lunes 8 de febrero de 2010

Ahora estoy solo, ahora me llevan a mí


Por Laureano Márquez

Primero dijo: "No atiendas a lo que digo sino a lo que hago", y yo me lo creí, porque siempre pensé que los políticos son sólo unos habladores de pistoladas, y no representaban mayor peligro; ellos a lo suyo y yo a lo mío.

Un día sacaron a Sofía Ímber del Museo de Arte Contemporáneo, pero como a mí los museos me ladillan, no me importó.

Después botaron a 18 mil trabajadores de PDVSA, pero me dije: "Es que también la vaina en PDVSA era insostenible", y me callé.

Luego vino la matanza en la Plaza Altamira, pero como yo nunca estuve por allí, lo dejé de ese tamaño.

Cuando vi que Vargas no se recuperaría jamás, decidí no preocuparme y vacacionar en Margarita, porque, al fin y al cabo, yo no tenía familia en Vargas.

Se llevaron presos a varios militares disidentes, otros huyeron del país; pero, francamente, a mí nunca me gustaron los militares.

Comenzaron a acorralar a los periodistas. Pero bueno, ése es el oficio que ellos escogieron y tiene sus riesgos.

Cada vez que golpeaban a los que salían a marchar, como el día que una señora perdió un ojo, me dije: "Ya los tiempos de marchar pasaron, ¿qué hace una señora de esa edad metiéndose en vainas?".

Hicieron preso a Carlos Ortega, pero como él es adeco y yo siempre les he tenido arrechera, no me preocupé; ellos son muy culpables de lo que está pasando.

Asesinaron a una señora en Altamira el día del Referendo Revocatorio, ¡qué mala suerte tuvo!

Cuando oí lo de la Reforma de la Educación, pensé que, en última instancia, puedo mandar a los niños a estudiar a los Estados Unidos, porque un poco de inglés no les viene mal.

Persiguieron con la "Lista Tascón", a los empleados públicos que firmaron para solicitar el Referendo Revocatorio, pero, gracias a Dios, yo no trabajo para el gobierno.

Luego vino lo de Polar y Hacienda Santa Teresa, pero ésa es gente de plata; ellos sabrán cómo defenderse.

De los presos del Táchira no dije nada, aunque sabía que era una injusticia, porque, en todo lo que tiene que ver con el 11 de Abril del 2002, es mejor no meterse.

Masacraron a unos estudiantes en el barrio "Kennedy" y no protesté porque eran pobres; entre los pobres siempre pasan esas cosas.

Después vino lo de la toma de la hacienda La Marqueseña, pero en ese momento yo tenía unos negocios buenísimos con el gobierno; mi corazón es escuálido, pero mi bolsillo es chavista y hay que tratar de sacarles algo de dinero.

Abrieron procedimientos en contra de algunos canales, pero yo no soy dueño de medios y en ese momento andaba en otra cosa.

Ahora me llevan a mí, pero ya es demasiado tarde. Ahora estoy solo.

Publicado por:
Movimiento Republicano
Fecha: 11 de Julio de 2009

domingo 7 de febrero de 2010

Manos negras contra las “manitos blancas”


Imperdible, excepcional, pa´coger palco, ayer Esteban en un acto que buscaba dar una respuesta política al Movimiento Estudiantil opositor desenvaino la Espada de Bolívar en el Teatro Teresa Carreño en un acto de la “juventud socialista bolivariana”.

Es necesario referirnos al color de los guantes usados por Esteban, la verdad es que el negro no le quedó nada bien, sin embargo pensando un poquito, en realidad no le quedaban muchas opciones, veamos: si hubiera usado unos guantes rojos para hombres machos y vernáculos (dificilísimos de conseguir) la cosa se hubiera interpretado como de color sangre, muerte, destrucción, guerra, es decir el mensaje a través de la imagenealogía hubiera sido contraproducente, justamente lo contrario al mensaje transmitido. Veamos si los hubiera usado rosaditos, la imagen femenina se hubiera hecho presente y definitivamente hubiera quedado bastante peor. ¿Guantes azules?, no señor pues es el color predilecto de la oposición. ¿Amarillos?, descartado pues allí se identifican los PJ (justicieros). ¿Vinotinto?, tampoco pues es el color de Podemos. Verde copeyano menos. Tremendo problema en que Esteban coloco a los asesores de imagen en la tarde de ayer.

La prenda que tenía que usar evidentemente era guantes blancos, pero como se podría pensar tal desvarió si se ha dedicado toda la semana a despotricar, a desmentir, al ataque del movimiento estudiantil cuyo símbolo son las manos blancas, imposible, no los puede calificar de fascistas, pitiyanquis y vendidos a la oligarquía y luego usar unos guantes blancos.

Ante tamaña disyuntiva la única alternativa posible eran los guantes negros. Negros como las sombras. Negros como la oscuridad. Negros como lo que se oculta, lo que se dice y se actúa en secreto, ocultando en su trasfondo los más incalificables deseos de envidia, engaño, revanchismo del rancio y sucio. El color negro no lo despreciamos, por lo contrario consideramos que es un color hermoso, siempre que esté dentro del contexto adecuado, pero en manos de Esteban parecían fuera de lugar, saltando a la vista un elemento que chocaba a la vista, no cuadraban de ninguna manera.

Pero sabes ¿por qué? Esteban: porque las “manitas blancas” no tienen pasado, no tienen rabo de paja, porque sus argumentos son indestructibles, porque tienen una fuerza inconmensurable y por último, porque este hermoso y bello país quiere a sus estudiantes universitarios, porque son el futuro de la patria que queremos todos y peor aún Esteban, porque son nuestros hijos.

¡¡¡Qué vivan los estudiantes!!!

Editorial del Equipo Productor

Ejecutivo: defíname oportuno


Por Beatriz González

Es bien sabido que aquí las leyes se aprueban entre gallos y medianoche bajo la máxima de «Diputados, sírvanse hacer uso de la señal de costumbre… Aprobado».

A raíz de ese procedimiento amanecimos el día 19 del presente mes con la Reforma a la Ley para la Defensa de las Personas en el acceso a los Bienes y Servicios (Ley de Indepabis).

La expropiación es una figura legal que consiste en hacer que el Estado actúe en beneficio de una causa de utilidad pública o de interés social, cuya finalidad es obtener de manera forzosa el derecho de propiedad mediante sentencia firme y pago oportuno de una justa indemnización.

La ley contempla en su articulado el derecho del Ejecutivo para expropiar cualquier propiedad privada que «considere oportuno», característica que le da al único líder carta blanca para decidir expropiar cualquier bien, ya que los mismos no están tipificados específicamente en la Ley de Indepabis.

La situación con la ley va más allá de las grandes empresas. La omisión por parte del Legislativo de conceptualizar claramente términos como «esenciales y oportunos» le otorga al Estado literalmente plenas facultades para apoderarse de cualquier local, comercio, vivienda, institución que le sirva al Ejecutivo como plataforma para consumar cualquier actividad, obviamente sin pagar la «justa indemnización», porque sólo pagan a precio de «gallina flaca» y el propietario debe considerarse afortunado si al menos «agarra fallo» del dinero de la expropiación.

