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martes, 10 de julio de 2018

¿Nos acostumbramos a la violencia? Del Niño Vegas a Los Cotorros, la memoria es corta por @contrapuntovzla



Por Rocío Cazal


Especialistas en el área de criminalística y criminología señalan que no hay naturalización de la violencia: no se olvida, se reprime. Los medios de comunicación son importantes para que los casos se revivan y queden en el inconsciente colectivo

En Venezuela han sonado casos de violencia y de crímenes importantes que han conmovido a la opinión pública, bien sea por excesos, la crueldad o la injusticia, pero, aunque crearon gran impacto social, con el transcurrir del tiempo quedaron en el olvido.

¿A qué se debe esto? ¿Insensibilidad social? ¿Naturalización de la violencia? ¿Memoria corta? Expertos criminalistas y criminólogos no lo ven de esa manera. Un caso que trascendió y creó conmoción social ocurrió el pasado 16 de junio tras la muerte de 17 personas, ocho de ellos menores de edad, en el Club Social El Paraíso, conocido popularmente como Los Cotorros. Las redes sociales se reventaron de comentarios llenos de indignación por tal suceso hasta que las autoridades policiales informaron la detención de siete implicados. Después de allí el tema no se ha tocado más.

En este caso prevaleció la imprudencia. Aunque el suceso no es considerado como consecuencia de la inseguridad, lo curioso es el acceso que tuvo un menor de edad a una bomba lacrimógena y la acción de activarla luego de una riña, según se desprenden de las investigaciones preliminares.

José Castillo, abogado penalista con especialidad en criminalística y maestría en seguridad de la nación, señala que no se trata de que los casos sean olvidados. "La necesidad del ser humano es el luto y luego el olvido. Estructuramos nuestra razón para no anclarnos". En tal sentido habla de varias aristas: "El cerebro, por instinto de conservación, debe reprimir las experiencias dolorosas, las cuales pueden dar origen a padecimientos de neurosis manifestada en ira, síndrome de pánico, etcétera. Nunca se olvida, se reprime".

Castillo recalca, entonces, que no se trata de insensibilidad social, pues no todos los casos que han causado conmoción deben recordarse, a menos que se trate de los que han quedado impunes, pues señala que generalmente esos son los que se mantienen en el inconsciente colectivo, tomando en cuenta la importancia de la sociedad ante los hechos que no han tenido castigos. "Si no te importa ni siquiera el sufrimiento de la familia, entonces ahí sí podríamos hablar de la naturalización de la violencia".

Las bases resienten el abandono de la dirigencia nacional de los partidos por @hectorantonlinez


Por Héctor Antolínez


Los dirigentes de oposición admiten que la dinámica del país ha debilitado las estructuras partidistas y repercutido en la relación con las bases.

Desde que en 2017 se realizaron las elecciones del 30 de julio para elegir a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), la oposición venezolana da la impresión de que no ha sabido cómo reaccionar ante la iniciativa del chavismo y, a un año  de aquel evento —que transformó el panorama político en Venezuela—, lo único que ha hecho ha sido debilitarse, algo que algunos dirigentes reconocen y que se denuncia desde las bases, donde se reclama no solo la falta de estrategia a nivel parroquial, sino abandono.

Desde la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y desde el Frente Amplio (FA) se ha reafirmado constantemente que la “hoja de ruta” para lograr un cambio democrático en el país pasa por el apoyo a los diversos sectores sociales en la protesta y en el respaldo a las partes de la sociedad que más se han resentido por la crisis económica. Esto fue algo reafirmado el pasado 23 de abril, cuando desde la alianza opositora se llamó a una protesta para el 27 de ese mes a sectores sociales para encaminar y visibilizar la crisis. El llamado, aunque fue replicado, no tuvo el más mínimo efecto de convocatoria, algo crítico para un sector político que un año antes era capaz de reunir a decenas de miles de personas en una marcha.

