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miércoles, 21 de diciembre de 2016

Brión estaba solo por @xabiercosco


Por Xabier Coscojuela


El correo recibido de Voluntad Popular convocaba a una concentración en la plaza Brión de Chacaíto. Era algo que se iba a replicar en todo el país para protestar contra la “violencia generada por el régimen de Nicolás Maduro”. Los tuits de Freddy Guevara el día lunes iban en la misma dirección aunque el lugar de encuentro era otro: la plaza José Martí.




El boulevar de Sabana Grande estaba concurrido. Gente que iba a su trabajo. Otros haciendo diligencias. Una cola de gente salía de la agencia de Banesco de la calle Negrín. Hoy se cobra la pensión. Frente a algunos negocios se agolpaban personas para aprovechar las rebajas impuestas por el Sundee. El niño Jesús llega el sábado y hay que cumplir.

NADIE CON BRIÓN

A una cuadra de la plaza Brión esperamos escuchar algún alboroto o la palabra de alguna persona dirigiéndose a la multitud que habría acudido a la concentración. Vemos a un grupo de integrantes de la Policía Nacional Bolivariana. Son casi todas mujeres. Están relajadas. Revisan sus celulares, hablan entre ellas, se distraen de diferentes maneras. No llevan el traje de “robocot” que emplean cuando tienen que reprimir manifestaciones. Pero están allí, prevenidas, para impedir que la “derecha” entre al municipio Liberador.

Al llegar a la plaza veo que Brión está muy solo. No hay gente concentrada para protestar contra la violencia de Maduro. Me pregunto si habré equivocado la fecha o el sitio, pero no. La convocatoria es para hoy martes 20 de diciembre a las 11 de la mañana en esta plaza.

Esperaba encontrarla rebosante de gente. Después del tremendo error gubernamental cometido con la recogida del billete de 100 bolívares y la acción matutina de los dirigentes de Voluntad Popular, Vente y Alianza Bravo Pueblo frente al Palacio de Miraflores imaginaba una respuesta multitudinaria. Pero nada. No había nadie pendiente de protestar.

JOSÉ MARTÍ Y LOS PERIODISTAS

Sigo en dirección hacia El Rosal y veo que la estatua de José Martí recibe la atención de, por lo menos, diez cámaras de televisión. Los periodistas se distraen de diferentes maneras mientras esperan la llegada de los dirigentes de los tres partidos. Del lado sur de la acera un grupo pequeño de personas también aguarda a los líderes.

Dos policías nacionales, un hombre y una mujer, observan a los periodistas y algunos ciudadanos que esperan bajo la mirada de Martí, quien tiene la mano levantada como preguntando dónde están los dirigentes y sus seguidores. El policía con una tableta saca fotos de los periodistas. La mujer se distrae con su celular.

Algunos en la concurrencia hacen sus análisis de la política nacional. Reparten críticas a diestra y siniestra. El que peor parado sale es el presidente Maduro a quien nunca se refieren por su nombre sino por apelativos impublicables. Un Nuevo Tiempo también recibe lo suyo y el presidente de la Asamblea Nacional tampoco sale ileso.

El diálogo solo sirvió para negociaciones, dice uno. Le piden precisiones y asegura que UNT acordó apoyar el presupuesto del Gobierno para que Manuel Rosales pudiera ser candidato a gobernador del Zulia, y por eso trataron de poner preso a Leste Toledo –“auténtico líder de ese estado”, según el analista, “lo sacaron del camino”, remata.

Una señora aspira que la experiencia chavista les sirva a los venezolanos para no confiar más nunca en líderes mesiánicos, al tiempo que afirma que todos los que votaron por el difunto expresidente le deben pedir perdón a Venezuela. Otro espera que un estallido social saque a Maduro de Miraflores.

Comentan lo ocurrido en Ciudad Bolívar y critican que en “Caracas no pasó nada. La gente ni salió ni protestó”, dice un joven sin tono autocrítico. Los policías se retiran a la sombra y el coro de analistas aumenta. Uno dice que hay que ir de una vez a Miraflores, nadie le responde y él toma una dirección contraria a la sede del gobierno venezolano.

LLEGAN LOS DIRIGENTES

El pequeño espacio que hay frente a la estatua de Martí se va llenando. Empiezan a gritarse algunas consignas. Luego de más de una hora de espera la gente voltea en dirección a la plaza Brión. Se escucha un tumulto y aparecen María Corina Machado, Richard Blanco, Freddy Guevara, Manuela Bolívar y David Somlansky, acompañados de unas cincuenta personas.

Jóvenes con franelas de Vente o de Voluntad Popular conforman la mayoría de la comitiva. ABP demuestra que es el menor de la alianza. Los periodistas toman sus micrófonos y sus grabadores. Las cámaras se encienden. La concentración deviene en rueda de prensa.

Los jóvenes de Vente trancan el tráfico. Los policías bolivarianos no se dan por enterados. “A juro, a juro, sacamos a Maduro”, corean la consigna. Luego de cinco minutos de cierre de la vía, alguien sugiere que lo hagan solo cuando el semáforo esté en rojo. Acceden. El corneteo impedía escuchar a los declarantes.


Con cada cambio de luz de semáforo renuevan la consigna. El díalogo no es la salida, dice una de ellas. El hombre de los papagayos también está presente con solo dos palabras “fuera Maduro”. Unos espontáneos se suben a la estatua de Martí y colocan una pancarta con la misma consigna y el consabido "Venezuela no aguanta más". La rueda de prensa se va alargando porque todos hablan. Es una declaración coral. No la hicieron en una oficina, sino en la calle. Más combativa.

Terminan las declaraciones y también la concentración. Las encuestas dicen que 80% de los venezolanos quieren salir de Maduro, pero parece que la mayoría de ellos no está dispuesto a salir de su casa para lograrlo. La escasa concurrencia se dispersa. Cada quien toma su camino y muy  pocos lo hacen hacia el oeste.

20-12-16