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domingo, 11 de diciembre de 2016

Entre el pragmatismo y la libertad, @CarlosDMuro




Por Carlos Carrasco, 09/12/2016

Como modesto testigo y joven participante en las protestas estudiantiles y opositoras de 2014, se puede decir que percibí la evolución política por parte de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) frente a las manifestaciones contra el gobierno de Nicolás Maduro. En un contexto minado de violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos, incluyendo las detenciones arbitrarias y la muerte de personas inocentes, la oposición optó por una salida pragmática; primero accediendo a una mesa dialogo en cadena nacional, cuyos resultados nunca surgieron; y luego construyendo un discurso público que tomaba como prioridad y sinónimo de cambio nacional las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015.

Ante estas decisiones, donde prevaleció más el pragmatismo de los partidos y no los valores ciudadanos por los cuales miles de jóvenes salieron a la calle protestar, el sentimiento desde la juventud fue de frustración o incluso traición. No obstante, la opinión pública contribuyó para que se aceptara la opción pragmática y diversos sectores de la sociedad civil respaldaron esto.

Durante diciembre de 2015, la MUD obtiene una contundente victoria en las urnas para elegir a los nuevos diputados a la Asamblea Nacional. Este momento fue de exaltación total para aquellos que promovían el pragmatismo como la opción adecuada para la eventual salida del régimen de Maduro. La confianza en la oposición aumentó considerablemente por este hecho.

Sin embargo, un año más tarde el panorama resulta incluso más complejo que en los años 2014 y 2015. La crisis económica golpea el bolsillo de la familia venezolana afectando no solo su situación material, sino ocasionando cambios en el comportamiento, que atenta contra el poco orden social que nos queda en la cotidianidad. Por su parte, la oposición optó nuevamente por una opción pragmática a través de una mesa de dialogo. La meta, según argumentan, es seguir construyendo el camino para la salida de Maduro. Pero, a diferencia de ocasiones pasadas, la MUD se enfrenta a un descontento popular bastante grande, sobre la base de una premura por parte de la ciudadanía que no ve solución a los problemas del país y de promesas de campañas no cumplidas.

El pragmatismo puede estar bien para aquellos individuos que se manejan en las altas esferas del poder nacional o mundial. En ese mundo se entienden por principios básicos que las transiciones políticas son lentas y necesitan un tiempo de maduración. Pero la ciudadanía no lo entiende así, no por ignorancia, sino por la urgencia que significa vivir esta crisis, donde la escasez de un medicamento o la falta de alimentos pueden significar ya de forma literal, vivir o morir.


No tengo autoridad moral ni política para dar sugerencias a la MUD. Pero si me permiten la modestia como joven: Para empezar a construir una salida, que vaya más allá de la conclusión del periodo de Nicolás Maduro y se enmarque en las construcción de un nuevo modelo de desarrollo para toda la sociedad, se debe empezar a generar una incidencia en el discurso público a través de los valores fundamentales que componen a la ciudadanía, empezando por la libertad.

Esto no se logra través de discursos semanales en las sedes de los partidos políticos, esto se logra en la calle y en la práctica. La MUD debe dar apertura a la sociedad civil comprometida con un cambio político, esto sería señal, no solo de un principio de libertad, sino de legitimidad. Se debe volver hablar y practicar los valores e ideas que nos garantizaran un mejor futuro: solidaridad, participación, cooperación, emprendimiento y tolerancia. Si la clase política opositora puede hablar bajo esos ideales, la recepción de la ciudadanía será diferente.

Para concluir dejo una reflexión para la MUD. Si la sociedad cree en los jóvenes y en los estudiantes, no es por nuestra experiencia o experticia, sino porque hablamos desde la sinceridad de las ideas que nos mueven como lo es de obtener un país realmente libre. Si recuperan esa esencia, se recuperará la libertad, se recuperará a Venezuela.

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