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sábado, 25 de febrero de 2017

Trump, los migrantes y la incertidumbre por @ElNacionalWeb


Por Arnaldo Esté


Es bien posible que los historiadores terminen por ubicar al presidente Trump como un fenómeno, como una curiosidad.

La cultura occidental, desde sus orígenes en la Florencia renacentista de los Medici, no ha hecho sino crecer y expandirse hasta llegar no solo a lo que hoy es Estados Unidos, sino a buena parte del mundo. Una simbiogénesis social y cultural tiene ahora lugar, con importantes hibridaciones y mestizajes que se incrementan en velocidad y profundidad con lo digital. Un mundo cada vez más rico y pacífico, más interesante para vivir, pero con dolorosos contrastes: para muchos ese mundo resulta difícil de alcanzar. Contrastes que se hacen ahora más perceptibles por las que ocurren, como siempre, migraciones. Unos migran buscando, otros lo hacen huyendo. Pero, en todo caso, se continúa esa manera humana de ser: migrante.

Trump, en su afán de gerenciar los votos, quiere cerrar su país. Muros y cercos de muy diferente nota figuran un imperio que quiere enclaustrarse. No pueden dictaminar, como hicieron los romanos, la existencia de ciudadanos superiores, patricios. Pero bien le gustaría proclamarlo, pareciera estar en sus modos escénicos, pero el propio y profundo mestizaje y las leyes, también mestizas, se lo impiden.

Los venezolanos estamos tocados por esos contrastes, sentimos que el país se nos hace extraño, apresados en un temor que resulta no tanto por la represión gubernamental, como por la incertidumbre de no saber qué va a pasar, de no poder interpretar las miradas de extraños, de no encontrarles sentido a los estudios, de no poder calcular ni hacer presupuestos, de saturarse con discursos oficiales huecos, mal pensados y definitivamente mentirosos.


La presidencia o, mejor, el team presidencial (cada vez es más estrecho) hay que ceñirse al juramento prerreferendo: conservar el poder como sea y no ir a ningún juego electoral.

Pero el resto del país navega en esa incertidumbre, por lo que no resulta fácil hacer proposiciones políticas. No obstante, está tomando cuerpo una actitud propositiva que va más allá del simple impulso de cambiar al gobierno. De elaborar proyectos ampliamente incluyentes sin dejar fuera a los ahora partidarios del chavismo. Sin tonos retaliadores y con gran acento constructor.

arnaldoeste@gmail.com

25-02-17




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