Páginas

sábado, 29 de julio de 2017

Cuba, la mano que mece el diálogo por @HLGNapita


Por Hernán Lugo Galicia


Por la falta de acuerdos se teme un aumento de confrontación en el país en las venideras horas, lo que obligó a Avanzada Progresista a pedirle a la MUD que dialogue, en lugar de amenazar con Hora Cero y más protestas.

El embajador de Cuba en Venezuela, Rogelio Polanco, apareció como una figura determinante en los frustrados intentos del Gobierno por sentar a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en una mesa de diálogo, aunque en La Habana lo niegan.

Polanco es consultado por Miraflores cada vez que el expresidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, viene al país para buscar conciliar o a que bajen las protestas contra el Gobierno. Así pasó entre el 25 y 26 de julio, cuando las partes se vieron en Caracas y expusieron sus exigencias, pero nadie cedió. “Es parte de los garantes de las conversaciones”, confirmaron fuentes del oficialismo que conocen la dinámica de las reuniones gobierno-MUD.

El 25 de junio, el diplomático cubano expresó en el programa El Kiosko Veraz, por Venezolana de Televisión, que luego versionó Prensa Latina: “Apoyamos al pueblo de Venezuela ante la arremetida imperial con una guerra no convencional. La solidaridad es hoy más latente que nunca entre nuestros pueblos. Hoy seguimos teniendo una intensa relación con Venezuela a través de las ejemplares misiones creadas por el gobierno bolivariano para llevar salud, educación, cultura y deporte al pueblo venezolano de Bolívar y de Chávez. Cuenten con el apoyo del pueblo cubano y de los pueblos del mundo. Venezuela no está sola”.

Polanco mantiene informada a La Habana de lo que ocurre en Venezuela y lo que pasó en los cónclaves mediadores. Esto es una versión de la película La mano que mece la cuna, aunque aquí sería “La mano que mece el diálogo”, señalaron las fuentes. Sin embargo, el número dos del Partido Comunista de Cuba (PCC, único), José Ramón Machado, negó que su país forme parte de la mediación internacional, lo que sorprendió a quienes lo han visto muy activo.


“Cuba rechaza rotundamente tales insinuaciones y reclama el absoluto respeto a la soberanía y la autodeterminación de la República Bolivariana de Venezuela. La prensa internacional elucubró sobre el presunto involucramiento de nuestro país en una eventual mediación internacional relacionada con la situación en Venezuela”, dijo Machado en el acto central por el 26 de julio, Día de la Rebeldía Nacional.

Prensa Latina informó que el hombre fuerte de Cuba habló así ante el presidente Raúl Castro y otros 15.000 cubanos, y que estaba al tanto de lo que ocurre en Caracas. “En las últimas semanas se han incrementado acciones injerencistas y desestabilizadoras contra el gobierno bolivariano. A la huelga se suma la amenaza del gobierno estadounidense de imponer sanciones económicas unilaterales. Quienes intentan desde el exterior dar lecciones de democracia y Derechos Humanos, mientras alientan la violencia y el terrorismo, deben sacar sus manos de esa nación. Solo compete al pueblo y al gobierno bolivariano superar sus dificultades sin intromisión extranjera en sus asuntos internos. Reafirmamos una vez más nuestra inconmovible solidaridad con el pueblo venezolano”, emplazó Machado a la administración de Donald Trump.

¡Qué bárbaro está esto, hermano!

Los informes a La Habana deben recoger que solo diatribas, largas y silencio caracterizaron las reuniones entre los enviados del Gobierno y Unidad Democrática, efectuadas en diferentes escenarios entre el 25 y 16 de julio en Caracas, dijeron las fuentes.

Rodríguez Zapatero, Jorge Rodríguez y Elías Jaua dijeron —en los primeros encuentros del 25 y 26 de julio— que el presidente Nicolás Maduro podía suspender la Constituyente por 45 días si, a cambio, la MUD inscribía sus candidatos vía decreto del Poder Electoral.

Por el Gobierno, solo Jorge Rodríguez [alcalde de Caracas] se mostró algo conciliador, pero nunca con la Constituyente. En la oposición hay divisiones: un ala quiere adelantar la elección presidencial para este año, lo que el Gobierno rechaza; y los otros sí entienden que debe ser el año que viene“, apuntaron fuentes de la oposición y el oficialismo.

Miraflores ofreció la “garantía” de que a fines de 2017 serán las elecciones de gobernadores y el próximo, las presidenciales, como anunció el Poder Electoral. Los opositores desconfían porque la Constituyente podría suspender los próximos comicios por tiempo indefinido.

Y, de paso, la Unidad Democrática rechazó la idea por considerar que Maduro pretendía que se avalara el fraude constitucional, así que le plantearon cambiar las bases comiciales e ir a una consulta sobre la ANC. Miraflores dijo “No”. Luego, un grupo de la coalición opositora propuso elecciones generales en el primer trimestre de 2018, con un nuevo Consejo Nacional Electoral (dos rectores postulados por el oficialismo, otros dos por la MUD, y un quinto en común acuerdo). “Quedó descartado”, revelaron fuentes.

