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martes, 10 de julio de 2018

Las bases resienten el abandono de la dirigencia nacional de los partidos por @hectorantonlinez


Por Héctor Antolínez


Los dirigentes de oposición admiten que la dinámica del país ha debilitado las estructuras partidistas y repercutido en la relación con las bases.

Desde que en 2017 se realizaron las elecciones del 30 de julio para elegir a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), la oposición venezolana da la impresión de que no ha sabido cómo reaccionar ante la iniciativa del chavismo y, a un año  de aquel evento —que transformó el panorama político en Venezuela—, lo único que ha hecho ha sido debilitarse, algo que algunos dirigentes reconocen y que se denuncia desde las bases, donde se reclama no solo la falta de estrategia a nivel parroquial, sino abandono.

Desde la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y desde el Frente Amplio (FA) se ha reafirmado constantemente que la “hoja de ruta” para lograr un cambio democrático en el país pasa por el apoyo a los diversos sectores sociales en la protesta y en el respaldo a las partes de la sociedad que más se han resentido por la crisis económica. Esto fue algo reafirmado el pasado 23 de abril, cuando desde la alianza opositora se llamó a una protesta para el 27 de ese mes a sectores sociales para encaminar y visibilizar la crisis. El llamado, aunque fue replicado, no tuvo el más mínimo efecto de convocatoria, algo crítico para un sector político que un año antes era capaz de reunir a decenas de miles de personas en una marcha.

La falta de convocatoria para las últimas actividades de calle de la oposición se puede deber a una serie diversas de causas: las secuelas de las protestas del 2017, el temor a la represión del Gobierno, la desconfianza hacia los líderes de la oposición, entre muchos otros. Sin embargo, un motivo clave ha sido el distanciamiento del alto mando nacional de los partidos opositores a sus bases, las cuales les reclaman a estos no solo por una estrategia unificada, sino también por atención.

José Gregorio Ochoa (Chegoyo) es un dirigente social en Antímano y Carapita, en la ciudad de Caracas, y asegura que, para él, lo que está ocurriendo es una extensión de lo que pasa en el país, donde la crisis alcanza lo económico, lo social y lo cultural, es por eso que, a su juicio, lo político no es distinto.


                                               Foto: Cheché Diaz

“En las bases la crisis es evidente cuando se observa cómo hay distintos criterios que se contradicen y que chocan con otros que generan división y fractura. El último caso de esto fue la falta de acuerdo de la oposición sobre si se abstenían o votaban, fue un hecho evidente que produjo fracturas en todos los niveles”, opinó Ochoa.

Chegoyo narra que en su lucha cotidiana observa como “el dirigente de base” se queda estancado en su labor política al no recibir “ninguna orientación básica” de los partidos. Entonces, la misión social se mantiente mientras que la otra  —la política— pierde fuerza. El dirigente comunitario destaca que no hay coordinación para canalizar las denuncias de la gente y que la estrategia aplicada hasta ahora tampco está dirigida a atender sus necesidades.

“Obviamente que la presencia de los partidos está afectada porque no ha habido una política organizacional dirigida a fortalecer el trabajo de la base social militante. No ha habido la posibilidad de estructurar organizaciones de base”, afirma.

Para Ochoa, la falta de estrategia hacia las bases en el país significa un riesgo que beneficia al chavismo, particularmente en el caso de eventos electorales, es por eso que pide a los partidos llevar a cabo un “cambio” en la política para que se entienda que “se debe invertir la pirámide” y que se apoyen los liderazgos salidos desde las comunidades, ya que solo así el pueblo se podrá empoderar y “tener una posibilidad real de producir un avance frente al Estado todopoderoso” que representa el PSUV.

Si no hay un cambio creo que el resultado ya es conocido, van a ir a elecciones de concejos municipales, se va a imponer una maquinaria y van a gobernar todos los concejos. Van a producir revocatorios de mandatos, y obstáculos a las alcaldías opositoras”, advirtió.

“Solo lo contactan a uno cuando hay una elección y eso no puede ser así”

Luis Benedicto Vera es otro dirigente social de Caracas, uno que hace vida en La Candelaria, zona en la que reside y en la que ha hecho política por varios años para el partido al que pertenece: Un Nuevo Tiempo. El líder comunitario denuncia que en la experiencia reciente que ha tenido con los partidos políticos, incluyendo el suyo, es que estos solo parecen mostrar interés por las bases en momentos de época electoral.

“Yo soy miembro de UNT y no sé si eso me traerá un problema decírtelo a ti, pero los partidos solo lo contactan a uno cuando hay una elección y eso no puede ser, un partido tiene que vivir de la lucha constante, en el problema, la alegría y la tristeza”, confesó.

