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domingo, 31 de diciembre de 2017

Retazos del Año Viejo por @silvamichelena


Por Héctor Silva Michelena


¡Annus horribilis! Única expresión que encuentro para reflexionar sobre lo vivido y sufrido durante el año que fenece. Comencemos por la economía, que lo condiciona todo. En su Informe de Coyuntura, de noviembre de 2017, los profesores-investigadores Luis Zambrano Sequín y Demetrio Marotta, asistidos por Santiago Sosa, de la UCAB, inician así su riguroso trabajo:

“En 2017 y 2018 Venezuela será la única economía relevante en América Latina que experimentará una contracción en su nivel de actividad económica. Al cierre de 2017 se espera una reducción del PIB de aproximadamente 8% y para el año que viene el consenso es que el deterioro podría ser de 3%. Si se tiene en cuenta la evolución reciente, entre 2014 y 2018 (5 años) la economía venezolana se podría terminar reduciendo en aproximadamente 30%, una contracción record no solo en términos del desempeño venezolano sino también a nivel de América Latina en su conjunto. La situación es aún más dramática cuando se analiza el comportamiento del PIB per cápita, que se estima podría reducirse en 34% en 2018, en comparación al nivel que se tenía tan sólo en 2014. Esto significa que el ingreso per cápita en Venezuela el año que viene podría representar, aproximadamente, la mitad del ingreso promedio de América Latina, que se calcula en unos 9.050 dólares, una cifra similar al PIB per cápita del Paraguay y apenas por encima del de Bolivia”.

“Estos resultados también se reflejan en las estimaciones que recientemente se han realizado en torno al tema de la pobreza que dan cuenta de que 80% de la población se encuentra percibiendo ingresos por debajo de la llamada línea de pobreza.  Además, hay que tener en cuenta que el salario mínimo, establecido por ley, se ha convertido en la práctica en el nivel de ingreso mediano a nivel nacional, reflejando no solo la caída del ingreso promedio sino el deterioro de su distribución”.

“La caída del ingreso personal, a su vez, se ha reflejado en una reducción importante del consumo de los hogares, que al cierre de 2017 se espera registre una caída de 9%. Las expectativas son aún peores para el año que viene, pues la contracción esperada en la actividad económica, el incremento del desempleo y la inflación galopante podrían deteriorar este agregado en 12% adicional”.

Atrapado ¿sin salida? Por @AmericoMartin


Por Américo Martín


UNO

Ha suscitado angustia compulsiva en el madurismo el problema del hambre o hambruna que abate a Venezuela. No es coyuntural y pasajero. Es sistémico y no puede ser mitigado con alzas hasta de 60% o más de la cotización internacional del petróleo ni con aumentos bruscos de la producción aurífera, diamantífera y de coltán, que sin consideraciones ambientales envenenan la cuenca hídrica del Orinoco, la más importante fuente de agua del país. Es posible aprovechar las reservas de oro respetando las estrictas medidas ambientales postuladas por el Decreto Ley de Minas Nro 295, GO 36687 de abril 26 1999. Su artículo 5 es de vistosa claridad, aunque no se haya aplicado nunca. Dice así:

Las actividades mineras… se llevarán a cabo… con arreglo al principio de desarrollo sostenible, conservación del ambiente y ordenación del territorio.

La acometida para arrancarle oro a los yacimientos prescinde de estudios de impacto ambiental. Un clamor crítico condena la intoxicación de las aguas de la Cuenca del Orinoco.  El mercurio y el cianuro las dañan severamente. La supuesta “salvación” fiscal o cambiaria depositada en el oro, sería grave hasta el bochorno, si no se aplican cambios muy profundos, que no se ven.

Dos mujeres y un escudo: alegoría del hambre contra la fuerza @WillyMcKey


Por Willy McKey


Había muchas más personas, pero en la fotografía de Federico Parra apenas se intuyen cinco. Una ausencia sostiene el escudo 258. Al fondo, un hombre rollizo y vestido de azul es un espectador que debe resultarle inofensivo a los funcionarios, pues está de su lado de la contienda. En el extremo izquierdo otra persona sostiene el escudo 176 que aparentemente fue inventariado al revés y por esos los dígitos están virados.

Todo sucede a la vez, pero el eje de la imagen son dos mujeres.

Una de ellas es una mujer policía. No parece estar muy lejos de los treinta años. Su visera levantada deja intuir que no siente que corre mayor peligro. 

No se ve rabia en sus gestos. El aire contenido en las mejillas y los labios presionados son síntomas físicos de frustración, no de violencia. La fuerza que ejerce parece resultar del peso del cuerpo cargado sobre el antebrazo izquierdo. No es muy alta, así que se ve el brazo derecho haciendo balance. Sus ojos en coincidencia con los de la otra mujer parecen vaciados por esa diagonal que traza el borde de su escudo poniendo en evidencia que ha roto la hilera continua, que está empujando, que insiste en alejar al otro.

La otra mujer es más que adulta. Tiene los músculos de los brazos marcados por lo seco de las carnes y unas manos de trabajo. En el dedo anular de su mano izquierda lleva un anillo. Con la presión de su axila sujeta una botella plástica que apenas parece capaz de llevar algo de beber como bastimento. Las tensiones marcadas en su cuello desembocan en su pecho de madre vieja. La figura está rematada por un abrigo blanco vuelto nudo, amarrado en la cintura quizás producto del calor, del agite. Sus ojos sin suerte buscan la mirada de esa otra mujer que la contiene, al otro lado del escudo. Al otro lado de la diagonal.