La falta de convocatoria para las últimas actividades de calle de la oposición se puede deber a una serie diversas de causas: las secuelas de las protestas del 2017, el temor a la represión del Gobierno, la desconfianza hacia los líderes de la oposición, entre muchos otros. Sin embargo, un motivo clave ha sido el distanciamiento del alto mando nacional de los partidos opositores a sus bases, las cuales les reclaman a estos no solo por una estrategia unificada, sino también por atención.

José Gregorio Ochoa (Chegoyo) es un dirigente social en Antímano y Carapita, en la ciudad de Caracas, y asegura que, para él, lo que está ocurriendo es una extensión de lo que pasa en el país, donde la crisis alcanza lo económico, lo social y lo cultural, es por eso que, a su juicio, lo político no es distinto.

Rehenes del hambre, por @fernandocaminop




Fernando Camino Peñalver 09 de julio de 2018


La tragedia humanitaria que padece nuestro país, no ha sido ocasionada por un enfrentamiento bélico o por una catástrofe natural. Asombrosamente ha sido causada por la corrupción y la mala gestión de un régimen irresponsable, que se empeñó en aplicarnos un modelo comunista fracasado disfrazado de socialismo. El paquete económico de este régimen ha tenido como una de sus consecuencias la destrucción del sector productivo de nuestro país, con notable ensañamiento en el sector agroalimentario y con la catastrófica ruina de Pdvsa, empresa generadora de más del 95% de nuestras divisas.

La disminución de un ochenta por ciento de la oferta nacional de alimentos y la imposibilidad del régimen de importar por falta de divisas, acrecienta día tras día la emergencia humanitaria que azota a nuestra sufrida población. Esta dolorosa situación ha sido plasmada por Cáritas de Venezuela en su último comunicado donde señala que: “en este momento la dignidad humana está siendo agredida e irrespetada, especialmente en aquellos que son los más vulnerables, en los que se ha acentuado la fragilidad y dependencia por el déficit nutricional y la falta de medicamentos”.

La República es irreversible, por @JulioCArreaza




Julio César Arreaza B. 09 de julio de 2018

Nuestra vida republicana nació el 5 de julio de 1811, cuando fue declarada la Independencia por nuestro primer Congreso; llevamos 207 años defendiendo la República frente a quienes han osado destruirla. En la magna fecha decidimos cortar con la Monarquía y nos declaramos republicanos; definimos así nuestro rumbo hacia la República, dejamos de ser súbditos y nos convertimos en republicanos. El 5 de julio comenzó también el ejercicio de ciudadanía.

La República es la esencia de la convivencia política entre nosotros, la vida republicana demanda intercambio, diálogo, comprensión y no la aniquilación y desconocimiento de quienes sustentan ideas distintas a los que ejercen el poder.

La República sigue viva en los ciudadanos que la defienden, que no han dejado un solo día en los últimos 20 años de protestar contra el régimen que usurpa el poder y tuerce el concepto republicano con la fuerza.

La diáspora venezolana repite la película, por @enpaiszeta




Jurate Rosales 09 de julio de 2018

Con asombro, al final de mi vida veo la repetición exacta de una película vista en mi juventud. Me doy cuenta que los venezolanos no inventan nada nuevo, repiten los mismos gestos, errores y desaciertos que marcaron a toda Europa oriental en la segunda mitad del siglo XX. Allí está todo, absolutamente igual: los errores de la oposición, la huida al exilio, las ayudas familiares para los que quedaron bajo el comunismo y la subordinación de los militares al dictador de turno. Veo que en tantos años nada ha cambiado y todo es predecible, porque la oposición sigue ciegamente un guión escrito hace un siglo, siempre el mismo, siempre asombrosamente efectivo.

Empecemos por el éxodo de quienes huyen de Venezuela. Nadie quiere expatriarse sino cuando se trata de resguardar la vida o la subsistencia. Por lo general, en estos casos  cada expatriado encuentra en su percepción de lo ocurrido a uno o varios culpables, a los que jamás perdonará por haberlo desarraigado de su tierra natal.  En los grandes éxodos que ocurren por razones políticas, la norma es alimentar una mezcla de rencores y verdaderas o falsas razones, que para la mayor desgracia del expatriado, le impiden actuar con objetividad.

