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lunes, 2 de enero de 2017

Venezuela comienza el cuarto año de recesión económica por @contrapuntovzla


Por Adelaida Padrón


Aunque el Gobierno señala que 2017 marca el inicio de la recuperación, todo apunta a que el cuadro de deterioro productivo se prolongará durante los próximos 12 meses

La ausencia de cifras oficiales por parte de las autoridades venezolanas complica la evaluación formal de la economía. Sin embargo, esta ausencia de estadísticas no impide que la población viva de forma directa el deterioro que genera la precaria actividad productiva del país.

Varios organismos y analistas han hecho el ejercicio de calcular el comportamiento de las principales variables económicas de Venezuela, lo que ayuda a cuantificar lo que de forma indirecta resiente el venezolano sobre su calidad de vida.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en el año 2016 Venezuela experimentó una caída de -9,7% en su Producto Interno Bruto, muy similar a la estimación del Fondo Monetario Internacional, que calcula la contracción en 10%. Otras firmas tienen visiones más negativas sobre el comportamiento de la economía, como Ecoanalítica, que la calcula en 11,3%.

Conforme señalan representantes de Conindustria, con estimaciones hasta mediados de 2016, el sector industrial del país vive una contracción parecida a la Gran Recesión experimentada a inicios de los años 30 por Estados Unidos, pues la capacidad utilizada de la manufactura cayó a 35,2% y 83,9% de las empresas reportan un descenso en la producción.


                                                  Foto: Archivo

Este enfriamiento productivo viene de la mano de los menores ingresos petroleros reportados desde 2013 a la fecha, lo que incidió en un recorte profundo en las asignaciones de divisas para importación de materias primas y bienes de capital, a la par de los controles de cambio y de precios.

                                         Infografía: Rafael Farrera

El empleo

A pesar de que el Gobierno decretó el Estado de Emergencia Económica, instauró la Agenda Económica Bolivariana y esquematizó un plan de impulso a través de 15 motores, la economía se desplomó.

                                              Foto: Ivonne Morales

No obstante, el vicepresidente de Planificación, Ricardo Menéndez, ha asegurado que las cifras más bajas de desempleo en Venezuela se han registrado en los últimos tres años, gracias al esfuerzo del Gobierno por blindar el sistema de protección social al pueblo. No obstante, las cifras de empleo del Instituto Nacional de Estadística no se actualizan desde abril, cuando la tasa de desocupación de calculaba en 7,3%.

Sin embargo, los expertos observan que ha ocurrido un deterioro en el empleo en Venezuela, ya que a pesar de la existencia de la “estabilidad laboral” o inamovilidad permanente muchas empresas han pactado salidas voluntarias de su personal debido al bajo nivel productivo que experimentan. En otros casos, las industrias llegan a acuerdos con el personal para que permanezcan por meses en sus hogares, fuera de sus lugares de trabajo, cobrando lo básico por esa misma razón.

                                                   Foto: Archivo

Un ejemplo reciente de esta práctica, que es común en las zonas industriales del país, es el caso de Ford Motors que suspendió operaciones en el país hasta abril de 2017, tal como lo confirmó su presidente para América Latina, Lyle Watters.

Maryolga Girán, presidente de la Comisión de Asuntos Laborales de Conindustria, ha señalado en varias ocasiones que muchos de estos trabajadores han buscado opciones en el mercado informal como bachaqueros, ya que el empleo formal se ha precarizado. Lo más grave de esto tiene que ver con las perspectivas del mercado ya que, según sus estimaciones, se está perdiendo al talento joven que se marcha del país sin que las empresas puedan retenerlo, porque no tienen capacidad de ofrecerles algo atractivo.

Lo alarmante de los distintos cálculos de organismos y firmas de economistas sobre la evolución del PIB es que todas coinciden en que durante 2016 la economía tuvo una actividad muy inferior a la reportada en 2015. En 2014 el PIB se contrajo en 3,9% y en 2015, 5,7%. Esto implica que el país suma así 12 trimestres consecutivos de caída general en su producción de bienes y servicios, descenso que se profundiza más cada vez.

                                            Foto: Jonathan Lanza

Para Ecoanalítica la nación está sumida en una recesión económica de una magnitud significativa, lo que se hace evidente si se le compara con las experiencias de otros países que han vivido algo similar incluso por períodos más largos.

