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miércoles, 11 de enero de 2017

2017 ¿SIN RESPUESTAS?, ENTRE CIELO Y TIERRA, @susanamorffe





Por Susana Morffe, 09/01/2017

El pasado no podemos revivirlo, el presente nos
 pertenece a todos, el futuro es de Dios.

Un nuevo año para dejar atrás lo malo, recoger lo bueno y emprender un incierto camino en 2017 con aclamaciones de libertad para Venezuela por las ataduras ¿Maléficas? ¿Impuestas? o ¿Permitidas? Cualquiera de ellas impone aplicar lo que se quiere o no para el país.

En la década de 1920, Ayn Rand, judía fugitiva de la revolución rusa, llegó a Estados Unidos con una visión filosófica por todo lo que había vivido. Su causa reflejaba lo que años y siglos después, es un modelo real en Venezuela: “Cuando te das cuenta que, para producir, necesitas obtener autorización de quien no produce nada. Cuando compruebas que el dinero es para quien negocia, ni con bienes sino con favores. Cuando te das cuenta que muchos son ricos por sobornos e influencia, más que por el trabajo, y que las leyes no nos protegen de ellos, más por el contrario, son ellos los que están protegidos. Cuando te das cuenta que la corrupción es recompensada y la honestidad se convierte en auto-sacrificio. Entonces podría afirmar, sin temor a equivocarme, que tu sociedad está condenada”.

Venezuela no quiere:

Muertes de niños en hospitales por falta de medicinas, alimentación y violencia infantil en las calles y hogares.

Verdades ocultas con populismos y propaganda barata para disfrazar la tragedia nacional.

Lucha de poderes enTrumpados en peleas viscerales que son frustrantes para la ciudadanía del país. Oposición que no es alternativa.

Componendas políticas de grupos que atesoran la corrupción en sus ideas.

Pérdida de identidad nacional con imposición de modelos de Cuba y Siria.

Los recursos en manos de extranjeros, hipotecado el país con deudas millonarias que oscurecen el futuro de las nuevas generaciones.

Aumentar el salario mínimo sin tomar en cuenta la inflación, el juego perverso que hace el régimen postrado ante sus propias debilidades de incapacidad.

Venezolanos haciendo trueques y ventas personales para sobrevivir.

Un presupuesto nacional sustentado con tráfico de drogas por carteles de regimientos.

Las Fuerzas Armadas gobernando con injerencia en asuntos de la economía venezolana.

Ser el sitio más peligroso del planeta. No a la compra de armamentos innecesarios.

Venezuela quiere:

Líderes verdaderamente más humanos y comprometidos con la sociedad para salvar a Venezuela.

Diferencias y discrepancias por objetivos entre oposición y oficialismo.

Niños venezolanos, sanos y preparados para los retos que deberán enfrentar en el futuro.

Libertad plena de pensamientos e ideas, democracia fortalecida y verdadera equidad.

Productividad a todo nivel con oportunidades de empleos y progreso para jóvenes, mujeres, hombres y adultos mayores.

Unas Fuerzas Armadas dedicadas a proteger y defender nuestra soberanía.

Justicia donde prevalezcan los valores institucionales y las decisiones del pueblo.

Volver a tener navidades y año nuevo sin escasez.

Para lograr todo lo anterior se requiere de un valeroso personaje y un compromiso colectivo que permita la depuración absoluta de individuos amparados en una constitución amañada.

Una nueva constituyente es una de las fórmulas para el cambio productivo en Venezuela, según los analistas ¿Por qué se repite siempre lo mismo?

Algo más, no insistan con la cómica de la mesa de diálogo. El país se ha vuelto miserablemente aburrido, sin horizonte.


Susana Morffe
@susanamorffe