Vera cuestiona que los partidos no estén “invirtiendo en lo social” un área en la que cree es necesario tener más peso.

“Creo que los partidos se olvidaron de la sociedad. Te pueblo hablar de la iglesia en la que estoy que sí hacemos eso: hacemos sopa, ayudamos a las personas con sus problemas, vamos a los barrios de La Candelaria donde vivo a guiar a las personas. Los partidos no”, dijo.

El dirigente incluso va más allá de la simple denuncia y sostiene que parte del fracaso a la hora de conseguir resultados frente al gobierno de Nicolás Maduro pasa porque no tienen una base que los apoye desde abajo y que los sostenga.

Los líderes de la oposición están enfocados en buscar el poder y el poder no se consigue si no se tiene una base sólida bien hecha y si ha servido. Yo me siendo orgulloso de que a mí me reconocen como dirigente comunitario, más allá del partido en el que milito”, soltó.

La posición de los partidos: La dinámica del país repercute en las estructuras
Jesús Armas es concejal de Primero Justicia para Caracas, uno de los rostros más presentes en las protestas que diariamente se registran en la capital del país por la falta de servicios. Explica que no se trata de “una conspiración” de la dirigencia nacional para ignorar a las bases de los partidos, sino que, más bien, obedece a la realidad y la dinámica de Venezuela que ha debilitado las estructuras partidistas.

“Creo que sí hay una separación, pero no es una conspiración ni una separación en los intereses, lo que ha pasado es que muchos de los principales líderes de la oposición están fuera del país o detenidos“, dijo el funcionario al ser consultado sobre el tema y puso como ejemplo a dos grandes líderes de la tolda amarilla: Julio Borges y Carlos Ocariz, el primero que se mantiene fuera del país “por las amenazas del Gobierno” y el segundo “defendiéndose” de las acusaciones del oficialismo que lo señala de irregularidades durante su gestión al mando de la Alcaldía de Sucre en el estado Miranda.

                                           Foto: Mariana Mendoza

“Creo que es la dinámica, eso repercute en las estructuras de los partidos”, afirmó el concejal.

Armas reitera que, aunque no es algo intencional, sí es un problema que está latente y que a diario se trata de solventar con activismo y organización política. No obstante, reconoce que es difícil con la crisis económica y social.

“Muchos dirigentes de base se nos han ido del país, muchos no han podido sobrevivir y han tenido que emigrar, sobre todo la dirigencia joven. Otros se han quedado rebuscándose como pueden, pero eso hace que baje su participación en las actividades partidistas. Es la realidad del país reflejada en los partidos“, expresó.

Regenerando estructuras en las bases

Jesús Armas mantiene que para recuperar las estructuras PJ ha ido poco a poco retomando el diálogo con las comunidades y apoyándolas en asuntos como las protestas por las faltas de servicio, así como acompañándolas en las soluciones para solventar “la crisis humanitaria”. Primero Justicia no es el único partido que está haciendo esto, lo mismo está haciendo Acción Democrática (AD).

Ivlev Silva es coordinador de la juventud adeca y señala que, ahora que el partido cortó lazos con la Mesa de la Unidad Democrática, un punto importante para la tolda blanca será el reconstruir los vínculos con toda la militancia empezando desde abajo, desde las bases.

Para AD, los órganos más locales son los “Comités Locales”, los cuales se constituyen en los barrios y zonas populares. Estos han existido desde hace más de 10 años, pero como reconoce el propio activista, “han ido perdiendo fuerza”, es por eso que los están “refundando”.

“Los tenemos desde hace 10 años y ahora trabajamos para refundarlos. Ahora están siendo los denunciantes de los problemas de su comunidad, lo que pasa es que se complica por el temor que hay en las zonas en las que viven porque hay grupos armados y colectivos que no permiten que la dirigencia se lleve a cabo de forma normal. Hay más de 10.000 comités locales en el país y estamos armando más. La idea es tener así información de los problemas y mejorar la militancia“, explicó Silva.

El militante de AD manifestó que desde el Gobierno se ha ido “inyectando” desánimo en la población para desmovilizarla y dijo que ese es el principal reto de los partidos en la actualidad, recuperar el ánimo de las personas para involucrarlas en la política.

“Vamos a tener comités locales en cada uno de los estados y de los municipios, nuestro plan es recorrer el país y hablar con los militantes que han estado alejados por la desesperanza que ha inyectado el Gobierno. 

Hablaremos con la sociedad civil para darles a conocer el proyecto de país que quiere AD y esperamos con eso ir recuperándolos“, detalló.

Fotos: Archivo Crónica.Uno

09-07-18

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