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lunes, 11 de mayo de 2009

Petróleo, gasolina y Leyes Orgánicas, tremendo ejemplo.

Aunque parecería que sí estamos llegando al final con esta ley aprobada el pasado Jueves en la Asamblea Nacional “Ley Orgánica que reserva al Estado bienes y servicios conexos a las actividades primarias de Hidrocarburos”, aún falta por ver.

Lo más importante no es la apropiación por PDVSA de los bienes de los contratistas, probablemente porque no tiene dinero para pagar las cuentas, especialmente aquellos que están involucrados en trabajos de recuperación secundaria y terciaria. Lo más importante es qué van a hacer los contratistas, especialmente los contratistas extranjeros si los expropian, encima de no pagarles las facturas pendientes.

Hoy mismo decían por el radio -en la cola, en Las Mercedes- que PDVSA ya tiene 53 demandas por falta de pago en los EEUU. No falta mucho para que empiecen a embargar tanqueros y sus cargamentos y demás bienes venezolanos en el exterior, tales como Citgo y sus refinerías, por señalar algunos. Claro que si yo fuera a embargar, preferiría pagarle a algún empleado para que me informe el banco y el número de las cuentas de banco que mantiene PDVSA en el exterior, donde guarda, aunque sea temporalmente, los miles de millones de dólares que están en la necesidad de manejar. Ese es el tipo de sorpresa que debemos esperar de un momento a otro.
Recordemos que Exxon, una empresa que no se distingue por tener abogados malos, tiene una importante demanda contra PDVSA por incumplimiento de contrato, etc. Y eso sólo es el comienzo.

Por otra parte, la situación de la gasolina de los últimos días, nos da una muestra de lo que puede ser el futuro cercano, sobre lo que podemos efectuar dos análisis:

Primero, parece que no hay gasolina suficiente para abastecer el mercado, sea por las fallas en nuestras refinerías, donde se incendia alguna planta al menos una vez por mes, sea porque la gasolina importada no llegó a tiempo, de nuevo por falta de pago oportuno o por mala programación de los embarques.

Segundo, que aún si hubiese suficiente gasolina almacenada para satisfacer la demanda nacional, las (nuevas) cooperativas responsables de llevar la gasolina a las bombas hace meses que no reciben pagos, y sin dinero no pueden mantener los camiones, lo que causa que no puedan cumplir su función y las gasolineras se queden secas.

En todo caso, es un ejemplo más de la ineptitud con la que manejamos nuestra industria petrolera.

Mientras tanto, entretenemos al público sancionando a Globovisión por informar primero, con información fidedigna y oportuna, sobre el temblor de tierra de hace unos días. Y si esto no es bastante, ahí tienen el desalojo del Ateneo de Caracas, para más tema de conversación.

Lo que tenemos que hacer es ir todos a aprovechar los subsidios del gobierno: Mercal, PDVal y cuanta regalía ofrezcan. Veamos hasta cuándo dura la repartidera de real...

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