Migración venezolana en América Latina subió 900%, por @Colprensa




Colprensa 09 de julio de 2018
@Colprensa

La situación en Venezuela se recrudece a cada segundo. La falta de comida y agua, la creciente inseguridad y las enfermedades que azotan a la población día tras día han llevado a los venezolanos a optar por salir de su país como única escapatoria. 

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el flujo de venezolanos a Latinoamérica incrementó 900% entre 2015 y 2017, años en donde la cantidad de migrantes pasó de 89.000 a 900.000. 

La diáspora masiva que se vivió en Latinoamérica también se notó en el resto del mundo, pues la cantidad de venezolanos que huyeron del régimen chavista subió 110% entre 2015 y 2017, pasando de poco menos de 700.000 personas a más de un 1,5 millones regadas por todo el mundo. 

lunes, 9 de julio de 2018

El bar de Andrés Guevara por @ClaudioNazoa



Por Claudio Nazoa


La cerveza es una emperatriz amarga, astuta e inmortal, coronada con espuma blanca. Otras bebidas la han embestido, pero ella mantiene su reputación. Como si pensara, en lata, botella, barrica o sifón, espera su turno.

El vino tiene cazada una pelea con la cerveza. Antes de abrir el bar, desde los anaqueles, la mira de reojo… El vino, en secreto, la desprecia.

Dorada de orgullo y alborotada de cebada, la cerveza dice:

—¡Mira mi espuma…! Mis burbujas...

Ante tanta altanería, el vino recibe a Madame Champagne, su madre. Ella viajó hasta el sitio de la trifulca en elegantes y burbujeantes copas de cristal D'arques. Con autoridad aristocrática expresa:

—¡Je viens d'arriver de France! y no permité que nadie ose llamarse vino, a no ser que descienda de la raisin fermenté.

—Disculpe, doña –interviene el ron– pero...

—¡Silencio, chusma! Tu madre es melaza de caña de azúcar... ¡Saquen a este morenito de aquí! –ordena el vino blanco envalentonado por la presencia de su madre francesa.

—Déjenlo que hable –murmura un coñac anciano que dormitaba en un rincón.
—Muy bien –dice Madame Champagne– que hable.

—¡Gracias, majestad! –replica el ron– He pasado años recluido en barricas de roble. Pagué mi condena y tuve tiempo de cultivarme y envejecer… Pienso que los dos tienen razón. El vino es de uva y la cerveza también es vino, pero de cebada y…

Un acento recio y elegante interrumpe:

—Please, I also want to speak.

—¡Ah Dios, cará!, el que faltaba. El musiú inglés –murmura una botella de ponche crema venezolano de Eliodoro González P.

Unidad y realidad por @garciasim



Por Simón García


Es preocupante, que la política de la oposición haya producido pocas alteraciones en el gobierno y muchas, en su mayoría negativas, en el campo opositor. Tiene que haber una respuesta que nos explique por qué no se ha fracturado el bloque de poder mientras la oposición se fragmenta, se aísla de la sociedad y pierde identidad. Este efecto boomerang se produce también en otros ámbitos de la oposición.

¿Es la falta de unidad la causa básica de los fracasos de la oposición? ¿O se trata más bien de la concepción que se tiene sobre la unidad, la forma como ella se expresa o la clave está situada fuera del tema de la unidad? Lo cierto es que alguna reflexión debe hacerse contra la costumbre de acumular derrotas y obtener éxitos sin que sean analizadas y sintetizadas en un conocimiento compartido…

Después del grave error de la abstención del 2005, se inició un proceso unitario empujado por la necesidad de subsistir y por lograr presencia en los órganos a los que se podía acceder electoralmente. La otra cara de ese proceso es que se llevo a cabo sin una articulación política con la sociedad civil y sin ocuparse de lo que se dio en llamar la lucha en los otros tableros.