Durante su programa dominical, Aló Presidente, Hugo Chávez ordenó de manera inmediata la expropiación de la Cadena de Hipermercados Éxito y el Centro Comercial Sambil (La Candelaria). La cadena de supermercados CADA está en la mira del único Líder.
El ÉXITO se construye CADA día en el socialismo del siglo XXI a base de decretos autoritarios, leyes inconstitucionales y atropellos a ciudadanos. En vez de construir se expropia; en vez de invertir se despilfarra; en vez de darnos a elegir más y mejores opciones se burlan de las pocas que nos quedan.

Publicado por:
Planta Baja UCAB

Ex militares y compañeros de Chávez le piden la renuncia


Por Carlos Vilchez Navamuel

El 2010 ha sido verdaderamente un año negro para Chávez y su gobierno, el precio del petróleo por debajo de lo esperado, la seguridad ciudadana no existe, la inflación por el cielo, una devaluación del 100%, la falta de agua y los recortes eléctricos, las manifestaciones estudiantiles, el aseo urbano en total abandono, la continua amenaza a los medios de información, la intervención de canales de TV, y por primera vez según el periódico The Economist, el 66 % de la población no votaría por el golpista de 1992.
El Universal tomado de the Economist

Con la cubanización de su administración durante estos 11 años, como lo afirma la periodista Yolanda Valery en un artículo publicado en la BBC en español, titulado “Polémica en Venezuela por ministro cubano” donde entre otras cosas nos dice que durante todo su período, mas de 60.000 cubanos han estado asesorando la “revolución bonita” BBC Mundo/Economia, el presidente Chávez pretende ahora, resolver el problema de la crisis energética que vive el país con un cubano mas, un siniestro militar de nombre Ramiro Valdés que acaba de llegar a Caracas, lo presentó con bombos y platillos hace un par de días como el hombre que estará al frente de esta crisis. Ramiro Valdés es nada menos que vicepresidente del Consejo de Estado de Cuba, y Ministro de tecnología.

No me imagino como habrán tomado la llegada de este personaje cubano los militares venezolanos, ¿es que acaso no hay en Venezuela gente capaz para resolver el problema de la crisis energética? ¿Es que acaso en Venezuela no hay militares que puedan asesorar al presidente? ¿Es que acaso no hay dinero para resolver de una vez por todas este problema y el suministro de agua?

¿Que estarán pensando todos esos militares venezolanos que han visto perder continuamente la soberanía nacional y que deben de tener hinchados los cojones por tanto intruso cubano en Venezuela y sus cuarteles? ¿Que tan cierto son los correos anónimos que andan por Internet de que ya algunos de esos militares han quemado banderas cubanas en dichos establecimientos militares para recordar el juramento de lealtad para con la patria?

Por todo lo anterior, no es de extrañar entonces, que un grupo de ex compañeros de armas, ex ministros e integrantes de la Asamblea Constituyente de 1999 como el ex ministro de la Defensa, Raúl Baduel; los ex comandantes del 4 de febrero de 1992 Yoel Acosta y Jesús Urdaneta, le hayan pedido públicamente esta semana la renuncia al presidente, pues según ellos, él "no tiene autoridad moral y material para gobernar, por cuanto no responde a la satisfacción de las exigencias del pueblo”
El Universal/Exchavistas exigen renuncia

¿Representa esto el inicio del fin de la revolución bonita?


Visite el Blog de:
Carlos Vilchez

¿Qué pasaría en Venezuela si no hubiese llegado la revolución bolivariana?


Hola Esteban:

Tratando de pensar en su fabulosa pregunta, me permito responderle con una pregunta que he venido haciendo desde hace algún tiempo a las personas de mi entorno, opositoras o no:

¿De todos los gobiernos anteriores, cual considera ha sido el peor?

Le confieso que la gente tarda un poco en dar su respuesta, pero después de un rato el 99% considera que su gobierno ha sido el peor de toda la historia democrática del país.

Durante su estadía en el poder usted recibió más ingresos económicos que todos los gobiernos anteriores juntos.

Ciertamente, hace 11 años recibió el país con una cierta descomposición moral y usted lo único que ha hecho es profundizar las diferencias, queriendo ofrecer un espejo de revolución en el cual pocos venezolanos (no contando los tarifados) se quieren ver.

Un país donde existía agua, luz, y cierta seguridad donde cada uno de nosotros no temía por el día siguiente.

USTED ha transformado este país en el País del DIA SIGUIENTE, donde nos acostamos pensando en: “Con que vendrá al día siguiente”’.

Ahora bien respondiendo su pregunta:
Estoy seguro que con todo el caudal de recursos y aún siendo mal administrados al estilo de la cuarta, seguramente tendríamos más:

LUZ, EMPLEO, AGUA, MENOS INFLACION, SEGURIDAD y sobre todo tendríamos un PAIS MAS UNIDO, CON LIBERTAD DE EXPRESIÓN donde el día a día no sea jugar a su destrucción.

E.SIMON PAZ
Colaborador de este Blog

#yo confieso


Por Daniel Esparza

1:07 de la mañana. Hoy no ha tocado racionamiento de luz en mi casa. Campaneo un whisky –de los que han sobrado de mi boda– y me ilumino sólo con la luz de la pantalla de la laptop sobre la mesa del comedor, quizá para irme acostumbrando a las dosis de electricidad que me serán garantizadas –en el mejor de los casos–, quizá por no estorbar la paz que, a pesar de todo, se respira en casa no sólo de madrugada, a Dios gracias.

A pesar de esta paz, de la calma, me arde el pecho con un Mea Culpa que, salvando todas las distancias del caso, me hace sentir un poco como un pequeño Karol Wojtyla a la hora de asumir que fueron un error las condenas de Giordano Bruno y Galileo Galilei –mea culpa: son sólo estos dos quienes vienen a mi memoria en este momento–. Me acuso de querer comprender infructuosamente el momento histórico del que me ha tocado ser responsable, como a otra millonada de compatriotas, acá y en el resto del mundo. Y creo que, por sorprendente que sea, mi culpabilidad privada puede hallar algún eco público. Gran pretensión la mía, lo sé, pero aún así me atrevo a hacer pública esta confesión –incompleta, fallida, a ratos vergonzosa–.

