10 Últimos

sábado, 31 de marzo de 2012

Tranquilidad



Publicado el marzo en la página de Unidad Venezuela 31, 2012

Para vivir y progresar en paz es la consigna, el objetivo que resume el programa de la Unidad.

Desde las 100 Soluciones para la Gente en 2010, pasando por el Compromiso por un Gobierno de Unidad Nacional el 26 de septiembre de 1011 y los Lineamientos del Programa de Gobierno de Unidad Nacional del 23 de enero de 2012, hay una línea clara, nítida, consistente. Hacia allá apuntamos, para eso trabajamos. Tenemos las ideas y los equipos capaces para lograr que los venezolanos vivan y progresen en paz. Ese es nuestro compromiso.

Además, ese compromiso firme, serio, definitivo, está en línea con lo que las familias venezolanas aspiran. Y hablamos de todas las familias venezolanas, en todos los sectores sociales, en todas las regiones y con independencia de sus opiniones o preferencias políticas.

Así que cuando nuestro candidato presidencial Henrique Capriles Radonski plantea su promesa de la Venezuela del Progreso y su empeño personal en la tranquilidad de los venezolanos, tiene detrás, aparte de su experiencia como gobernante de un municipio y actualmente de un estado grande, poblado y complejo como Miranda, el respaldo de una conciencia política clara y plenamente asumida por los factores plurales que lo respaldan, una elaboración programática y un equipo numeroso y competente de profesionales que saben qué pasa y saben qué hacer para corregirlo y también para abrir nuevas posibilidades. Así que cuando decimos que hay un camino, es porque hay un camino.

La inseguridad es la primera preocupación de los venezolanos pero, obviamente, no es la primera preocupación de este gobierno. Y no es calumnia. Se sabe que al gobierno no le preocupa la inseguridad como al pueblo, porque con tanto dinero invierte poco en seguridad, porque hablando tanto nunca habla de eso y, sobre todo, por los resultados. Nos hemos convertido en uno de los países más peligrosos del mundo.

La otra gran preocupación de los venezolanos está agrupada en los temas de la economía: empleo decente, que la plata alcance y que uno encuentre lo que está buscando. Y la verdad es que a causa de las políticas de este gobierno hay menos empleo privado, más gente tiene que sobrevivir rebuscándose en la informalidad y los que sí se crean, son muchos puestos públicos innecesarios. Tenemos la inflación más alta de América Latina y la segunda del mundo. Y cuando no es un producto el que escasea es otro, por causa de las expropiaciones, de las invasiones de fincas y del ahogamiento al que se somete a las industrias que hoy son muchas menos que hace trece años, cuando este gobierno empezó.

Si los malandros te acosan y el empleo está en peligro y hay menos oportunidades y la comida está cara y no sabes si la vas a conseguir, ¿Quién puede vivir tranquilo?

De eso hablamos cuando hablamos de tranquilidad. Eso es lo que quiere Capriles Radonski. Un venezolano tranquilo, seguro de su futuro. Un venezolano que sabe que puede vivir y progresar en paz.

viernes, 30 de marzo de 2012

Empoderamiento ciudadano


Veneconomía opina, 29/03/2012

El desarrollo de los acontecimientos en los últimos días está evidenciando que la decidida posición colectiva de gobernantes regionales, Ong, población y medios de comunicación independientes para exigir derechos sin dejarse amedrentar, está forzando al Gobierno a tomar incipientes medidas correctivas en la grave situación del agua potable que afecta a millones de venezolanos.

Haciendo un vuelo rasante sobre los hechos que hicieron la diferencia y están torciendo el brazo renuente y soberbio del Gobierno se tienen:

Tres gobernadores que entendieron que su responsabilidad está con los ciudadanos y asumieron la defensa de los derechos de éstos.

José Gregorio (El Gato) Briceño, gobernador de Monagas de las filas del oficialismo, quien contraviniendo órdenes expresas del poder central se opuso a surtir de agua contaminada a la población de Maturín, tras el derrame petrolero de Jusepín. Su justa posición le costó su expulsión del partido del presidente (el PSUV) y el ataque frontal de los poderosos del chavismo, entre ellos, el diputado y presidente del PSUV, Diosdado Cabello.