El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara, calificó como “una ilusión” creer que Miraflores suspenderá la ANC: “El ala radical tomó el control y considera que la Constituyente le servirá para algo. No sabemos para qué. Querían una ANC para aprobar acuerdos y créditos internacionales y la comunidad mundial no la reconoce. Esta Constituyente es un instrumento de presión y la harán porque les da la gana”.

Guevara tildó de “rumor” un eventual acuerdo y aseguró que en las reuniones gobierno-MUD y Rodríguez Zapatero con Leopoldo López en su casa no había “intención real” de rectificar: “Siguen con la locura de esas elecciones internas de la ANC. El régimen saca esos rumores para bajar la guardia. Todo el país quiere que la suspenda; que la negociación sea para salir de la crisis. Rodriguez Zapatero no planteó nada. Suena duro, pero yo le digo a la gente: quítense esa ilusión de que van a echar para atrás. Vienen días fuertes y difíciles que vamos a vencer”.

Aumento de la crisis política

Los partidos de la oposición vislumbran un aumento de la confrontación social en las próximas horas cuando se acerquen los comicios de la constituyente.

“Maduro tiene que reconocer la Asamblea Nacional, hacer elecciones generales y liberar presos políticos, entre otras. En conclusión, si quieren negociar tienen que retirar la Constituyente pues, de hecho, ya hay un conflicto político que aumentará. Las últimas reuniones evidenciaron los desacuerdos y que, lamentablemente, la confrontación es total e indefinida. Hay la determinación Voluntad Popular, Primero Justicia, el Movimiento Progresista, ABP y La Causa R, de jugarse la vida junto al pueblo. En las próximas horas se decidirá qué hacer. AD y UNT debaten” (sic), señalaron fuentes.

La decisión no es fácil porque la mayoría quiere una salida electoral, pero no la violencia. “Discutimos una solución que minimice los muertos, pero que probablemente tendrá un alto costo político para los partidos, como Avanzada y UNT, o una altísima ganancia si el país la valora positivamente”, manifestó otra fuente.

La renuencia del gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, de no negociar con Miraflores impide cualquier acercamiento, a pesar de que Borges asiste y oye a las partes, expresaron.

Maduro lanzó el 27 de julio el reto a los jefes de PJ, VP, UNT y AD a instalar una mesa de diálogo, lo que fue entendido como un plan para dividir a la oposición.

El presidente emplazó “por las buenas” a sus adversarios a instalar la “mesa de diálogo, acuerdo y reconciliación nacional” para debatir sobre los “grandes problemas del país” y la paz. “A Julio Borges, jefe de Primero Justicia, a Manuel Rosales, jefe Un Nuevo Tiempo, Henry Ramos Allup, jefe de AD, y Luis Florido, de Voluntad Popular, los convoco. A la oposición le conviene aceptar esta propuesta antes de que se instale la Constituyente. Les propongo que abandonen el camino insurreccional y se sienten a dialogar en las próximas horas. Si no fuera así, la Constituyente puede llamar a un diálogo, obligatoriamente, por ley”, alertó. Aunque de manera contradictoria, sostuvo: “La batalla hoy no es con fusiles, con espadas. La batalla la ganaremos con millones de votos de un pueblo patriota dispuesto a darlo todo por la paz”.

Las amenazas contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la dirigencia de la Unidad Democrática y quienes protesten en los centros de votación el 30 de julio signaron el discurso de Maduro en el cierre de campaña de la ANC.

“Trump quiere que suspenda la Constituyente. Dio la orden, pero la Constituyente va. Al emperador Donald Trump le tenemos una sorpresa: las elecciones del 30 de julio. El pueblo le dará una elección al imperialismo y a los gobiernos extranjeros a punta de votos“, dijo el presidente, sin precisar que la idea de suspender la ANC fue debatida en las reuniones entre José Luis Rodríguez Zapatero con la MUD como un paso previo a unas conversaciones.

Por ahora, solo Avanzada Progresista acoge el llamado de Miraflores, pues alertan que Venezuela se dirige a “una inminente confrontación”.

El Comité Ejecutivo de AP, presidido por el gobernador de Lara, Henri Falcón, pidió a los partidos invitados por el Gobierno a evitar una eventual guerra civil. Por ello, instaron:

“Siéntense a dialogar sin complejos, ni ataduras ideológicas. Avanzada no tiene ninguna objeción a participar si fuese llamada. La estrategia de todo o nada no funcionará nunca. La oposición no puede pedirle al Presidente que renuncie y se vaya; ni el Gobierno puede pedir a la oposición la aceptación incondicional de una Constituyente. Debe ser un proceso donde ambos ganan algo y obviamente pierden algo. No es cierto que Venezuela y la democracia se acaban, se extinguen el 30 de julio. Quienes piensan así, están pensando en una guerra civil, en un fratricidio. El diálogo, la negociación y el entendimiento siempre son posibles en cualquier etapa del proceso político, aún en las más difíciles condiciones de conflagración. No estamos afiliados a ningún tipo de confrontación violenta”.

Foto: AVN

28-07-17




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para comentar usted debe colocar una dirección de correo electrónico