En principio, debo confesar que procedo –como tantos latinoamericanos– de una familia de acendrada raigambre izquierdista. De una familia que se indigna espontáneamente ante los abusos de poder lo mismo que ante cualquier tentación de ostentación de riquezas o autoridad, a pesar de que antaño logramos una holgada posición económica, hoy perdida por los desfalcos bancarios nacionales e internacionales. Al que me hable de Stanford o del Canarias le cae. Mi madre cuenta con orgullo cómo fue ella la única niña que no se agachó a recoger las monedas que un obispo arrojó, desde un balcón, al patio del internado criollo donde ella estudiaba, a una edad previa a los diez años. Mi hermano mayor me cuenta de cómo mi padre devolvía maletines con dólares destinados a intentar sobornarle durante los años en los que trabajó en la EdeC para desviar una licitación a favor de uno o de otro proveedor. El tipo nunca agarró un cobre que no procediese de su buen obrar como trabajador y punto. Crecimos así, tozudos, brutos, ajenos al vicio de la viveza criolla, empeñados en pelar bola a pesar de la tentación que siempre brillaba en los relojes y los carros de los panas. Y sobrevivimos bien. Más que bien. Fui a Disney de pequeño, recorrí toda América –de Oregon a la Patagonia por lo menos– y luego pude costear de mi propio bolsillo mis pocas incursiones a Europa: España, Holanda, Alemania, Austria, Suiza, Inglaterra. Nunca pude ir a Euzkadi a pesar de que somos vascos–. Nada que pueda encandilar a ningún clasemediero wannabe como yo.

Y sí, como tantos hijos de guerrilleros (mi madre tiene fotos posando junto a los luchadores de la Sierra Maestra, allá en los 60’s cuando ella se rehusaba a escuchar a los Beatles porque eran una máquina de dominación cultural a pesar de que Pedro Duno –Pana, Pedro Duno himself- le decía que no fuese tan rígida), voté por Chávez cuando tenía cerca de 18 años y estudiaba Artes en la UCV, y hasta carnet del MVR tuve. Coño, de verdad, no me podían pedir que hiciese otra cosa: estábamos leyendo a Barthes, a Foucault, a Saint-Simon, a los anarquistas, a Paulo Freire, a los teólogos de la Liberación. Y sí, tal vez, Mea Culpa, si lo vemos a la luz de los apagones de hoy día. Paradójica oscuridad que ilumina un pasado de desaciertos, al modo de la Noche Oscura del Alma de San Juan de La Cruz –y me perdonan el desvarío teológico de mi formación católica, otro Mea Culpa a los ojos de una masa crítica atea y postestructuralista. A propósito de ello, espero me perdonen: también me confieso un ávido lector de Derrida, Benjamin, Baudrillard y demás hijos, nietos y bisnietos de la Escuela de Frankfurt. Empecé en Hegel y terminé en Kojéve, y ahí me quedé con todo el gusto del mundo, hasta el día de hoy. Mi tesis de postgrado tiene por título “La noción de experiencia en Walter Benjamin”.

Y es hoy precisamente, a la sombra/luz de un racionamiento eléctrico que hallo inhumano –porque creo que negarle el derecho a la luz a la ciudadanía equivale a negarle el agua (de hecho, es así. De facto, de hecho, real, concreto, encarnado, no teórico ni mediático ¿Cómo me baño si la bomba no prende?)– cuando me pregunto si realmente es esta medida una consecuencia lógica, ética, consecuente, de nuestra postura ecologista en Copenhague, o el resultado evidente de una irresponsable/inmediatista política pública que ha preferido solventar problemas inmediatos –que, humanamente, a la vista de todo el mundo que tenga corazón y conciencia, es necesario resolver– a pesar de que en un futuro medianoplacista se convierta en un problema social más que funcione como catapulta para mil otras plagas sociales. Me duele pensar que mientras una ingente cantidad de recursos se destinó a solventar problemas de salud cuya atención resultaba imperiosa, descuidamos ciegamente –confiando en la paciencia de un pueblo que no se sabe si es noble o bolsa, a estas alturas del campeonato, acostumbrados como estamos a resolver y que, precisamente por ello, sigue mereciendo el calificativo de bravo (coño, pa’ bravos nosotros)– una bomba de tiempo que está destinada a estallarle en la cara a todos, Chávez in capite, aunque últimamente dé la cara mediáticamente (¿de qué otra manera?) en pases no oficiales, fuera de cadena. La oscurana le ha devuelto los espantos a Venezuela. Es preciso tenderle la alfombra roja a La Sayona, al Carretón, al Silbón. Nostalgia previa al bombillo, ahorrador o no, que se hace presencia patente.

Yo confieso que, con todo y el romanticismo propio de la época, no esperaba casarme en los albores del siglo XIX. Yo quería una luna de miel ajena a quiebras de bancos, racionamientos de luz y devaluaciones. Yo quería Grecia, París, una vaina bien. Mea culpa, pues, está bien. No me fui a ningún lado y optamos por mudarnos a un espacio más grande. No entiendo –Mea Culpa por no entender– cómo el Comandante habla hoy durante horas en La Hojilla –Mea culpa: me la calé hasta las 12:15 aproximadamente– haciéndose eco sólo del problema de la especulación de la cual, Mea culpa, aún no sé a quién carajo hacer del todo responsable. Porque, precisamente –y esto lo digo para chavistas y opositores– la realidad no es maniquea. Lo primero que uno aprende al intentar pensar por cabeza propia – tras pasar por sociólogos, por Freud, por dos o tres libros que más o menos valgan la pena– es que toda realidad –toda– es policausada. Me harta, me ofende, me dan ganas de llorar, ver al Comandante achacándole la culpa a los pluscuálidos tanto como me causa el mismo efecto ver a Ramos Allup haciéndose eco de una serie de clichés bien intencionados pero, a la larga, ingenuos. La cosa no es tan fácil. Parecen hermanitos chiquitos: “él me jaló el pelo, y por eso le mordí la oreja”. Un país, con el perdón, es mucho más que eso.

Coño, Mea Culpa, pues: soy burda de niní, soy periodista, trato de hacer filosofía contemporánea aunque leo burda a Aristóteles –sin ser copeyano (hasta eso hay que aclarar), quiero vivir bien en Venezuela (sin hacerme eco del consumismo demente criollo), quiero poder ir a bailar a Los Frailes con un poco de panas que tengo por allá sin temor a que le pase nada a mi esposa por el sólo hecho de que no soy de allá, quiero ir a El Maní sin que las chamas de Cara de Vidrio me miren con cara de que me están perdonando la vida porque ellas son burda de agudas y yo sigo sin ser revolucionario rodilla-en-tierra, quiero echarme palos con mis panas que viven en Paracotos –como cuando yo trabajaba en la esquina de Gradillas en el 98– en cualquier bar de la Baralt sin temer porque me vayan a bajar el carro, quiero poder amoblar mi casa con los corotos que aparecen en Ikea y no con los muebles que venden los árabes en la Avenida Sucre –y no, pana, no son necesidades creadas: el buen diseño hace buena la vida y hace a la gente más feliz y mejor. Mea culpa por creerme eso, y me perdona a quien le parezca lo contrario. Estoy abierto a la discusión de este tema aunque Schelling y la Bauhaus me avalen–.

