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jueves, 12 de enero de 2017

Profecías por @DiarioTalCual


Por Aglaya Kinzbruner


El 21 de Septiembre de 1996 Rafael Caldera en España, como invitado, dijo, se equivocaron los profetas del desastre, todas las profecías de que pudiera haber un estallido social o un golpe de estado, han sido desmentidas una y otra vez…

En Octubre del mismo año, el astrólogo José Bernardo Gómez pronosticó la muerte de Rafael Caldera, presidente entonces del país; el mandato terminaría en el 1998. Bernardo Gómez dijo que el mandatario no pasaría del 1997. Fue preso por 48 horas en base a sospechas de conspiración. Caldera vivió muchos años más. El astrólogo luego aclaró que no se refería a una muerte física sino “política”.

El 30 de Julio del 2012 Chávez dijo, con respecto a la unión con Mercosur, que Venezuela llegó a dónde debía estar y a las preguntas sobre su salud contestó que se sentía muy bien.

La vidente mexicana Mhoni predijo que ganaría Hillary Clinton y el profeta de las Américas, Reinaldo Dos Santos dijo que para fines del año 2016 todos los presos políticos en Venezuela serían liberados, Maduro sería derrocado y Leopoldo López sería elegido Presidente de Venezuela.


Dante Alighieri, llamado por muchos el Dante, tenía tal consideración por los profetas que ubicó a profetas, brujos, y adivinadores en el octavo círculo del infierno. La cabeza la tendrían volteada hacia atrás de manera que caminarían, por costumbre, hacia delante, pero solo viendo atrás, con las imaginables consecuencias.

Es más, les sería aplicada la ley del contrapasso, legge del contrappasso, con la consecuencia que todo mal que hubiesen cometido lo pagarían doble.

Cierto es que por más que las profecías enamoren estimulando la curiosidad siempre presente en los seres humanos es muy difícil predecir el futuro, tenga uno la cabeza mirando hacia delante o hacia atrás como los condenados dantescos.

No queda a los cronistas más que constatar unos cuantos hechos y dejar que los lectores saquen sus propias conclusiones. Los enchufados del régimen, como los llama Capriles, han sido vistos pasándola padre en distintas capitales europeas, como Madrid, Paris y Roma, sin importarles un rábano la ola de frío o las condiciones de vida de sus connacionales.

Por otro lado, los ciudadanos comunes y corrientes se la pasan en colas inacabables buscando comida que no hay. Ahora que hay asociaciones de vecinos que organizan las colas, podemos observar que las colas de los residentes de las urbanizaciones son tan largas como las de los foráneos.

Y con respecto al nuevo gabinete, ¿qué sabe el burro de chicle?


12-01-17