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lunes, 2 de julio de 2018

La buena mala suerte por @ClaudioNazoa



Por Claudio Nazoa


Ella

Soy del género masculino atrapado en un cuerpo de mujer. Mi placer y mi deber es esperar cada mes la llegada de un desconocido. Sin él, mi vida es inocua y no tiene sentido… cuando llegue debo aprovecharlo sin importar quién sea.

Mi instinto me indica que hoy podría ser. Algo ocurre. Siempre sé cuándo debo estar listo. La casa se está tornando húmeda… Falopio me llama.

Si de mí dependiera no escaparía ni uno. Se escapan porque aun siendo parte de una máquina perfecta, algunos mueren pero… ¡Ya está! Ahora todo depende de ella. Ojalá y sepa manejar la situación.

La casa se vuelve agua… la llegada es inminente. No importa cuántos son, siempre son muchos pero a veces ninguno me encuentra.

—¡Epa, epa…! Es a mí a quien buscan. Vengan… ¡Qué mala suerte! Siempre me enamoro de espermatozoides despistados. Esto de ser un óvulo solitario no me está gustando… ¡Aquí estoy…! ¿Por qué nunca me ven? ¿Por qué no se esfuerzan un poco más?... Ya casi llegan…

Él

Soy uno entre trescientos millones. Pronto saldré disparado como un cañonazo junto a otros parecidos pero diferentes a mí. No sabemos hacia dónde vamos, aunque sabemos que uno sobrevivirá y creará vida… ¡Ojalá sea yo y no alguno de mis hermanos!

Estoy vivo pero, como ente solitario, también estoy muerto. Dependo de tantas casualidades que mi destino es incierto. Si no logro salir no llegaré a ser ni siquiera un pedazo de algo.

México y Nicaragua en la ecuación Cuba-Venezuela por @polis360



Por Piero Trepiccione


Dos acontecimientos hemisféricos están llamando poderosamente la atención en las últimas semanas. En primer lugar, las decenas de asesinatos ocurridos en Nicaragua en el marco de las protestas antigubernamentales contra Daniel Ortega, que han enlutado a cientos de hogares y han generado acciones represivas desde el Gobierno a un sinfín de líderes sociales y religiosos con la consiguiente condena internacional. La inestabilidad nicaragüense se acrecienta día a día por el retorno a formas que coliden con la barbarie, cuyo único objetivo es mantener el poder a toda costa a un hombre que ha estado vinculado a él durante los últimos 30 años.

En segundo lugar, las elecciones mexicanas siempre están en el centro de la noticia continental por la importancia geopolítica y económica de este país. Ahora nuevamente se repite la historia, y además, se le agrega el ingrediente de la ventaja porcentual que ha logrado Andrés Manuel López Obrador sobre sus contendientes que, de mantenerse, le adjudicarán una contundente victoria que añade nuevos elementos discursivos y fácticos en la posición que México tendrá en relación a Estados Unidos y el resto del continente. Lo que ocurra en las próximas semanas en México y Nicaragua tendrá sin duda impactos en el eje configurado entre Cuba y Venezuela para abordar la política global.

Daniel Ortega promotor de la revolución sandinista siempre ha sido un aliado fundamental de Cuba. En los foros hemisféricos y mundiales así lo ha dejado saber sin ningún disimulo. Aunque su posición con respecto al manejo de la economía es muy pragmática y se ha entendido con los empresarios locales y globales sin ningún problema, su dependencia con Venezuela ha sido muy elevada. Con la geopolítica petrolera, primero Chávez y luego Maduro han apoyado con financiamiento y subsidios a Nicaragua lo que permite el apuntalamiento de Ortega y mantener su esquema populista. Con el cambio de la situación económica venezolana y la complejización de su política interna, el mandatario nicaragüense resiente el apoyo y se resquebraja su férreo control interno por lo que ha acudido a la dura represión para sobrevivir. En este caso como vemos, puede haber incidencias desde y hacia el eje Cuba-Venezuela.