Ante un régimen autoritario, que usa la democracia para abatirla, el peso del Estado y su intensificación del control y sumisión de la población civil implica enormes trabas para la existencia de los partidos y el debilitamiento programado de la sociedad civil. La idea de unidad se reduce a intento de sobrevivencia y a la lógica de sumar fuerzas para compensar debilidades.

La unidad se fue sembrando como un mito, el propio opio de la oposición. El pensamiento y la acción política se desfasaron del cambio en la relación de fuerzas, sosteniendo una actitud ofensiva cuando debía evitar choques, protegerse con la ligera colchoneta de la legalidad y apelar a un enorme ingenio para acumular fuerzas mediante recursos defensivos.

En cambio se optó por exigirle a una autocracia que se comportara como una democracia. Esta exigencia sin posibilidad de logro, condujo a sustituir la realidad por los deseos y surgió la política ficción. Ya una parte de la oposición va rumbo a un gobierno paralelo en el exilio que llegará a Miraflores de la mano de fuerzas militares extranjeras o de un golpe de estado. La película tiene fin inminente.

La bola de cristal… por @polis360


Por Piero Trepiccione


Es increíble cómo los venezolanos cada día quieren visualizar el futuro próximo. La cotidianidad se ha vuelto tan compleja e insostenible que la gente anhela saber qué es lo que va a pasar en el país. Muchos, para decidir si se van o se quedan, otros, para tener algún tipo de esperanza que indique que esto pasará pronto. Inclusive, una amiga se atrevió a regalarme una bola de cristal para que combinara la proyección de escenarios desde la ciencia política con las artes adivinatorias y producir en consecuencia, respuestas. 

Lamentablemente, en esto de la política, las variables suelen ser muchas y de comportamientos inexplicables, como para “vaticinar” en el corto plazo eventos claros y contundentes. Por ello, es más fácil describir fenómenos para intentar tener una aproximación lógica que nos permita ver potenciales escenarios.

La situación venezolana nos refleja que estamos al final de un ciclo político. Como lo hemos descrito en otras oportunidades, la marca política “revolución bolivariana” ha decaído sobremanera en el imaginario colectivo. Tal como nos lo indica el reconocido historiador larense Reinaldo Rojas, en 1998 la figura del militar salvador de la patria y vengador anónimo ocupaba gran parte del imaginario colectivo del venezolano. Hoy en día, ha habido un cambio de 180 grados. Nuestra población anhela un héroe civil, empresarial y productivo que nos saque de la crisis. En las encuestas en un momento dado figuró el empresario Lorenzo Mendoza, que al final de cuentas, no aceptó postularse. Pero lo importante del asunto es que la figura de un civil está presente con fuerza en el pensamiento popular. La cruda verdad para el Gobierno es que sus niveles de aceptación rondan el veinte por ciento de la población y siguen cayendo.

Otro elemento clave para la descripción de la Venezuela actual es el fenómeno hiperinflacionario.

Otro elemento clave para la descripción de la Venezuela actual es el fenómeno hiperinflacionario. Las secuelas que está dejando en la población son abismales. Los indicadores sociales y económicos dan cuenta de una sociedad arrasada. Este fenómeno está transversalizando la política nacional y crea fisuras importantes en la capacidad de respuesta del Estado. La recomposición política puede ser inequívoca si quienes están en el poder y en el liderazgo político opositor no interpretan y se alinean con las verdaderas necesidades populares. Existe una ruptura entre realidad y liderazgo, entre realidad y Gobierno y más dura aún, una ruptura entre la sociedad y la superestructura lo cual ha generado las condiciones objetivas para que un vendaval arrase con el estatus quo.

La obsesión estatizadora versus la reforma y el consenso por @goyosalazar


Por Gregorio Salazar


En sus tiempos de maratónicas alocuciones en cadena gustaba de solazarse Chávez en anunciar que en el puerto de La Guaira estaban seis, siete, ocho buques en cola esperando para descargar miles de toneladas de carne y pollo provenientes de Brasil y Argentina. Purita seguridad y soberanía alimentaria.

