Rafael Veloz García 09 de marzo de 2024
@Rafaelvelozg
Luego
del anuncio del cronograma electoral que hizo el Consejo Nacional Electoral
(CNE) esta semana, el país se aviva en utilizar el arma personal de cambio, que
es el voto y la organización ciudadana. Así como logramos sortear todos los
obstáculos, algunos en su momento vistos como insalvables en el proceso de la
elección primaria, se logró realizar un evento ciudadano histórico, a pesar de
que no había medios suficientes de información, los lugares de votación eran
distintos a las escuelas que nosotros hemos empleado en anteriores comicios, no
eran las escuelas de siempre, con la gasolina más cara del mundo, que hizo
cuesta arriba la movilización, sin la facilitación del CNE y menos mal, pues no
es un secreto para nadie que los poderes usurpados son utilizados por el
sistema gobernante como instrumentos de tortura, asesinato, persecución
judicial o para convertir a los eventos electorales en carreras de obstáculos,
a fin de obstruir los derechos naturales, los derechos humanos y en este caso
los derechos políticos y electorales de los venezolanos.
El ciudadano venezolano ya conoce la naturaleza del sistema y sabemos como contrarrestarla, como enfrentarla. En un atropellado cronograma electoral, donde colocan comprimidas ataduras, como apenas un mes para que un gentío, en su mayoría nuestros jóvenes, se inscriban por primra vez en el registro electoral, así como aquellos que han intentado actualizar sus datos con el cambio de residencia y, por otro lado, está el apretado sistema mismo de inscripción de los candidatos para la elección presidencial. Todo esto es una realidad y para ser honestos no esperabamos otra cosa. Pero ante lo expuesto y mucho más, la gran realidad es que el cambio político en Venezuela se sellará el 28 de julio de este 2024, para colocar el punto final a 25 años de la barbarie del corrupto socialismo del siglo XXI.
Esa
realidad tiene una base ciudadana, social y política de gigantescas
proporciones. Por un lado, tenemos la red de los 600K, que se traduce en el
mecanismo para la defensa del voto de manera integral y, por otro, la Gran
Alinza Nacional (GANA), que es el procedimiento para la articulación de todos
los sectores. Y no podemos pasar por alto a los Comanditos por Venezuela, que
ha emponderado y vinculado al ciudadano en la materia política, algo que le
corresponde. En este último aspecto recuerdo las palabras de Dwight Eisenhower,
exPresidente de los Estados Unidos y Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas
en la Segunda Guerra Mundial, quien lideró la Operación Overlord, la invasión
militar anfibia a Europa en las playas de Normandia, Francia, que coronó en el
Día D, el 6 de junio de 1944. Dijo Eisenhower en una ocasión: “La política
debería ser la profesión a tiempo parcial de cada ciudadano”. Y eso,
precisamente, es lo que están haciendo los venezolanos con la constitución de
los comanditos en todo el país, participando en un proceso político como
preparación a nuestro Día D por la libertad y la democracia de nuestro país.
Las
próximas semanas son determinantes y tenemos que estar muy pendientes. Algunas
recomendaciones: mantener el voto de confianza dado a nuestra candidata el
pasado 22 de octubre, fecha que nos dejó múltiples enseñanzas, una de ellas es
que el ciudadano asumió en primera persona el reto y confío en María Corina
Machado, con una intensidad del 92%. No hay antecedentes históricos en
Venezuela de esa altísima votación. Ello genera un régimen de confianza propia
del momento. Y en la actualidad se requiere mucha confianza.
María
Corina Machado insiste en todos los rincones del país que la única vía de
cambio es la electoral y también insiste en que es una lucha del bien contra el
mal. Ella ha señalado que a pesar de todo, vendrá el cambio político. Entonces,
el primer punto es el voto de confianza. En segundo lugar, preservar el
liderazgo, esto significa que la que tiene la capacidad de movilización
ciudadana y el verbo para organizar y orientar a los venezolanos, a fin de
provocar el cambio político, es nuestra candidata María Corina Machado y así
las organizaciones políticas y el país lo han asumido. Eso hay que preservarlo.
En tercer lugar, seguir denunciando que Nicolás Maduro no ha cumplido el
acuerdo de Barbados y trata de hacer ver lo contrario, sin asidero alguno. El
punto número cuatro tiene que ver con estar muy atentos con los aparentes
aliados, porque hacen más daño que el propio Nicolás Maduro y su entorno,
porque provocan la duda y eso es muy pernicioso. Ahorita es el momento de la
certeza.
Y
quinto, promover el voto y la inscripción en el registro electoral de los
nuevos electores y a coadyuvar a que puedan movilizarse a las sedes del CNE en
todas las regiones. La unión en ello es fundamental.
Estamos
cada día más cerca de la gran realidad, que es el cambio político en Venezuela
de la mano de María Corina Machado.
Rafael
Veloz García
@Rafaelvelozg


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