En fin, son las 2:13, se me acaba la pila de la laptop y debería estar abrazado con mi esposa en la cama. Gracias por leer a todos los que llegaron hasta acá. Mi abrazo, mi gratitud y mi fidelidad con Venezuela –y con mi conciencia, aunque mal pague (de pana, paga burda de mal y digo esto sin esperanzas de patrocinio. Mosca, porque uno dice cualquier cosa y Mario lo destruye–. Me voy a dormir con mi esposa –bella, noble, hermosa, mi alegría, mi oasis (la chama es trabajadora pública en una escuela del Estado, hoy cuasi-desempleada por pendejeras políticas de remociones de cargos), mi arma para seguir teniendo fe en mí, en la vida, en que todo va a estar bien, como siempre nos decimos entre el amor y los arrumacos que hacen casi imposible que nos levantemos a tiempo para trabajar porque es una maravilla encontrarnos en las madrugadas, en las mañanas, uno junto al otro– esperando a que amanezca para darle esto como regalo de buenos días. Mañana cumplimos un mes de casados.

De pana, #yoconfieso que no extraño la cuarta, pero ansío una sexta. Mea culpa y todo.

Publicado por:
Codigo Venezuela

viernes 5 de febrero de 2010

Mérida: de cómo viví la justicia revolucionaria


En Mérida tenemos cortes de luz desde hace unos 6 u 8 meses. De forma desordenada, ocurren a cualquiera hora del día. Duran dos horas o más y se producen entre dos y tres veces diarias. Todos los días. Es un verdadero desastre.

El agua fluye con problemas en la Av. Las Américas, desde octubre de 2008. En Las Marías, conjunto de edificios donde vivo, debemos racionarla de acuerdo con un horario establecido. Así nos rinde y podemos contar con ella a determinadas horas del día. Afortunadamente este racionamiento está en manos de nuestras juntas de condominio, porque si lo organizara nuestro eficientísimo gobierno, no tendríamos agua jamás.

En muy pocos barrios pobres se atreven a protestar. Allí ha prevalecido el miedo o la esperanza con más intensidad que en las zonas medias, donde la gente ya evidencia su cansancio. De modo que han empezado las manifestaciones en protesta. Se organizan marchas o hay espontáneas caceroladas en las puertas de los edificios y en las ventanas. Los más “osados”, algunos jóvenes “escuálidos”, queman cauchos en diversas avenidas, frente a las urbanizaciones y en las adyacencias de la ULA. La suspensión de la señal de cable de RCTV ha reforzado estas protestas.

Vivo a la salida del Núcleo Liria donde se encuentran las Facultades de Ciencias Económicas y Sociales (Faces), Humanidades y Derecho. Cuando los estudiantes del núcleo protestan, lo hacen en la avenida, cerca de mi casa. Cortan el paso, queman cauchos, tiran piedras a los policías y repelen las bombas lacrimógenas o los perdigones que les disparan. Mi familia y yo casi que somos adictos al gas policial. A Cada rato nos bombean. A veces, los estudiantes arrojan a los polis bombas molotov. Casi siempre terminan refugiándose en los estacionamientos de Las Marías.

Ocasionalmente hay algún herido o muerto que suele ser un estudiante pero puede ser un policía. La mayoría de las veces es un asunto menos serio. He visto a la policía recoger las piedras y regresarlas a los estudiantes. Pasan varias horas en eso, hasta que el comedor universitario abre sus puertas o hasta que se cansan. Al rato vuelven a la carga. Cuando las piedras se quedan en el suelo por un rato, los caminantes siguen su camino por la refriega en suspenso. Pese a los enfrentamientos, nunca dejé de caminar cuando era necesario hacerlo. Son muchos años de protesta, casi crónica, que suele parecer un juego. Decía yo.

Ayer fue diferente. Ayer a las 6 pm, les explicaba a Natalia y a Damián que ya podían caminar hasta mi casa. No había un alma frente a la avenida. Aparentemente todo había pasado. Pero ellos se negaban. Estaban atrapados en un caos que yo no alcanzaban a ver y necesitaban cobijarse en algún lado, a pocos metros de Las Marías. “La cosa es en serio”, decía Natalia. Cientos de patriotas, defensores de la revolución, rondaban las entradas de los edificios a la altura del viaducto, a unos 300 metros. No había forma de caminar. Los vecinos y peatones estaban aterrados ante la rabia y las amenazas de los defensores, hartos a su vez de tanta protesta “oligárquica” en contra de la revolución bonita.

No podía creer lo que oía. Salí al pasillo con el celular en la mano y vi en la entrada principal de nuestro conjunto de edificios una situación parecida a la que Natalia vivía unos metros más abajo. Eran menos los defensores pero todos igualmente aguerridos.. Motorizados circulando frente al portón principal, disparaban a los edificios. Una camioneta quiso entrar y la detuvieron. El conductor apenas tuvo tiempo de correr antes de que la hicieran estallar con una molotov. No llegó ni un policía.

Los vecinos me explicaron lo acontecido en la plaza de nuestras residencias, hacía una o dos horas antes, mientras yo caceroleaba frente a la avenida. Los estudiantes se habían colado entre nuestros estacionamientos y plaza, corriendo perseguidos no esta vez por la policía sino por patriotas defensores motorizados. Los revolucionarios disparaban hacia adentro, hacia los estudiantes, pero en la refriega no fue herido, en el momento, ninguno de estos últimos. Quien cayó fue uno de ellos. Un patriota. Un niño de 15 años. ¿Quién disparo? ¿Uno de ellos mismos? ¿Acaso fue una de sus balas perdidas? ¿Algún estudiante armado? ¿Algún vecino irresponsable? No se hizo investigación alguna, por lo menos, no en el día de ayer, cuando ocurrieron los hechos. Pero el gobernador, gran vidente, declaró en la radio al poco rato, a tono con la versión patriota, que el tiro había salido desde Las Marías.

Esta declaración no fue producto de alguna experticia o planimetría realizada por peritos calificados. No llegó ningún fiscal del Ministerio Público, ni expertos que midieran la calle y las distancias o entrevistaran a testigos imparciales. Sólo quienes recogieron al chico. Y el control de la situación quedó en manos de los airados defensores de la patria. Eso explicaba el origen de los disparos hacia las residencias. Debíamos pagar la muerte del joven comunista. Llamamos a la guardia, a la policía. Decían que ya iban, pero no llegaron.