La jactancia además de chocante resultaba vacua, fatua, vacía por no decir estúpida, pues tal caravana de alimentos importados no significaba otra cosa que por otro lado se estaba fugando una cantidad de millones de dólares, perfectamente cuantificables también en toneladas, para pagar comida que podía producirse en Venezuela, donde contamos con sobrados recursos humanos, los conocimientos tecnológicos y requerimientos materiales para asumir esa ineludible tarea.

Pero había otra significación mucho más grave. Fueron tiempos en que los ministros de Tierra, Jaua y Loyo, se pasearon a lo largo y a lo ancho del territorio nacional expropiando unidades productivas en el agro venezolano: cañaverales, haciendas productoras de carne, leche y queso, unos tres millones de hectáreas de sembradíos que a decir de ellos estaban en las inapropiadas manos de oligarcas criollos y extranjeros. Sería sólo entonces por “oligarcas” o “burgueses”, más no por inútiles, porque a la vista está en esta época de criminal hambruna desatada por aquella desaforada política cuánto pesa hoy sus ausencias.

A la luz de esa política de persecución a la economía de libre empresa, de la reducción al mínimo de aquellos “capitalistas hambreadores del pueblo”, cabe preguntarse a quién le compraba Chávez el pollo y la carne que importaba. ¿Sería a los consejos comunales cariocas o rioplatenses? ¿Tal vez a alguna cooperativa de gauchos socialistas? ¿O a una versión sureña de los Fundos Zamoranos? Obviamente que no, esos millones de dólares que salían de Venezuela iban a enriquecer todavía más a los estancieros argentinos y brasileños, integrantes seguramente de la oligarquía más rancia del continente.

Quiere decir entonces que para el atolondrado caudillo de Sabaneta los capitalistas extranjeros tienen derecho a producir y alimentar a aquellas poblaciones, a generar empleos, divisas, riqueza para sus países, derecho absolutamente negado para los productores venezolanos aunque eso significara a mediano plazo desabastecimiento, carestía y finalmente el hambre que hoy campea en el pueblo venezolano.

Carlos Romero: Municipios pueden crear políticas de emergencia para atender falta de agua por @carome31



Por Vanessa Davies


Los ciudadanos pueden presionar a los alcaldes para exigir que sus ciudades sean competitivas, afirma el experto del Grupo Orinoco

Cuesta creer que alguna ciudad venezolana -sin agua, sin luz, sin transporte- pueda ser competitiva y pararse al lado de otras latinoamericanas para conquistar proyectos y recursos. Pero para Carlos Romero Mendoza, del programa de competitividad de ciudades y regiones del Grupo Orinoco, no es misión imposible, y así lo hizo saber durante el I Foro de Competitividad de Ciudades y Regiones celebrado en el IESA en mayo pasado.

Todo depende de los alcaldes y los ciudadanos, que son más poderosos de lo que creen. Romero Mendoza va más allá: asegura que los municipios tienen potestad para, incluso, tomar medidas de emergencia ante la crisis de la falta de agua.

#Documental en ESTRENO: Ramon J. Velásquez, Testigo y actor (Disponible sólo por unos días)




En el marco de su 60 aniversario, Cinesa Soluciones Audiovisuales te invita a disfrutar de la transmisión del documental de la Colección Cine Archivo: “Ramón J. Velásquez, testigo y actor” este domingo 08 de julio a las 10:00pm por Televen.

REPETICIÓN A PETICIÓN

“Ramón J Velásquez, testigo y actor” es un documental biográfico que rescata, a viva voz, la vida de un venezolano excepcional. Un periodista, político e intelectual que fue partícipe y observador de los eventos políticos y sociales más importantes del siglo XX, estrechando lazos con venezolanos de todas las regiones y asumiendo la presidencia del país en un momento crítico.



