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jueves, 20 de julio de 2017

Jaque mate por @froilanbarriosf


Por Froilán Barrios


Si alguna vez ha habido una rebelión democrática, me atrevería a decir no solo continental sino mundial, esta se realizó el domingo 16 de julio en Venezuela, con un despliegue y una dimensión no conocidas jamás, al no ser conducida por caudillos o apóstoles de ningún género. Esta vez el protagonista fue el pueblo, la sociedad civil en toda la extensión de la palabra, con el apoyo de los partidos políticos, organizaciones sindicales, gremiales y universidades,  convertidos, como debiera ser, en instrumentos de la decisión mayoritaria de una población hastiada de una dictadura.

Lo que afirmo no es exageración: hubo solicitud de instalar puntos soberanos en alrededor de 1.200 ciudades en los 5 continentes, pudiendo concretarse en 270 ciudades y 2.000 centros de votación en el territorio nacional, a través de un proceso que fue organizado en tan solo 3 semanas sin la injerencia del Estado. Todas las solicitudes estipuladas en la Constitución para ejercer el derecho al sufragio, específicamente la del referéndum revocatorio de 2016 y las elecciones a gobernadores, se enfrentaron al monstruo verde en lo que se ha convertido el CNE como bloqueador de toda consulta universal, entre tanto en tiempo récord atendió al requerimiento del Ejecutivo al momento de imponer la elección de la fraudulenta constituyente comunal.

Pues bien, le saltó la liebre al régimen el pasado 16J. Luego de 110 días de protestas, de la represión brutal que ha derivado en más de un centenar de asesinatos, del aumento a centenares de presos políticos, miles de heridos y aporreados centenares de periodistas, una política de terror del régimen que podría haber producido pánico en la población, la respuesta libertaria fue el registro de aproximadamente 7.676.000 manifestaciones ciudadanas para exigir la suspensión inmediata de la constituyente comunal, el cese a la represión militar, respeto a la Asamblea Nacional y el acuerdo de un gobierno de unidad nacional. En resumen, lo que sucedió en la práctica el domingo pasado fue el referéndum revocatorio negado el pasado año, con un contundente ¡Maduro vete ya por el bien de la nación!


Igualmente, la jornada demostró la espontaneidad popular de resolver mediante el sufragio y en paz la terrible crisis histórica que estremece al país, demostrando al mismo tiempo que sin CNE y sin el Plan República de la FANB, los ciudadanos fueron capaces de organizarse, dotarse de una infraestructura hasta ahora reservada al Estado, de manifiesta efectividad y eficiencia incluso superior, pues en 24 horas presentaron los resultados del magno proceso realizado nacional e internacionalmente.

La incontestable decisión soberana del pueblo venezolano ha tenido como respuesta gubernamental la acción del avestruz de enterrar la cabeza para evadir el peligro, lo que demuestra la ceguera del régimen ante la comunidad internacional, que le exige suspender de inmediato la constituyente fraudulenta y liberar los presos políticos.

El contraste del jaque mate soberano, con lo acontecido en el escuálido simulacro de consulta organizado por el CNE el 16J, motiva en la vocería oficialista una conclusión con la que coincidimos plenamente: este es el preludio de lo que sucederá el 30 de julio, si se atreviera a realizarlo.

19-07-17