Pablo Pérez, Gobernador del Zulia y militante del partido opositor Un Nuevo Tiempo, quien denunció la contaminación de las aguas del Sur del Lago de Maracaibo tras un derrame petrolero en la zona. Y Henrique Salas Feo, Gobernador de Carabobo y dirigente del opositor Proyecto Venezuela, quien denunció que Hidrocentro enviaba agua envenenada a varios estados del centro del país y a Caracas. Ambos recibieron advertencias del primer mandatario de abrirles una investigación por supuestamente estar creando con sus denuncias un estado de zozobra en la población, tildándolas de estar haciendo “terrorismo mediático”.

La sociedad organizada, los expertos en el tema y los ciudadanos que no han acallado sus voces, han investigado y presentado pruebas irrefutables de la situación en diferentes medios informativos y redes sociales. Es más, el Movimiento por la Calidad del Agua, introdujo esta semana un recurso de amparo ante el Tribunal Supremo de Justicia para detener el nuevo trasvase del Lago de Valencia al embalse Pao-Cachinche, que aumentaría aún más la contaminación de la represa.

Los medios de comunicación, en especial Globovisión y los caricaturistas del país, quienes no silenciaron sus denuncias a pesar de la insólita medida cautelar que prohíbe informar sobre aguas contaminadas sin el aval de un informe técnico.

A pesar de negar todas las denuncias, el Gobierno aprobó un financiamiento por Bs.640 millones “para la rehabilitación, modernización y optimización de las plantas de potabilización del agua en todo el territorio nacional”.

La lección es que el empoderamiento ciudadano sí marca la diferencia.