La emigración de los médicos venezolanos, otro drama para la salud, por @VeroEgui




VERÓNICA EGUI BRITO 07 de julio de 2018
@VeroEgui

Un tercio de la población activa de galenos (22.500 de 66.138) se ha ido del país, en busca de calidad de vida y condiciones básicas que han perdido en su país por la crisis

La migración masiva de profesionales del sector de la salud en Venezuela como consecuencia de la emergencia humanitaria compleja que enfrenta el país constituye un problema para la nación. La partida de los médicos incide directamente en la atención y la equidad sanitaria, lo cual precisamente requiere una población que carece de servicios e insumos sanitarios para cubrir sus necesidades mínimas.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2014 había 66.138 médicos en Venezuela, según información oficial. De esta población, la Federación Médica Venezolana (FMV) advierte que habrían emigrado al menos 22.500,“esta cifra representa aproximadamente un 33%“, advierten los organismos.

Diagnóstico, política, plan y unidad, por @fariasjoseluis




José Luis Farías 09 de julio de 2018
@fariasjoseluis

Corto y Picante

Hay cuatro cosas importantes a seguir en la lucha contra la dictadura: el diagnóstico de la situación, la política, el plan o la ruta a seguir y la unidad de las fuerzas opositoras. En la espantosa crisis económica que sufrimos producto de la quiebra petrolera coincidente con el cerco internacional y el descalabro político y militar del régimen, son importantes en ese orden, es imperativo respetarlo para no improvisar y sacar el máximo provecho a esas indiscutibles “condiciones objetivas”.

Claro está, siempre observando la norma de no subestimar ni sobrevalorar al enemigo, haciendo lo propio consigo mismo, y sin perder de vista sus desesperados pasos por mantenerse en el poder.

Venezuela: el Parlamento E pide ayuda urgente de la UE para los que huyen del país.



Parlamento Europeo 06 de julio de 2018

El Parlamento Europeo reclama que Venezuela permita la entrada de ayuda humanitaria e insta a la UE a liberar más fondos para asistir a los venezolanos que huyen del país.

En una resolución aprobada con 455 votos a favor, 100 en contra y 29 abstenciones, los eurodiputados destacan su “consternación y alarma” ante la crisis humanitaria que vive Venezuela, que ha dado lugar a numerosas muertes y una afluencia sin precedentes de refugiados y migrantes a otros países. Lamentablemente, añaden, “el Gobierno venezolano se obstina en negar el problema”.

El texto pide a Venezuela que evite un agravamiento de la situación autorizando de manera urgente la entrada de ayuda humanitaria. Un grupo de eurodiputados viajó la semana pasada a las fronteras de Colombia y Brasil con Venezuela, donde constataron la emergencia sanitaria, educativa y alimentaria generada por la afluencia de venezolanos,

El Parlamento agradece a Colombia, Brasil y otros países por su ayuda y solidaridad mostrada con los huidos venezolanos. También pide a los estados miembros de la UE “que den una respuesta inmediata de protección” a los migrantes o refugiados venezolanos en su territorio a través, por ejemplo, de visados humanitarios.

EMIGRACIÓN Y FUTURO - Por Eso Estamos Como Estamos




domingo, 8 de julio de 2018

Las enfermeras por @hcapriles



Por Henrique Capriles


No es absoluto aquello que se comenta en algunos sitios que los venezolanos se resignaron a la peor crisis de nuestra historia o que el gobierno se salió con la suya y que no está pasando nada.

Las cosas no son así. La verdad está ahí. En la calle. Luchando contra la cruel maquinaria del Poder que hambrea al pueblo y pretende callarlo para siempre.
Lo digo porque durante toda esta semana he visto los justos reclamos que han llevado adelante las enfermeras venezolanas. Han dado una lección de dignidad y de compromiso con el país, sosteniendo una exigencia poderosa y humilde a la vez, cargada de esa fuerza enorme y ejemplar que tienen las enfermeras, los camilleros y todas las personas que trabajan en la salud pública, a pesar del estado deplorable en que se encuentran los hospitales de nuestra Venezuela.

Las enfermeras han articulado una protesta que a muchos otros gremios les ha resultado imposible: un reclamo nacional, que empezó por 21 hospitales de 20 estados y se le fueron sumando doctores, personal obrero y hasta pacientes. Salieron a alzar su voz con la decisión de no levantar el justo reclamo hasta obtener las respuestas que demandaban y ellas mismas se lo han hecho saber a todo el mundo.

