10 Últimos

lunes, 7 de agosto de 2017

El Estado paralelo por @garciasim


Por Simón García


En diciembre de 2015, el triunfo de los diputados de la Unidad develó un proceso en el cual la cúpula en el poder desconocía la voluntad del soberano y liquidaba el derecho de los ciudadanos. Maduro optó por imponer un Estado paralelo, en el cual todas las instancias se colocaban bajo la conducción de una pequeña cúpula militar civil escondida detrás de su condición de Presidente.

Estos últimos años han estado marcados por dos ataques a la naturaleza democrática que la Constitución exige al Estado de derecho: una militarización que coloca en segundo plano la composición civil del gobierno y la creciente fusión entre mafias delictivas y representaciones políticas o técnicas que fueron corrompidas por éstas en numerosas partes de la administración pública. Maduro es el símbolo decadente de la traición, el abandono y el fracaso de lo positivo que contenía un proyecto que inicialmente ganó un amplio apoyo en la sociedad.

El estado paralelo comenzó a consolidarse desde que Cabello, despreciando reglamentos y leyes, designó un TSJ para cumplir una misión distinta a la que le asigna la Constitución. Sus miembros, sin llenar los requisitos establecidos, fueron colocados allí para asegurar la impunidad de una cúpula y combatir las expresiones democráticas del Estado, como la recién electa Asamblea Nacional con 2/3 partes de sus integrantes pertenecientes a la MUD...

El Estado paralelo se dedicó a negar elecciones transparentes y competitivas. Por eso volteó la función del órgano electoral y le encomendó evitar elecciones. La liquidación del revocatorio y de la elección de gobernadores comprobó el propósito de suprimir el derecho a voto y eliminar así el control de los electores sobre los gobernantes.


El 16 de julio el Estado paralelo recibió varias derrotas. En primer lugar la de los números: 7millones seiscientos mil, deducido el % de abstención en este tipo de consulta, es una cifra a la que no se podrá acercar una Constituyente que se quedó sin gente. Por otra parte, la cúpula perdió el corazón de su proyecto, la democracia participativa, que paso a las manos de un pueblo que, en rebeldía contra el Estado paralelo, dio el ejemplo más extraordinario de democracia protagónica.

Los que fueron a votar y quienes se quedaron en las gradas por distintos motivos, descubrieron que la fortaleza del Estado paralelo tiene muchas vulnerabilidades. Es un globo muy grande, pero casi exclusivamente sostenido en el aire por una minoría de la población, a la que hay que tomar en cuenta, y por unas bayonetas cuyas puntas puede terminar por perforarlo.

La reacción contra el Estado paralelo ha producido una revolución de los ciudadanos, gracias al encuentro entre la MUD y fuerzas, que fuera del ámbito de los partidos, han asumido su responsabilidad en los destinos públicos. Todos han dado un paso para ponerle fin al atropello y el abuso del Estado paralelo contra la sociedad. Todos están actuando para crear las instituciones que respondan a la Constitución vigente y a la voluntad soberana del pueblo que Maduro evita que se exprese.

06-08-17