Hoy en la mañana tampoco los vi. Ahora sabemos que el gobernador, quien tiene compromisos y quizás miedo de enfrentar a los audaces defensores, ordenó que ni un policía, ni un guardia se asomara a nuestras residencias. Me encerré en mi cuarto que da a la avenida Las Américas. A las 9 pm, aproximadamente, empezaron los disparos hacia mi ventana y demás ventanas del edificio. No tuve miedo. La curiosidad pudo más y me asomé por segundos. Vi a una decena o más de encapuchados intentando violentar el portón de acero, el que cierra el muro lateral de las residencias. Era espantoso, el tumulto, la saña, los gritos desolladores, los disparos, los golpes metálicos contra el candado. Fue interminable. No pudieron con el portón. Volvimos a llamar a la policía, a la guardia, a emergencias. Nada. Enfilaron los dos autobuses en que andaban y los lanzaron contra el muro de protección hasta derrumbarlo…

El sonar del concreto cayendo de furia. Las pisadas potentes y dolorosas. Los ecos sosteniendo el triunfo de la fuerza y de la rabia. Vidrios rotos… tubos golpeando, ladrillos rompiendo coches, gasolina rociada en carrocerías. La ira martillando, hierro hendiendo sobre hierro. Y las llamas al rato, salpicando su reflejo en mi ventana. No estaba asustada. Transitaba en un mundo paralelo, esperado y temido. Un mundo recorrido ya por venezolanos en otros lugares del país. Me alcanzaba el futuro promisorio, el del pueblo venciendo a la oligarquía, sentando en la partera de la historia. ¿Quién mantiene un miedo que ha imperado por años? Ahora tocaba enfrentar la realidad. El triunfo de una sociedad sin leviatán y sin clases sociales, bajo el dominio del “pueblo” y la justicia revolucionaria…

Sin lágrimas… Los primeros pisos chamuscados. En el estacionamiento, el concreto sobre los carros destruidos y las tuberías de agua y gas arrancadas. Mi carro y varios más completamente quemados. En planta baja, la conserjería ardiendo. La bombona gigante de gas violada. Supimos que no la volaron porque los vecinos del barrio colindante con las residencias gritaban e hicieron ver que no sólo explotarían Las Marías, sino los mismos defensores y el barrio entero, donde viven muchos compatriotas.

Al salir de Las Marías se ubicaron frente a Faces, contemplando su obra por un rato. Pero sólo calmaron su furia luego de quemar y destruir varios edificios universitarios en el Núcleo La Liria. El archivo histórico de Economía desapareció, junto con los decanatos de Derecho y Faces. Fueron quemados también el centro de estudiantes, cafetines, salones de clase, etc. Si había policías. Muchos vecinos, incluida yo, los vimos al final, entre las llamas, escoltando a los buses en su ira.

No estoy en casa. Un rumor extendido en el día, con una hora de plazo, nos ha invitado a abandonar nuestros hogares. He sabido que han visitado las residencias San Eduardo y que El Campito y otros sectores más de clase media baja, donde viven estudiantes, profesores y otros profesionales, están ardiendo ahora mismo. Ya han caído varios universitarios. Harto de tanta protesta opositora, el “pueblo” vence al fin a la “rancia oligarquía”.

Profesora de la ULA
En algún lugar de Mérida, escondida.
26 de enero de 2010.

NOTA: Mantenemos en anonimato a la Profesora por cuanto no pudimos comunicarnos con ella y para proteger su integridad física.

El caos necesario


Por Miguel Angel Santos

La semana pasada, durante una reunión con algunos gerentes de plantas en Valencia, supe que la capacidad promedio a la que operan se encuentra alrededor de 65%. ¿La demanda ya no está allí? No, no es eso. Son los trabajadores. Para poder cerrar el contrato colectivo tuvimos que acceder a un conjunto de peticiones que han impactado la productividad. Ahora tienen garantizados “períodos de descanso” durante los cuales exigen el derecho a caminar por la planta, distraen a otros trabajadores, estorban y amenazan a quienes no los apoyaron durante la negociación. Les hicimos una sala de TV y lectura aparte pero a ellos no les gusta, dicen que estamos tratando de “manipularles el cerebro”. Exigen que en sus tiempos de descanso sean libres de ir y venir por donde quieran. A eso súmele las demás disposiciones del gobierno, los recortes de luz y el recorte de la jornada laboral.

De momento, me pareció una noticia relativamente buena. Después de todo, tras leer a Marty Seligman he comenzado el año con el vano afán de encontrar algo bueno en todo lo que nos ocurre. Al menos tenemos capacidad instalada para crecer. Si en algún momento empezamos a hacer las cosas de forma distinta, aún hay algo de espacio para crecer sin invertir. En los dos últimos años, Colombia ha sido el país que ha hecho más progresos en relación con la facilidad de hacer negocios. El año pasado, en medio de la crisis mundial, su PIB se mantuvo estable mientras el nuestro cayó 3%, su inflación fue de 3% mientras la nuestra rondaba 27%-35% (¡esos sí están blindados!). Mientras tanto, Venezuela sigue siendo el país en donde producir resulta más caro de América Latina y uno de los más caros del mundo, apenas por encima de un pequeño grupo de naciones del África sub-sahariana. Nuestra legislación laboral resultó la más costosa del mundo por segundo año consecutivo.

Aquí está el detalle. ¿Cómo vamos a cambiar la actitud de los trabajadores? ¿Cómo vamos a hacerles entender que una ley que los proteja menos seguro los beneficiará más? Esos cambios solo suelen ocurrir tras grandes catástrofes. Un ejemplo: Lusinchi, entre los peores gobiernos que ha tenido Venezuela, le entregó el país en pinzas a Carlos Andrés Pérez. Las reservas internacionales habían sido agotadas para sostener un esquema cambiario y un nivel de consumo ajeno a nuestra capacidad de producción. El que venga que arree. Y arreó. Esa relativa “bonanza” en que Lusinchi le entregó el mando a Pérez le restó margen de maniobra al nuevo Presidente. En contraste, tras la segunda gestión de gobierno de Rafael Caldera, la de peores resultados económicos en nuestra historia (cuatro años con inflación de 70%, la crisis bancaria generada tras la decisión de intervenir el Banco Latino a puertas cerradas) el caos y el empobrecimiento eran tales que el país en su conjunto aceptó darle carta blanca a Hugo Chávez. Siendo así, quizás lo más conveniente sea dejar al gobierno en paz y que continúe este proceso de erosión hasta el punto crítico de Per Bac, allí en donde la pirámide de arena se viene abajo por sí misma. No necesita ayuda.

Publicado por:
El país portatil

Fracaso vs. Exito, Parte 1


“El fracaso de este des-gobierno es haber atacado el ÉXITO de los venezolanos…
(…y no haberse apalancado en él para proyectar al país”)

El título de este artículo, que tomé de un mensaje que coloqué en Twitter el día de ayer, a propósito de las acciones de ocupación emprendida contra la cadena de hipermercados colombo-francesa Éxito, aprovecha el juego de palabras para hacer referencia a los constantes ataques que, desde el gobierno, son emprendidos contra los mejores emprendimientos de los venezolanos.

Valga primero una aclaratoria, este artículo no pretende apoyar a la cadena Éxito, aún cuando justo es reconocer que, más allá de las infracciones que seguramente pudo haber cometido, ha contribuido a mejorar la calidad de vida de los venezolanos y genera numerosos empleos directos e indirectos.

Son muchos los ataques que este régimen ha realizado a los emprendimientos exitosos de los venezolanos, y debemos entenderlo así, como una característica propia de un régimen carente de capacidad e ingenio para la construcción, la innovación, la estética y la democracia, y con un odio visceral hacia todo aquello hecho antes de su llegada, exitoso, o que no se alinee con su pensamiento.

