sábado, 21 de julio de 2018

Lo urgente no puede seguir tragándose a lo importante por @MHerreradeF



Por Marianella Herrera Cuenca


Ya lo decía el Dr. José María Bengoa, padre de la nutrición comunitaria y hombre visionario por demás.

Decía Bengoa, que para el personal que labora en nutrición, no debería ser un dilema el tener que elegir entre salvar una vida (lo urgente) o trabajar por el largo plazo, planificar, educar para prevenir las recaídas de la vida que se ha salvado (lo importante). Palabras más, palabras menos es lo que decía Bengoa para referirse a la existencia de dos equipos que deben trabajar en paralelo sin que uno sea más importante que el otro. Uno se dedica a salvar las vidas, mientras el otro educa y prepara el entorno para asegurar la salida exitosa de la crisis, de otra manera el dar vueltas dentro del perverso círculo vicioso de pobreza, malnutrición e inequidades será lo que va a imperar.

Hace un par de meses, en una de las iniciativas en las que participa nuestro equipo de trabajo e investigación, se celebraba la recuperación de una bebé desnutrida. Esa niña de unos 3 meses de edad mostraba ya claros signos de desnutrición, cuando comenzó la intervención. La lactancia materna cuya madre siempre practicó estaba presente. Se suplementó a la madre, se suplementó a la niña, pues era evidente la falta de algunos micronutrientes, el color del pelo, la piel, las uñas, la deshidratación. Al final, la madre desnutrida también, no estaba produciendo una leche de óptima calidad, y se decidió implementar un esquema supervisado de lactancia mixta para que no se dejara la lactancia materna. La niña mejoró sustancialmente y se recuperó. Dos meses más tarde la niña recae. En un hogar sin agua, sin disposición correcta de aguas negras, sin recolección de basura adecuada, a pesar de la intervención y recuperación temporal, la verdadera recuperación tendría que instalarse a través del tiempo en condiciones adecuadas.

A todos nos angustia la falta de alimentos, la gente buscando en la basura para comer, la falta de medicamentos, ciertamente este es un grave problema, y tiene que ser atendido, el asegurar las calorías, proteínas y nutrientes para salvar vidas es importante y también es importante el hacerlo bien.


Educar a las madres para que puedan implementar las medidas básicas de higiene, para que puedan dar los suplementos adecuadamente a sus hijos es fundamental. Muchos pensarán, mientras educo se mueren. No, por el contrario, la educación hace la diferencia, la diferencia en el cumplimiento de los suplementos, la diferencia en la higiene, la diferencia en el cuidado. Y es importante aclarar que cuando decimos educación, no nos referimos a una clase magistral, no. Nos referimos a un mensaje educativo, de promoción de salud que quede grabado en la mente de la madre, que pueda dibujarle la importancia de lavarse las manos, de hervir el agua, o de introducir correctamente los alimentos.

Lo que podemos hacer en estos momentos donde no podemos intervenir lo macro, es darle herramientas a la gente, es enseñarles cuales son las prioridades y el deber ser. ¡Esto hay que recuperarlo! No podemos seguir de CLAP en CLAP poniendo pañitos calientes y de operativo en operativo. Ni tampoco pensando en repartir comida de manera poco estructurada, la alimentación es más que comida: es producción de alimentos, compra, higiene, cocina, placer y mucho más.

En nuestro país la verdadera promoción de la salud se ha perdido, ¿dónde está el programa de lactancia materna exclusiva? El de verdad, el que ha contemplado las barreras que tiene una madre para amamantar y ¿le enseña como vencerlas? ¿Dónde está la promoción del control del embarazo? ¿Dónde está la promoción del control del niño sano? ¿Ese que nos permitiría el diagnóstico temprano de la desnutrición cuando es totalmente posible recuperarla e impedir que otro niño más ingrese a la estadística de la mortalidad infantil por desnutrición?

Los casos documentados donde la educación acompaña la recuperación existen y son un modelo de éxito incluso aquí en Venezuela, en medio de la crisis, esta es la manera de trabajar atendiendo lo inmediato sin perder el norte de la recuperación al largo plazo. Hay tanto por hacer, tanto por planificar y tanto por recuperar, lo que se haga ayer (queriendo decir comenzando lo más rápido posible) siempre será ganancia, es hora de poner en marcha a los dos equipos que en unión y coordinación deben trabajar por el futuro de Venezuela.

@nutricionencrisis

20-07-18




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