Sólo un dato más: sus dedos índice y pulgar se unen en un círculo como quien hace el mudra de meditación, un gesto sagrado que evoca los argumentos y simboliza el sello de conocimiento, de la experiencia, de lo vivido.

Éxodo venezolano: casi 60% de los hogares tiene un familiar en el exterior por @DiarioTalCual



Más de dos millones de venezolanos han migrado del país durante los últimos 18 años por la situación política, económica y de seguridad, y los datos de DatinCorp revelan que el éxodo aumentará 

Seis de cada 10 hogares venezolanos tienen un familiar directo en el exterior (59%) huyendo de la inseguridad, el hambre y la poca expectativa sobre su futuro, según una encuesta de la empresa DatinCorp divulgada este jueves.

Y el éxodo no es solo de personas opositoras al régimen de Nicolás Maduro o independientes, el 46% de la población chavista tiene al menos un familiar que ha emigrado.

El 16 por ciento tiene un familiar que se fue de Venezuela (padre, madre e hijos que componen el núcleo familiar primario); un 14% dijo que dos miembros han emigrado y el 13% afirmó que seis y más integrantes de la familia han salido del país.

“La razón de peso por la cual se van muchos venezolanos es por la inseguridad y en segundo lugar por el deterioro de la calidad de vida y la poca expectativa que tienen sobre su futuro, especialmente los jóvenes”, dijo Jesús Seguías, presidente de DatinCorp a el Nuevo Herald.

Explicó que el tema de fondo es que los venezolanos están en este momento en un nivel de decepción, de desesperanza, “inmenso” porque sienten que no hay posibilidad de un cambio en el corto plazo y atribuyó esta situación a la oposición.

Venezuela cierra el año con la inflación en 2.735%, estima Ecoanalítica por @EFEnoticias


Por EFE


Tan solo en diciembre del año que está por culminar, la inflación en Venezuela fue 81%, según la firma financiera Ecoanalítica, que en su estimación preliminar calcula que su valor acumulado durante 2017 fue de 2.735%, mientras que en el transcurso del año pasado alcanzó 525%, recordó el director de la firma, Asdrúbal Oliveros.

El Gobierno nacional y el Banco Central de Venezuela (BCV) no publican datos sobre la inflación u otros indicadores económicos desde 2015, por lo que son consultoras privadas como Ecoanalítica o Econométrica las que mesuran estos fenómenos, de los que también ofrece cálculos la Asamblea Nacional, la cual señaló que la inflación de este año sería de 2000%.

Según datos de estas fuentes, Venezuela entró técnicamente en hiperinflación hace semanas, al superar el umbral del 50% de inflación mensual.

En un informe presentado ante la Comisión de Valores de EEUU, requerido para poder comercializar bonos en ese país y publicado este diciembre, el Gobierno de Venezuela cifra la caída del PIB en 2016 en un 16,5%, y admite una inflación acumulada del 274.4% para ese año.

Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), Venezuela es el único país del mundo que cerrará 2017 con una inflación anual de cuatro cifras.

Por detrás de Venezuela se sitúa, según el FMI, Sudán del Sur con una inflación del 111%. El siguiente en la lista es la República Democrática del Congo con una inflación del 50%.

MENSAJE DE FIN DE AÑO DE LA UNIDAD DEMOCRÁTICA



MUD 30 de diciembre de 2017
@unidadvenezuela

1. ¿CÓMO TERMINA 2017?

Nunca antes en su historia republicana, Venezuela había tenido un final de año tan triste y doloroso, y un comienzo de otro tan difícil y peligrosamente incierto.

Desde el punto de vista social, Venezuela se dirige aceleradamente al despeñadero. El escenario cotidiano de los venezolanos se agrava con el paso de los días, en una desesperante lucha por niveles mínimos de supervivencia. Nuestro país tiene hoy la mayor inflación del mundo y la única hiperinflación del planeta, el decrecimiento económico más severo de la región, la escasez de alimentos y medicinas más aguda de América Latina, la tasa de homicidios más alta del mundo, y es la nación más pobre en términos de ingreso de todo el continente, con un escandaloso 82% de familias por debajo de la línea de pobreza.

Pero mientras esta tragedia humanitaria se desarrolla y los venezolanos se empobrecen, del cogollo gubernamental brotan los más escandalosos casos de corrupción. Quebraron nuestra principal industria, Pdvsa, y los jerarcas del régimen pelean como pranes para decantar sus pugnas entre denuncias mutuas de narcotráfico, corrupción, malversación de fondos y negocios astronómicos. El cuento de la “guerra económica” era en realidad, según ellos mismos, una pandilla de corruptos que asaltaron a Pdvsa y saquearon al país. La consecuencia es un país empobrecido a niveles de mendicidad, con los niveles de desigualdad social más altos de los últimos 20 años, y un cogollo de privilegiados enriquecidos que andan en carros blindados, escoltas y aviones privados y con acceso a comida y medicamentos comprados en el extranjero con divisas obtenidas a través del mecanismo de desfalco más perverso, la asignación de dólares preferenciales con discrecionalidad y privilegios.

