El Tiempo 25 de noviembre de 2022
@ELTIEMPO
En los últimos años Colombia no solo ha sido testigo
del éxodo vivido en Venezuela, sino que, como país fronterizo, se ha
constituido como el principal
destino migratorio de millones de venezolanos que buscan condiciones de vida
más dignas.
Frente
a esta situación, Colombia ha enfrentado un gran número de retos en el manejo de
la población migrante e implementación de sus recursos de por sí ya limitados.
Con el
nuevo Gobierno nacional, las relaciones bilaterales ya han tomado un nuevo aire
con el restablecimiento de las relaciones y la apertura de fronteras, por lo
que, parece haber un nuevo panorama para la población migrante en Colombia.
Con este panorama en mente, la Universidad del Rosario, con el apoyo de la Fundación Alemana Konrad Adenaeur y EL TIEMPO Casa Editorial, realizó una gran encuesta nacional sobre migración.
El
rector de la Universidad del Rosario, Alejandro Cheyne García, se refirió
en la apertura del foro a los resultados del informe 'El Reto de la
Integración: Desafíos y Oportunidades de la Gestión Migratoria en Colombia
2022-2026', realizado por el Observatorio de Venezuela de la institución y la
Fundación Konrad Adenauer.
El documento incluye 12 desafíos de acción prioritaria y 57 recomendaciones
para el nuevo Gobierno, "como un insumo en el cuatrienio que comienza y
sin duda para las personas que están como líderes tomando decisiones",
aseguró.
Según datos de Migración Colombia hay 2.342.907 migrantes venezolanos en el
país, sin embargo, con el apoyo de Cifras y Conceptos, se realizó un estimado
de cuántos se encuentran de manera irregular en el país. Con este análisis y
proyección, se podría estimar que existen 726.301 migrantes en condición
irregular que Migración Colombia no tiene en su mapa. Es decir, serían poco más
de tres millones.
Resultados Gran
Encuesta Nacional sobre migración
En el
foro se entregaron los resultados de la Gran Encuesta Nacional sobre migración
realizada por Cifras y Conceptos. La explicación fue hecha por el gerente
César Caballero, quien aseguró que acoger a la población venezolana le está
"haciendo un bien a la sociedad".
En total realizaron 2.023 encuestas: 1.002 a población migrante venezolana y
1.021 a ciudadanos colombianos (población de acogida).
Se indagó por la nacionalidad y los resultados fueron:
Nació en Colombia y ha vivido en Colombia toda la vida (población general o de
acogida): 51%
Es venezolano y se movilizó a Colombia (migrante): 48%
Es colombiano, viajo a Venezuela y se devolvió a Colombia (migrante retornado):
1%.
Sobre los documentos, la encuesta señala que de la población
migrante:
8% tiene cédula de ciudadanía.
11% tiene cédula de extranjería.
4% tiene pasaporte.
13% tiene Permiso Especial de Permanencia.
3% tiene Permiso Especial de Permanencia para el Fomento de la
Formal.
34% tiene Permiso por Protección Temporal.
44% tiene cédula venezolana.
2% otro.
1% ninguno.
En este aspecto, 90% tienen al menos uno de estos documentos; 9% tienen dos
documentos y 1% tiene tres.
Sobre
el conocimiento del Permiso por Protección Temporal, 77% aseguró que
lo conoce mientras que 23% aseguró que no. Para 71% este permiso es muy bueno,
23% dice que no es ni bueno ni malo, 3% dice que es muy malo y 3% no sabe, no
responde.
Se
indagó también por el tiempo que los migrantes llevan viviendo en
Colombia:
65% lleva más de tres años.
14% entre 2 y menos de 3 años.
10% entre 1 año y menos 2 años.
5% entre 6 meses y un año.
5% menos de 6 meses.
De esta población migrante 48% son hombres y 52% son mujeres.
En cuanto a las edades: 26% tiene de 18 a 25 años; 35% de 26 a 35
años; 22% de 36 a 45 años; 10% de 46 a 55 años; 4% de 56 a
65 años y 2% más de 65 años.
63% vive en un nivel socioeconómico bajo; 14% en un nivel medio y 2% en un
nivel alto. 21% respondió no sabe/no responde.