Es tal la incapacidad de este régimen para la construcción innovadora que, en muchas oportunidades hemos podido observar como grandes obras son abandonadas casi hasta su destrucción, para después reconstruirlas y venderlas, prácticamente, como obras de la Revolución, todo en un esfuerzo estéril por borrar y alterar la historia nacional.

Nos tomaría muchas páginas comentar solo los ataques más emblemáticos; así pues, solo enumerare aquello que, en mi opinión, son los más destacados, y comentaré los dos primeros, dejando para otra ocasión el comentario sobre los demás.

Entre los casos más emblemáticos podemos recordar:

• El destierro de la Orimulsión.
• La destrucción de la PDVSA de la “Meritocracia”.
• El apartheid médico y el colapso del sistema de salud.
• El abandono del patrimonio cultural de Carácas.
• El apagón de la Electricidad de Caracas y el sistema eléctrico nacional.
• CANTV, la gran interrogante.
• El despojo de RCTV
• El empirismo revolucionario en la investigación: la crisis del IVIC
• El cerco a las Universidades.
• El Metro de Caracas, la ineptitud subterránea.

1) El destierro de la Orimulsión: Un producto “Made in Venezuela” desarrollado en los laboratorios de INTEVEP, y ampliamente reconocido en las industrias de generación de electricidad tanto en países desarrollados como emergentes, se convirtió en una las primeras bajas de la Venezuela pujante y progresista. Las razones de su eliminación aún, para mí, no están claras, el gobierno se justificó diciendo que se obtenían menos ganancias que vendiendo los bitúmenes de la Faja Petrolífera del Orinoco. Sin embargo, el mismo gobierno llegó a hablar de poner una planta de orimulsión en China (uno de los muchos países interesados en este producto), e incluso se filtró que se podría vender la patente a ese país.

2) La destrucción de la PDVSA de la “Meritocrácia”: Ahora sabemos, por confesión del mismo Chávez, qué lo ocurrido en PDVSA obedecía a un plan para lograr el control total de esta empresa. El resultado, una empresa altamente ineficiente e insegura que, ahora más que nunca, se ha convertido una caja negra donde los jerarcas del gobierno, empezando por Chávez, meten la mano indiscriminadamente para obtener el dinero necesario para sus proyectos políticos y personales. Con su meta del control total, a Chávez no le importó votar a lo mejor de la gerencia y de los técnicos de Venezuela, altamente cotizados en el mundo petrolero internacional, y sustituirlo por un clientelismo político que ha llevado a que esta empresa pase de ser una de las mejores a nivel mundial, a ser una de las más ineficientes y cuestionadas.

Finalmente, quisieramos hacer un comentario adicional sobre el caso de ÉXITO.

En nuestra opinión, el Grupo colombo-francés, dueño de esta cadena de hipermercados, estaba interesada en salir del país, y se le vendió a Chávez como una oportunidad política que, sin mayores riesgos internacionales, le permitiría exaltar a sus seguidores más radicales y atemorizar a sus adversarios en un año electoral.

Así se puede especular del hecho de la poca repercusión que esto ha tenido en las empresas y sus respectivos países; además, las declaraciones del grupo sobre el poco impacto que esto tendrá en su desempeño como empresa, y el hecho de que el mismo día del anuncio de expropiación, se anuncia que Citigroup Global compra el porcentaje colombiano de ÉXITO, permiten especular que la cancelación de la operación en Venezuela pudiera haber sido una condición para esta negociación.

Pero esto son solo especulaciones, lo real y tangible es la incertidumbre y angustia que esta acción producen en los empleados y proveedores de esta empresa, y en el pueblo venezolano en general, ante un gobierno que antes que construir, prefiere destruir y atemorizar.

Editorial del Equipo Productor

La patria está en el suelo


Si, la fotografía es muy elocuente, esa niña, esa jovencita, orgullosa representante del movimiento estudiantil, es tumbada y arrastrada por el cañón de agua de la ballena, ella es el mejor símbolo de la patria, y este régimen la acoso y la puso en el suelo.

Esa joven es hija de la patria libre, de la patria soberana, de la patria que no se doblega ante la bota militar, de la patria que pide justicia, libertad de expresión, derecho a la protesta pacífica, inclusión y democracia.

Esa hija de la patria del futuro, tomó una decisión de vida, estamos seguros pues de lo contrario no estuviera allí soportando el vejamen y la represión de los cuerpos de seguridad del Estado, esa decisión de vida implica oponerse a un régimen autoritario y opresor, pone su pecho, su cara y sus manos blancas ante el todopoderoso Estado.

Mientras esta escena dantesca ocurría en las cercanías de la Plaza Venezuela, el Comandante Presidente en su discurso escatológico, insultante y guerrerista, desde el patio de la Academia Militar, le dedica su discursito a los estudiantes y les dice que los espera, empuñando la espada de Bolívar contra las “manitos blancas”.

La infame celebración del 4F de 1992, donde el Comandante golpista que nos gobierna, intenta trastocar la historia y convertir un evento desgraciado en un hecho heroico, donde el héroe es él, significa que nuestros valores como país están trastocados.

La patria está en el suelo en este momento, pero está renaciendo y se está poniendo de pie, sin embargo el peso del compromiso y la responsabilidad es muy grande para dejárselos a los chamos del movimiento estudiantil, por ello le hacemos un llamado a la MUD (Mesa de la Unidad de Los Partidos Políticos), hasta cuando permanecerán callados, al margen de los graves problemas que nos aquejan.

La patria está en el suelo y pedimos movilización liderada por la MUD, son ustedes los llamados a enfrentar por la vía cívica y pacífica al régimen rojo, si ustedes quieren gobernar a este país es hora que den la cara y lideren las luchas democráticas necesarias e imprescindibles, pero no a través de los medios de comunicación, sino en la calle, con la gente, volanteando, escribiendo, convocando a asambleas vecinales, haciendo política pero a la manera antigua, pateando mis amigos pateando.

La patria está en el suelo, pero esa joven maltratada por el régimen es el símbolo de la nueva Venezuela, la que queremos todos, es hora de levantarse y no seguir permitiendo que la patria siga por los derroteros que nos imponen los gobernantes rojos.

¡¡¡¡La manota roja le tiene miedo a las "manitas blancas"!!!!

Editorial del Equipo Productor

miércoles 3 de febrero de 2010

Ramiro Valdés, remedio o provocación


Es la noticia política del día de hoy Ramiro Valdés fidelista hasta la medula, Ministro del Interior de Cuba en dos periodos diferentes, quien ocupa el cargo de Vicepresidente del Consejo de Ministros y actual Ministro de Ciencia y Tecnología, fue enviado a nuestro país para colaborar con la crisis energética.

