La Contralora General de la República dice que no hay nada que investigar de la grabación de Mario Silva... sin comentarios

martes, 13 de julio de 2010

Organizarnos con urgencia


Por Kiomara Scovino

No sólo nos preocupa el tinglado que el régimen está montando para seguir sometiendo a los venezolanos. Preocupa más aún las bases sobre las cuales se monta el tinglado: los consejos comunales cómplices e inauditables, y el todavía indescifrable poder popular. Con ese panorama no es posible resistirse a organizarnos también en consejos comunales y participar en los espacios de discusión y toma de decisiones que nos involucran a todos como país y comprometen nuestra propia supervivencia. Es nuestro derecho y es nuestro deber. Mantenernos al margen ya nos costó una Asamblea Nacional de focas y advenedizos, en consecuencia, la ruina de la nación y la fractura de la familia venezolana.

El Consejo Federal de Gobierno, el Parlamento Comunal, las Comunas, entre otras trampas socialistas sectarias y excluyentes nos auguran aún más inconstitucionalidad. No podemos postergar nuestra responsabilidad como ciudadanos de encarar la gran estafa que se le ha hecho al país: “la revolución le transfiere el poder al pueblo, que es el que manda”. ¡¡Que rastrera manipulación de quien se arroga la condición de pueblo para saquear, humillar y decidir por todos como tal!! Quienes razonamos y lo hacemos público, ni somos pueblo, ni mandamos. Más bien sobramos o estorbamos, y se encargan a diario de hacérnoslo saber. Para los buitres del proceso, la incapacidad y la corrupción son los invitados a compartir la mesa, no de trabajo sino de reparto del botín. El mensaje sembrado desde hace once años es que aquí no cabemos todos: lo dice la bandera del totalitarismo “O todo, o nada”, o qué otra cosa significa “Patria Socialista, o Muerte”?

No es con evasión que sobreviviremos. Aceptemos el reto de la participación ciudadana. Masivamente, otra será la realidad muy pronto. Nuestra ausencia le ha permitido a los gandules ganar terreno y llevarnos a la ruina moral y económica que hemos llegado. Si dicen que aquí manda el pueblo, debemos involucrarnos en bloque como comunidades organizadas, y no soltar hasta que seamos reconocidos y escuchados.

En fin, ¿Somos o no somos pueblo? Vamos a comenzar por asumirlo nosotros mismos y actuar en consecuencia. No hay tiempo que perder, ni para evadir ni para delegar. Todos tenemos un rol que cumplir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Para comentar usted debe colocar una dirección de correo electrónico