En lo político, el régimen cada vez muestra su rostro más cruel y autoritario. Al robo descarado del referéndum revocatorio en 2016 y los golpes de estado continuados para desconocer la voluntad popular, alterar la Constitución y desmantelar lo poco que quedaba de institucionalidad democrática, siguió una sangrienta represión que costó la vida a más de un centenar de venezolanos, sin contar los heridos y detenidos, y sembró de dolor y luto a la familia venezolana. No contento con ello, el régimen decidió imponer, de manera ilegítima y fraudulenta, un nuevo mecanismos de control y represión al que denominan “asamblea constituyente”, que sólo ha servido para derogar de espaldas al pueblo la Constitución de 1999, perseguir a dirigentes de la Oposición, inhabilitar a partidos políticos, y agravar con sus decisiones la ya crítica situación económica y las cada vez peores condiciones de vida de la población.

El drama, sin embargo, y a pesar de su gravedad, no termina aquí. La verdadera tragedia es que los responsables de esta catástrofe social quieren convertirla en permanente e irreversible a partir de 2018.

2. LA LUCHA POLÍTICA EN 2017

Un balance objetivo del trabajo de la Unidad Democrática en 2017 arroja luces y sombras, aciertos y errores.

El año comenzó con una población políticamente desanimada y confusa, luego del ilegal despojo a final de 2016 de su derecho a convocar un referéndum revocatorio del mandato de Maduro. Igual que en estos días, algunos confundieron este temporal desconcierto con abandono y entrega. Se habló de la inacción de la dirigencia opositora, que se había “perdido la calle” y que el país se había resignado a su suerte. El régimen también confundió este aplanamiento temporal con conformismo definitivo, y decidió en el mes de marzo acelerar su estrategia de dominio mediante decisiones de su tribunal de justicia que constituyeron auténticos golpes de estado contra la República.

Tanto los venezolanos como la dirigencia democrática no tardaron en reaccionar. La Asamblea Nacional desplegó una intensa y exitosa campaña internacional para impedir el objetivo del gobierno, que era rematar las riquezas del país mediante nuevos endeudamientos y acuerdos ilegales. La Unidad Democrática se puso al frente de lo que hoy se conoce como las jornadas de protesta más largas y masivas en la historia del continente, protagonizadas por un pueblo heroico y una vanguardia de jóvenes que decidió defender su futuro y su país. Muchos de ellos perdieron la vida en manos de la cruel y sangrienta represión oficialista. Su sacrificio y el dolor de sus familias no quedará en vano, y nuestro deber es continuar su lucha.

El esfuerzo de aquellos meses logró desnudar al régimen ante los ojos del mundo, lograr un respaldo contundente –que hoy se mantiene- a la lucha de los demócratas en Venezuela, y se logró postergar el remate de los activos del país. A pesar de estos logros, no se pudo evitar el fraudulento montaje de la ilegítima “constituyente”. La lucha consiguió que naciera prácticamente muerta, y que tanto el país como la comunidad internacional hoy no la reconozca y rechace, pero no pudo impedir su espuria instalación. Esto, aunado a la feroz represión y a la natural imposibilidad de la gente por mantenerse en las calles por tiempo indefinido, terminó por agotar, temporalmente y por ahora, aquellas jornadas de movilización y protesta.

El régimen decidió aprovechar esta coyuntura para adelantar las elecciones de gobernadores, y corromperlas con todo tipo de irregularidades y violaciones a la ley electoral. Además de una larga lista de abusos y delitos electorales, y en una muestra de insensibilidad humana, preparó un aberrante operativo de control y coacción electoral a cambio de entrega de comida, en medio de una situación generalizada de escasez de alimentos.

En este momento del año, la Unidad incurrió en errores y omisiones graves, que es necesario reconocer con humildad y objetividad. Por una parte, se falló en comunicar adecuadamente a los venezolanos que la lucha electoral era la continuación de la misma batalla de todo el año por impedir que se nos arrebatara el país, ante el agotamiento temporal de las jornadas callejeras de protesta. Por otro lado, se subestimó la estrategia de control electoral por comida que desarrolló obscenamente el gobierno, y se sobreestimó tanto la capacidad organizativa de nuestros equipos y maquinaria como la respuesta electoral de la mayoría de la población descontenta. Se falló así mismo en alcanzar posteriormente una posición unitaria frente al adelanto de las elecciones de alcaldes y la persistencia de las irregularidades y delitos de las rectoras oficialistas del CNE. Y finalmente, no hemos sabido acompañar en las últimas semanas, de la forma amplia y contundente que se merecía, el sufrimiento de un pueblo que ve mermar aceleradamente sus ya difíciles condiciones de vida. Esta última y grave falla es la primera que debemos afrontar y revertir.

3. QUÉ NOS ESPERA EN 2018

Nadie debe engañarse. 2018 va a ser el año más duro y difícil que hayan enfrentado los venezolanos.

En primer lugar, la crisis económica y social será con mayor fuerza la gran protagonista, producto de la estupidez del gobierno en insistir con medidas que sólo agravan tanto los problemas macroeconómicos como la tragedia cotidiana de los venezolanos.

En segundo lugar, se avecina el reforzamiento de una nueva estrategia represiva, a través de la fraudulenta ANC, con la excusa cínica de la defensa de la soberanía, y por medio de la cual se piensa perseguir y castigar con la amenaza de “traición a la patria” cualquier señalamiento a la corrupción de la oligarquía oficialista o cualquier acción orientada a la superación de las penurias de los venezolanos.

Un tercer elemento del escenario que se nos aproxima es un seguro e inevitable aumento de la conflictividad social, producto del agravamiento de la crisis económica y social.

