Por Marino Alvarado, 09/02/2017
El gobierno avanza hacia ese
propósito: usar un sector de la población para que realice labores de represión
política y de represión a las luchas sociales.
Imagine estimado lector este
escenario. Usted tiene una semana sin que en su comunidad llegue el agua. Junto
a los vecinos adelantó muchas gestiones sin obtener solución y agobiados
deciden llamar la atención de las autoridades realizando una protesta pacífica.
Se concentran en una esquina con pancartas y tobos vacíos. En el momento menos
esperado aparece un grupo de motorizados y otras personas a pie, civiles, que
se identifican como parte de las Fuerzas Especiales de Acción Rápida , gente
como usted que trabaja, o estudia, o es su vecino, pero a quienes les han dado
responsabilidades que corresponden a la policía. Ellos vienen no a escuchar la
preocupación de la comunidad, mucho menos a reforzar el reclamo que efectuan,
llegaron para reprimirte. En lugar de ser funcionarios de la policía, son
civiles que se presentaron para obligarte a que cese la protesta. Y si te
niegas, seguro usaran la violencia para dispersar la concentración. Si civiles,
que tal vez como tú carecen también del servicio de agua y sufren, por ejemplo,
la inseguridad, pero creen que hacen patria, que son revolucionarios acallando
la protesta o denunciando en el Sebin u otro organismo policial a quien emita
opiniones que cuestionen la gestión del gobierno.