Una eventual victoria de AMLO en México sin duda alguna cambiaría la posición diplomática de este país con respecto al eje Cuba-Venezuela. En el periodo presidencial de Peña Nieto que llega a su fin, la diplomacia mexicanaestuvo muy activa en relación al caso Venezuela alineada con la mayoría de los países de la región que no reconocen las últimas elecciones presidencialesdel pasado 20 de mayo. Es conocida la admiración de López Obrador por Fidel y Raúl Castro. Esto pudiera influir en la posición que el Gobierno mexicano asuma en los próximos meses. Aunque algunos analistas consideran que no será un cambio radical lo más probable es que se baje el tono con relación al eje Cuba-Venezuela. Esto habrá que monitorearlo día a día, porque la complejidad de la relación México-Estados Unidos en este momento histórico y su particular situación interna, harán que AMLO tenga que demostrar su capacidad de negociación política.

La ruta interna por @garciasim



Por Simón García


El régimen logró sembrar la discordia entre los venezolanos, manipular el resentimiento y poner a una parte del país contra la otra. Quebró fundamentos del gentilicio, valores e identidades, llenando de fango ideológico la conciencia social. El escalón unitario superior, el de la reunificación de la nación, exige sanar estas heridas y restablecer una cultura cívica responsable. Para lograrlo, el primer paso, es no seguir dividiendo a la sociedad entre chavismo y antichavismo.

Entre la oposición partidista, de naturaleza fundamentalmente política y la oposición social, la que se expresa en las demandas de sobrevivencia de la población, hay un largo desfase. En general, partidos y políticos, tienen una agenda de los discursos, que pocas veces desciende a la tierra arrasada cotidianamente por las crisis. Situarse en el segundo escalón implica que los partidos y los políticos dejen de flotar como burbujas desvinculadas de la sufriente realidad.

La oposición articulada a los partidos no ha podido mantener una integración estable y frecuentemente revela una división con partes tan incongruentes como las de una esfinge. Por qué no logra unirse efectivamente es un enigma que la estrangula. Ante su inexistencia, toda la oposición ( o de casi toda si se considera que hay fundamentalistas que defienden que la oposición se fortalece depurándose) clama a las élites políticas por acuerdos durables entre ellas, como primer escalón para construir confianza y potenciar la eficacia.

Si no recorremos bien esta ruta interna, no podremos abrir junto al país la ruta mayor que conduzca a una transición negociada del autoritarismo a la democracia. Negociada significa progresiva, con participación de actores pertenecientes a los dos proyectos de país enfrentados y con un desenlace nacional, pacífico y electoral.

Esta ruta se configura como solución alternativa más probable a medida que los factores internacionales, aun combinando distintos planes para lograr el restablecimiento de la democracia en Venezuela, pongan énfasis en el entendimiento interno para introducir liberalizaciones económicas, institucionales y políticas. Una vía que no está predeterminada y en la que la oposición tiene que estar unida si quiere influir en una determinada variante.

Las enfermeras y “el presidente obrero” por @goyosalazar



Por Gregorio Salazar


Un enfermero de la maternidad Concepción Palacios muestra su zapato de goma ante la cámara. La suela prácticamente ha desaparecido desde la mitad del calzado hasta el extremo del tacón. Alguien le indica que él está yendo a trabajar descalzo. Y él responde que gana quinientos mil bolívares quincenales. Es decir, no le alcanza ni para comprar una lata de sardinas, que ya superó el millón.

Enfermeras y enfermeros de distintos centros asistenciales del sector público llevaban hasta el jueves cuatro días de protestas en la calle. Algunos admiten que las condiciones infrahumanas en las que están viviendo no les permite un estado de salud mental como el que se requiere para atender pacientes.

Los ingresos de la mayoría anda por el millón de bolívares mensuales, menos de medio dólar por mes al cambio no oficial. “Y un paquete de toallas sanitarias cuesta 7 millones. Dime de dónde los saco”, señala una de las enfermeras unida a la protesta.