Frente a esto, veremos a un régimen limitado sólo a correr la arruga, incapaz de resolver ninguno de los problemas de los venezolanos, y que va a privilegiar mantenerse en el poder antes de generar gobernabilidad. Ya no gobierna, pero se mantiene en el poder y reprime.

Ante la segura agudización de la crisis, y la pérdida progresiva de su ya endeble respaldo popular, el régimen intentará una estrategia de radicalización y represión selectiva con fines disuasivos, que le permita “protegerse” de eventuales compromisos que se vería obligado a negociar con la Oposición, producto de la enorme presión externa que la Unidad ha logrado construir sobre la dictadura. Y ante el inevitable panorama de mayor hambre y necesidad de nuestro pueblo, el régimen aprovechará para acentuar su chantaje de exigir votos a cambio de comida. Porque la única opción que le queda al régimen es el chantaje, la represión y el engaño para imponer su fracasado modelo y perpetuarse en el poder.

4. NUESTRO COMPROMISO

Frente a este escenario con el que iniciamos 2018, los factores de la Unidad Democrática, como representación política organizada de la sociedad venezolana, nos comprometemos en primer lugar, y de manera prioritaria, a dedicar todos nuestros esfuerzos a acompañar, interpretar y tratar de resolver las necesidades actuales y urgentes de las familias que sufren por esta terrible crisis humanitaria de comida y medicinas, buscando siempre alternativas y soluciones.

Igualmente, nos comprometemos a reforzar nuestra unidad tanto interna como con el país al que nos debemos, y procederemos a la escogencia de un candidato unitario para las elecciones presidenciales de este año, junto con una propuesta igualmente unitaria de acciones concretas de gobierno para salir de la crisis.

Finalmente, seguiremos explorando vías de negociación con respaldo internacional que conduzcan a la superación constitucional del régimen y al alivio de las graves condiciones de vida de la población.

Reiteramos nuestros objetivos como plataforma política unitaria: cambiar el gobierno para superar la crisis social del pueblo, lograr el cambio en la conducción política del país y el modelo de gestión, a través de mecanismos constitucionales, y sustituir el régimen por un gobierno democrático que institucionalice al país, de unidad nacional, competente, viable y sostenible en el tiempo, que garantice libertad y justicia para todos sin exclusión, y con una Fuerza Armada respetada por todos, que se integre al desarrollo integral de la nación y cuyos integrantes sean vistos con orgullo y admiración por su pueblo.

El éxito de nuestra lucha por alcanzar esos objetivos, dependerá de 3 condiciones: unidad, organización y persistencia. Unidad creciente de la dirigencia política entre si y de los venezolanos con ella. Reforzar la organización ciudadana, tanto en sus espacios naturales de encuentro como en los que promoverá la Mesa de la Unidad Democrática para esta etapa de la lucha. Y, finalmente, insistir más que nunca en nuestras 4 banderas, que son las que han provocado la enorme solidaridad internacional y el inmenso apoyo interno, incluyendo a vastos sectores del oficialismo, a esta nueva batalla por la Independencia: que haya elecciones libres y transparentes, que se libere a la Asamblea Nacional, que suelten a todos los presos políticos y que haya comida para que la gente no muera de hambre.

De cara al 2018, es necesario recordar que la Unidad es el activo fundamental en la lucha contra la dictadura, y todo lo que la debilita termina fortaleciendo al régimen. Por eso el objetivo del gobierno es acabar con ella. Se haría un grave daño a la lucha del país si permitimos que la Unidad se debilite. Eso es complacer al gobierno. Por eso, éste es el momento de reforzar lo que nos une a los venezolanos y no lo que nos divide. Porque, o enfrentamos todos juntos lo que viene, o sufriremos todos juntos las consecuencias de no haberlo hecho.

Lo hemos dicho en otras oportunidades y tenemos que repetirlo ahora: las dictaduras no se derrotan con consignas fáciles ni con ilusorias salidas mágicas, siempre infectadas de inútil voluntarismo. La estrategia eficaz, la única que funciona, es la que sabe combinar, en un inmenso tablero de acción política, la protesta de calle, la presión internacional, la paciente organización popular, la lucha desde los espacios institucionales, la inteligente negociación, y la contundente rebelión electoral. Sólo la articulación y activación de todas estas herramientas es lo que garantiza la victoria. No utilizarlas todas, no actuar frente a la gravedad del momento mezclando la necesaria pasión con la imprescindible inteligencia y la requerida disciplina, sería una verdadera traición al reto trascendental que la historia ha querido poner en nuestras manos.

Viviremos en 2018 un momento crucial y difícil en este proceso histórico por la nueva Independencia nacional. Las batallas que se nos avecinan serán mayores y más duras. Pero en la Unidad Democrática hemos jurado no descansar hasta que logremos una solución política a esta tragedia. Si actuamos con unidad e inteligencia, el país no morirá ante nuestros ojos, y el difícil escenario que se nos viene podrá ser enfrentado con el éxito necesario para convertirlo en el preludio de eventos que nos acerquen a la meta del cambio político. Ese es el reto.

Caracas, 29 de diciembre de 2017

¿Por qué casarse por la Iglesia? Aquí las respuestas, por @AleteiaES



Ediciones Palabra 30 de diciembre de 2017

¿Por qué se juntan dos sacerdotes y una madre de familia y escriben un libro sobre el matrimonio? Los autores explican que su propósito es acompañar a las parejas que están a punto de dar el paso y compartir con ellas la sabiduría que la Iglesia católica ha acumulado durante más de veinte siglos. 