Hombre duro del régimen castrista y supuesto enemigo político de Raúl Castro, nos visita en calidad de experto energético, aunque en su currículo no aparece nada relacionado con la electricidad, en lo que si sabemos que es experto es en represión, en meter preso a la gente, en juicios y sentencias sumarias, en encarcelar a la disidencia y quebrarle la voluntad, cosa que algunas veces lo logra y otras veces no.

¿Será que este es el trasfondo de la renuncia de Ramón Carrizales?, Ex Vicepresidente. Es perfectamente posible que un hombre que consideramos serio y honorable no se preste a darle la espalda al país, no esté dispuesto a someterse no solamente a los designios y a las arbitrariedades del Comandante Presidente sino que además no se preste a soportar la intervención desde ahora abierta de una fuerza invasora a nuestra patria.

Cada vez que el régimen rojo comete este tipo de atropellos, nos entra un fresquito, pues la mayoría de los ciudadanos sensatos, honestos y patriotas no van a estar de acuerdo con esta abierta intervención, estamos seguros que muchos seguidores del Presidente no verán con buenos ojos está intervención en los asuntos internos. Como hemos oído a muchos seguidores del proceso: “este tipo se está volviendo loco”.

Pensamos que la llegada de Ramirito obedece a tres posibles escenarios, el primero tiene que ver con la política interna del país caribeño, cuando Fidel delega sus responsabilidades en Raúl su hermano, le coloca contrapesos, uno de ellos es Ramiro Valdés, de esta manera Raúl aparta de su camino a un posible enemigo con fuerza suficiente para sustituirlo cuando se decrete “oficialmente” la muerte de Fidel, aquí Ramiro se quemará y quedará muy mal parado ante la clase dirigente cubana.

El segundo escenario tiene que ver con la avanzada de militares cubanos en puestos de decisión importantes en el país, pues nuestro líder fundamental tiene la sospecha que si el país colapsa por efecto de la energía eléctrica, cosa que puede ocurrir entre finales de Abril y Mayo, el país será un caos y su gobernabilidad quedará en entredicho y hasta es posible el escenario que se caiga solito, con el pueblo en la calle pidiendo su renuncia por incapaz.

El tercer escenario es que Ramirito no viene solo, viene con una misión de no sabemos cuántas personas donde pueden haber expertos en informática, y que el siguiente escenario de batalla sea la Internet, las redes sociales, las páginas web opositoras, como ya lo anuncio Hugo, y tratar de encontrar una vía de censurar sin llegar a los extremos de la China comunista o de Iran, pero donde tengamos una capacidad mermada y muy limitada de transmitir nuestros mensajes.

En cualquiera de ellas el elemento de provocación está presente, no caigamos en ese escenario, pues allí tenemos una derrota garantizada, sigamos con nuestra agenda que por ahora sigue siendo la electoral, la denuncia continua y persistente, la protesta democrática y la ampliación de los escenarios de debate y consulta con la gente.

No creemos en golpes de estado, no queremos más botas militares pisándonos, queremos un gobierno civil donde los militares estén supeditados al poder civil, queremos un gobierno donde se respeten las libertades democráticas.

¡¡¡No caigamos en esta provocación!!!

Editorial del Equipo Productor

Volante de protesta

Nos llegó via twitter, repartido en la calle.

Diccionario de La Electricidad


Por Laureano Márquez

Ahora la electricidad es de todos. Tal Cual, en un afán de proporcionar a los nuevos socios los elementos técnicos que les permitan manejar el negocio con propiedad, ofrece este breve pero útil diccionario de la electricidad. Recórtelo y péguelo en la nevera para tenerlo siempre a mano:

AISLANTE: Dícese de un gobierno que se pelea con todo aquel que piense de manera diferente a la suya y que cree que puede vivir al margen de la globalización, de una manera endógena, a la vez que sus ingresos dependen de ese mundo del cual se aísla.

AMPERIO: Potencia enemiga que tiene pretensiones de enchufarnos.

CABLE: Lo que se está comiendo la mayor parte de la población ante la escasez de productos básicos.

CORTO CIRCUITO: Situación en la que se encuentra el país ante las sucesivas e ininterrumpidas descargas eléctricas que recibe.

CONDUCTOR: Caudillo, líder, jefe del proceso. En lo sucesivo, con la electricidad en sus manos, el líder podrá ser denominado con propiedad “máximo conductor”.

ENCHUFE: Mecanismo mediante el cual un elemento se conecta a un cargo público en una compañía eléctrica recién “adquerida”.

ENERGÍA: Dícese de aquello que le falta a la oposición y que motiva el ruego de muchos que le dicen: “Por favor, no se vayan a meter, que cuando no intervienen las cosas, solitas, salen bien. Gracias”.

FOTOCÉLULA: La fotografía que le sacan a los ciudadanos en la Misión Identidad. No puede realizarse cuando hay un apagón.

HALÓGENO: Fórmula con la cual, a partir de ahora, contestarán el teléfono los servicios de atención al público de la electricidad bolivariana. Es una mezcla de “aló” con “endógeno”.

ILUMINACIÓN ARTIFICIAL: La que tienen la totalidad de los dirigentes gubernamentales, que sólo brillan por la luz que se les presta desde arriba.

INCANDESCENCIA: Situación que habrá de presentarse entre los consumidores frente a las interrupciones del servicio eléctrico que muchos avizoran.

INTERRUPTOR: Lo que deberían tener algunos dirigentes políticos para poder apagarlos de vez en cuando.

LUMINARIA: Ver conductor.

POTENCIA: Los Estados Unidos, el Amperio.

RESISTENCIA: Cualidad de algunos ciudadanos que siguen en la pelea.

RESISTENCIA DE TIERRA: Lo mismo, pero en el agro.

SOBRECARGA: Es la acción generada por el uso masivo de políticas públicas erráticas en un mismo circuito electoral. Suele producirse cuando la luminaria es de mucha intensidad. Un país sobrecargado es muy peligroso, ya que los circuitos se deterioran y puede haber riesgo de incendio.

TENSIÓN: Potencial eléctrico de un cuerpo obligado a asentir durante largas jornadas de programa dominical.

TOMA DE TIERRA: La toma de tierra es un camino de poca resistencia a cualquier corriente de fuga para que cierre el circuito “de tierra” y se mande a mudar. Suele llamársele también “método ¡Chaz!”.

TRANSFORMADOR: Líder político que cree que salva a su pueblo transformando las estructuras, cuando lo que hace es hundirlo más en la desolación y la miseria.

VOLTIO: Unidad que mide la tensión de quien está a punto de cambiar su posición política. Por ejemplo: “Aunque él no se de cuenta, ya el pueblo se le voltio”.

Publicado por:
Ovario

¡No estamos solos!


Editorial del Washington Post
27/01/2010

Independientemente de tu opinión sobre la existencia de vida inteligente en otras partes del Universo, los venezolanos tenemos que concluir que no estamos solos. El editorial del Washington Post de hoy así lo indica. Sin más introducción, lo que sigue es mi traducción "libre" de ese artículo, con el fin de facilitarle la lectura a quienes prefieren leer en español.