Reclaman uniformes, botas, implementos y, lo principal, un salario digno porque con el actual apenas si pueden cubrir el pasaje. Después de protestas escalonadas durante varios meses, el gremio declaró el paro indefinido desde el pasado lunes. Salieron pacíficamente a expresar por el drama existencial en que los ha hundido el régimen de Maduro, pero también a reclamar por los insumos y medicamentos que se necesitan para atender a sus pacientes. Si no, ¿qué sentido tiene asistir a sus puestos de trabajo aunque sea dejando sus propias penurias a un lado? No hay suministros ni para asear los pisos de los hospitales y en ocasiones ni para desinfectar los quirófanos con un mínimo de garantías de seguridad.

Los trabajadores de la maternidad bloquearon la avenida San Martín, los del Pérez Carreño cerraron la avenida O´Higgins, pero también salieron a la calle los del hospital infantil J.M. De los Ríos en San Bernardino, los del Hospital Central de Maracay, en la Clínica Popular y el Materno Infantil de El Valle, lo mismo en El Algodonal. Pero el régimen, que mima a los militares porque sabe que su último sostén son la represión y las armas y acaba de darle aumentos de entre 4 y 16 salarios mínimos, apenas si se ha manifestado en dos tipos de respuesta: a los trabajadores del Hospital Clínico de la UCV le enviaron unas cajas Clap, un mendrugo como para que no murieran todavía de hambre, y a las enfermeras de la maternidad les llegaron los maleantes paramilitares que llaman colectivos para amenazarlos con atacarlos si persisten en su protestas, que es decir en el reclamo por condiciones dignas de trabajo y de vida.

Mientras las enfermeras y la clase trabajadora en general vive ese calvario, no hay día en que desde la panoplia mediática del oficialismo no se proclamen las virtudes del llamado “presidente obrero”, pese a que acabó con el poder adquisitivo de los trabajadores, las convenciones colectivas, desmanteló los sindicatos independientes y mantiene una política de acoso contra los gremios que protestan en defensa de sus afiliados.

Juan Manuel Trak: En Venezuela el caos se va a naturalizar por @contrapuntovzla



Por Vanessa Davies


Los venezolanos están pasando tanto trabajo que es imposible que se coordinen políticamente, advierte el sociólogo y analista. Mientras el Gobierno critica el neoliberalismo, la sociedad “está a merced del mercado negro, que es el peor de todos"

Para bien o para mal, el de Venezuela es un caso digno de estudio para cualquier sociólogo. No en vano una de las radiografías más descarnadas de Venezuela la hace un sociólogo llamado Juan Manuel Trak, investigador y consultor en análisis de entornos y encuestas de opinión.

Los venezolanos están en un “sálvese quien pueda”, concluye este doctor en Procesos Políticos Contemporáneos, sociólogo de la Universidad Católica Andrés Bello y magíster en Ciencia Política de la Universidad de Salamanca.
En conversación telefónica con Contrapunto, Trak sostuvo que el caos “se va a naturalizar” y opinó que en el bloque de poder hay por lo menos dos bloques que se cuidan mutuamente mientras las instituciones cada vez pierden más peso.

—Hay protestas por agua, protestas por transporte. Pero ¿esas protestas en qué se inscriben, desde el punto de vista político?

—Vemos que hay un repunte de las protestas luego de que el evento electoral pasó. Se evidencia que la carencia en la satisfacción de servicios, comida y medicinas, al igual que el proceso hiperinflacionario han llevado a gremios, sectores y comunidades a protestar para reclamar soluciones. Son protestas por demandas puntuales. Desde el punto de vista político las protestas parecen estar aisladas, los partidos políticos no parece que están en condiciones de articularlas; lo que han hecho es replicar la protesta o hacer un diagnóstico del por qué, pero no generan nada propositivo para que el Gobierno, como mínimo, se siente a dialogar sobre el modelo.

—¿La oposición está desconectada de esa protesta?

—Percibo que buena parte de las oposiciones están desconectadas de la protesta. No es que no haya un político conectado, pero un movimiento político que canalice esa energía, no lo hay. Hay acciones individuales de políticos, como José Manuel Olivares en el área de la salud, pero que eso pase a un movimiento orgánico es mucho más difícil.