Nicolás Álvarez de las Asturias, sacerdote en la parroquia de Santa María de Caná de Pozuelo de Alarcón (Madrid), es catedrático de derecho canónico en la Universidad San Dámaso y Juez del Tribunal Eclesiástico de Madrid.

Lucas Buch, también sacerdote, ha trabajado con estudiantes y con parejas jóvenes en Roma, Madrid y Pamplona. Forma parte del equipo de Educación de Fomento de Centros de Enseñanza y es profesor en la Universidad de Navarra.

María Álvarez de las Asturias (casada y madre de 4 hijos), abogada y canonista, trabaja con matrimonios y familias en la prevención y resolución de las dificultades de la convivencia, además de dirigir un instituto de orientación personal y familiar.

Los tres autores han unido sus conocimientos y experiencia para crear una guía breve y sencilla, escrita con frescura y estilo coloquial, y pensada especialmente para aquellos jóvenes que están a punto de casarse o considerando la opción del matrimonio por la Iglesia.

Los autores del libro rompen el esquema de pensamiento habitual e indican que la preparación de la boda no debería ser un proceso de nervios y tensión, sino más bien al revés: casarse es un camino único, original y más ilusionante que nunca en nuestro tiempo.

Jesús es la fuente del amor que une a todas las familias, por @Pontifex_es



Papa Francisco 30 de diciembre de 2017

Evangelio según San Lucas 2,36-40

La profecía de Ana: En aquel tiempo, al momento de presentar a Jesús al templo, había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casada en su juventud, había vivido siete años con su marido. Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones. Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén." Palabra del Señor.

Reflexión del Papa Francisco

Cómo vivir la situación de Venezuela hoy, por Pedro Trigo SJ



Pedro Trigo SJ 30 de diciembre de 2017

Es obvio que, aunque la situación sea la misma, se vive de manera muy diversa e incluso contradictoria. En primer lugar porque nos afecta muy diversamente, pero, sobre todo, porque cada quien la procesa desde su libertad o desde su falta de ella y por eso, personas afectadas del mismo modo pueden responder de manera bien distinta, incluso contradictoria.

La situación está crecientemente elementarizada porque cada día escasean más los elementos para vivir: desde alimentos y medicinas hasta espacio público, seguridad vital, trabajo, posibilidades de convivialidad, cohesión social, libertades cívicas.

Un porcentaje, que puede llegar al veinte por ciento, no siente la crisis; pero al menos el setenta por ciento vive de un modo crecientemente apretado: tiene menos cosas, le cuesta mucho más conseguirlas porque tiene que averiguar dónde se encuentran y hacer largas colas para adquirirlas, y, además, tiene menos disponibilidad de recursos para adquirirlas, incluso ve que a veces no le alcanza para lo elemental. Además se encuentra con que hay menos trabajo y menos especializado y peor pagado y menos seguro.

sábado, 30 de diciembre de 2017

La conspiración de los perniles por @Brianfincheltub


Por Brian Fincheltub


Érase una vez tres barcos que venían de muy muy lejos cargados de millones y “millonas” de perniles. Viajaban hacia un reino donde su valor podría sobrepasar el oro y la gente era capaz de hacer todo por obtenerlos, incluso hasta vender su dignidad. Según los relatos de la corte, durante meses estos barcos lograron sortear todo tipo de dificultades y conspiraciones: tormentas, huracanes, monstruos marinos, tsunamis y hasta lluvia de fuego. Penurias que iban siendo superadas una a una por la valentía y coraje de sus tripulantes.

Mientras mar adentro se libraba supuestamente una batalla digna de una epopeya griega, en tierra firme los pobladores del pequeño reino comenzaban a desesperarse. El rey había prometido un pernil para cada súbdito y eso lo había convertido en el más popular de los soberanos, ganaba todas las elecciones de la corte con 99% de los votos y comenzaba a generar la envidia en los dominios vecinos, cuyos reyes empezaron a considerar la cría de cochinos como el elixir del poder eterno.

Para calmar la impaciencia de la gente el rey lanzaba las sobras de sus banquetes a quienes se mostraban más inconformes con el retraso de su promesa. La multitud corría a pelearse por los huesos y había quienes elevaban en vítores al rey agradeciendo su generosidad. “Su majestad, usted es bueno y generoso, usted no merece más que nuestra lealtad. Pero sus funcionarios lo están engañando”, exclamaban entre lágrimas algunos súbditos. A lo que el rey siempre respondía: “Les cortaremos la cabeza”.

Presos liberados nada legitimaron @EcarriB


Por Antonio Ecarri Bolívar


¡Oh sorpresa, sí hay presos políticos en Venezuela! Lo acaba de desvelar al mundo el gobierno, la fraudulenta ANC y los tribunales, todos integrantes de un régimen que tiene 19 años negando su existencia. Este es el primer triunfo que obtiene la oposición en la negociación iniciada con el gobierno en República Dominicana: el reconocimiento de que tienen las cárceles llenas de gente secuestrada por pensar diferente y ejercer su derecho de decirlo, todo lo cual está en abierta violación a lo consagrado en la Constitución de la República y en todos los tratados de derechos humanos suscritos por Venezuela convertidos, por ello, en normas jurídicas supraconstitucionales.