Un enemigo del pueblo


Por Federico Vegas en Prodavinci 25 de Marzo, 2012

“Un enemigo del pueblo” es una obra de teatro escrita en el año 1882 por Henrik Ibsen. Trata sobre el doctor Thomas Stockmann y su conflictiva relación con una ciudad donde el balneario es la principal atracción turística.
El doctor Stockmann descubre en el agua una bacteria contaminante, capaz de poner en riesgo la salud de toda la población. Cuando le explica a su hermano, alcalde de la ciudad, que el balneario necesita ser reconstruido y deben cambiar todas las tuberías, el alcalde no quiere creer en algo que requeriría miles de coronas y cerrar las instalaciones por 2 años.
Stockmann acude a dos periodistas y les pide publicar un articulo en “El Mensajero del pueblo”. Cuando ya están por imprimir la noticia, aparece el alcalde y logra convencerlos de que es una locura lo que están por hacer, pues tendría efectos terribles en la economía de la ciudad.
Entonces Stockmann decide hacer una junta y plantearle a los ciudadanos el problema. Luego de una larga deliberación, el alcalde da un veredicto que todos apoyan: ”Un hombre que puede alcanzar semejantes insinuaciones ofensivas contra su ciudad natal, debe ser un enemigo de nuestra comunidad”
Stockmann se convierte en un paria. Sus hijos son expulsados de la escuela, es desalojado de su casa, lo despiden del puesto de medico oficial del balneario, y se inicia una campaña para impedirle ejercer la medicina.
Para colmo, su suegro le dice que ha dispuesto una herencia para su esposa y sus hijos, la cual está invertida en acciones del balneario. Si el Dr. Stockmann sigue con la investigación, el donará todas las acciones a una obra de caridad. La fortuna del suegro proviene de una factoría donde se curten pieles, que, de paso, es el origen de la contaminación de las aguas.
*
La primera vez que vi al doctor Thomas Stockmann, el papel estaba en manos de un Steve MacQueen barbudo y pasado de kilos, nada que ver con el héroe ultra-cool, cruel y magro de “Bullit”. Parece que el propio MacQueen insistió en llevar la obra de Ibsen al cine y representar un personaje que no parecía encajar en la imagen que los fans tenían del actor.
Como una secuela de la obra de teatro, las primeras audiencias no aprobaron la película y los estudios ni siquiera dejaron que llegara a las salas comerciales. Hoy es difícil conseguirla, pero vale la pena hacer el esfuerzo. Uno de los momentos culminantes es cuando Stockmann, sabiéndose perdido, ofrece su declaración más descarnada:
–Hace algunos días habría defendido valerosamente mis derechos si hubieran querido hacerme callar, como aquí acaba de ocurrir. Pero hoy ya no me importa. En estos últimos días he estado pensando mucho, tanto que he tenido miedo de volverme loco. Pero a la postre ha triunfado la verdad en mi espíritu. Por eso estoy aquí. En comparación con lo que voy a decir, no tiene ninguna importancia haber demostrado que las aguas del balneario están contaminadas.
El público grita:
–¡Nada del balneario! ¡No queremos que se hable del balneario!
El doctor Stockmann continúa:
–Está bien, no se preocupen. Sólo voy a hablarles de un nuevo descubrimiento que acabo de hacer. He encontrado que las fuentes de nuestra vida moral están envenenadas y toda la estructura de nuestra comunidad cívica está fundada sobre el apestado suelo de la falsedad.
*
En nuestra actual representación nacional de la obra de Ibsen, más de un siglo después, la ecuación parece haberse invertido. Ahora el gobierno propone que son los burgueses y los periodistas quienes han inventado la contaminación. Es comprensible que al gobierno le resulte insoportable que se ponga en duda la imagen de un balneario socialista e impoluto, y califique de fábula y fórmula política la noticia de que su propia factoría envenena las aguas del pueblo.
Quizás haya algo más que también resulta engorroso y doloroso, algo que opera de una manera refractaria en un momento histórico caracterizado por una trágica y desaforada conexión entre el destino del presidente y el destino de la nación. Si a esta promocionada fusión sumamos todo el misterio, el suspenso y las erráticas versiones sobre la salud del presidente, es inevitable que ese mismo misterio y suspenso se filtre a la visión de la salud de ese otro organismo mayor y colectivo llamado Venezuela. Y así, el estado del cuerpo de un solo individuo tiende a conjugarse, por la compleja carga que tienen las metáforas, con la esencia del sistema circulatorio del país. Este estado de cosas hace más cruel y enrevesada la sospecha de que las aguas están envenenadas, y de que nuestras estructuras se apoyan en ese apestado suelo de la falsedad que Ibsen nos revela.
*
Veamos como termina “Un enemigo del pueblo”. La familia Stockmann está acosada, pero permanece unida. El doctor les comenta:
–Todavía es un secreto; pero vengo de hacer un gran descubrimiento…
La señora Stockmann, exclama bastante extrañada:
–¿Otro descubrimiento?
–Sí, otro –responde el doctor congregando a todos en torno suyo– Escúchenme: El hombre más poderoso del mundo es el que está más solo.
Su hija Petra le toma las manos cariñosamente y susurra:
–Papá.
¿A partir de cuántas valientes soledades se construye la grandeza de un país?
Tomado de: http://prodavinci.com/2012/03/25/artes/un-enemigo-del-pueblo-por-federico-vegas/

Democratización de la violencia o “Ahora la violencia es de (y para) todos



Por Ing. Sebastián Paz Codecido,
25/03/2012, Boletín 83 AIPOP

Es impresionante como los venezolanos últimamente recibimos impávidos e imperturbables las noticias sobre hechos cada vez más violentos acaecidos diariamente en nuestro país; secuestros, robos, asesinatos etc.

Los últimos hechos violentos ocurridos, no solo ostentan un desmedido aumento en cuanto al número y la frecuencia de estos, sino que presentan claramente un gran incremento en su expansión hacia todos los estratos y áreas de la población, así como un creciente nivel de crueldad y salvaje barbarie.

Así vemos como en los últimos días, además han ocurrido algunos hechos que en otras épocas nos hubiesen parecido realmente increíbles:

*Ataque a Capriles Radonski en Cotiza. El candidato de la MUD a la presidencia de la República fue atacado a tiros en una gira por Cotiza (Municipio Libertador) resultando herida una persona que estaba cerca de él. No acudió a tiempo la policía, hay fotos del agresor y ya no se habla de eso.