La crisis humanitaria en Venezuela es una operación política, por @beatrizbecerrab ‏




BEATRIZ BECERRA BASTERRECHEA 30 de junio de 2018

Gracias a esta crisis, el régimen puede usar los CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) para comprar adhesiones y votos en las elecciones fraudulentas que organiza

Desde el año 2005, más de dos millones de venezolanos han dejado su país. Según ACNUR, el 60% de ellos se encuentran en situación irregular. Los motivos de la emigración fueron políticos y económicos desde el principio, pero la crisis que vive el país ha acentuado de forma dramática las salidas por pura voluntad de sobrevivir. Creo que ya lo sabe todo el mundo, pero vale la pena recordarlo: Venezuela sufre un terrible desabastecimiento de todo tipo de productos, incluidos la comida y los medicamentos. Cada día, miles de personas cruzan la frontera con Colombia y —en menor medida— con Brasil. Algunos se quedan allí, otros regresan después de comprar, con el poco dinero que les queda, los productos de subsistencia que necesitan.

He podido comprobar esta situación sobre el terreno durante la misión que el Parlamento Europeo ha enviado a Cúcuta, en la frontera colombiana.

Humillar la academia, por @camilodeasis



Juan Guerrero 01 de julio de 2018
@camilodeasis

Ese contraste entre riqueza académica, intelectual mientras apenas se sobrevive con poco más de 1 dólar, es inmoral, obsceno y ofende la dignidad de un profesional.

Mi esposa llega a la casa visiblemente consternada y entristecida. Me cuenta que en su universidad, en el Departamento de Matemática, a uno de los profesores lo encontraron en su sitio de trabajo medio desmayado. –Pero no quiso ser atendido. Se fue a dar su clase, me dice.

Al rato me comenta que por las redes sociales, en su grupo de contactos, informan que el profesor Pablo Pérez fue rescatado por sus estudiantes, quienes tuvieron que hacer una colecta y comprarle dos arepas con queso. –Estaba tan débil que no podía sostener la arepa para masticarla, -me dice. –Mientras estaba explicando un ejercicio, de repente se desvaneció y lo tuvieron que sostener y sentar para que se recostara en su escritorio.El profesor Pérez tiene que caminar 60 cuadras para llegar hasta la universidad. De ida son 30 cuadras e igual de regreso. Si tiene suerte, se monta en el autobús de los estudiantes y se queda cerca de donde vive, por barrio Unión, en Barquisimeto. Con todo y doctorado no tiene capacidad monetaria para mantener su vehículo, ni tampoco para comprarse ropa ni zapatos. Todo eso me lo comenta mientras su mirada se torna enrojecida y la rabia e impotencia se traducen en palabrotas y maldiciones contra el régimen.

Feudalismo del siglo XXI, por @fernandocaminop




Fernando Camino Peñalver: 01 de julio de 2018
@fernandocaminop

En su fase terminal el régimen optó por pasar del denominado socialismo del siglo XXI a una conducta político-militar, muy similar a la que empoderó a los señores feudales de la edad media. Este comportamiento, alejado del desarrollo económico del mundo moderno, se inicia con el nombramiento por parte del gobierno, de responsables oficiales de la producción y distribución de los bienes fundamentales de consumo de la población.

El régimen, con la aplicación del socialismo del siglo XXI a través de sus dos planes de desarrollo socialista, destruyó casi totalmente al sector productivo privado. Primero con la ocupación de unidades de producción primaria y con la toma de agroindustrias, para luego monopolizar las áreas de la actividad del agrocomercio y de los canales de distribución y comercialización de alimentos de nuestra población.

Las riquezas de la fe, por San Josemaría Escrivá




San Josemaría Escrivá 01 de julio de 2018

El Fundador del Opus Dei habla del amor a la libertad como uno de los tesoros de la fe cristiana.