62% de
la población migrante quiere quedarse indefinidamente en Colombia
Frente
a la pregunta ¿Usted piensa quedarse en el país...?, las respuestas
fueron:
62% se quiere quedar indefinidamente en Colombia y hacer un proyecto de vida
acá.
27% por un tiempo, pues quieren retornar a su país de origen.
8% solo por un tiempo hasta que consiga a donde ir.
4% poco tiempo, porque está de paso.
Sobre la pregunta ¿Cuál es su estatus migratorio?, las respuestas
fueron:
57% regular.
12% en proceso de regularización.
13% irregular.
18% no sabe/no responde.
La encuesta indagó qué tan fácil ha sido el proceso de regularización:
23% fácil o muy fácil.
43% ni fácil ni dificil.
28% difícil o muy difícil.
5% no está realizando un proceso de regularización.
En este sentido también, se preguntó por las entidades o personas que
han ayudado a dicho proceso:
51% Migración Colombia.
18% Entidades gubernamentales.
13% ONG'S
4% intermediarios.
La encuesta encontró que 78% de la población migrante ha ingresado
a Colombia por trochas; 17% por buses turistas informales; 7% por el
río; 12% por opciones formales y 11% otro.
Sobre las razones por las cuales los migrantes abandonaron su
país están:
87% por la situación económica.
37% escasez de oportunidades laborales.
15% por escasez de bienes y servicios.
11% por condiciones de vida precarias.
10% para reunirse con su familia .
10% por la alta inseguridad.
6% por persecución política.
3% para pasar a otro país.
2% porque su vida corría peligro.
4% otro.
¿Cuántos
migrantes se han sentido discriminados?
Respecto
a la discriminación, preguntaron: ¿En el último año usted o algún miembro
de su hogar ha sufrido de discriminación?
21% de la población migrante dijo que sí y 42% aseguró que el sitio donde
más se ha sentido de esa forma es en la calle; 33% al buscar trabajo; 26%
en el trabajo; 14% en medios de transporte; 14% en espacios de atención a
salud; 12% en espacios educativos; 11% al acceder a bienes y servicios y 10%
otros.
89% dijo que ha sido discriminado por su nacionalidad.
A la pregunta: ¿Usted o algún miembro de su hogar ha sido discriminado por
alguno de estos actores? Las respuestas fueron:
83% por desconocidos de este país.
51% por desconocidos de su país.
44% vecinos
31% amigos
29% empresas privadas
28% autoridades
25% su patrón, jefe o supervisor
17% empresas públicas
11% familiares
5% iglesia
7% otros.
En cuanto a las razones de por qué la población migrante cree que suceden los
actos de discriminación, 46% respondió que por costumbres de las personas; 29%
dijo que por desconocimiento general de la sociedad; 22% por los prejuicios y
estereotipos; 13% por desconocimiento de las graves consecuencias y el impacto
psicológico; 13% por la desinformación sobre derechos, obligaciones y deberes;
7% por la falta de sanciones legales y 2% porque la legislación lo permite.
Tras
reapertura de frontera, 60% no retornaría a
Venezuela
La
encuesta, igualmente, indagó sobre si la población migrante ha considerado
retornar a su país luego de la reapertura de la frontera entre Colombia y
Venezuela, la cual se llevó a cabo el pasado 26 de septiembre.
En este sentido, 91% de los encuestados dijo que sabía de dicha reapertura y 9%
no. Pero uno de los datos más relevantes acá es que 60% respondió que
no retornaría a Venezuela luego de la reactivación de las relaciones y la
economía entre ambos países.
Pese a esto, 60% de la población migrante aseguró que siente alegría por esta
normalización de las relaciones y 31% manifestó sentir esperanza, mientras que
7% dijo sentirse triste, 4% con miedo, 4% con desconfianza 3% con inspiración,
2% con frustración y 2% desagrado.
Los resultados también dejan ver que los migrantes, entre el tipo de maltrato
laboral que más han sufrido, está el recibir un salario no
correspondiente con su labor. 14% dijo que ha enfrentado esta
situación; 10% aseguró que no está vinculado a seguridad social; 8% recibe un
salario inferior a alguien que realiza su misma labor; 6% afirmó que ha sido
víctima de abuso de poder por parte de su empleador
Frente
a este estudio, el rector Cheyne aseguró que sobre la población que
manifestó su intención de quedarse "es grato conocer esta percepción
de los migrantes, quienes ven en Colombia oportunidades de crecimiento y
desarrollo para ellos y sus familias".