*Asesinato de la hija del cónsul de Chile en Maracaibo. Cuando la joven se dirigía a una fiesta, el vehículo en el cual se trasladaba fue detenido y perseguido a tiros por un cuerpo de seguridad no autorizado para este tipo de acciones y sin presentar identificación alguna. La joven estudiante resultó muerta de tres tiros. También fueron heridos otras personas que se encontraban cerca del sitio. El gobierno prometió aclarar el hecho y castigar a los culpables. No se ha aclarado quien los envió ni las razones por las cuales ocurrió el incidente.

* Agresión armada por reclamo en la cota mil. Esta misma semana en la cota mil, una persona de edad que viajaba con su familia le reclamó airadamente a otro conductor que casi produce una grave colisión; inmediatamente fue perseguido por este último disparándole repetidas veces hiriéndolo de gravedad y dándose a la fuga.

*Secuestro y muerte al manager de un grupo musical. A media semana se conoció la noticia de que el manager de un conocido grupo musical (Caramelos de Cianuro), el cual había sido secuestrado unos días antes, fue asesinado salvajemente a pesar de haber sido pagado el rescate solicitado.

*Este fin de semana fue agredido un ex gobernador de Estado. El ex gobernador del Estado Apure Jesús Aguilarte resultó herido por arma de fuego en un restaurante de comida rápida de la ciudad de Maracay. Después de recibir varios impactos de bala fue atendido de emergencia.

Todos estos hechos han ocurrido ante una aparente e inexplicable apatía por parte de la población en general. ¿Es que los venezolanos nos estamos a acostumbrando a vivir así? ¿Es que acaso hemos perdido las esperanzas de una Venezuela mejor? ¡Nos resistimos a pensar que sea así!. Es necesario hacer un llamado a la conciencia ciudadana a encarar la realidad y darnos cuenta de la verdadera situación del País.

Tomado de:

jueves, 29 de marzo de 2012

El príncipe y el candidato


Por Fernando Mires en Prodavinci, 22 de Marzo, 2012

Craso error cometen quienes citan a Maquiavelo para justificar atrocidades nacionales o internacionales. Decir por ejemplo que “un gobernante debe ser amado y temido pero es mejor ser temido que amado” sólo puede tener validez en un mundo de príncipes dispuestos a devorarse las entrañas por un pedazo de poder. Como muchas de las formuladas por Maquiavelo, es una máxima política antidemocrática.

Mérito histórico de Maquiavelo fue haber emancipado el hacer político de determinantes religiosos, económicos y militares. El Príncipe, en su virtuosa pluma, era la representación de la política en tiempos en los cuales no había diferencia entre gobiernos y estados. Luego, si Maquiavelo resucitara, no elegiría como personificación del poder a ningún Príncipe, entre otras cosas porque los de hoy sólo aparecen en las “revistas del corazón”. El tema de Maquiavelo sería quizás “El Presidente”. Aunque en este punto me asaltan algunas dudas.
El Presidente al igual que el Príncipe de ayer es un representante del poder, pero se trata de uno muy mediatizado. Por una parte, el poder ejecutivo es sólo uno entre tres. Por otra, los asuntos que se refieren a la gobernabilidad no son siempre –valga la redundancia- los más políticos de la política. No olvidemos que un presidente democrático es representante de toda la nación y por lo mismo ha de situarse algo más allá de los antagonismos que caracterizan a la vida política.

Si aceptamos la tesis de que la política es esencialmente polémica, la figura más política de una nación no sería entonces la del presidente sino más bien la del candidato. Por lo demás, todos los presidentes han sido candidatos, y muchos vuelven a serlo en periodo electoral. Me explicaré:

En periodos electorales la política es recursada a sus momentos elementales. Las elecciones presidenciales son, en ese sentido, el momento “agónico” de la política para después –estoy hablando de naciones normales- ceder el paso a las negociaciones, a las tareas administrativas y al ejercicio diplomático. Lo dicho adquiere más validez si se trata de una disputa entre dos opciones. Allí la nación se divide en dos frentes que durante el periodo electoral aparecerán como dramáticamente irreconciliables.