En este canto a las riquezas de la fe que es la Epístola a los Gálatas, San Pablo nos dice que el cristiano debe vivir con la libertad que Cristo nos ha ganado (1). Ése fue el anuncio de Jesús a los primeros cristianos, y eso continuará siendo a lo largo de los siglos: el anuncio de la liberación de la miseria y de la angustia. La historia no está sometida a fuerzas ciegas ni es el resultado del acaso, sino que es la manifestación de las misericordias de Dios Padre. Los pensamientos de Dios están por encima de nuestros pensamientos, dice la Escritura (2), por eso, confiar en el Señor quiere decir tener fe a pesar de los pesares, yendo más allá de las apariencias. La caridad de Dios –que nos ama eternamente– está detrás de cada acontecimiento, aunque de una manera a veces oculta para nosotros.

domingo, 1 de julio de 2018

Menos de un dólar al mes por @hcapriles



Por Henrique Capriles


El miércoles pasado, el gobierno anunció que el nuevo salario mínimo en nuestra Venezuela es de menos de un dólar al mes si lo calculamos según la tasa a la que realmente tienen acceso los venezolanos. ¡Y tienen el cinismo de contarlo como una buena noticia!

Para ponerlo en dos platos: el salario mínimo de un trabajador, restando el bono de alimentación, es de 3 millones de bolívares. Menos de un dólar al mes.

Este es el cuarto “incremento” que han tenido que anunciar en lo que va de 2018, obligados por una hiperinflación de la cual ellos son los únicos culpables y que ha ubicado el ingreso mensual de cada trabajador como el más bajo del mundo.

La gente no es tonta. Todos en Venezuela sabemos en qué se traduce cada aumento. ¡Y si no vean qué pasó con los otros tres incrementos de este mismo año para darnos cuenta! Lo dije en este mismo espacio la semana pasada: las cifras de hiperinflación que se nos vienen encima a los venezolanos deberían espantar al planeta entero. Y además son el principal argumento en contra de los culpables del desastre que estamos padeciendo.

Un gobierno que se ve obligado a llevar el salario integral (es decir: el sueldo más el bono de alimentación) de 2.555.500 de bolívares a 5.196.000 bolívares sólo pone en evidencia su propia incapacidad en materia económica. Evidencia también que ni siquiera a las pocas familias, a las que les llega ese mecanismo de extorsión a través del hambre que es la caja CLAP, les alcanza la plata. Cada vez les cuesta más mantener su modelo inviable, porque hasta a los pensionados los dejaron por debajo del sueldo mínimo. ¡Y tanto que han manipulado y maltratado a los respetables abuelos, quienes dependen de una pensión por la cual trabajaron durante décadas!

Y mientras esos abuelos están llevando sol y agua en la cola de un banco, donde ni siquiera los dejarán cobrar en efectivo, en el gobierno nadie sacrifica sus privilegios. Por ejemplo: no harán que PDVSA deje de ser alcahueteada por el Banco Central de Venezuela, porque no quieren detener el déficit.

Y ese déficit lo estamos pagando los venezolanos con la hiperinflación.

Así de simple. La hiperinflación en Venezuela es una consecuencia de los controles y las pésimas decisiones económicas. Sin embargo, lo más cruel es que en Miraflores decidieron endeudarnos en lugar de frenar esta locura. Es así: la hiperinflación es la manera en que el gobierno le cobra a los pobres la deuda en la que se metieron para poder mantener sus chanchullos.

Ana Rosario Contreras: Las enfermeras estamos en pobreza extrema por @ElPitazoTV



Por Armando Altuve


La presidenta del Colegio de Enfermería del Distrito Capital aspira a que el Ejecutivo nacional otorgue al personal salarios similares a los que ha aprobado para los funcionarios de la Fuerza Armada Nacional

El teléfono celular de Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermería del Distrito Capital, no ha parado de sonar desde que arrancó el pasado lunes, 25 de junio, el paro indefinido del personal de enfermería en los hospitales públicos del país para exigir mejoras salariales. De hecho, lo mantiene conectado al CPU de su computadora para cargar la pila y evitar que se le apague. A su celular no han dejado de llegar mensajes ni llamadas sobre reportes de lo que ocurre en los centros de salud donde hay protesta activa, denuncias o solicitudes de entrevista. “El gremio de enfermería decidió alzar su voz porque está cansado”, asegura.