El segundo triunfo de los demócratas en la mesa de negociación es una paradoja, pues obligar a los presos a concurrir a la inconstitucional ANC, como tributo para su liberación, demuestra que nada va a legitimar a ese esperpento creado inconstitucionalmente. Grave error del gobierno porque se demuestra, una vez más, lo que hemos venido sosteniendo: la elemental concepción jurídica que establece que no hay acto particular o general que pueda legalizar lo que nace como un acto írrito e inconstitucional. En consecuencia, la juramentación a juro de gobernadores, alcaldes y la concurrencia obligada de los presos políticos recién liberados ante la ANC no constituye reconocimiento alguno, de parte de la oposición venezolana, a ese bodrio que nació violando las normas de la Constitución de la República.

Cualquier otra interpretación que se pretenda hacer es por ignorancia jurídica o por mala fe política con propósitos de descalificación de los gobernadores, alcaldes y presos políticos, todos los cuales han derrotado al gobierno con sus valientes posiciones, en las diversas instancias de confrontación.

Cuál es el panorama de la salud para la Venezuela de 2018 por @juliocastrom


Por Julio Castro Méndez


Los indicadores internacionales reflejan una regresión en la situación de la salud en Venezuela. En promedio, el país retrocedió unos 25-30 años. Elaborar escenarios para 2018 se complica por la falta de información regular. A ello se suma el que no se haya publicado desde 2013 el Anuario de Mortalidad y Morbilidad que contienen los más importantes indicadores. Además, la situación objetiva caracterizada por la dificultad para conseguir medicamentos, la crisis de los hospitales a nivel nacional y el resurgimiento de enfermedades por falta de cumplimiento de estrategias preventivas, enmarca al 2017, como el peor año en desempeño de salud en la historia republicana de Venezuela. Al menos desde 1940, cuando se comenzó a llevar registro de enfermedades de manera sistemática.

Problemas como el acceso a los alimentos básicos, la desnutrición, la desescolarización, la inseguridad y la falta de servicios públicos básicos como el agua, la electricidad y la movilidad, influyen de manera sustantiva en la producción de enfermedades, sus complicaciones y la capacidad de prevenirlas.

Teniendo esto como base, es poco probable que a pesar de resolver los aspectos específicos —como medicamentos y situación hospitalaria—, si no se mejoran los otros aspectos de la vida ciudadana, el impacto de la mejoría sobre la salud podría ser mínimo.

Los indicadores de salud son más vulnerables al deterioro que a la mejoría. Por ejemplo, los progresos alcanzados en materia de salud materno infantil desde la década de los 50 hasta finales de los 80, se perdieron en solo 10 años. Signo de una recuperación sería el acceso a los medicamentos de uso común, o cesta básica de medicamentos, que debe incluir las enfermedades más frecuentes. En este sentido los signos gubernamentales en torno a las decisiones y el enfoque general sobre este punto específico han sido ominosos.

La escasez de materia prima y el difícil acceso a las divisas hace prácticamente imposible mejorar en el corto plazo una distribución de medicamentos realista. Por esta razón solo la ayuda externa —póngale el nombre que usted quiera— para la importación de productos terminados podría generar un impacto rápido sobre este asunto. Al mismo tiempo, es necesario fortalecer el aparato productivo nacional para que al cabo de una primera fase de asistencia externa se pueda reactivar la industria del medicamento, la cual tenía la capacidad de surtir el mercado nacional.

La maligna ecuación que padecemos tiene como determinante la dificultad al acceso a nutrientes y a medicamentos, el deterioro del poder adquisitivo y la hiperinflación, que tiene como resultado condiciones que según las definiciones internacionales son las de una “emergencia humanitaria compleja”. Esto sienta las bases para solicitar ayuda a organizaciones internacionales o países amigos. El cómo, cuándo y qué es motivo de discusiones profundas que se han trabajado con equipos técnicos y organizaciones de pacientes, con el foco puesto en estos y sus necesidades.

Contundentes palabras de Ortega Díaz a los venezolanos por @DiarioTalCual



La Fiscal en el exilio, Luisa Ortega Díaz, envió un mensaje de fin de año a toda la población venezolana, donde los invitó a unirse como sociedad para acabar con los problemas que día a día los aquejan y calificó al año 2017 como “el peor año de nuestra historia”.

Nombró al Gobierno de Nicolás Maduro como “un grupo de irresponsables” debido a la falta de insumos necesarios como lo son: Medicinas, alimentos y productos personales.

Ortega destacó que no quería enfocarse en las cosas malas si no brindar aliento a todas las personas que se encuentran en dicha situación.

“Pueblo de Venezuela Levantemos la cara y asumamos nuestro compromiso histórico de forjar la libertad y la calidad de vida que merecemos, nuestra fortaleza está en organizarnos en todo los niveles para asumir la vanguardia de esta lucha contra la tiranía”.

La Fiscal dijo a todos los venezolanos que deben enfocarse en el futuro y tener en cuenta a todos sus hijos quienes no merecen tener una “navidad tan triste y oscura”.

OVV: 2017 culminará con 26.616 muertes violentas en el país por @yohanamarra


Por Yohana Marra


Según las investigaciones del Observatorio Venezolano de Violencia, las estimaciones disminuyeron con respecto a 2016 cuando se produjeron 28.479 muertes violentas. Esto podría deberse al asesinato de líderes de bandas criminales, durante la OLP, o las protestas opositoras.

