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viernes, 9 de diciembre de 2016

En 67% de los hogares venezolanos no todos comen y no hay con qué comer todos los días por @contrapuntovzla


Por Vanessa Davies


El alimento más consumido es el plátano. La carne desapareció de la mesa y la leche se ve poco. En 9 de cada 10 no hay dinero suficiente para comprar ropa y zapatos, reportó un estudio de Cecodap y Cisor

Hay organizaciones que han buscado cómo ponerle números a la crisis venezolana, calzarles cifras a los rostros que hurgan en la basura en busca de alimentos. Una de ellas es Cecodap, con especial énfasis en las niñas, niños y adolescentes, y otra de ellas es el Centro de Investigación Social (Cisor). Un estudio realizado por ambas agrupaciones en el área metropolitana de Caracas mostró que en 67% de los hogares no hay suficiente comida “para todos sus miembros ni para todos los días”. En 9 de cada 10 no hay dinero suficiente para comprar ropa y zapatos y en 3 de cada 10 se debe dinero a bancos, prestamistas o familiares.

El trabajo Efectos de la crisis económica y política en niños, niñas y adolescentes en el Área Metropolitana de Caracas se concretó en 1.099 hogares de los cinco municipios; comenzó el 14 de julio y culminó el 28 de agosto. Sus resultados pueden extrapolarse a todo el país, señaló Oscar Misle, directivo de Cecodap.

Carlos Trapani, asesor de Cecodap e investigador de la UCAB, explicó que de los 1.099 hogares analizados, en más de 95% cambió la manera de alimentarse en el último año. En todas las familias el alimento más consumido es el plátano (89%), seguido por las verduras (85%) y las preparaciones con harina de trigo o de maíz (82%).


                                  Las familias reportan la ausencia del PAE, indica Carlos Trapani. Foto: Anthony Ascer Aparicio

Las carnes desaparecieron de la mesa, y son el queso y los huevos la fuente más frecuente de proteína animal. También se redujo la ingestión de leche y yogurt. “La leche es un alimento sustancial para la alimentación. La gente la añora, la pide, la requiere”, recalca Misle.

Trapani explicó que en 6 de cada 10 hogares consideran que la alimentación no satisface el apetito. Al menos la tercera parte de las familias consultadas tuvieron que dejar de hacer una de las tres comidas principales. Se han registrado peleas y discusiones por alimentos entre padres e hijos o entre hermanos. Los problemas económicos son, ahora, la primera causa de discusión en los hogares.

El PAE se esfumó

La investigación puso en evidencia la desaparición del Programa de Alimentación Escolar (PAE). De los 482 niños o adolescentes inscritos en planteles públicos, 333 no se beneficiaban de ningún programa alimentario. Una de las causas de ausentismo escolar, de hecho, es que no hay suficiente comida en el hogar. Las familias afirman haber dejado de ingerir al menos una comida, y esa comida es el desayuno, por lo que debería ser la escuela la que sirva “de soporte y contención”, explicó Trapani.

Cereales, arroz, pasta y caraotas son los alimentos que más añoran las y los adolescentes, además de la carne, el pescado y la leche. 

Los planteles no están mejor que los hogares, tal como lo reveló el estudio de Cecodao y Cisor. En 753 de 1.099 hogares el dinero no alcanza para comprar útiles y uniformes o pagar la matrícula. Niños y adolescentes mencionan que en sus colegios faltan el papel tualé, el jabón, el papel secante, la comida e, incluso, el material para dar clases. 

Debido a la falta de dinero en la casa se hace menos ejercicio, ya que no hay dinero para pagar las clases o comprar el uniforme. Un 83% de las familias no tienen suficiente dinero para salir y divertirse juntos.

Los servicios públicos no están en mejores condiciones. En 79% de las viviendas no se recibe agua diariamente, y en más de la mitad de ellas el servicio eléctrico se interrumpió “algunos días” de la semana.

Es obvio que se están vulnerando derechos humanos, puntualizó Oscar Misle. Los primeros, el derecho a la alimentación y a la salud, pero también, a la recreación y a sentirse protegidos.

                La gente añora la leche, pero no la puede comprar por el precio, refiere Oscar Misle. Foto: Anthony Ascer Aparicio

Un plan especial para niños y jóvenes

La atención de niñas, niños y adolescentes debe ser prioritaria en una situación de crisis como la venezolana, enfatizó Carlos Trapani. Es imprescindible desarrollar un plan especial centrado en ellos, así como recurrir a la cooperación internacional. “Esta es una de las recomendaciones concretas: acudir a los mecanismos de cooperación internacional” para dar “respuesta inmediata a las necesidades de los niños”. Puede ser con Naciones Unidas o con agencias especializadas, apuntó. 

Esto es urgente, insistió el investigador, porque “lo que no logramos hacer en los primeros mil días de los niños, los daños son irrecuperables”. 

En los hogares hay que decirles la verdad a las niñas y a los niños si no hay suficiente comida, recomienda Oscar Misle. “Si yo no se lo digo, otro se lo va a decir”, subraya, y probablemente lo hará “de manera no adecuada”. 

08-12-16