También expuso que cuando se analiza el estatus migratorio de los encuestados,
se evidencia un porcentaje alto de personas en condición regular, con el 57%.
Sin embargo, llama la atención que el 13% menciona estar en condición irregular
y el 12% en proceso de regularización.
¿Cómo
se puede realizar correctamente la integración migratoria?
Ronal
Fabián Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad
del Rosario, explicó que se aproximan los cuatro años más importantes
en este proceso de migración.
De acuerdo a su explicación, en la administración del expresidente Juan Manuel
Santos los esfuerzos se enfocaron en la atención humanitaria; en la
administración del ex presidente Iván Duque el proceso se enfocó en la dinámica
del registro y ahora, en la administración del presidente Petro, seguirá el
proceso de la integración completa.
Para Simone
Schwarts, delgada representante adjunta de la Agencia de la ONU para los
Refugiados en Colombia, este es uno de los principales retos que tiene el
país. "Después de años del comienzo de la crisis de Venezuela estamos en
un proceso de consolidar la respuesta de emergencia", aseguró.
Explicó que una de las líneas estratégicas tiene que ser la integración en las
economías locales, por la contribución que pueden hacer los migrantes. "Un
estudio realizado recientemente por el Banco Mundial en el Medio Oriente, en
colaboración con Acnur, evidenció que la contribución de los refugiados ayuda a
la economía de los países de acogida. En America Latina, el Banco Mundial
calculó que por cada dólar invertido en la inclusión socioeconómica se genera
el doble: dos dólares", aseguró.
Expuso, además, que las personas económicamente activas y empleadas son
susceptibles de regresar a sus países de origen más temprano que personas más
vulnerables y económicamente dependientes. "La inclusión prepara a un
eventual retorno cuando esto sea posible", dijo.
Destacó que en este proceso es clave prevenir las conductas xenófobas.
Stefan Reith, representante de la Fundación Konrad Adenauer, destacó que
Colombia tomó una decisión "audáz" con el Estatuto de Protección
Temporal y ahora hay que aterrizar más la estrategia de capacitación
sobre este a nivel local.
"Hay una propuesta de construcción de puntos focales donde toda la
información que necesita el migrante está para que pueda hacer sus trámites y
arreglar su situación", aseguró Reith, quien enfatizó que son
necesarios recursos no solo a nivel central, sino en las regiones
también.
Por otro lado, Reith aseguró que es importante recordar que a pesar de la
reapertura, "la situación en Venezuela no ha cambiado. Sigue siendo una
dictadura. La crisis humanitaria, económica y social sigue. Muchos venezolanos
que han encontrado una casa acá no van a volver. De pronto volverán a la
Navidad, pero vuelven porque ya tienen su vida aquí". Para él, esta es la
realidad que se debe poner en el centro para que la población no quede relegada
en Colombia y especialmente, en el ámbito laboral.
Fernando Calado, director del proyecto 'Integra' de la Agencia de Estados
Unidos para el Desarrollo Internacional, señaló tres puntos centrales
para lograr la integración. El primero tiene que ver con mantener el
proceso de la regularización. "Las bases del plan el presidente Petro
muestra un interés en el enfoque de derechos en la política migratoria, traducido
en pasar del proceso de regularización a lo que es la integración",
afirmó.
El segundo punto tiene que ver con el fortalecimiento local para que las
regiones puedan proveer servicios a los que se puedan integrar los migrantes:
salud y educación, principalmente.
El tercer elemento, según explicó, es el trabajo que se puede hacer para lograr
una cohesión social con el fin de que en las comunidades, con las
juntas de acción comunal, se pueda generar "una inclusión de la
población migrante venezolana con todas las ventajas que esto
tiene".
Los
retos de la reapertura de la frontera
Victor
Bautista, secretario de Fronteras, Asuntos Migratorios y Cooperación de Norte
de Santander, en su intervención, enfatizó en que "la peor
política son los cierres de frontera, pero no hay que negar la existencia de un
movimiento de grandes proporciones migratorias que necesitan de
protección".
