chavismo tiene una conspiración interna, incluso, hay personas dentro del oficialismo que me han preguntado por qué razón asumo que Maduro, necesariamente, va a ser el candidato. Ellos no están diciendo que no va a ser, pero tampoco lo dan por descontado. Entonces, es algo que se está hablando o cuestionando adentro y tiene sentido, porque el razonamiento que están haciendo es que quizás Maduro no es el hombre que puede garantizar mantener el poder en este momento. Al menos no en unas elecciones medianamente equilibradas; él claro que podría hacerlo pero al estilo Nicaragua, teniendo que dar pasos que estos “moderados” no quieren dar. Uno se pregunta: si llegan a ese extremo o usan el Esequibo a último minuto para suspender la elección, creando un conflicto armado, ¿Padrino va a dar ese paso?, ¿pondrá en eso a una estructura que está débil, que cuestiona la cadena de mando, que está molesta y, además, sabe lo que significa caerse a tiros entre ellos o contra otros? La situación dentro del chavismo es compleja.
“Es interesante ver cómo el chavismo, que uno llama ‘moderado’, gana fuerza en la medida en que se debilita la estructura clientelar”
Félix Seijas Rodríguez
-¿Qué hay detrás de este referendo sobre el Esequibo que está impulsando el chavismo?
-Mostrar algo que contraste con la Primaria de la oposición es una de las cosas que hay, pero no es la principal. Considero que lo prioritario para ellos es gestionar una especie de simulacro electoral para activar y evaluar su estructura, ver quiénes son los que organizan a distintos niveles, analizar cómo responde la gente para así atacar fallas que puedan tener. Es un ejercicio de maquinaria e infraestructura electoral a menos de un año de la elección.
-Ante la posibilidad de perder el poder en una elección medianamente competitiva, ¿ve posible que Maduro patee la mesa de Barbados y se radicalice tomando decisiones como adelantar la fecha electoral?
-No creo que haga ninguna de esas dos cosas porque sería contradictorio; es decir, si pateas la mesa no vas a tener dinero y sin plata no te conviene adelantar una elección; sobre todo cuando tienes una oposición que, esta vez, no ha metido la pata y las cosas le están saliendo bien. A menos que decida irse por el escenario Nicaragua.
-¿Pero si Maduro cumple ese Acuerdo, no pierde el poder?
-¿Por qué? En el Acuerdo la habilitación de María Corina Machado no está establecida. Insisto, si el Gobierno no implosiona Barbados tendrá dinero para competir en las elecciones del segundo semestre de 2024. Si patea Barbados no va a tener ni un céntimo y no tendrá otra opción que la fuerza y el modelo Nicaragua: adelantará la fecha e inhabilitará también a todo el que pongan y tenga oportunidad de ganarle. Pero, ¿hasta dónde lo va a acompañar su estructura si toma ese camino? Eso es lo que estaría por verse. No creo que esa vía sea la que estén pensando ahora porque bien pueden mantener el acuerdo firmado asegurando que aceptarán observación internacional, abriendo el Registro Electoral, etcétera.
-Pero es que para mantener Barbados el tema de las inhabilitaciones es clave. La administración Biden puso el 30 de noviembre como fecha tope para conocer cuál será el camino que llevará a la reversión de estas medidas para todos líderes opositores, y eso incluye a María Corina Machado.