Si la política carece de dramaturgia, languidece. La tesis no es de Carl Schmitt sino de Max Weber. Con ello quería significar Weber que en la lucha política los cálculos racionales no juegan un papel primario. Eso no quiere decir que la política es irracional, pero sí que obedece a una racionalidad distinta a la que conocemos como “instrumental”. De ahí que un candidato se equivoca si piensa que por tener un mejor programa, o por poseer mejores cualidades morales que su adversario, va a ser elegido. No pocos han cometido ese error y han perdido.

Casi ningún elector estudia el programa de cada candidatura para después elegir un candidato como quien compra una nevera. Los elegidos son, en cambio, aquellos que han logrado despertar interés debido a cualidades mostradas en la arena política. En ese sentido no hay que olvidar nunca que la política tiene un carácter antropomórfico.

Nadie niega que la política puerta a puerta, o largas caminatas por ciudades y campos, son importantes. Pero si comparamos dichas actividades con el significado que juega la polémica entre dos adversarios antagónicos, son más bien prácticas secundarias. Debido a esa razón, si Maquiavelo renaciera, diría a cada candidato: tu principal trabajo es derrotar al enemigo, y eso significa nunca hacer como si el enemigo no existiera. Todo lo contrario. No debes desperdiciar ninguna oportunidad para atacarlo bajo la luz pública de la política.

Toda elección, sobre todo entre dos candidatos es –obvio- una elección polarizada. Evitar la polarización es tarea de un gobernante, mas para un candidato puede ser fatal. Pero polarizar –entendámonos- no significa agredir ni mucho menos insultar, sino, antes que nada, dejar muy claras las diferencias entre uno y otro. Eso obliga al candidato a no desentenderse del otro y, en ningún caso a rehuir el conflicto verbal. Todo lo contrario, ha de buscar la polémica, desafiar al contrincante, y si es posible, provocarlo hasta sacarlo de sus casillas.

Quiero decir: la política electoral, sobre todo en sus momentos dramáticos, adquiere un inevitable carácter duelístico. Es, efectivamente, un duelo. Como todo duelo es una relación, negativa si se quiere, pero relación al fin. Sólo quien logre imponer su estilo en el duelo con el adversario logrará concitar el apoyo entusiasta de esas minorías (a veces mayorías) silenciosas que, contagiadas por el ardor polémico, optarán por quien les parece es el mejor combatiente político.

¿Cuál es entonces la estrategia para derrotar a un poderoso adversario político? Existen ejércitos de expertos especializados en fabricar candidaturas atendiendo al sonido de la voz, al peinado, a las frases hechas, a las falsas promesas y a otros aspectos de menor relevancia. Hay, sin embargo, una estrategia que nunca falla. Esa no es otra que decir la verdad. Decir la verdad mal o bien, pero decirla.

La verdad será siempre recompensada. Y no hablo en sentido moral ni mucho menos religioso. Porque la verdad cuando se dice “se nota” y en la política, al ser pública, “se nota más”. La verdad, al develar a la mentira tiene -permítaseme decirlo así- un significado erótico. Su atracción puede ser, en la vida política, irresistible.

Probablemente Maquiavelo no estaría de acuerdo con la última conclusión. Pero al haber llegado a esta parte del artículo, eso no tiene para mí la menor importancia.

Tomado de: http://prodavinci.com/2012/03/22/actualidad/el-principe-y-el-candidato-por-fernando-mires/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+Prodavinci+%28Prodavinci%29

LOS DOS MUNDOS DE BENEDICTO XVl


Fernando Mires en el Blog POLIS 28-03-2012

Los que una vez creyeron ser amos de la historia, los que no vacilaron en robar la navidad a los niños, los falsos mesías, los profetas de la violencia y el engaño, los dos Castro, recibieron a Benedicto XVl incluso con más respeto que al mediático Juan Pablo ll. Desde un punto de vista práctico, los Herodes modernos necesitan la legitimación del cielo pues la de la tierra la perdieron hace tiempo. Y quizás, en el fondo, aterrados ante la evidencia de la propia finitud, anhelaban que el anciano de Roma los absolviera de toda culpa, amén.