Ahí tenemos un ejemplo de fuerza, pero también una demostración de que es urgente la articulación para poder poner en evidencia estas injusticias y, además, hacerle sentir a quienes protestan que no están solos, que son más y que queremos lo mismo.

Hasta que no decidamos asumir todos los venezolanos las causas justas de cada sector, no saldremos ni cambiaremos esto. Cada quien estará solo y por su lado, algo que nada más le conviene al gobierno, responsable del desastre.
He escuchado y leído las declaraciones de profesionales como Ana Rosario Contreras, del Colegio de Enfermeras, y ella se ha esforzado mucho poniendo en evidencia algo importante: si bien la protesta es en contra de un gobierno que las está matando de hambre, el personal de Enfermería sigue presente en todas las Emergencias, porque es gente que está verdaderamente comprometida con el país, con su trabajo y con el derecho a la salud de los venezolanos.

A diferencia de un gobierno que extorsiona a quienes menos tienen con una caja de comida, ellas han sido incapaces de poner en riesgo la vida de los demás. Es lo que hace un liderazgo responsable, pero no por eso renuncian a su derecho a alzar su voz.

Para quienes no conocen la realidad de Venezuela, es necesario aclarar que no se trata de un reclamo por salarios justos y nada más. Estamos hablando de una crisis humanitaria grave. Muy grave. Además de los sueldos de hambre que reciben del gobierno, cada profesional de la salud es víctima de una escasez de insumos hospitalarios enorme que los deja maniatados y les dificulta hacer su trabajo, de por sí complejo y duro.

La Federación Farmacéutica de Venezuela anunció que la escasez en la dotación de materiales de salud supera el 80%. ¿Se ve el tamaño de esta tragedia? Quien sepa lo básico de políticas públicas entenderá que esto no significa otra cosa que matar de hambre a las enfermeras y matar de mengua a las personas cuyas vidas dependen del sistema de salud público.

¿Y qué es lo único que se le ocurre hacer a Nicolás Maduro? Nombrar un nuevo ministro por Twiter, como si eso lo librara de la responsabilidad.

Crisis general por @perroalzao



Por Arnaldo Esté


La crisis general no es exclusiva del gobierno. La hemos tratado de explicar al decir que su profundidad y amplitud alcanza los constituyentes éticos, los grandes referentes de la cohesión. En esa condición, las miradas y atenciones se evaden buscando excusas, fugas, exculpaciones y codazos a los vecinos. Se oculta la propia responsabilidad y se hace difícil la autocrítica.

En este mierdero todos tenemos parte.

Los males son de viejo origen, tal vez con las costosas guerras del siglo XIX que no terminaron de cuajar en un proyecto, o con el otro general, generalísimo, de los muchísimos que hay y han habido, pacificador, asesino y ladrón, con el que arrancó la petrofilia y la disolvente migración hacia las ciudades.

Por muchos caminos se pueden ir las explicaciones, pero el resultado es lo que tenemos: esta dictadura sin argumentos, peligrosamente asustada por lo que les pasa a Nicaragua y a Correa.

Ante este reguero de destrozos, nos toca comenzar con nosotros mismos, es nuestra crisis, repito.

El propósito es la integración; la necesaria cohesión y los procedimientos tienen que ser los inherentes a la profundización de la democracia, practicándola y, en ese curso, adelantar la construcción.

Como metáfora muy repetida, una crisis puede ser de preñez y parto.

Crecen las protestas y con ellas se multiplican las organizaciones y acuerdos para actuar. Son señales que muchas veces tienen un sabor reactivo e inmediato, pero que deberían ser acompañadas por reflexiones y discusiones que cultiven un nivel político.

Los esfuerzos y la gente, que ya mostró su coraje y compromiso enfrentando represiones y violencia, ahora deben tener espacio y trabajo para la reflexión y el diseño de formas de relación permanente, de organización, que exprese la complejidad de las tareas, no solo para el cambio de gobierno sino para el logro a largo plazo de este país.