PADRE ANTONIO MARÍA CÁRDENAS ORC 01 de octubre de 2016
En dos
o tres ocasiones me ha ocurrido que después de haber predicado sobre los Santos
Ángeles, se me acercan personas y me dicen: “Padre, lo que usted habla es muy
bonito, pero ¿dónde estaba el Ángel de la guarda de mi hijo cuando sufrió ese
accidente?, ¿dónde está el Ángel de la Guarda de los niños que sufren?”.
Es una
pregunta que sale de un corazón adolorido, de un alma que busca iluminar su
dolor y tristeza desde la fe.
Con
este propósito: el de iluminar desde la fe aspectos de nuestra existencia y, en
este caso en particular, el dolor y el sufrimiento, comparto contigo amigo
lector estas pequeñas y sencillas reflexiones que espero ayuden a dar luz e
iluminar este misterio profundo del sufrimiento humano.
C.S
Lewis, escritor de lengua inglesa, nacido en Belfast, escribe en su libro “El
problema del dolor” que “al vernos enfrentados al dolor, un poco de valentía
ayuda más que mucho conocimiento, un poco de comprensión más que mucha valentía
y el más leve indicio del amor de Dios más que todo lo demás”.