Al otro lado, los humillados y ofendidos soñaban con un Santo Padre quien, levantando los brazos al cielo, desataría la ira de Dios; con dictadores excomulgados y enviados por decisión divina a padecer en los infiernos; y un pueblo que se levantaría en nombre de la cruz destronando déspotas y tiranos.

Muchos han quedado desilusionados. El Papa abandona Cuba y todo sigue igual que antes. Ni el poder terrenal es más legítimo, ni las cárceles fueron abiertas, ni los tiranos han sido derrocados.

Difícil, muy difícil el oficio del Papa. Difícil dejar contento a moros y cristianos, sobre todo si hay moros que también son cristianos. Pues ¿cómo representar políticamente a esa Iglesia, si Francisco Franco y Vaklav Havel fueron católicos, si Pinochet y la Madre Teresa fueron católicos, si Lech Walessa y Hugo Chávez son católicos?

El problema político de la cristiandad resulta de una inextricable paradoja. Por una parte, de las tres religiones abrahámicas, el cristianismo es la menos política. Por otra, es la que posee la más grande incidencia política. Paradoja que vivió el mismo Jesús en su cuerpo. Venido a la tierra como “el hijo del hombre” se vio envuelto en las turbulencias políticas de su tiempo. Pero su prédica, lo dijo el mismo, no era de este mundo. Su reino estaba más allá de la muerte, detrás de los patios que cruzan a la eternidad; en la vida infinita.

El cristianismo, en sus diferentes versiones, carece de ley política. La ley es Jesús  (según Benedicto: la Thora hecha persona). Ha sido esa misma carencia la que ha obligado a la Iglesia a contraer alianzas con poderes terrenales. Benedicto, por ejemplo, nos habla de la triple alianza histórica del cristianismo: Atenas, Jerusalén y Roma. De Atenas heredó las visiones de Platón, según Benedicto, “un profeta de Jesús”. De Jerusalén, la fe religiosa de un pueblo sabio. Y de Roma, el Derecho.

No existe por lo tanto ninguna posibilidad para la formación jurídica de una “república cristiana”. Sólo existen repúblicas donde viven cristianos. En ese sentido el Vaticano es más bien la metáfora terrena de un Estado divino. Pero en ningún caso es la ciudad de Dios que mostró San Agustín.

Agustín escribió “La Ciudad de Dios” como un mensaje a sus contemporáneos en medio de las ruinas morales que legaba la caída del imperio romano. No os desesperéis, decía el santo filósofo. La ciudad de los hombres (Roma) es sólo una sombra bajo una luz radiante cuyos reflejos vienen de la Ciudad de Dios. ¿Cuál es la diferencia entre las dos ciudades? Según Agustín: en la terrenal, prima la muerte. La otra, “la república de Cristo” (textual), es la ciudad eterna. Y esas dos ciudades, agregaba Agustín, no son geográficas: laten en el corazón de cada uno.

Benedicto, el más agustino de los teólogos modernos, viaja por las ciudades de la tierra llevando la noticia de la Ciudad de Dios. Esa es su misión; pedirle otra es no entender nada. Por esa misma razón Benedicto no fue a Cuba a derribar a los Castro ni a legitimar dictaduras. Fue a proclamar la existencia de esa otra ciudad. La misma que intuyó ese enemigo de Dios, Nietzsche, cuando formuló: “Si hay un más acá tiene que haber un más allá”
Interesante fue, en cualquier caso, constatar que los habitantes de la ciudades de este mundo, más allá del desprestigio en que ha caído la propia Iglesia, siguen venerando al Papa. Veneración que, evidentemente, surge de la necesidad de pensar que no todo termina aquí. O de que hay un poder superior al lado del cual los poderes de este mundo no son nada.

