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miércoles, 19 de julio de 2017

Una jornada memorable, por @lmesculpi



Luis Manuel Esculpi 18 de julio de 2017
@lmesculpi

Prohibieron a los medios emplear la frase de dos palabras: Consulta Soberana. Exigieron minimizar la cobertura del evento. Utilizaron sin el menor recato la censura previa. A última hora inventaron un simulacro el mismo día. Evidenciando -una vez más- el temor a contarse electoralmente. La iniciativa los desconcertó. Recurrieron desde las tradicionales amenazas y agresiones hasta los falsos llamados a dialogar.

Somos renuentes a calificar de histórico cualquier acontecimiento, aún valorando su importancia, pero esta vez no dudamos en señalar como tal la jornada del pasado domingo. Coincidiendo con quienes la han mencionado como una acción de desobediencia civil inédita en las luchas democráticas desarrolladas incluso a nivel mundial.

Esa consulta realizada sin las máquinas de smarmatic, sin los lapsos establecidos para su convocatoria, sin la logística y el respaldo del CNE , sin campaña en los medios masivos de comunicación tradicionales y sin la presencia del plan República constituyó una verdadera gesta trascendental.

Comparar sus resultados numéricos con otros procesos solo puede asumirse como referencia, no estábamos en presencia de un acto convencional donde competían por obtener determinados espacios de poder distintas opciones; la inmensa movilización de venezolanos en todo el país y en las más diversas ciudades del planeta, manifestaron su rechazo a la convocatoria fraudulenta del gobierno de una Asamblea Constituyente.

Al evaluar el éxito de la jornada no debemos limitarnos a los muy importantes y significativos datos numéricos, tal como apuntó el ex rector Vicente Díaz que en 14.000 mesas casi alcanzamos la máxima votación obtenida en 45.000 mesas, contando con apoyos, recursos y el tiempo que no dispusimos el domingo. Logrando la hazaña de obtener la asombrosa cifra de 7.176.170 votos con el 95% de las actas escrutadas.

La gigantesca movilización, el entusiasmo, sentido de colaboración y solidaridad manifestado, la vocación democrática expresada y la voluntad de solventar la crisis política de manera constitucional y electoral son elementos de la evaluación política no cuantificables en términos numéricos. Allí se revela -en buena medida- el arraigo de la cultura democrática y destacan los mejores valores de los venezolanos.

La nota que empañó ese acto histórico fue la criminal acción contra los votantes en Catia donde asesinaron a la señora Xiomara Scott, para colmos ese crimen fue perpetrado en presencia de efectivos de la Policía Nacional. Allí se reveló lo peor de la naturaleza humana (si así se le puede denominar) de elementos surgido y auspiciado bajo la sombra protectora del régimen.

A pesar de los esfuerzos públicos del gobierno por disminuir la connotación y trascendencia de la consulta, a la par de presentar como un éxito rotundo el simulacro, constituye un contraste que no resiste la menor comparación. En la reflexión interna que se está debatiendo en el seno de la cúpula gobernante, sería recomendable efectuar una correcta lectura de los resultados cuantitativos y cualitativos de los resultados. El rechazo a la constituyente de Maduro es monumental, no se limita a la zona de influencia de la MUD, ni siquiera a los de toda la oposición; abarca importantes capas situada hasta hace poco en la égida del oficialismo.

Si el desconcierto, la desesperación y la posturas extremas no caracterizarán la actuación del gobierno, el lógico proceder de Maduro sería retirar esa convocatoria fraudulenta, contribuyendo así a disminuir el ambiente de crispación existente.

La Mesa de la Unidad por su parte tiene que asumir el mandato recibido con el mismo sentido de responsabilidad como ha tratado todas sus acciones fundamentales, con la reciedumbre y el sosiego que supone la conducción política en medio de la complejidad de los momentos críticos que nos ha correspondido vivir. Ese es el tamaño del compromiso, nuevamente la unidad está convocada a colocarse a la altura de esa exigencia que tampoco dudamos en calificar de histórica.

 
Luis Manuel Esculpi
@lmesculpi