Los jóvenes entre 12 y 29 años son las principales víctimas pero también son los primeros victimarios.

Según las estimaciones del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) durante el 2017 ocurrieron al menos 26.616 muertes violentas en el país. Esta cifra contempla que 16.046 fueron homicidios, 5535 resistencia a la autoridad y 5035 se encuentran en averiguación.

La tasa de mortalidad todavía mantiene a Venezuela como el segundo país más violento del mundo, solo por debajo de El Salvador, con 89 homicidios por cada 100.000 habitantes.

“El Salvador tiene una tasa de 100 homicidios por cada 100.000 habitantes y no clasifican las muertes violentas, allá todos son homicidios”, explicó el director del OVV, Roberto Briceño León.

Otro de los países de Latinoamérica que aumentó sus cifras de violencia y homicidio fue Costa Rica, la tasa de muertes violentas es de 14 por cada 100.000 habitantes. Y aunque subieron sus cifras, aún se mantienen por debajo de El Salvador y Venezuela.

Sin embargo, las estimaciones disminuyeron tres puntos con respecto al 2016, cuando se produjeron 28.479 muertes violentas y la tasa de homicidios fue de 91, 8 muertes por cada 100.000 habitantes.

2018 CON LUCIDEZ, FIRMEZA Y ESPERANZA, por @OvidioPerezM



Ovidio Perez Morales 29 de diciembre de 2017

Para el próximo año están previstas elecciones presidenciales ¿Qué pensar de ellas? Veamos a continuación A) algunas denuncias y B) propuestas concretas.

  A) En sectores de la oposición, especialmente la partidista, percibo una mitificación del ´18, generadora de ligeras ilusiones fundadas en un escaso realismo ¿Por qué?

Hay factores negativos: Fuerza Armada bajo un Alto Mando obediente a la “Revolución” y no a la Constitución; Asamblea Nacional Constituyente (ANC) ilegítima por inconstitucional (al menos de ejercicio), espada de Damocles al acecho y autoerigida como poder plenipotenciario “soberano”; Consejo Nacional Electoral (CNE) sumiso al Ejecutivo;  Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) a la orden del Régimen. Y pare de contar. Por ello no hay que hacerse ilusiones con a) elecciones presidenciales limpias y b) respeto a un resultado adverso al oficialismo. Baste recordar las tramoyas comiciales de  2017.

La lógica del SSXXI es rigurosa e inclemente: la “Revolución” ha llegado con la proclama de quedarse. La Dictadura militar socialista-comunista no está para parlamentos, diálogos, ni retiradas. Sólo admite concesiones tácticas de espacios siempre bajo control. (Para ejemplo lo que se sabe de Santo Domingo). Concibe el poder que  tiene y fortalece como algo centralizado y absoluto

¿La oposición ha identificado bien y de modo coherente al Régimen y su lógica operativa? ¿No se ha quedado en calificar como  simples abusos y arbitrariedades lo que es cálculo frío en un proceso totalitario? El vivir de sorpresa en sorpresa es sintomático.

B)  ¿Cómo afrontar el nuevo año con lucidez y firmeza? Para que haya unas elecciones confiables, acordes con  la Constitución y elementales derechos ciudadanos, se tendría que
 1) Desmontar la ANC, pues ella “podría”, por ejemplo, cambiar sustancialmente el modo y las condiciones de elección y de toma de posesión,
 2) contar con un CNE independiente y un TSJ respetuoso de la independencia de poderes
3)  frenar sensiblemente el ventajismo oficial  en cuanto a hegemonía comunicacional y coacción en ámbito alimentario, de salud y empleo (Carnet de la Patria…), entre otros.

Ahora bien, como lo anterior es difícilmente lograble y, sobre todo, porque la acelerada destrucción del país es gravísima (hambre, muertes culpables, represión, improducción, inseguridad, emigración masiva) urge una consulta (referendo) al pueblo soberano sobre puntos cruciales que definan su destino, como los siguientes: ¿Quiere usted este sistema socialista-comunista para Venezuela? ¿Ordena formar un Gobierno de transición? ¿Decide convocar una Asamblea Constituyente?

Condiciones para esta consulta han de ser, entre otras, que la votación sea:
a) libre y universal,
b) organizada por un CNE independiente en tiempo oportuno,   y
c) supervisada por organismos internacionales (ONU, OEA,      UE…), que garanticen también el respeto a la decisión del soberano.

Se habla mucho de pueblo y popular, pues entonces ¡Que sea el pueblo venezolano, poder originario, constituyente, el que decida su propia suerte y no simplemente, y de modo arbitrario, un grupo de poder, un sector político o una parte de la población!

He oído decir a opositores: “pero si ya el pueblo decidió el 16 de julio”; y a oficialistas: “para eso se eligió la ANC”. Pues bien, el referendo del 16 no se formalizó debidamente ni se aseguró su ejecución; y la elección de la ANC no fue ni universal, ni limpia, ni transparente, ni tuvo reconocimiento internacional.

Me atrevo a decir que si la Iglesia propone y alienta una tal consulta, no sólo no se estaría saliendo de su misión sino ajustándose a ella, que la obliga en conciencia, especialmente en situaciones de grave crisis, a servir esforzadamente al  bien común. Y, en ausencia de otros,  a tomar iniciativas hacia el logro de una convivencia libre, justa, pacífica, fraterna, productiva.