“Aunque Venezuela solo tiene tres años continuos de contracción económica (2013-2016), en Ecoanalítica estimamos que ha registrado una disminución de su producto en este período incluso mayor que la que experimentó Nicaragua en nueve años (1984-1993), con una caída de 19,6%”.

                                                   Foto: Archivo

Por su parte, el Banco Mundial lo ve de la siguiente manera: “Venezuela atraviesa una severa estanflación (estancamiento más inflación). Se estima que el PIB se contrajo por encima del 10% en 2016, lo cual muestra una contracción acumulada del producto de más del 20% desde 2013”.

Lo que viene

De cara a 2017 el panorama no luce mucho mejor, ya que todo apunta a que sería el cuarto año consecutivo de contracción de la economía. La producción lograda en el período sería inferior a la reportada en 2016. Es decir, caída sobre caída.

                                       Foto: Anthony Ascer Aparicio

Estas perspectivas se sostienen sobre la premisa de que el modelo económico seguirá sin variaciones de fondo en un contexto de bajos ingresos, aunque se espera que el mercado petrolero se recupere. Los mejores escenarios indican que la cesta de hidrocarburos de Venezuela podría promediar 45 dólares por barril en el año, lo que implicaría un alivio con respecto a 2016, cuando promedia 34,94 dólares por barril. No obstante, ese pequeño margen adicional es insuficiente para atender las necesidades de la economía y, a la vez, honrar compromisos externos de la nación y de Pdvsa, que se acercan a los 14 millardos de dólares el próximo año.

A juicio de Ecoanalítica, para cerrar la brecha externa en 2017 Venezuela necesita que la cesta petrolera promedie 62 dólares por barril.

Asdrúbal Oliveros, director de esta firma, estima que en el mejor de los casos el desempeño del PIB puede ser igual a cero, o sea, permanecer sin mayores variaciones con respecto a lo reportado este año. El Fondo Monetario Internacional, por su parte, cree que la caída será de 4,5% y la Cepal, de 4,7%.

                                       Foto: Anthony Ascer Aparicio

La traducción de esto es que el tamaño de la economía venezolana se seguirá reduciendo y que el músculo productivo se debilitará aún más, lo que incluye más contracción del tejido industrial, aumentando la propensión de concentrar los esfuerzos de producción en algunos rubros, con más cierres de líneas de manufactura o incluso de plantas.

Esta tendencia de los últimos años se traduce en una menor oferta de productos con la desaparición total de algunas marcas y presentaciones, algo que limita la capacidad de elección del venezolano.

En general, las transnacionales han decidido dejar de inyectarle recursos a sus subsidiarias en Venezuela, mientras una porción desconsolidó las operaciones locales para evitar que siguieran afectando sus resultados económicos globales y otra parte simplemente abandonó el país. Han sido emblemáticos algunos casos este año, como los de Kimberly Clark y Guardian de Venezuela.

Pero esta realidad no solo se vive en las grandes empresas. También las pequeñas industrias y los comercios formales sufren el rigor de la debilitada actividad económica, en un contexto donde periódicamente se decretan aumentos salariales que no están atados a la productividad, entre otras obligaciones y regulaciones de difícil cumplimiento.

Oferta oficial

Sin embargo, las proyecciones desde el Gobierno son más optimistas. Para el ministro de Comercio Exterior e Inversiones, Jesús Faría, “el año que viene tendremos por primera vez, en tres años, un repunte de la actividad económica”, que él calcula “entre 1,5 y 2 puntos del Producto Interno B”. La razón de este repunte se centra en el control de la especulación y de la inflación, y en el estímulo a la actividad productiva que dará el Gobierno.

El propio Presidente Nicolás Maduro ha señalo que “2017 y 2018 tienen que ser dos años de la recuperación, de la contraofensiva victoriosa económica, política, social, cultural de la revolución y de la patria toda, son dos años de la contraofensiva, es una agenda de la contraofensiva del Plan de la Patria”.

Según sus estimaciones, vienen “dos años de ofensiva”, luego de haber vivido el período 2013-2014 de “arranque de la guerra económica (…) y luego 2015-2016 dos años de agresión oligárquica nacional y del imperialismo internacional, y ya vamos saliendo de esa situación. 2017 y 2018 tienen que ser los años de la recuperación”.

01-01-17