Sin embargo, aclaró que es necesario poner sobre la mesa el hecho de que hay
"presencia de grupos ilegales en la frontera que amenazan los derechos de
ambas poblaciones. Hay una necesidad de hablar de la seguridad".
Bautista aseguró que es necesario que los dos estados vigilen esta zona
limítrofe para garantizar los derechos de la población. Señaló que los retos,
actualmente, se centran en la configuración de asentamientos informales de
migrantes en la zona fronteriza. "Acá tenemos un poco más de 120 que
tienen unas características de crisis social muy compleja, que están cerca a la
zona de conflicto donde hay cultivos ilícitos y reclutamiento forzado",
aseguró.
El secretario de Fronteras agregó que la repaertura de la frontera ha tenido un
efecto de poner mayor atención en dos escenarios: los tres pasos
internacionales que tiene Norte de Santander versus las más de 120 trochas que
están activas.
"El presidente Petro ha hecho un ejercicio político muy difícil pero muy
serio al decir que hay una criminalidad que está controlando la frontera, que
hay una mafia que ha hecho de la trata de personas una línea de acción. Eso nos
pone en el reto de reforzar mecanismos de control, seguridad y protección de
las personas de la zona", sostuvo.
Finalmente, señaló que hay que hacer un llamado al sistema
internacional para no reducir apoyos a la crisis migratoria porque
"se complejiza la situación cuando los migrantes venezolanos no solo van
hacia el sur, sino que también empieza un periplo a través de Centroamérica
hacia Estados Unidos".
¿Qué
va a pasar con los migrantes venezolanos entonces?
Lala
Lovera, directora ejecutiva de la fundación Comparte una Vida por Colombia,
asegura que Colombia ha asumido la tarea de atender a la población migratoria
"más allá que adecuadamente. Colombia es un referente en el mundo
para poder ver la respuesta ante las situaciones migratorias".
Lovera coincide con lo dicho por otros panelistas en el sentido de que Colombia
ya pasó la etapa de acoger a los migrantes venezolanos. "Llevamos cinco o
seis años en eso. La responsabilidad ahora es integrarnos", afirmó.
Para ella, la migración le permite al Estado abrir la oportunidad de revisar
las brechas que tienen los ciudadanos y darse cuenta así, que los problemas de
acceso a la educación o salud por ejemplo, los tiene tanto la población
migrante como la población que la acoge.
"Lo más importante es cosechar esas ventajas que tiene la migración y
ya estamos en esa narrativa. Ya pasamos de la crisis. Hablamos ahora de
migración, un fenómeno, un proceso que ya le pertenece a Colombia",
dijo.
¿Está
preparado el Gobierno para atender a la población que se quedará?
De
acuerdo a Jorge Torres, coordinador de cooperación multilateral de la
Cancillería, el Gobierno trabajará por la plena inclusión de los migrantes en
la sociedad colombiana.
Para esto, expuso, se enfocarán en finalizar la regularización de la población
que falta. Aún quedan 900.000 PPT por expedir, dijo. "Uno de los retos es
qué pasa con la población que sigue irregular, invisible para la sociedad y la
economía", añadió.
Torres resaltó que la población venezolana puede aportar bastante al país.
"La regularización significa una reducción del gasto público en atención,
también un incremento en temas de seguridad social, salud, aumento de recaudo
fiscal y un bono demográfico muy importante: de la migración, 83% de los
hombres y 80% de las mujeres están por debajo de los 35 años",
aseguró.
En las proyecciones que tiene el Gobierno, si se logra cumplir con la
regularización y la formalización del trabajo de los migrantes para 2025 habría
un aporte de 45 billones de pesos "por parte de esa migración",
aseveró.
El caso
de Bogotá
Antonio
Sanguino, ex senador y jefe de gabinete de la Alcaldía de Bogotá, explicó que
la capital es la primera ciudad que ha recibido población migratoria, por
encima de Cúcuta, que es la más cercana a la frontera.
Sanguino expuso que un tema que hay que discutir es una reforma al sistema
general de participación porque "municipios y ciudades como Bogotá
tuvieron que acoger en el sistema educativo y de salud" a la población
migrante con los mismos recursos destinados para la atención a la población de
acogida.
Contó, por otro lado, que Bogotá lanzó hace poco un programa de empleo
incluyente que establece un subsidio para empresarios que incorporen a
venezolanos en su nómina.
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