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sábado, 21 de agosto de 2021

Los talibanes de la negociación por @AngelMonagas

Por Ángel Monagas

No tengo dudas de que la causa de la baja credibilidad en los factores políticos, sin excluir a nadie, radica fundamentalmente en el hecho de que ninguno, o muy pocos de ellos, hablan con la verdad. Para los políticos venezolanos no es un valor decir lo que realmente sucede. Todo responde a la imagen que le da, en la noche, la luz de su lámpara.

Algunos, como suele suceder, prefieren seguir un juego midiendo costos políticos. Son meros calculistas. Es falso que la política, en su acepción más simple, esté desligada del ejercicio de la verdad.

La política nació porque alguien debía regir el destino, el desarrollo de las ciudades. Prever su futuro, su desarrollo, reglas y visiones. Lamentablemente, la sociedad la vincula a la mentira, al engaño, y es que el modelaje en América, fundamentalmente, no ha sido el mejor.

Diálogo y líderes

Lejos de analizar a profundidad las propuestas, el análisis debe enfocarse en la cuestión de ¿por qué los altos niveles de rechazo de Guaidó, López y Capriles?

Los tres, para mayor paradoja, son aspirantes a la presidencia, la real, la auténtica y no la interina, que pudo haber sido y no fue.

En Venezuela los «presidenciables» de los contrarios al chavismo —a mi juicio, mal llamados «opositores»— son tan rechazados como los «presidenciables» del chavismo o fuerzas de la oscuridad. Que a Maduro, Diosdado, Jorge, Tarek y Tareck no los quiera nadie, o muy poca gente simpatice con ellos, es absolutamente normal. No nos sorprende. Lo grave es que los «alternativos» tampoco tengan nada que buscar.

Maduro está acostumbrado a nadar contra corriente. Guaidó y sus acólitos del G4-MUD se molestan, no lo aceptan, y a los que hacemos análisis críticos nos ofenden, nos insultan, sencillamente porque somos «caiga quien caiga» y no jugamos a la verdad, la decimos pura y tajante. Duélale a quien le duela.

Maduro, muy a pesar de mi gusto, ha superado cada prueba, cada batalla, y se ha mantenido en el poder.

Pocos pudieron haber aguantado tantos ataques, planes, etc. La Unión Europea, Estados Unidos, la OEA, el Grupo de Lima y pare usted de contar. No han podido sacarlo del poder.

Esto no puede ser interpretado como una defensa de Nicolás. Nada que ver. Hay muchas razones para estar contra Maduro y su gobierno, su socialismo y su comunismo.

El asunto es ¿por qué los más grandes cerebros de la MUD-G4 no han podido? Han manejado grandes capitales, fortunas, apoyos y para desdicha del pueblo venezolano Maduro sigue allí. Se ríe. Se burla. Goza una y parte de la otra, y hasta lo propicia con aquellas campañas donde lo califican de «burro», de «animal» (con el respeto de las mascotas), de engendro, de todo, y él sigue allí.

¿Cómo una persona de su poca cultura, de su poca preparación, de su cuestionada moral y la de su familia, se mantiene en el poder?

Talibanes rojos, naranjas, amarillos, blancos y azules

No hay nada más parecido a esta «tragicomedia» que los talibanes. Ellos hablan de que llegó la paz, el perdón y cuando los oí recordé inmediatamente a Nicolás. Sin embargo, ellos también a pesar de enfrentarse al ejército más poderoso del mundo, a la ONU, a los israelitas, y a quien más, qué se yo… ocuparon Afganistán. Ganaron la guerra.

¿Quién es el culpable de la pérdida de Afganistán? ¿Quién es el responsable de casi 23 años del régimen chavista que, poderosamente, se acerca a la peor de las dictaduras del mundo, la cubana? No por casualidad ellos son los conductores de nuestro proceso.

Biden sufrirá las consecuencias, no de haber sacado el Ejército de Estados Unidos de Afganistán. No, señor. Eso fue pactado y acordado por Trump. Un error del gobierno del republicano Bush.

Biden, a pesar de que el 68% de los estadounidenses está de acuerdo en salir de esa guerra y de todas, y de no participar en ninguna más, deberá responder por las pavorosas escenas, por ver la desesperación de la gente, por observar cómo estos demonios y fanáticos religiosos se apoderan de una nación, atropellan a las mujeres, a los niños y simulan una paz, únicamente aparente. Las redes, las nuevas tecnologías de la información son el verdugo de las acciones políticas.

Igual ocurre en Venezuela. La diferencia es que los demócratas, el gobierno de Estados Unidos, no salen a acusar y a censurar las redes.

La oposición MUD-G4, el «gobierno de Internet», fracasó. Han sido derrotados una y otra vez por los talibanes chavistas. Ellos lo niegan. Lo ocultan. Montan los laboratorios para atacar a los que criticamos y hasta nos acusan con mil epítetos.

¿Podría ser distinto el resultado del diálogo, del calificado por Guaidó Pacto de Salvación Nacional, que me parece más de salvación personal? Ojalá. Por el bien del pueblo venezolano, cuyas escenas diarias y padecimientos, tienen al país sin liderazgo. Perdieron la conexión. La representación.

Guaidó celebra a «destiempo» en un show absolutamente fuera de lugar e inexacto.

Ni una sola reunión se ha dado en concreto. Firmas y poses es lo solitariamente logrado. Maduro adelanta sus piezas blancas y anuncia que si siguen las sanciones no habrá diálogo. Las elecciones del 21N y la participación opositora es una muestra de «buena fe» (lo digo sarcásticamente) pues no forma parte de un diálogo, que en la mejor circunstancia comenzará el 3 de septiembre y ya observamos toda una campaña opositora por gobernaciones, alcaldías, legisladores y concejales.

Elecciones presidenciales inmediatas no se discutirán. Ni tampoco referendo

De hecho los «presidenciables» participarán para iniciar su campaña con la mirada puesta en el 2024.

Por ahora, como diría el charlatán del siglo, el régimen logró su objetivo: su reconocimiento y el sometimiento opositor.

Guaidó, como diría uno de los mayores críticos que ha conocido el siglo XX, Cantinflas, «no se me adelante, pero tampoco se me atrase».

Si ese diálogo logra el milagro de mejorar las condiciones de vida del venezolano, pues viva Dios, seré el primero en reconocer sus méritos. Hasta el presente todo sigue igual.

Si la MUD-G4 logra alguna gobernación o alcaldía para hacer un papel decoroso —y no el triste papelón del gobernador de Nueva Esparta, de Anzoátegui, de Mérida, de Táchira—, también me alegraré y con mucha humildad admitiré mi error.

De no ser así, de permanecer la oposición con sus incoherencias, con la búsqueda de sus intereses en Monómeros, en Citgo, en las ayudas que no ayudan y en mantener unas ONG que más bien parecen unas vulgares organización para los que quieren gobernar OPG, en desaprovechar las mejores oportunidades para presionar al régimen —como cuando Cuba se levantó y en Venezuela prácticamente no motivaron nada— también lo diremos.

No vuelvan a equivocarse. En Venezuela una fuerza independiente crece, aumenta y no estoy hablando del parapeto de Fuerza Vecinal, esos son muy similares a la MUD. Hablo de la auténtica y real oposición.

Guaidó and company tienen otra oportunidad. Que esta negociación no se convierta en otro negocio.

Ángel Monagas es abogado y comunicador.

20-08-21

https://talcualdigital.com/los-talibanes-de-la-negociacion-por-angel-monagas/

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