Laureano Márquez 14 de marzo de 2023
Como
cada comienzo de año, aunque este ya está bien entradito en meses, vuelven las
profecías de Nostradamus a ponerse de moda. Sorprendentes siempre las
deducciones que de sus planteamientos sacan los expertos en vaticinios. Por
ejemplo, se le atribuye al célebre boticario francés haber profetizado la
muerte de la reina de Inglaterra y el ascenso de Carlos, al escribir: «la
muerte repentina del primer personaje, será cambiado y pondrán otro en su
reino». Honestamente, uno espera un poco más de precisión en la cuarteta, algo
al estilo de: «a media asta, iza bel bandera sobre dos columnas y luego pondrán
al de la pluma chorreada». Así sí que se podría creer que está hablando de
Isabel II y de su heredero. Pero, en fin, en materia de profecías la gente se
contenta con poco y cada quien pone en ellas lo que desea ver.
Para este año tenemos la siguiente: «Siete meses de gran guerra, gente muerta por el mal. Rouen, Evreux no caerá ante el Rey». Según los especialistas esto se refiere a la invasión rusa de Ucrania.
Para
comenzar la agresión a Ucrania ya sobrepasa el año, guerra siempre ha habido a
lo largo de la historia universal y él mal siempre ha causado muertes
inocentes, además, las ciudades aludidas en la cuarteta son francesas. Por lo
menos podría haber dicho zar, en vez de rey.
Otra
predicción para el 2023: «falla de luz en Marte». Esto, que en nuestro contexto
fácilmente podría interpretarse como «falla de luz el martes», es tomado por
los sesudos conocedores del adivino como el fracaso de la misión con la que la
agencia espacial europea piensa colocar un Róver en el Planeta Rojo.
Y esta
otra: «No abades, monjes, novicios para aprender; La miel costará mucho más que
la cera de las velas. Tan alto el precio del trigo, ese hombre está agitado. Su
prójimo para comer en su desesperación», ha sido interpretada en una gama de
matices que va desde la renuncia del papa Francisco hasta el aumento de
inflación mundial que nos conduce al canibalismo. Definitivamente, con
interpretes así, no hay que ser Nostradamus, como dice el dicho, para saber lo
que se avecina. Mas honesto sería profetizar: «cualquier cosa puede suceder,
incluso que no suceda nada».
En lo
que al autor de estas líneas toca, se niega a aceptar predicciones que no
tengan nombre apellido, fecha o al menos hechos señalados con
claridad. Por ejemplo, profeta serio, Miqueas, cuando vaticina: «Pero
tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre los clanes de Judá, de ti vendrá
por mí uno que gobernará a Israel, cuyos orígenes son desde el principio, desde
la antigüedad.» (Mi. 5:1) Esto se llama dar las coordenadas precisas,
pues en Belén nació Jesús.
Profecía
que concuerda, por cierto con la de otro profeta, Jeremías: «He aquí que vienen
días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey,
el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra» (Jer. 23: 5).
Efectivamente, Belén es la tierra del rey David, cuyo nombre figura entre los
ascendientes de Jesús. Eso se llama concordancia predictiva.
Bueno,
aunque el autor de estas líneas dista mucho de poseer el don adivinatorio de
Jeremías, ni tampoco la habilidad poética del francés, no podía cerrar sin
lanzar algunas cuartetas proféticas de mi propia inspiración visionaria:
El
cerebro conectado
veremos
dentro de poco
con
microchip encajado
justo
en la base del coco.
Vida
virtual viviremos
con el
control de un botón,
así
resucitaremos
después
de cada apagón.
Lo
bueno es que sin deslices
y sin
vivir camuflados
estaremos
muy felices,
pues
seremos enchufados.
Laureano
Márquez
Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los más leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Para comentar usted debe colocar una dirección de correo electrónico