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martes, 26 de abril de 2016

Venezuela, ¿quién intenta dar un golpe contra quién?, @jesusalexisgon



Por Jesús Alexis González, 25/04/2016

Los argumentos intentan mostrar, cómo es, será o debería ser la verdad, y tienen por objeto contribuir al conocimiento; a diferencia de las explicaciones que tratan de mostrar por qué algo es o debe ser verdad y tienen por objeto contribuir a la comprensión. Usual e instintivamente, se despliegan argumentos y explicaciones fundamentados en subjetivas opiniones como una forma de llegar a una a una respuesta optima sin diferenciar entre argumentar y explicar.

Vale contextualizar, que el Estado, localizado en un territorio delimitado con presencia poblacional y con soberanía (interna y externa), armoniza las instituciones vinculadas con defensa, seguridad y justicia en aras de velar por el funcionamiento de la sociedad organizada de manera jurídica-política hasta alcanzar la figura de Estado Nación donde el Estado tiene el monopolio de la fuerza para garantizar la integración de la población a la luz de un sistema fundamentado en la división de los poderes (Legislativo, Ejecutivo y Judicial);  que el poder es asumido como la capacidad de influir para que los otros actúen como “yo deseo”, mientras que un cambio de poderse entiende como una modificación radical inducida por algo nuevo e inesperado que modifica su naturaleza (en mucho cuando existe una indeseable concentración del poder).

Sea oportuno resaltar tres acotaciones: (i) Bajo el prisma marxista, se sostiene que el Estado es un ente controlado por una clase dominante razón por la cual abogan por su aniquilación, para dar momentáneo paso a un  Estado obrero hasta tanto se logra la transición al socialismo y el comunismo al tiempo que desaparecerá el Estado de forma definitiva; (ii) Contar con una democracia, no implica que exista un verdadero Estado de derecho ya que un  “líder” puede alcanzar el poder por vías democráticas  y luego gobernar respetando ciertos aspectos del funcionamiento democrático pero violando el Estado de derecho en otras; y (iii) La existencia de un ordenamiento jurídico tampoco implica que rija un Estado de derecho, que asegure que todos los ciudadanos sean tratado por igual frente a la justicia y muy especialmente los dirigentes político-partidista (más aún si son opositores al Gobierno).

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), es determinante en lo atinente a que el Estado debe promover una agricultura sustentable con el fin de garantizar la seguridad alimentaria de la población, a la luz de una disponibilidad suficiente y estable de alimentos en el ámbito nacional y en el acceso oportuno y permanente a éstos por parte del público consumidor; e igualmente el Estado ha de cumplir con lo previsto en el Capítulo V y sus 23 Artículos (75 al 97) de la misma CRBV en cuanto a los Derechos Sociales y de las Familias, enfatizando en la protección de las clases menos favorecidas en su condición económica y social. Resulta clara, la obligación del Estado de proteger a los grupos humanos favoreciendo una convivencia organizada y justa mediante la creación de servicios, al tiempo de garantizar el cumplimiento de las Leyes surgidas del Poder Legislativo en pro del goce de la riqueza por parte del pueblo.

A tenor de lo expresado, nos emana una “ingenua” interrogante: En el caso concreto de la inseguridad alimentaria como la que experimentamos la mayoría de los venezolanos, quien es el culpable ¿el Estado o el Gobierno? Siendo que para cualquier respuesta, pudieran darse (hipotéticamente) las condiciones de (señala disociación o separación//indica origen o procedencia) un golpe del pueblo contra (denota la oposición y contrariedad de una cosa con otra) el Estado, o de un ¡golpe del pueblo contra el Gobierno! Afortunadamente, nuestra CRBV facilita drenar cualquier emoción golpista del pueblo habida cuenta de la posibilidad real y definitiva de convocar a un referendo revocatorio (Articulo 72); que a percepción de una mayoría poblacional no solo favorecería en 2016 la reversión de una catástrofe de consecuencias económica-sociales incalculables, sino que igualmente impediría que el movimiento chavista bajo el ensueño marxista asumido “ideológicamente” por el Gobierno pretenda dar un golpe contra el Estado (con la intención de pulverizarlo), y contra el sector privado de la economía como un “populismo de vitrina” para “mostrar” que se está adelantando una lucha de clases (¿?) en favor del pueblo  (¿Gobierno golpista?); similar a cuando grupos económicos instrumentan caos financiero y desabastecimiento económico (¿golpe de mercado?), o cuando se hace uso de la CRBV contra si misma (¿TSJ golpista?), o cuando los militares asumen violentamente el poder bajo la presunción de ser los “salvadores del país” (¿militares golpistas?), o cuando la el movimiento es gestado por miembros del propio partido de Gobierno (¿compatriotas golpistas?); siendo que en todos y cada uno de los casos se emplea reduccionistamente la genérica denominación de golpe de Estado, (utilizado por primera vez en Francia durante el siglo XVIII) para hacer referencia a una repentina y violenta acción del poder político o militar para quedarse con el Gobierno de un Estado, teniendo en común la posteriorinstauración de una dictadura y la disolución del Poder Legislativo.

El golpe militar en lo específico, elude a la violenta (y casi siempre sangrienta) toma del poder por parte de una parcialidad de la fuerza militar activa del Estado que cuenta con la ventaja estratégica de disponer de las armas dedicadas a defender la soberanía (generalmente con apoyo de un sector civil de  la sociedad con ansias de poder y deseo por aparecer como notables), bajo la presunta razón de ser los únicos capaces (¿?) de superar una crisis política-social-económica presente en un país, que pudiere, a decir de ellos, desencadenar perturbaciones destructivas contra el Estado ante la, sostienen, escisión entre el pueblo y el Gobierno al no sentirse representados por sus gobernantes ni por los partidos políticos. En honor a la verdad histórica, terminan por instaurar un régimen con perfil totalitarioque induce más crisis, desorden burocrático, corrupción y terror (incluida la ambición del poder indefinido en el tiempo).

Reflexión final: La crisis general que experimenta Venezuela, obliga con urgencia la presencia de un Gobierno que “piense” en la solución de las causas y consecuencias de los problemas; en lugar de estar cínicamente “explicando” que el golpismo es el motor del desastre económico-social ¡sin argumentos de ningún tipo!


Economista Jesús Alexis González
@jesusalexisgon

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