Contreras afirma que tomar la decisión de ejecutar un paro indefinido no fue fácil, aunque reconoce que, desde hace cuatro años, el sector salud está inmerso en paralización técnica porque no hay insumos para atender a los pacientes. Fue el reciente aumento de salario mínimo integral de Bs. 5.196.000, decretado por el presidente Nicolás Maduro, lo que motivó al personal de enfermería a pararse. “Pareciera que el Presidente no está enterado de que hoy un cartón de huevos cuesta cuatro millones de bolívares”, cuestiona.

Como enfermera con más de 30 años de servicio, Contreras relata lo que es vivir con un salario de Bs. 1.200.000 mensual: dice que no le da pena admitir que en su casa ha tenido que cocinar lentejas con arroz tres veces a la semana; asegura que olvidó el sabor del pollo y piensa que el banco le embargará bienes porque su sueldo no le permitirá pagar sus tarjetas de crédito. El sueldo no alcanza para comprar detergentes para lavar los uniformes ni reponer sus zapatos. “Las enfermeras estamos en pobreza extrema”, enfatiza.

El grito desesperado resonó en otros estados: el 25 de junio, cuando empezó el paro, la actividad se desarrolló en 19 hospitales de Caracas; al día siguiente, en varios centros de salud de 17 estados y, luego, en todos los 24. A la protesta se sumaron médicos y obreros. El paro es presencial. No se abandonará el hospital y solo se atenderán las emergencias, a pesar de que los servicios también registran fallas en insumos y medicamentos. “Maduro estaba al tanto de este descontento y sabía que esto iba ocurrir”, sostiene.

Fútbol, disfrute y cohesión por @perroalzao



Por Arnaldo Esté


El disfrute es grande y uno le roba tiempo a todo para tener el placer de contemplar, con curiosos artilugios digitales y televisivos, la pasión humana. Más allá del bello desempeño de los divos, su destreza, ingenio, inteligencia y creatividad, los locutores y comentaristas, que, aunque a veces resultan muy enfáticos y dicharacheros, los hay muy buenos y enterados, ponen de relieve los detalles y le prestan mucha atención a la organización, cohesión y estado de ánimo de los equipos.

No es para menos, con el solo mirar los partidos se siente subir y bajar la temperatura y desearía estar allá para dejarse traspasar por el ambiente y hacerse cómplice de esos estados de ánimo.

Para mí las fidelidades e identificaciones con uno u otro equipo son geográficas y culturales, como supongo que son para muchos venezolanos. Latinos, luego latinoamericanos y después una inevitable separación y escogencia y aparecen linderos: Colombia, Argentina, Brasil, México y Uruguay. Con el rollo emocional de tener que llegar a verlos enfrentados.

Y duele que Venezuela no sea un país futbolero y que la Vinotinto no sea algo más que un germen. Pero duele más aún, y con mayor profundidad y tiempo, nuestra descohesión como país y el flaco entusiasmo que nuestro pobre espectáculo propicia. Solo por disciplina profesional seguimos las noticias del gobierno nacional y las declaraciones de sus jefes en el uso de una mentira desbocada, reiterativa y poco pensada.

En este cuadro mantiene nuestra atención el trabajo de sólidos, capaces y persistentes periodistas, que, como los mencionados comentaristas del fútbol, nos mantienen en el obligado compás, nos sacuden las almohadas y obligan nuestro compromiso.

Muchos han tenido que refugiarse, con no poco esfuerzo, en portales y redes que, con una aguda versatilidad, acompañan los minutos y horas de las cosas. Comparten el trabajo y los logros con generosidad y baja mezquindad, al punto de comenzar a sentirse si entre ellos y esa manera de hacer no estarán incubándose nuevos sentidos y propuestas.