Jesús el Señor ha venido a traer la paz a este mundo. Para que los seres humanos vivamos como una familia, en estrecha unión interna y con Dios, que es Trinidad, Amor. Este mismo Dios  nos pide abordar el nuevo año con lucidez, firmeza y esperanza.

Año nuevo: prohibido recordar, por @CarlosRaulHer



CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ 29 de diciembre de 2017
@CarlosRaulHer

La Navidad y el Año Nuevo en los hogares, el bullicio en las calles y los enjalmes luminosos sobre las fachadas de los edificios en las sociedades alegres, no recuerdan sucesos de hace 2000 años, sino el cumpleaños de algo o alguien que anda entre nosotros, como un familiar o amigo muy querido, vibrante en nuestra cotidianidad. Son componentes esenciales de la Historia y la vida simbólica de la civilización. No hay fechas tan ecuménicas, –salvo Semana Santa–, ni tan intensa y colectivamente vividas. Rasgo esencial del Espíritu –en mayúscula como gusta a Hegel y a mi amigo José Rafael Herrera– es dividir la existencia en ciclos (milenios, siglos, años, días, segundos) para recomenzar, cambiar el futuro y buscar que nos vaya mejor en la etapa que se abre. Es la invocación del marinero que surca la tormenta y espera que el oleaje se vuelva a dormir.

No tengas miedo, por @freddyspaz



Freddy Paz 29 de diciembre de 2017
@freddyspaz

Joel fue un mensajero de Dios alrededor del año 600 antes de Cristo. Joel le comunicó al pueblo de Israel: ¡Cuatro plagas de saltamontes han venido sobre nuestra tierra y han acabado con nuestra siembra!.

El libro bíblico de Joel, relata que en nuestra propia cara nos quitaron la comida; nos quitaron la alegría… “Estos saltamontes parecen una banda de ladrones, son como un ejército que ataca por sorpresa la ciudad, y siempre ataca de frente.

Venezuela abre una crisis diplomática con Brasil y Canadá, por @robertmur ‏



ROBERT MUR 29 de diciembre de 2017

El chavismo acelera su aislamiento internacional a pocos días de que comience un año crucial para el futuro de Venezuela, ya que en el 2018 deberían celebrarse las ansiadas elecciones presidenciales. El Gobierno de Nicolás Maduro aprovechó las fiestas navideñas para empeorar sus ya malas relaciones con dos de los países más influyentes del continente, Canadá y Brasil, al declarar personas non gratas a sus máximos representantes diplomáticos en Caracas, lo que equivale a su expulsión. Otawa y Brasilia han respondido con reciprocidad.

La ministra de Exteriores canadiense, Chrystia Freeland, anunció esta semana en un comunicado que el embajador venezolano, Wilmer Barrientos, “ya no es bienvenido en Canadá”, a la vez que declaraba “persona non grata” al encargado de negocios de Venezuela, Ángel Herrera. En realidad, Barrientos ya fue retirado hace meses por Caracas y estaba siendo sustituido por Herrera.

viernes, 29 de diciembre de 2017

2018 por @jrhernandez381


Por Rafael Hernández


Necesitamos hacer un balance. No un balance desde el primero de enero. Sino desde que hemos sufrido de un experimento nefasto para nuestro país: desde que estos señores pretendieron gobernar el país.

Algunas constataciones:

No tenemos comida…

No tenemos medicinas…

No tenemos seguridad personal…

No tenemos transporte de personas ni de carga…

No tenemos agua, luz, gas, telefonía…

No tenemos seguridad jurídica…

No tenemos libertad de expresión…

No tenemos esperanza, ni futuro en este país…

No tenemos ni a PDVSA ni al petróleo como fuente de desarrollo…

Tenemos una modalidad de racionamiento: Los CLAP

Tenemos una modalidad de control social: El Carnet de la Patria

La revolución perdió su oportunidad por @josetorohardy


Por José Toro Hardy


A lo largo del siglo XX casi todas las fuerzas políticas tuvieron su oportunidad en Venezuela. Aunque agazapada en el pensamiento de nuestros dirigentes, a una tendencia ideológica se le había negado el acceso franco al poder: al marxismo. 

Cuando una sociedad es tan absolutamente dependiente de un producto, como lo somos nosotros del petróleo, su destino se ve amarrado al de ese producto. Por problemas vinculados a los mercados petroleros, en 1997 los precios del petróleo se desmoronaron y cayó la cesta venezolana hasta 7 dólares el barril. El impacto en nuestra política fue formidable. 40 años de democracia quedaron en entredicho.

En medio de aquel terremoto, la historia optó por brindarle una oportunidad al marxismo. A finales de 1998 llega al poder, disfrazado de tercera vía, tocado con gorra militar y altamente populista. Surfea sobre una larga ola de bonanza petrolera sin precedentes. Aquel inesperado maná petrolero hace creer a los más ingenuos que por fin se estaba logrando una etapa de justicia social. Pero el gobernante no se interesó por establecer las condiciones de un desarrollo socioeconómico sustentable. Su interés se centraba en lograr para siempre el control político. El dogmatismo de quienes habían accedido al poder, armados con lo que creían un infalible evangelio marxista, les hizo imaginar que podrían instaurar una revolución que duraría indefinidamente.

Pero no, la revolución se transformó en uno de los experimentos políticos más fallidos que conoce la historia. Todo basaba en dádivas y en una etapa de ingresos petroleros extraordinarios, sin entender que por definición estos son tan volátiles como el favoritismo popular.