Tulio Álvarez 26 de octubre de 2018
Quiero
aclarar desde la primera línea que el único objetivo de este artículo es
propiciar una declaratoria de la Asamblea Nacional de Venezuela como persona
non grata que elimine la posibilidad de intermediación o cualquier forma de
intervención por parte de José Luis Rodríguez Zapatero y Ernesto Samper en el
conflicto venezolano. Esta pretensión no deriva de antipatías personales o prejuicios
ideológicos. Al contrario, es consecuencia de una posición dirigida a admitir
diversas posibilidades para presionar un acuerdo político, entre factores
democráticos, validado por la única institución con legitimidad que aún
subsiste en nuestro país. Me refiero precisamente al Parlamento.
La declaratoria en si misma