La vértebra perdida de Venezuela por @Gvillasmil99


Por Gustavo J. Villasmil-Prieto


“Hay escasas energías en España; si no las atamos unas con otras, no juntaremos lo bastante para mandar a cantar a un ciego”.
José Ortega y Gasset. España invertebrada (1921)

Hasta aquel febrero de 1989 había sido la fe en el “estado mágico”- el mismo al que se refiriera Fernando Coronil en su notable ensayo- la que nos mantuvo mal que bien juntos, anestesiando nuestros dolores y sedando la expresión de esas contradicciones por demás comunes a cualquier sociedad pero que para nosotros se antojaban imposibles, tan felices como éramos con nuestros viajes anuales a Miami, nuestro 5 y 6 dominical, nuestros Caracas-Magallanes y nuestras reinas de belleza.

Hasta que un día se rompió el hierro caliente que sirviera de eje a aquel juego consistente, como escribiera Diego B. Urbaneja, en evitar que “todo el mundo se pusiera bravo el mismo día”. Porque tan temido día llegó, ¡cómo olvidarlo! Estábamos de guardia en el Hospital Vargas: “¿qué pasará, que ya he visto correr a un gentío con televisores a la espalda, cajas de “conflei” y tarros de mayonesa en las manos?”, preguntó ingenuamente alguno de nosotros. La Emergencia del hospital colapsó en pocos minutos: algo inusual y terrible acontecía en las calles de Caracas y no sabíamos qué. A la mañana siguiente lo comprendimos todo: los medios lo llamaron “el Caracazo”. Con él tocaba a su fin el “país conahotu”, el “país para querer” de mi infancia.

La siguiente década sería la del desmontaje –ladrillo a ladrillo- de todo el edificio institucional venezolano así como de todos los resortes sociales que nos habían legado 40 años de una paz por aquel entonces impensable en Colombia, en Centroamérica o en los países del Cono Sur. Y fue cediendo hasta el colapso, aplastada por el peso de esa sociedad sin densidad ética que éramos y aún somos, la “vértebra” osteoporótica del rentismo que hasta ahora sirviera de eje a nuestra vida como país sin conflictos.

Recomendaciones del IESA para hacer compras inteligentes en hiperinflación por @IESA



Por Betsy Alvarado V.


La analista financiera y profesora del Instituto de Estudios Superiores de Administración (Iesa) Rosa María Rey, ofreció una serie de recomendaciones para que los venezolanos puedan hacer compras inteligentes en medio de la hipeinflación que atraviesa la nación.

“Las recomendaciones que voy a dar son recomendaciones de sobrevivencia”, advirtió la analista en entrevista para Circuito Éxitos

“Yo recomiendo básicamente tres cosas; una es que hay que ser rápidos; dos, hay que ser flexibles y otra cosa que recomiendo -que ya es psicológico- es que no se mortifiquen con lo que costaban ayer las cosas, lo que está claro en una economía hiperinflacionaria es que hoy están más barato que mañana; entonces todo lo que yo pueda comprar hoy sin importar a qué precio esté, estoy clara que comprarlo hoy va a ser un ahorro en comparación con lo que va a estar mañana en el mercado”, destacó.

Buen momento para pedir crédito

Otras de las sugerencias de la profesora del IESA es pedir crédito “porque una tarjeta de crédito está al 29 por ciento que redondeando no llega al 3 por ciento mensual; entonces cualquier cosa que aumente más del 3 por ciento mensual vale la pena comprarla ahora. Lo compro con la tarjeta de crédito y lo voy pagando”, dijo.

*Visitar varios sitios para comparar precios y “compren donde esté más barato”.

*En una economía hiperinflacionaria el trueque se vuelve en todo su esplender; entonces es comprar cosas que se puedan cambiar por otra.

*Puede ser que algo envasado y procesado sea más barato que el producto crudo, “hay que estar pendientes y comparar precios”

“Eso es lo que puedo recomendar, de verdad, son estrategias de sobrevivencia que quizá no son las mejores pero de alguna manera algo pueden resolver”, comentó la analista.

