Páginas

domingo, 30 de noviembre de 2014

Superar la polarización, por @felixpalazzi

FÉLIX PALAZZI sábado 29 de noviembre de 2014

La polarización es un modo de ubicarse ante al conflicto. Incrementarla puede ser una forma rápida y efectiva, a corto y mediano plazo, de mantener u obtener cuotas de poder. En estos últimos años la política venezolana se ha ejercido y fundamentado desde la lógica militar, usando a la polarización como el instrumento preferido para gobernar.

El éxito o fracaso de esta forma de gobernar ha consistido en que la confrontación ha superado el ámbito de lo que solíamos calificar como lo político. Vivimos en una sociedad polarizada y todos, sin excepción, somos víctimas y victimarios. Cabe preguntarnos: ¿será que aguardamos pacientemente como grandes espectadores la agudización de la polarización?, ¿nos acostumbraremos a vivir al ritmo de los discursos y sucesos que promueven diariamente la confrontación?, ¿existe otro camino cónsono a nuestra ya maltratada dignidad humana?

Lo primero que tenemos que aceptar es que la polarización de la sociedad nos afecta a todos, atentando en contra de nuestra dignidad e hipotecando el don de la libertad. En fin, expropia nuestra humanidad. El peligro más grave es que no nos reconozcamos como afectados por la conflictividad en la que vivimos y creamos que desde nuestra pequeña trinchera estamos del lado correcto mientras que los demás son los equivocados. Muchas veces evocamos a los grandes valores, -verdad, justicia, etc.-, para justificar las propias acciones. Sin embargo, si nos atrincheramos sólo favoreceremos a la lógica de la polarización e intensificaremos la división sociopolítica.

Lo segundo es entender que la actitud que produce la polarización es el agotamiento. Toda confrontación busca debilitar al oponente, controlarlo o agotarlo, hasta que se entregue a la desesperanza y se atrinchere ante la dura realidad que lo rodea. De esta forma quien ha provocado y se ha servido de la confrontación termina sacando sus beneficios políticos.

Es necesario superar la confrontación. Los diversos sectores del país tendrán la responsabilidad de seguir usándola como forma de gobierno, o desmontarla para emprender un camino civil y común. Indudablemente, no hay que ser ilusos pues la polarización se vale de fuerzas asimétricas para implantar su lógica. ¿Cómo superar estas fuerzas?

No existen recetas establecidas. Los países que la han superado inician procesos de reconciliación, en los que participan múltiples actores y sectores. En algunos, las distintas confesiones religiosas, tanto cristianas como budistas, han servido de mediadores para superar la confrontación y sanar las heridas que deja el conflicto. En América Latina la Iglesia Católica ha jugado un papel importante en países como Honduras, Salvador y Chile, entre otros. Sin duda alguna, las confesiones de fe pueden aportar su fuerza transformadora y liberadora frente a las dinámicas de la polarización sociopolítica.

Un elemento propio y oportuno que ofrece la fe es la relativización de lo que se pretende instaurar como absoluto y la posibilidad de crear espacios de encuentro y reconocimiento. Este es el reto más grande y aún pendiente de las comunidades creyentes venezolanas.

FÉLIX PALAZZI
Doctor en Teología
felixpalazzi@hotmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para comentar usted debe colocar una dirección de correo electrónico