Tremendamente simbólico fue, por lo tanto, el encuentro entre Benedicto y Fidel. Los dos ancianos pudieron mirarse a los ojos. A un lado, quien nos habla del cielo. Al otro, quien quiso convertirse en pagano mesías. Ambos morirán más pronto que tarde. Pero el reino de Benedicto –el de aquí y el de allá- seguirá existiendo. El de Castro sólo será una anécdota en el curso de una larga historia.

Recuerdo al respecto que una vez, leyendo el segundo tomo de la Ciudad de Dios, me acordé de los mártires de tantas dictaduras. Dice Agustín: “¿Qué gran hazaña será menospreciar, por aquella celestial patria imperecedera, todas las blanduras y regalos del presente siglo, por más placientes que fueren, si, por estotra temporánea y terrena, Bruto hasta pudo degollar a sus hijos, cosa a la que la patria del cielo no obliga a nadie?”

Y para terminar, dicho entre nosotros: A mí también me habría gustado que Benedicto –así como Jesús rompió la prohibición y habló con los samaritanos- hubiese conversado un par de minutos con las Mujeres de Blanco. Esa es la razón por la cual puedo explicarme por qué no pocos cubanos recuerdan con cierta envidia la visita de Juan Pablo ll a Varsovia, la que incidió –lo supimos después- en el derrumbe del comunismo. Los periodistas, siempre imaginativos, nos hablan del “milagro de Varsovia”. Pero quizás hay que recordar a los perseguidos cubanos lo siguiente: El milagro de Varsovia no fue la visita del Papa. El verdadero milagro fue la fundación de Solidarnosc.

Así que ya saben cubanos: si quieren que Dios los ayude, hay que saber ayudar a Dios.

Tomado de: http://polisfmires.blogspot.com/2012/03/fernando-mires-los-dos-mundos-de.html

miércoles, 28 de marzo de 2012

Desarme nacional


Escrito por LUIS IZQUIEL el Mar 23rd, 2012 en abcdelasemana.com

Leyes hay de sobra, lo que hace falta es la voluntad política de los actores que deben ejecutarlas

Los recientes hechos de violencia ocurridos en la parroquia 23 de Enero, y los suscitados en Cotiza durante el recorrido de Henrique Capriles Radonski, evidencian nuevamente la urgencia del desarme nacional. El Gobierno se niega a ejecutar acciones efectivas destinadas a decomisar los millones de armas ilegales que existen en Venezuela.

No es cierto que sea imprescindible la aprobación de un instrumento legal para desarmar a la delincuencia, ya que desde el 20 de agosto de 2002 está vigente una Ley para el Desarme que no ha sido aplicada. Igualmente, en la reforma del Código Penal de 2005 se incrementó la pena prevista para el porte ilícito de armas. Diversas resoluciones también han sido dictadas por los ministerios de Interior y de Defensa. Leyes hay de sobra, lo que realmente hace falta es la voluntad política de los actores que deben ejecutarlas.

El 13 de mayo de 2011 el Gobierno creó una Comisión Presidencial para el Control de Armas, Municiones y el Desarme que sólo se ha dedicado a hacer diagnósticos realizados con anterioridad. Pareciera que la actuación de este nuevo ente burocrático solo persigue postergar la toma de decisiones concretas en cuanto al desarme.

El Gobierno mantiene un doble discurso en relación a este tema. Mientras voceros oficiales hablan de la necesidad del desarme nacional, grupos violentos, organizados bajo la denominación de “colectivos”, utilizan libremente armas de guerra para controlar y sembrar la zozobra en importantes sectores del país. Asimismo, organizaciones guerrilleras cometen a diario diversas fechorías en el territorio nacional, sin que la Fuerza Armada haga nada efectivo para evitarlo.

El Gobierno tiene más de 13 años incumpliendo con su deber constitucional de resguardar la vida y los bienes de los venezolanos. El próximo 7 de octubre el país tendrá la oportunidad de tomar un camino distinto.

@luisizquiel