La integración hemisférica y las ideologías, por @ENouelV




Emilio Nouel V 30 de junio de 2018

Las relaciones políticas y económicas de los países que integran el hemisferio americano han estado marcadas por encuentros y desencuentros a lo largo de los dos últimos siglos de vida independiente. Convergencias y pugnas, rivalidades y alianzas, debates enconados y consensos, entendimientos e incomprensiones, han caracterizado la dinámica de vínculos e intercambio en las Américas.

Los intentos fallidos y/o incompletos de integración y cooperación, impulsados durante ese largo recorrido, son la secuela, sobre todo, de las ideas que han inspirado a los hombres públicos del continente, más allá de los factores estructurales que condicionan nuestras sociedades.

Enseñanzas de san Josemaría acerca de la santificación del trabajo profesional, por Vicente Bosch



Vicente Bosch 30 de junio de 2018


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El tema de la santificación del trabajo es central en la enseñanza de san Josemaría: el Opus Dei “es camino de santificación en el trabajo profesional”; el eje o el quicio de la santificación en medio del mundo

El Fundador del Opus Dei al hablar del trabajo cita muchos textos de la Sagrada Escritura, pero sobre todo se fija en el ejemplo de Jesús: el sentido de su trabajo no puede ser el de ocupar el tiempo o ser uno más de su conciudadanos hasta que iniciara su vida pública, «en manos de Jesús el trabajo (...) se convierte en tarea divina, en labor redentora, en camino de salvación»

El presente artículo es una síntesis y elaboración personal de la cuestión tratada en E. Burkhart – J. LópezVida cotidiana y santidad en la enseñanza de San Josemaría, vol 3, Rialp, Madrid 2013, pp. 134-221.

I. Contexto histórico y teológico

Fraternidad: una praxis para ser humanos, por @rafluciani




Rafael Luciani 30 de junio de 2018

Son cada vez más las víctimas silentes en nuestro mundo. Esas que mueren a causa de terribles enfermedades o de hambre, o en conflictos armados por razones ideológicas o étnicas. Entre ellas, cabe mencionar a tantos cristianos que están siendo perseguidos y asesinados por grupos religiosos extremistas en el medio oriente. Pareciera no existir aún, para esa gran mayoría de seres humanos, la real esperanza en un futuro mejor. Ellos padecen el peso de la violencia y la fatiga que produce cualquier lucha sin cambio. Muchos viven resignados ante la indiferencia de personas e instituciones internacionales que pudieran contribuir para que las cosas cambien y encuentren una franca mejora.

Iniciado ya el siglo XXI, el reconocimiento y la aceptación del otro sigue siendo un reto para la humanidad. ¿Será que, simplemente, no estamos dispuestos a hacernos próximos al otro y reconocerlo para emprender juntos caminos y proyectos de humanización? ¿hasta qué punto estamos contribuyendo —personal o institucionalmente— a superar la exclusión ideológica, el fanatismo político, la violencia social y el extremismo religioso? ¿no entendemos que estas actitudes sólo generan más víctimas, fruto de la violencia y la exclusión?

Dios renueva el corazón, el alma, la vida y la esperanza, por @Pontifex_es



Papa Francisco 30 de junio de 2018

Evangelio según San Mateo 8,5-17

Jesús sana por compasión: "En aquel tiempo, cuando Jesús entró en Cafarnaún, se le acercó un centurión, rogándole: "Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente". Jesús le dijo: "Yo mismo iré a curarlo". Pero el centurión respondió: "Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: ´Ve´, él va, y a otro: ´Ven´, él viene; y cuando digo a mi sirviente: ´Tienes que hacer esto´, él lo hace". Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: "Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos. En cambio, los herederos del Reino serán arrojados afuera, a las tinieblas, donde habrá llantos y rechinar de dientes". Y Jesús dijo al centurión: "Ve, y que suceda como has creído". Y el sirviente se curó en ese mismo momento. Cuando Jesús llegó a la casa de Pedro, encontró a la suegra de éste en cama con fiebre. Le tocó la mano y se le pasó la fiebre. Ella se levantó y se puso a servirlo. Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados, y él, con su palabra, expulsó a los espíritus y curó a todos los que estaban enfermos, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: Él tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades". Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco