José Domingo Blanco 25 de enero de 2019
Reencontrarme
con mi esencia. Así es como me siento desde el pasado lunes cuando, gracias a
Radio Caracas Radio regresé a lo que me gusta hacer. Transcurrió año y medio,
quién lo diría. Ese fue el lapso que estuve alejado de la radiodifusión. Y si
bien, al principio, el silencio me lo impuso Conatel, con el paso de los meses,
decidí, voluntariamente, tomar un tiempo más para evaluar y repensar. Un año y
medio “sabático” en el que me ocupé de otras cosas. Pero, sobre todo, me
dispuse a descubrir qué quería hacer, cómo lo quería hacer y cuándo lo quería
hacer. Un día, me sentí listo. Preparado para volver a mis raíces
profesionales: la radio, un medio del que me enamoré siendo un niño y fue a los
18 años cuando me senté por primera vez frente a un micrófono. Un medio en el
que trabajé, ininterrumpidamente, hasta el 25 de agosto de 2017, cuando el
régimen cerró La Nueva Mágica.
Hoy le
agradezco a RCR 750 que me haya abierto sus puertas: una emisora valiente,
baluarte de los medios de comunicación en Venezuela. Una radio integrada por
gente muy valiosa, comprometida con la libertad de expresión y con la
información. Me encuentro con un equipo de jóvenes comunicadores apasionados
por el oficio. Orgullosos del importante papel que les tocó asumir en una
Venezuela condenada a la anomia y a la hegemonía comunicacional del
chavismo/madurismo.















