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martes, 13 de diciembre de 2016

OTRA FARSA DEL GOBIERNO: la eliminación del billete de cien bolívares, por Jesús González Briceño




Por Jesús González Briceño, 11/12/2016

Otra comedia trágica y fascista del régimen bolivariano  es el cono de  billetes de alta denominación de BS. 500, 1000 Y 5000 MIL  con la finalidad de solapar la hiperinflación que está socavando a  cifras  inimaginables la capacidad adquisitiva de nuestros habitantes y  los pocos turistas  visitantes.

Pero la eliminación o anulación de los billetes de cien bolívares en un plazo  expedito de 72 horas, a partir del decreto respectivo, es otra patraña  gigantesca aduciendo que  han sido acaparados por comerciantes , industriales , personas e inclusive fuera de nuestras  fronteras cuando en realidad se trata de  esconder la  hiperinflación existente y la falta de dinero efectivo para hacer  frente a la adquisición de  bienes y servicios  que han elevado sus precios  de más de dos mil % en los últimos tres años, y en especial  durante el presente,  con una espiral inflacionaria  creciente cada día, indetenible. El apremio de reemplazar en poco tiempo  los billetes es para quedarse con el dinero no cambiado y aumentar la liquidez del gobierno y empobrecer más a nuestros habitantes, ¡miserables son!

La gigantesca impresión de dinero  inorgánico de billetes sin  respaldo real no ha sido suficiente ante el desmedido  crecimiento de más cantidad de dinero en efectivo  para afrontar  las compras, no solo de los  bienes básicos de  alimentación  y servicios esenciales sino también de  materias primas,  bienes intermedios y  terminados reflejados directamente en incremento hiperinflacionario de sus costos y precios.

Todo ello  forma parte de  una gran farsa como la GUERRA ECONÓMICA supuestamente  desatada por el imperialismo,  el dólar paralelo, por el acaparamiento y la especulación de industriales y comerciantes para esconder el descomunal   fracaso de un modelo económico  comunista y de la práctica del robo   de  los enchufados y privilegiados  del régimen, del despilfarro  patente en proyectos  de manufactura industrial, agroindustrial, además de aniquilamiento de cientos y miles de hectáreas de tierras y fundos productivos, de industrias y otras actividades extractivas estatales y privadas,  y de PDVSA  que han sido quebradas  o abandonadas y expoliadas, con  graves disminución de la producción y productividad nacionales.

Con la eliminación del billete  de cien bolívares en  forma apresurada,  jamás visto en  país alguno,  se pretende engañar  incautos e ignorantes que ahora pensarán que con pocos billetes podrán adquirir productos sin darse cuenta que están comprando  con una inflación  superior al 1000%, y es por eso que  están adaptando los curricula  de  los  escuela, liceos y universidades, respaldada por una  enorme campaña publicitaria   en los medios radiotelevisivos e impresos, para  lavar el cerebro de que es necesario   reducir al máximo la calidad de vida de nuestros habitantes, por aquello de que es malo  poseer riquezas, comer  lo mínimo, bañarse con una totuma, lavar la ropa en el río, no viajar dentro  ni fuera del territorio nacional, no poseer televisión por cable ni celular, y  vestirse  y calzarse con harapos y ropa vieja,  como sucedió en  las repúblicas soviéticas  y actualmente en Cuba, mientras que los jerarcas del gobierno y el mismo presidente   viven en  la opulencia y viajan   al extranjero para la compra de bienes lujosos y  hacer turismo,   poseen   cuentas millonarias en dólares y euros, y  costosísimas propiedades y comercios, mientras  nuestra población hace milagro para comer y vestirse, imposibilitada de arrendar  una vivienda  por los altísimos alquileres y mucho menos comprarlas por sus costos prohibitivos.

Es necesario y urgente que nuestra población,  hoy sumida en la peor pobreza y miseria de nuestra historia, se dé cuenta de esta GRAN ESTAFA  que está viviendo y que empeorará en estas navidades y el próximo año nuevo cuando  su capacidad adquisitiva de los productos básicos para vivir  se incremente a niveles inalcanzables que   nos  llevaran definitivamente a una situación miserable e invivible y le secuestren  definitivamente sus derechos humanos

Tenemos los medios para poner fin a esta bochornoso y cruel situación, y estamos todavía a tiempo de evitar que continúe  este régimen mediante la protesta organizada y firme, sin desmayo ni violencia, solamente haciendo acto de presencia y denunciando al régimen en las calles, paralizando el país, sacrificando las fiestas navideñas y de año nuevo, para que se  vayan definitivamente y den la oportunidad para que los venezolanos se den  un gobierno serio y responsable, que acate la constitución y las leyes, y reconstruya el país con el esfuerzo mancomunado de la mayoría de la población para retomar la senda del bienestar, el progreso  y la libertad que este régimen perverso y criminal ha sustraído con fraude, hambruna, robo, malversación y engaño.