Ponche presidencial de Hugo Chávez

El HOMBRE FUERTE VENEZOLANO HUGO CHÁVEZ tiene un mes malo. Él se ha visto forzado a devaluar la moneda e imponer apagones de escala nacional, pasos que empeorarán una seria recesión y la inflación más alta de América Latina. La intervención humanitaria liderada por los Estados Unidos en Haití ha recortado su propaganda sobre un "Imperio" del mal estadounidense. Mientras su país fanático del béisbol mira la serie final del campeonato anual, un nuevo lema se ha convertido en viral: "Chávez - ´tas ponchao."

Así que no debería sorprender a nadie que el Sr. Chávez haya tomado nuevas medidas para apretar su puño autoritario. El domingo, sin siquiera una insinuación del debido proceso, su gobierno ordenó que los sistemas de TV por cable sacaran a seis canales de televisión - incluso a RCTV, el más viejo del país y desde hace mucho su estación más popular. La ofensa presunta fue dejar de transmitir los discursos en vivo de Sr. Chávez - de los cuales hubo más de 140 nada más en el año pasado, de hasta siete horas de duración.

Este no es el primer ataque contra RCTV, que produce la programación de entretenimiento más popular de Venezuela, así como programas de noticias con tendencia de oposición. En 2007, el Sr. Chávez ordenó que el canal saliera de las ondas hertzianas públicas, también sin el debido proceso requerido nominalmente por la ley. Aquella acción provocó el nacimiento de un movimiento estudiantil que, bajo los lemas de libertad de expresión y democracia, ayudó a derrotar la tentativa del caudillo de re-escribir la constitución, y propulsó a los candidatos de oposición a la victoria el año pasado, en Caracas y en otras ciudades y estados principales.

Los estudiantes han vuelto esta semana a las calles de Caracas y de al menos otras cuatro ciudades, con resultados violentos - dos fueron muertos y docenas fueron heridos en la ciudad de Mérida, en choques con matones a favor de régimen y fuerzas de seguridad. El martes, el vicepresidente y ministro de defensa del Sr. Chávez dimitió, junto con la ministro de Medio Ambiente. Una lluvia de crítica internacional está cayendo sobre su gobierno, la mayoría bastante más fuertes que la reacción gallina del Departamento de Estado, que observó que "cada vez que el gobierno cierra una emisora independiente, eso es un área de preocupación."

El Sr. Chávez puede calcular que toda la confusión vale la pena. Más adelante este año, toca una elección para la Asamblea Nacional, y lo que es ahora un cuerpo de aprobación automática podría caer en las manos de la oposición si la votación es libre y justa. La devaluación monetaria permitirá, al menos, que el Sr. Chávez gaste mucho más en el mercado doméstico en los meses próximos; el ataque contra RCTV eliminará una plataforma de oposición muy importante. Las protestas estudiantiles pueden proporcionar un pretexto para detener a organizadores claves, o hasta declarar una emergencia y aplazar las elecciones.

Si el Sr. Chávez fuera un líder derechista o un aliado de los Estados Unidos, los gobiernos latinoamericanos y muchos demócratas en el Congreso se movilizarían para parar su último abuso del poder, y para animar a la oposición pacífica y democrática. Pero él no lo es, y ellos se mantienen sobre todo silenciosos. La administración Obama, igualmente, no ha hecho casi nada para defender la democracia o animar a la oposición en Venezuela. Ahora - cuando el régimen de Chávez amenaza con desintegrarse en caos y violencia - sería una buena oportunidad para comenzar.

Publicado Por:
12 meses en Venezuela

martes 2 de febrero de 2010

11 años después: “Por Ahora los objetivos no han sido logrados”


Hace 11 años Hugo Rafael asumió la Presidencia de la República de Venezuela, y como dijo hace 18 por ahora los objetivos no han sido logrados, eso sigue siendo una verdad irrefutable, a pesar de llevar más de una década gobernando los objetivos no han sido cumplidos.

Hugo Rafael usted ha tenido 11 años para garantizarnos un sistema eléctrico confiable, donde no hiciera falta los cortes y recortes a pesar del Niño ó del COPE (Calentamiento Oceánico del Pacifico Ecuatorial), más aún siendo el país con la mayor reserva petrolera del planeta, ¿Por qué no invirtió en plantas termoeléctricas de energía?.

Hugo Rafael usted ha tenido 11 años para garantizarnos un suministro de agua confiable y adecuado a la Gran Caracas, donde no hiciera faltas los cortes y recortes del suministro, ¿Por qué no invirtió a tiempo en el sistema Tuy IV, sabiendo que los proyectos estaban listos desde el año 1998?.

Hugo Rafael usted ha tenido 11 años para garantizarnos unos niveles de seguridad tolerables, donde el número de homicidios estuviera al menos en los mismos 4,500 de 1998 y no los más de 18,000 del año pasado, ¿Por qué no estableció un plan para la lucha contra la violencia y la inseguridad?.

Hugo Rafael usted ha tenido 11 años para garantizarnos un sistema penitenciario digno y honorable, donde las personas presas entren en un plan de reinserción a la sociedad, ¿Por qué usted permite que las cárceles estén llenas de armas y se produzcan masacres como la ocurrida en el internado de La Planta, en Caracas, la semana pasada con saldo de 8 muertos y 19 heridos?.

Hugo Rafael usted ha tenido 11 años para desarrollar sus proyectos de comunidades agrícolas socialistas y aumentar la producción agropecuaria, de tal manera de bajar los precios de los alimentos, ¿Por qué se ha dedicado a confiscar 600 fincas y hatos, dejando en la miseria a buena parte de los que si producían alimentos?.

Hugo Rafael usted ha tenido 11 años para desarrollar un sistema de salud de primer mundo, donde los hospitales, ambulatorios, CDI y Barrio Adentro ofrecieran un servicio de calidad a nuestros ciudadanos, ¿Por qué se empeño en destruir el sistema de salud que medianamente funcionaba y lo sustituyo por el desastre hospitalario que hoy en día tenemos?.

Hugo Rafael usted ha tenido 11 años para crear un sistema ferroviario que atravesara nuestro país de punta a punta, el único que logró inaugurar fue el tren de Los Valles del Tuy parcialmente, ¿Por qué los demás proyectos están paralizados o avanzando a paso de morrocoya?.

Hugo Rafael usted ha tenido 11 años para desarrollar un imperio mediático conformado por 730 medios de comunicación, con resultados catastróficos pues muy pocos miran sus televisoras, prácticamente nadie oye sus emisoras de radio, y mucho menos leen sus periódicos, ¿Por qué se empeña en cerrar medios de comunicación autónomos e independientes?.

No Presidente Chávez su desempeño ha sido muy malo y por ahora los objetivos no han sido logrados, su tiempo ya se cumplió, ya no hay manera de corregir los terribles errores que ha cometido en políticas públicas que colapsaran al país.

Editorial del Equipo Productor